Y aquí les traigo otro capítulo sobre las aventuras de Steven en su viaje por descubrir la verdad del mundo, en este capítulo podremos ver que es lo que sucede cuando te propasas con una chica jodidamente tímida, conoceremos a un par de nuevos híbridos y también datos muy importantes sobre esta especie, sin más que decir, disfruten de la historia.
El videojuego de Minecraft no me pertenece, solo esta trama.
Capitulo 4.-Una nueva amiga y un problema.
El cuadrado sol de Terra se alzaba sobre una verde pradera rodeada por un bosque, en medio de dicho pastizal se podía ver una pequeña Villa habitada por aldeanos, sin embargo, en el interior de una de sus casas se encontraba Tina, dormida plácidamente sobre una cama, la chica creeper comenzó a moverse sobre el colchón al mismo tiempo que habría los ojos, su mirada se centró en el techo, comenzó a levantarse muy lentamente hasta quedar sentada sobre el colchón, estiró sus brazos hacia arriba dando un gran bostezo, una vez que se despertó por completo se dio cuenta de que algo o más bien alguien faltaba.
—¿Steven?—murmuró Tina mirando el resto de la cama vacía.
En el centro del pueblo junto al pozo de agua se encontraba Steven sin camisa y con el cuerpo mojado, con una cubeta de hierro extraía agua del pozo y se la echaba encima limpiando todas las impurezas que pudiera tener, el humano ignoraba las miradas de varias jóvenes aldeanas que no dejaban ver fascinadas el trabajado físico del joven.
—No es una ducha pero algo es algo—dijo Steven para sí mismo antes de echarse otro chorro de agua encima.
Sacudió su cuerpo en un intento por secarse más rápido, en un instante hizo aparecer su camisa en sus manos para inmediatamente ponérsela, el chico decidió apreciar un breve momento la tranquilidad de la aldea, a lo lejos podía ver a uno de los golems convivir con los niños del pueblo, en las parcelas podía ver a los adultos cultivando trigo, fue entonces que sus pensamiento fueron interrumpidos por una pregunta.
—¿Se encuentra bien?—preguntó un aldeano al humano, Steven lo reconoció como el aldeano que había ido a buscarlo para que le fabricara armas al pueblo.
—Sí, ¿Por qué no habría de estarlo?—respondió Steven intrigado.
—Bueno... En el ataque al pueblo usted terminó muy mal—
—A mi padre le ha ido peor, cuando era pequeño yo y mi hermana solíamos horrorizarnos al verlo llegar a casa cubierto de sangre y horribles heridas, aun así, él siempre se mantenía sonriente como si no le doliera, lo que me sucedió anoche... Debo acostumbrarme a ello—dijo Steven mirando su mano derecha, pudo recordar el impulso que tuvo cuando quiso proteger a Tina, más velocidad, más fuerza, no dejaba de preguntarse cómo había logrado hacer lo que hizo sin utilizar pociones.
Un rato después, podemos ver a Steven y a Tina despidiéndose de los aldeanos, como muestra de amabilidad le dieron a Steven más suministros para su viaje, insistían en que si se quedaban un poco más podrían conseguirle hierro de las minas pero el chico parecía tener prisa en irse, Tina se despidió de Vincent diciéndole que tenía que vivir su vida a plenitud por su abuelo, el niño simplemente asintió con mucho sentimiento. Unas horas después podemos ver al sol en su punto más alto mientras el humano y la chica creeper seguían su camino sin descanso alguno.
—Mmm... Steven—habló Tina tímidamente, Steven se encontraba caminando unos cuantos pasos por delante de ella con su completa atención en el mapa que tenía en sus manos.
—¿Sí?—dijo el chico sin voltear a verla.
—¿Podríamos tomar un descanso?—
—¿Qué?—Steven se detuvo al momento que volteaba a mirarla—Si estas cansada yo podría cargarte—
—¡¿Eh?!—sonrojada ante la idea, Tina dio unos cuantos pasos hacia atrás mientras negaba con las manos—No, no, no, digo... ¿Por qué de repente pareces tener tanta prisa?—
—Oh bueno, eh estado pensando sobre ese híbrido creeper que supuestamente protege un pueblo de aldeanos, si los mobs te atacaron a ti debido a eso, hay una gran posibilidad de que tus padres también sean atacados—
Tina se sorprendió mucho ante las palabras de Steven, era cierto, aquel zombie le había dicho que los mobs estaban comenzando a marcar como enemigos a los híbridos y eso incluía a sus padres, sin embargo, otra duda se presentó en su mente.
—¿Por qué estas preocupado por ellos?—preguntó Tina con curiosidad.
—Bueno...—Steven dirigió su mirada al cielo—Son los padres de mi mejor amiga, si algo llegara a pasarles te pondrías muy triste, y no quiero eso—
Casi parecía que habían brillos flotando alrededor de la cabeza de Tina, con sus mejillas ruborizadas no dejaba de ver la sonrisa de Steven quien no había apartado su mirada de las nubes, fue entonces que un pequeño rugido proveniente del estomago de la chica creeper arruinó el momento.
—¿Tienes hambre?—preguntó divertido el humano.
—Sí—respondió ella—¿Podrías darme algo?—Steven guardó su mapa y extendió su mano hacia el frente desplegando la pantalla mental de su inventario la cual era invisible para Tina quien no comprendía esos movimientos, de un momento a otro, Steven hizo aparecer en su mano un pan dándoselo a su amiga—Esto... No es un filete—dijo Tina inspeccionando el objeto.
—Es un pan de trigo, también es comestible—
Tina olfateó el pan, lamió el pan, finalmente decidió morderlo masticando durante varios segundos el pedazo, una vez que lo tragó se quedo viendo el alimento.
—¿N-no tienes filetes?—preguntó la chica creeper con una nerviosa sonrisa pues aunque el pan no supiera nada mal, prefería mucho más el sabor de un rico y jugoso filete.
—Lo siento—respondió Steven rascando su cabeza—En este momento solo tengo pan—
—Oh bueno, no me pondré exigente, esto sigue siendo mejor que la pólvora—
Tina siguió comiéndose el pan tranquilamente, sin embargo, Steven se sentía un poco mal por no haberle podido dar lo que quería, fue entonces que se dio cuenta de que a unos cuantos cubos de distancia había un árbol, le dijo a Tina que lo esperara un momento, la chica creeper vio con intriga como Steven subía a aquel árbol al mismo tiempo que se terminaba su pan, en cuestión de segundos Steven volvió con ella sosteniendo en su mano algo rojo con forma casi redonda.
—Toma—dijo Steven dándole el objeto.
—¿Qué es esto?—preguntó Tina con curiosidad.
—Es una manzana—
—¿Manzana?—
—También es un alimento, pruébalo te va a gustar—
Tina repitió el procedimiento que había hecho con el filete y el pan, olfateó y lamió la manzana antes de morderla.
—¡Delicioso!—dijo la chica creeper mientras seguía comiendo—La textura, el sabor, es muy diferente al pan y al filete—
—De todas formas, supongo que más adelante necesitaremos carne, vayamos de cacería—
Y con eso dicho, Steven hizo aparecer en su mano un arco al mismo tiempo que en su espalda aparecía un carcaj lleno de flechas.
—¿También eres arquero?—preguntó Tina al terminar su manzana.
—Sí, aunque prefiero la espada, no tengo muy buena puntería que digamos—
Steven y Tina deambularon por la zona en busca de cerdos y vacas, cuando las flechas alcanzaban a los animales estos morían instantáneamente dejando sus recursos en el suelo, los cerdos soltaban chuletas mientras que las vacas soltaban filetes y cuero, después de haber recolectado suficiente, Steven sacó de su inventario un horno de piedra en el cual comenzó a cocinar la carne de los animales que había cazado, él y Tina estaban sentados frente al horno viendo el fuego hasta que...
—Oye—habló Steven—Cuéntame más sobre la nitroglicerina, ¿Cuál es el detonante para que la explotes?—
—¿Eh?—Tina colocó su dedo índice en su mejilla ladeando la cabeza y mirando hacia arriba, dando la impresión de estar pensando algo, fue entonces que volvió a hablar—Mi padre había dicho que depende de mi estado de ánimo, normalmente si estoy enojada o nerviosa—
—¿Es igual con tu familia?—
—En realidad mis padres y mi hermano controlan muy bien sus emociones por lo que pueden explotar cuando ellos quieran, soy la única de la familia que aun explota en contra de su voluntad—dijo Tina bajando la cabeza apenada—"Sin tan solo pudiera controlarme mejor, entonces podría..."—ese pensamiento dio rienda suelta a la imaginación de la chica creeper cuyas fantasías la involucraban a ella haciendo "cosas" con Steven (caminar tomados de la mano y cosas así), con la cara totalmente roja, su cuerpo comenzó a parpadear en luz blanca.
—¡Tina! ¡Tina!—gritaba Steven alarmado mientras movía sus brazos de forma errática hacia arriba y hacia abajo, sus palabras lograron hacer reaccionar a su amiga la cual contuvo la explosión justo a tiempo—(Suspiro) Que alivio—
—"¡Withers!, eso estuvo cerca"—pensó Tina con sus manos en su pecho mientras desviaba la mirada.
La carne finalmente termino de cocinarse, Steven la sacó del horno liberando el olor que hacía a Tina babear, de un momento a otro, Steven sacó su mesa de creación, utilizando el cuero de las vacas se hizo un chaleco marrón el cual se puso inmediatamente, fue entonces que se dio cuenta de algo.
—Ahora que lo pienso, creo que debería conseguir más madera—dijo el chico guardando su mesa de creación.
Steven se acerco a un árbol cercano, iba a sacar su hacha de hierro hasta que sintió la penetrante mirada de Tina, ella se encontraba detrás de él comiendo tranquilamente un filete y observando con atención, Steven no supo porqué pero sintió la necesidad de impresionarla, así que en lugar de usar su hacha decidió usar sus manos, de un fuerte puñetazo derribo tres bloques del roble, volteó para ver la reacción de su amiga quien parecía tener estrellas en los ojos.
—¡Genial!—gritó Tina realmente asombrada—Eres muy fuerte Steven—
—Por supuesto, los humanos somos naturalmente fuertes, pero no podemos enfrentar a un mob usando solo los puños, a no ser que tengamos una poción de fuerza—dijo Steven.
—¿Y cómo haces una poción?—
—Necesitas una destiladora y los ingredientes adecuados, conozco todas las formulas pero en general encuentro las pociones ya hechas en algunos cofres, aunque siempre se me terminan agotando muy rápido, ya sabes, con el mundo como enemigo terminas envuelto en muchos combates contra más de un oponente—
—De todas formas, es extraño—
—¿Qué cosa?—
—Eso—Tina señaló el árbol, a pesar de que le faltaban cubos la parte superior se mantuvo flotando como si nada.
—Sí... ¿Quieres intentar tumbar uno?—
—¡¿Puedo?!—
—Eres mitad humana, creo que podrías—
—Bien, lo voy a intentar—Tina se acercó nerviosamente al primer árbol que vio, se detuvo frente a este levantando ambos puños a la altura de su pecho, inmediatamente lanzó un golpe hacia el roble derribando uno de sus cubos, volteó hacia Steven con una expresión de alegría mientras señalaba su obra—¡Lo hice! ¡Lo hice Steven!—
—Felicidades—dijo el humano levantando su pulgar en señal de aprobación, no pudo evitar pensar que su amiga se veía adorable de esa forma.
—Quiero romper más cosas ¡Ha!—Tina volvió a golpear los cubos del árbol tumbándolos con facilidad—¡Hya!—ahora golpeó bloques de tierra, Steven se impresionó de que pudiera romperlos sin usar una pala, fue entonces que...—¡Uno más! (¡Crack!)—pudo escucharse con claridad como los nudillos de Tina tronaron al impactar en un bloque de piedra, la chica creeper inmediatamente sostuvo su mano en señal de dolor mientras sus ojos se humedecían, Steven se acercó para ver la mano de su amiga, sus nudillos se veían totalmente rojos pero no estaban rotos, la chica creeper mantenía los ojos cerrados intentando aguantar el dolor.
—No es nada serio, tranquila—
Sin pensarlo, Steven besó con delicadeza la mano de Tina cuyo rostro se enrojeció hasta asemejarse a una manzana, la nitroglicerina iba a hacer de las suyas pero la chica creeper apretó sus dientes tratando de contener la explosión pues le gustaba mucho la sensación que tenía en su mano al ser besada por su amigo, milagrosamente pudo evitar que su cuerpo parpadeara, los dos decidieron continuar con su viaje, no pasó ni media hora hasta que se toparon con una de las maravillas y rarezas de Terra.
—No importa cuántas veces lo mire, sigue siendo extraño—dijo Tina al apreciar el límite de los biomas, detrás de ella se encontraba el frondoso bosque en el cual llevaba más de dos años viviendo, y frente a ella se encontraba el gran y arenoso desierto que probablemente nunca habría podido atravesar sin la ayuda de su hermano.
—¿En qué habrá pensado Notch cuando creó este mundo?—dijo Steven estirando su brazo hacia el bioma desértico sintiendo el calor—Como sea, avancemos lo más que podamos mientras es de día—
El humano y la creeper caminaron con un ritmo lento y constante, se la pasaban hablando sobre sus experiencias y cualquier otra cosa que se les ocurriera, de vez en cuando Steven sonreía de forma melancólica pues sus conversaciones normalmente trataban sobre sus familias y sabia que su padre estaba posiblemente muerto al igual que su hermana, Tina podía notar la tristeza en su expresión pero no se le ocurría ninguna forma de levantarle el ánimo, finalmente llegaron a lo que parecía ser una gran y profunda caverna.
—Genial—dijo Steven asomándose al fondo.
—¿Por qué es genial?—preguntó Tina.
—Porque en esta clase de lugares puedes encontrar distintos tipos de minerales, y en este momento necesito hierro, si tenemos suerte tal vez nos encontremos algunos diamantes—
—¿E-estas pensando en entrar ahí?—preguntó la chica creeper con nerviosismo.
—¡Así es!—
Y fue así que Steven literalmente arrastro a Tina al interior de la oscura caverna que comenzaba a descender, Steven sacó de su inventario una antorcha con la cual empezó a iluminar el camino, Tina iba sosteniendo la parte baja de la camiseta del humano caminando muy cerca de él, ni siquiera intentaba disimular el miedo que tenia, no dejaba de temblar y mirar en todas direcciones, fue entonces que Steven encontró algo increíble, no era hierro pero igual lo quería, mineral de oro.
—De lujo, sostén esto Tina—Steven le dio a su amiga la antorcha para que alumbrara, inmediatamente sacó su pico de hierro comenzando a minar—Esto es un gran golpe de suerte, con las manzanas que encontré me vendrá muy bien el oro—
—¿A qué te refieres?—preguntó Tina asegurándose de mantener la antorcha en alto para que su amigo pudiera ver bien.
—Leí en uno de los libros de mi padre que si combino oro con una manzana adquirirá una especie de habilidad de curación acelerada, de esa forma al comerla sanara cualquier herida que tenga en cuestión de minutos—
—Ahora que lo pienso, ¿A qué se dedicaba tu padre Steven?—
—Antes de "El levantamiento de los mobs" solía ser minero, nos había dicho a Stella y a mí que el abuelo quería que fuera soldado y con el tiempo lograra convertirse en caballero, pero a papá no le gustaba la idea, el quiso intentar hacer un poco de todo y la minería terminó gustándole más que nada—
—¿Por qué?—
—Bueno... Es una historia un poco cursi, involucra a mi madre—
Steven finalmente llegó a un punto en que ya no había mineral de oro en el mismo lugar donde estaba picando por lo que le dijo a su amiga que continuaran, avanzaron hasta llegar a una gran y gigantesca grieta que conectaba varias secciones de las cavernas, podían verse varios mobs en el fondo cerca de una pequeña cascada de magma.
—(Silbido) Se parece a la gran grieta subterránea que estaba en nuestro bioma—dijo Steven asomándose hacia abajo con su pico sobre su hombro.
—T-ten cuidado—dijo Tina temerosa de que su amigo se cayera.
Ambos continuaron caminando por una saliente en busca de más minerales sin mucho éxito, fue entonces que Steven encontró un bloque de mineral de hierro en la pared, emocionado comenzó a picarlo para extraer dicho material, Tina observaba a su amigo, mirando ocasionalmente en todas las direcciones, normalmente no le daría miedo estar ahí pero eso era cuando los mobs no la atacaban, fue entonces que ella se dio cuenta de algo.
—¡Steven detente!—
—¿Qué?—
Por desgracia la advertencia de Tina no sirvió de nada pues Steven ya había picado el bloque provocando sobre ellos una pequeña avalancha de cubos de grava, el instinto protector del chico rápidamente se activó abalanzándose sobre su amiga y aprisionándola contra la pared, de esta forma Steven utilizó su propio cuerpo como escudo para proteger a Tina de los bloques que caían recibiendo varios golpes en la espalda y gruñendo levemente por el dolor, después de algunos segundos la grava finalmente dejó de caer, ambos se encontraban con los ojos cerrados.
—Eso estuvo cerca, ¿Estas bien, Tina...?—dijo Steven abriendo los ojos y dándose cuenta de algo.
—Sí, gracias...—Tina también abrió los ojos dándose cuenta al igual que su amigo de la posición en la que estaban.
El rostro de la chica creeper inmediatamente se enrojeció al ver lo cerca que estaba del humano, las narices de ambos casi rozaban y podían sentir claramente la respiración del otro, Tina estaba nerviosa, hacía uso de toda la fuerza de voluntad que tenia para no detonar su nitroglicerina y arruinar el momento, fue entonces que se dio cuenta de que Steven también estaba sonrojado pero la expresión de su rostro no se parecía nada a la suya.
—¿S-Steven?—murmuro Tina con la voz temblorosa, pudo notar como su amigo acercaba su rostro cada vez más al de ella—Espera, ¿Qué estás...?—
Tina no pudo terminar de hablar pues Steven había sellado sus labios con un beso, ella no sabía que pensar, todo era tan inesperado y repentino, sin embargo, no tuvo mucho tiempo para disfrutarlo pues sus instintos tomaron el control causando que su cuerpo comenzara a parpadear, una poderosa explosión acabó con el tierno momento, todo era confuso para Steven, se encontraba acostado en el fondo de la grieta, se sentía mareado y sus oídos le zumbaban, su cuerpo le dolía mucho, su chaleco de cuero había desaparecido dejándolo solo con su ahora maltratada camisa, lentamente intentó levantarse haciendo aparecer un filete en su mano, trató de comerlo pero el alimento se le cayó al suelo, volvió a agacharse para agarrar la comida pero un pie aplasto el filete, Steven levantó la mirada encontrándose con un zombie, el mob rápidamente se abalanzó sobre el humano tratando de morderlo, Steven lo sostuvo con su mano izquierda del cuello y con la derecha uno de sus brazos manteniendo alejada su mandíbula, ambos forcejeaban conforme más y más gruñidos de zombies y chasquidos de skeletons resonaban en el lugar acercándose a ellos.
—"Esto es malo..."—pensó Steven apretando los dientes haciendo un gran esfuerzo por no ser mordido.
(En otra sección de las cavernas)
Tina abría lentamente los ojos, se sentía muy cansada, tanto que ni siquiera podía mantenerse de pie... Pero estaba en movimiento, la chica creeper finalmente pudo apreciar bien su entorno y su situación, se encontraba siendo arrastrada por un oscuro pasillo por dos skeletons, ambos la sostenían de cada uno de sus brazos, podía escuchar que los mobs tenían una conversación.
—Y ahí estaba yo, con el sol en el cielo bajo de la protectora sombra de un árbol, no era la primera vez que me pasaba por lo que no me preocupé mucho, pero...—decía uno de los Skeletons que parecía contar alguna experiencia.
—¿Pero...?—preguntó el otro Skeleton con interés y ansiedad.
—Fue ahí cuando lo vi, a tan solo unos cuantos cubos de distancia... El humano—
—¡¿Qué?!—
—Lo sé, yo también estaba aterrado y peor aún, se encontraba caminando directo hacia mí, no pasaron ni dos segundos hasta que se dio cuenta de mi presencia, pude ver como una espada aparecía mágicamente en su mano—
—¡¿Y qué hiciste?!—
—Lo que cualquier otro mob habría hecho en mi situación, había una cueva cercana, así que corrí hacia ella con la velocidad de un niño zombie mientras gritaba como un cobarde, ardí en llamas bajo la luz del sol, en verdad fue doloroso pero gracias a Herobrine pude llegar justo a tiempo, el humano decidió no seguirme y solo se fue, al anochecer pude volver a nuestro bioma y regresar a las cavernas—
—Amigo, ni siquiera los conejos asesinos tienen tu suerte—
—Ni que lo digas, soy muy afortunado—
—Oye mira, parece que el híbrido despertó—
—¡Withers! Quisiera contarle mi historia pero ya llegamos—
Los skeletons llegaron junto con Tina a lo que parecía ser una puerta doble hecha de hierro, presionaron una especie de botón en la pared haciendo que las puertas se abrieran, al pasarla entraron a una gran sala iluminada con antorchas, habían varios skeletons formados a los lados como si fuesen soldados pero tenían algo inusual, ellos no tenían arcos, más que eso, tenían armaduras y espadas de hierro, en el fondo del gran salón había lo que parecía ser una especie de trono compuesto de bloques de cuarzo con un hombre sentado en el, a simple vista podía decirse que era un híbrido pues su apariencia era bastante humana, su piel era pálida en un tono un poco más blanco que el de Steven, su cabello era de un color plata grisáceo al igual que sus ojos, su vestimenta era algo extraña, tenía una camisa gris con varias placas de hueso que actuaban como una especie de armadura, sus pantalones tenían el mismo diseño, se veía un poco mayor que Steven, el híbrido se encontraba viendo fijamente a Tina quien no podía dejar de temblar por el miedo.
—¿Quién es ella?—preguntó el hombre skeleton con una voz profunda y seria que simplemente inspiraba respeto a su persona.
—La encontramos en las cavernas, mi Lord—dijo uno de los arqueros que sostenía a Tina.
—Ella es... ¿Un creeper?—
—Por su apariencia diríamos que es un híbrido, como usted—
Tan pronto como el mob dijo esas palabras, el hombre skeleton se levanto repentinamente de su trono provocando un pequeño escalofrío a su subordinado, su mirada era intimidante y severa.
—¿Te atreves a compararla conmigo?—
—¡N-no mi Lord!—dijo el skeleton con mucho miedo y temor en su voz—¡U-usted esta p-por encima de todos!—
El híbrido volvió a sentarse con desdén dándole un sentimiento de alivio a su lacayo.
—Llévenla al calabazo, a mi hija le fascinara la noticia—
Los esqueletos asintieron ante las ordenes y comenzaron a llevarse a Tina de la gran sala, ella intentó hablar pero se sentía demasiado débil, fue entonces que un sentimiento de horror la invadió al recordar algo importante... ¿Donde estaba Steven?
(En alguna otra parte de las cavernas, 2 horas después)
Steven se encontraba caminando con dificultad sosteniendo una antorcha por uno de los pasadizos de las cavernas mientras se apoyaba de las paredes, su ropa se encontraba desgarrada y manchada de sangre, en su cuerpo podían verse varias mordidas que no estaban sanando pues no había comido nada, había agotado todos sus alimentos en poco tiempo mientras huía y peleaba contra los mobs, finalmente llegó a lo que parecía ser otro callejón sin salida, podía escuchar a los monstruos acercándose por el camino que había tomado.
—¿Esto podría ponerse peor?—dijo Steven mientras colocaba su antorcha en la pared y sacaba su pico de hierro, comenzó a picar con la esperanza de encontrar otro pasadizo pero encontró algo mucho mejor—Parece que mi suerte empieza a cambiar—dijo el humano sonriendo pues después de picar un par de cubos había encontrado lo que parecía ser una especie de gran biblioteca, lo que más lo alegraba era que se encontraba bien iluminada por lo que era poco probable que hubiesen mobs en ella, rápidamente entró y tapó el hueco en la pared con bloques de piedra.
Steven dio un gran suspiro de alivio mientras inspeccionaba el lugar, las paredes estaban llenas de estantes repletos de libros, era un lugar bastante amplio, mirando hacia arriba pudo ver lo que parecían ser puentes que conectaban pequeños caminos a los lados de los estantes, aunque había algo que abundaba mucho... Telarañas.
—Oh... Por... Notch...—dijo Steven al ver grandes cofres dobles en varias partes del lugar, rápidamente se acerco a hacia ellos para abrirlos y ver que tenían dentro, por poco grita de alegría al encontrar comida, aunque eran puras manzanas, no le dio importancia y comió cuantas pudo recuperando sus fuerzas, sus heridas por fin volvieron a regenerarse lentamente.
Con el estomago lleno, Steven decidió inspeccionar los otros cofres, encontró muchas cosas, le parecía un poco extraño, ¿Algún humano habría estado viviendo ahí? era la pregunta que rondaba su mente, rápidamente desechó la idea pues ese lugar se encontraba muy profundo bajo tierra, tal vez habría sido ocupado por humanos antes de "El levantamiento de los mobs", fue entonces que vio en una esquina una mesa de creación y un horno, decidió acercarse para cocinar el mineral de oro que había obtenido, ahora que volvió a tener manzanas probaría combinarlas con el oro para crear manzanas doradas y no estar en peligro de muerte cuando vuelva a buscar a Tina, utilizó la mesa de creación para fabricar un chaleco con el hierro que había encontrado, se sentó en lo que parecía ser una silla frente a una mesa relajándose un momento.
—Espero que esté bien—dijo Steven pensando en su amiga, solo le quedaba pedirle a Notch que la protegiera.
(Calabozos)
—Entonces corrí con todas mis fuerzas bajo la luz del sol, me incendie naturalmente pero logre llegar a la cueva salvando mi vida—decía un skeleton a lado de la celda en donde estaba Tina, se encontraba contándole la historia de cómo había escapado del humano un día.
—D-disculpa—habló tímidamente la chica creeper atrayendo la atención de su guardia—Es una muy buena historia pero quisiera preguntar, ¿No había nadie conmigo cuando me encontraron?—
—No, estabas inconsciente, el lugar en donde estabas parecía haber sido destruido por una gran explosión—
Tina miró al suelo apretando los dientes sintiendo un profundo sentimiento de frustración, las lagrimas bajaban por sus mejillas hasta caer en forma de gotas al suelo, deseaba con toda su alma que Steven estuviese vivo.
—"¿Por qué? ¡¿Por qué?!"—pensaba la chica creeper con resentimiento—"¡¿Por qué Withers tuve que explotar?! ¡Yo...! Yo... En verdad me gustó ese beso—pensar en eso le hacía sentir muchas cosas a Tina, según su madre, un beso es una muestra de cariño hacia alguien que quieres por lo que estaba realmente feliz de que Steven la haya besado, sin embargo, sus nervios la obligaron a explotar en el peor momento posible, ¿Y si Steven estaba muerto? La explosión debió haberlo matado y si no, debió haberlo dejado lo suficientemente débil como para que no pudiera defenderse de los demás mobs, quería llorar, en ese momento un triste pensamiento pasó por su mente, tal vez, tan solo tal vez... Habría sido mejor que ella y Steven no se hubiesen conocido.
Otro skeleton llegó a los calabozos, se acercó al guardia de su celda para decirle algo, inmediatamente el guardia se dirigió hacia ella.
—El rey quiere verte—dijo el skeleton mientras liberaba a la creeper.
(Biblioteca)
Steven se encontraba trabajando en la mesa de creación, había despojado los baúles de cualquier cosa útil y también había logrado hacer manzanas de oro, eran muy pocas pero le alegraba tenerlas, después de guardarlas en su inventario estaba más que decidido a encontrar a Tina por lo que ya no iba a perder más tiempo, sin embargo, el ruido de varios libros cayéndose lo obligaron a voltear rápidamente solo para ver algo que realmente no esperaba, justo frente a él se encontraba una chica, no parecía tener más de 15 años, vestía una sudadera gris oscuro con dos pares de rayas negras en ambas mangas junto con una minifalda negra y unas medias que cubrían en su totalidad sus piernas, su cabello era púrpura en un tono oscuro peinado en dos coletas a sus lados, sostenidas por lo que parecían ser broches con un par de perlas rojas cada uno, frente a ella habían unos cuantos libros tirados, probablemente los que Steven escuchó caer antes, el chico la reconoció como una humana pero después de reflexionar unos segundos se dio cuenta de que era imposible bajo esas circunstancias por lo que solo había una respuesta factible... Era un híbrido.
—Mmm... ¿Hola?—dijo Steven levantando la mano en forma de saludo, esperaba ella fuera como Tina, de esa forma no tendría que pelear.
—No puede ser...—murmuró la chica sorprendida, Steven estaba listo para sacar su espada en cualquier momento, pero nunca esperó la siguiente reacción de la chica mob, de un momento a otro la chica comenzó a saltar de alegría moviendo los brazos de arriba hacia abajo mientras hablaba en voz muy alta—¡Genial! ¡Genial! ¡Por fin otro híbrido!—
—¡¿Qué?!—exclamó Steven totalmente en shock ante esa reacción, pero lo que más llamo su atención fueron sus palabras, ¿Pensaba que él era un híbrido?—
—Mi nombre es Tara, mucho gusto—dijo la ahora conocida como Tara estrechando la mano de Steven quien simplemente no podía comprender la situación—Como ya te habrás dado cuenta, soy un híbrido humano-araña—
—Ya veo... Mi nombre es Steven—
—Buen nombre, bastante humano diría yo, mis padres pasaron por muchos problemas para escoger el mío, por cierto, ¿Qué eres?—esa pregunta puso nervioso a Steven, ¿Debía tratar de seguirle el juego fingiendo ser un híbrido o debería decirle que es un humano y ver qué pasaba? No tuvo micho tiempo para pensar pues ella volvió a tomar la palabra—Espera, voy a adivinar—la chica araña miró fijamente al humano con su mano en la barbilla pensando—Veamos, usas ropa de zombie pero no estás tan pálido, tu cabello es castaño y tus ojos púrpuras—
—En realidad mi padre solía decirme que eran morados, aunque yo creo que son índigo—
—Púrpura, morado, índigo, ¿Cuál es la diferencia?—Steven simplemente se encogió de hombros ante esa pregunta, Tara continuó pensando hasta que finalmente se dio por vencida—Me rindo, no logro adivinar que eres—
—Bueno, pues en realidad...—Steven estaba a punto de decirle su especie, sin embargo, un muy reconocible sonido lo interrumpió, volteó rápidamente hacia atrás solo para encontrarse con un creeper a punto de estallar.
—¡No!—gritó Tara arrojando desde su boca un chorro de telaraña que empujo lejos al creeper dejándolo pegado en los estantes—¡Por poco matas a mi nuevo mejor amigo!—
—¿Nuevo mejor amigo?—preguntó Steven totalmente confundido.
—¡No seas tonta!—dijo el creeper aunque solo Tara podía entender sus palabras—¡Es un humano!—
—¿Un humano?—Tara miró a Steven fijamente durante unos segundos para luego volver a dirigirse al creeper—¡No me importa! ¡Fuera de aquí antes de que decida sacarte la pólvora a golpes!—
Tara liberó al mob de sus telarañas, el creeper no tuvo más opción que irse por quien sabe dónde, no quería hacer enojar aun más a la chica araña, una vez que se fue, Tara volvió a hablarle a Steven.
—¿Sabes? Estaba 99% segura de que eras un humano, pero pensé que estaban extintos—
—Entonces... ¿No vas a atacarme o algo?—
—¡Por supuesto que no! Siempre eh querido conocer a un humano, sus obras me han mantenido entretenida y sobre todo cuerda durante estos años—Tara se acercó a los estantes para tomar un libro, inmediatamente regresó dándoselo a Steven, el chico lo miró durante un momento, era una novela—Me encanta la literatura de los humanos, en especial las novelas, algunas incluso hablan sobre híbridos mobs pero por supuesto que no dicen nuestro verdadero origen ya que fueron escritas mucho antes de que existiéramos, es pura ficción—
—Interesante...—dijo Steven leyendo la contra portada de la novela, era una historia de romance entre un joven aventurero humano y una chica creeper, por alguna razón pensó en él y Tina.
—No sabes lo mucho que me alegra verte, eh estado atrapada aquí y obligada a hacer trabajos durante más de dos años—
—¿A qué te refieres?—
—La loca de Skelly me convirtió en "su mascota", si solo tuviese que tratar con ella no tendría problemas pero lo malo es que es la hija de Bone, sus skeletons no me permiten abandonar las cavernas y aun si lo lograra, seguramente ese bastardo me perseguiría y me traería de vuelta solo para mantener contenta a su hija, la consiente demasiado—
—No sé de que estás hablando—
—Bueno, te lo explicare todo pero antes...—Tara se dirigió a un pequeño cofre, lo abrió hurgando en su interior durante un momento, finalmente regresó con Steven sosteniendo una especie de tablero en sus manos—Juguemos una partida de ajedrez—
(Sala del trono)
Tina se encontraba sentada en el suelo justo en el medio del gran salón, frente a ella se encontraba el hombre skeleton sentado en su trono, mirándola de forma curiosa, ella estaba asustada pues sus fuerzas no volverían en un buen tiempo por lo que no podría huir a ningún lado.
—Entonces—habló el hombre skeleton—¿Cuál es tu nombre? Todos los híbridos tienen uno—
—T-Tina—respondió la chica creeper tímidamente.
—No tengas miedo, no tengo muchas oportunidades de conversar con híbridos, los únicos que conozco son mi hija y ese bastardo de Shane, también esta Tara pero no me agrada la forma en que me habla, no le agrado mucho—Tina mantenía su cabeza baja, eso no le gustó al rey pero no parecía haberse enojado—Mi nombre es Bone, yo mismo lo escogí, me pareció bastante apropiado debido a mi especie, dime, ¿Tu misma pensaste en tu nombre o...?—
—M-mis padres m-me lo dieron—dijo Tina, aun tenía su mirada en el suelo.
—Ya veo, así que no eres un original—Bone se quedo mirando fijamente a Tina poniéndola nerviosa—¿No sabes algo sobre el híbrido creeper que protege a un pueblo de aldeanos?—
—No... Últimamente me han estado atacando debido a eso—
—No me sorprende, los mobs normales son estúpidos—dijo el rey skeleton sin importarle que sus guardias lo escucharan—Puedes estar tranquila en este lugar, hace tiempo que decidí hacer de este sitio mi fortaleza, ningún mob que viva en estas cavernas se atreverá a ir en mi contra—ante esas palabras, la chica creeper solo asintió—Ahora, ¿Dime que hacías en mis cavernas? Mis guardias dijeron que te encontraron en un área destruida cerca de la gran grieta, ¿Acaso explotaste?—
—Sí, yo estaba con un amigo y...—Tina inmediatamente dejó de hablar al mismo tiempo que sus ojos comenzaban a humedecerse, el rey skeleton pareció verla con compasión.
—Así que explotaste cerca de un amigo... Lamento mucho escucharlo—Bone se estaba mostrando extrañamente comprensivo, incluso sorprendió a algunos de sus guardias en el salón, solo podían pensar que era porque Tina era un híbrido—¿A qué especie pertenecía tu camarada? Tal vez siga vivo en algún lugar de las cavernas, podría enviar a mis skeletons a buscarlo—
Tina levanto inmediatamente la mirada viendo a los ojos a Bone, el rey le dio una sonrisa que inspiraba confianza, estaba ofreciendo ayudarla en ese momento de desesperación, no podía dejar de sentir alegría, hasta que...
—Es un humano—tan pronto como Tina dijo esas palabras la mirada compasiva del rey desapareció, siendo reemplazada por una de frialdad e indiferencia, Tina se dio cuenta de su error demasiado tarde.
—¿Un humano?—
(biblioteca)
—¡Te dije que tengo que irme!—dijo Steven buscando en todas partes de la biblioteca el lugar por donde se fue el creeper, por desgracia no encontraba dicho pasadizo, ya estaba considerando utilizar su pico para atravesar una del as paredes.
—¡S-solo un juego más por favor!—dijo Tara persiguiendo a Steven con el tablero de ajedrez en las manos, cuidaba muy bien su equilibrio para que las piezas no se cayeran, la chica araña había perdido ya más de 3 veces seguidas, supongo que tener solo mobs normales como oponentes no desarrolla tu habilidad en el juego,
—Te dije que no, ya eh perdido demasiado tiempo aquí, necesito encontrar a mi amiga—
—¡Ya sé! Te ayudare a encontrarla, una vez que lo hagamos me darás la revancha—
—De acuerdo, me parece justo—Steven finalmente se detuvo y miró fijamente a Tara—Ahora, estamos buscando a un híbrido creeper, es una chica—
—¡Oh!—la chica araña pareció tener brillo en los ojos al escuchar eso—No te preocupes, ya sé en donde esta, ahora sigamos jugando—
—¡Espera! ¿A qué te refieres con que sabes en donde esta?—
—Mientras venia hacia aquí escuche a los skeletons hablar sobre haber encontrado a una chica creeper, si conozco al rey y claro que lo conozco, esa chica debería estar perfectamente bien, ahora sigamos jugando—
Steven finalmente decidió tirarle de un manotazo el tablero de ajedrez, Tara se sorprendió mucho ante eso, su primera reacción fue poner una cara de tristeza, sabía que ser tan insistente era molesto pero quería recuperar los dos años de soledad y aburrimiento que había tenido en ese lugar a costa del humano.
—Escúchame Tara—dijo Steven seriamente obteniendo la atención de la chica araña—Tina es la primera amiga que eh tenido, en este momento es lo más importante que tengo y por nada del mundo puedo permitirme perderla, ella es demasiado tímida y ni siquiera puede lanzar un puñetazo sin dar ternura, tengo que protegerla—
Tara quedo fascinada por las palabras del humano, un ligero rubor apareció en sus mejillas al ver la expresión sincera en el rostro de Steven, una pequeña sonrisa se formó en los labios de la chica araña.
—Vaya, eres como los protagonistas de las novelas que eh leído, bueno, supongo que sería mejor ya no detenerte pero no puedes ir ahora—
—¿A qué te refieres?—
—Es sobre el rey skeleton, Bone, es un híbrido bastante fuerte y lo peor es que odia mucho a los humanos—
—¿Por qué no todos los híbridos pueden ser como tú y Tina?—dijo Steven dándose una palmada en la cara.
—De todas formas, no puedes ir por tú amiga ahora, conociendo a Bone, seguramente hizo que la llevaran a la sala del trono para hablar con ella sobre cualquier cosa, ese hombre considera a los híbridos como una especie diferente de los mobs y los humanos, de vez en cuando me ordena hablar con él sobre los libros que eh leído, no lo culpo por querer a alguien con quien hablar ya que estar sentado en ese trono durante todo el día no te ayuda precisamente a hacer amigos—
—Así que, ¿No me queda de otra más que esperar?—
—Por supuesto que podrías aventurarte a ir, pero no te lo recomiendo, Bone es tan fuerte como Shane y mucho más rápido, no podrías vencerlo—
—Tonterías, derroté a al idiota de Shane, así que podré manejar a este sujeto de algún modo—
—¡¿Qué?!—Tara parecía demasiado sorprendida—¡¿D-derrotaste a Shane?! ¡Pero es uno de los reyes!—
—B-bueno—Steven entró en arrogancia mientras comenzaba a presumir—Por supuesto que lo derroté, es más, le di una paliza, admito que me sorprendió mucho el hecho de que no ardiera en llamas bajo la luz del sol pero eso no lo salvó—
—Oh, así que fue eso—de pronto la chica araña ya no se veía para nada sorprendida—Ya veo por qué le ganaste, peleaste contra él en el día ¿No?—
—Pues sí, pero eso no cambia nada, él era inmune a la luz solar—
—No lo entiendes, tanto Shane como Bone son conocidos como los reyes muertos, los zombies y los skeletons arden en llamas cuando la luz del sol toca sus cuerpos, el hecho de que Shane y Bone sean mitad humanos los libra de eso, no obstante, existe un efecto secundario bajo esa habilidad, sus organismos están programados para limitar sus habilidades durante el día, ya sea que estén en la sombra o no, mientras el sol no se haya ocultado por completo no podrán usar todo su poder, además esos dos son originales, tienen mucha más experiencia que ningún otro mob en Terra—
Ahora sí que Steven estaba cabreado, ¿Cómo que Shane no había usado toda su fuerza en su pelea? Realmente le fue difícil sostener un combate con ese muerto viviente y ni siquiera fue enserio, ¿Acaso podría ser peor?
—Cuando entramos en las cavernas el sol apenas se estaba ocultando, supongo que debe ser apenas media noche—dijo Steven suspirando—¿A qué te referías con eso de reyes y originales?—
—Bueno, será mejor que te sientes porque esto será un poco largo—ambos tomaron asiento en una de las mesas mientras Tara aclaró su garganta—Veamos, primero empecemos por los originales, estoy segura de que sabrás sobre el evento que tuvo lugar hace varios años, la evolución que los mobs tuvieron sin razón aparente y su repentino instinto de cazar humanos sin parar, fue en esa época cuando aparecieron los mutantes, mobs mucho más poderosos, esos mutantes masacraron miles de humanos por sí mismos, su piel debió de alguna forma absorber el ADN de la sangre de sus víctimas y combinarlo con su propio código genético, creando lo que hoy en día son los híbridos, esos híbridos son conocidos como los originales, después están los de mi clase, hijos de los híbridos, naciendo como mobs mitad humanos sin relación alguna con nuestros ancestros, ahora te diré sobre los reyes, existen tres hasta donde conozco, dos de ellos son los reyes muertos, Bone y Shane, después esta mi padre, rey de las arañas—
—¿Hay algún rey creeper?—
—Como dije antes, solo sé de tres reyes, no estoy segura de si existen otros híbridos que hayan adoptado el mismo sistema jerárquico de los humanos, todo este conocimiento lo adquirí de los libros de la biblioteca de mi padre—
—Ahora que recuerdo, esa tal Skelly, ¿Quién es ella?—
—Oh—Tara pareció enojarse ante esa pregunta—Es mi peor pesadilla, es la responsable de que esté atrapada en estas cavernas, es hija de Bone, un híbrido esqueleto-humano, lo que más odio de ella es su personalidad, demasiado estoica y directa para mi gusto, sin mencionar su horrible actitud de superioridad, me ha obligado a llevarla sobre mi espalda en más de una ocasión, ¡Si tanto quiere ser un jinete arácnido, que se consiga una araña normal!—Tara estaba que echaba humo por las orejas.
—Ya veo, gracias por decirme todo esto, pero...—Steven se levantó de la mesa—Basado en todo lo que me dijiste, es peligroso dejar a Tina con ese tal Bone, si llega a enterarse de que ella es amiga de un humano, no quiero pensar en lo que le hará—
—Espera, tengo una idea—dijo Tara levantándose también—Iré a la sala del trono a verificar que tu amiga esté allí—
—¿Estas segura? ¿No es peligroso?—
—Tranquilo, los skeletons me dejan pasearme por donde quiera siempre y cuando no salga de las cavernas, en caso de que ya no esté en la sala del trono significara que se encuentra en los calabozos, podrás ir por ella y llevártela con suma facilidad en esa situación—
—Muchas gracias, Tara—
—Ni lo menciones, es imposible para mí no ayudar a mi nuevo mejor amigo—
Y con eso dicho, la chica se fue, dejando a Steven solo en la biblioteca, el humano puso toda su fe en ella, solo deseaba que su amiga estuviera bien.
(Sala del trono)
—Esto es malo—dijo Tara adherida a una de las paredes, oculta entre las sombras.
La imagen que ella veía no era para nada alentadora, Bone se encontraba sentado en su trono con una expresión que irradiaba ira pura en su rostro, lo peor era que justo a un lado de él, suspendida sobre el suelo había una jaula de hierro que colgaba del techo, dentro de ella se encontraba Tina abrazando sus piernas y hundiendo su rostro en ellas, parecía estar llorando, fue entonces que un skeleton se acerco al rey para decirle algo.
—Mi Lord, varios mobs de la grieta dicen haber visto al humano vagar por las cavernas, aunque se encontraba muy herido—
—¿Pero sigue vivo?—preguntó Bone seriamente.
—Eso creemos—
—Bien, recuerda, que ningún mob se atreva a matarlo, lo quiero vivo—
—Sí mi Lord—
El skeleton se retiró de la sala, la chica araña estaba atónita ante lo que había escuchado, prácticamente todos los mobs de las cavernas estaban cazando a su nuevo mejor amigo, estaba por irse para avisarle a Steven hasta que...
—¿Cuánto tiempo piensas esconderte?—la voz de Bone le dio un horrible escalofrío a Tara, el rey la estaba mirando directamente a pesar de que se encontraba rodeada de oscuridad—Supongo que escuchaste nuestra conversación, ponte a buscar también—
Tara simplemente asintió con miedo mientras se retiraba, Bone volvió a mirar hacia el frente esperando que la puerta se abriera con sus guardias trayendo a rastras al humano, por otro lado, Tina...
—Steven...—murmuró la chica creeper con la voz temblorosa—Sálvame...—
