Disclaimer: HQ! Es de Furudate-sensei.
—Conversaciones—
II: "A veces Nekoma se pregunta las prioridades de su capitán".
—Tengo un problema.
—¿Haber nacido?
—Ja, ja, que gracioso, Yamamoto —rugió Kuroo mientras le lanzaba un envoltorio hecho una pelota. Falló por dos centímetros y se lamentó en su interior, diciendo que se encargaría en alguna práctica hacer que le llegara un pelotazo en la cara—. Ahora sí, es en serio. Tengo un problema serio, más serio que tú y todas tus porquerías de anime.
Kenma no levantó la mirada de la consola. Yaku dejó de regañar a Lev tras escuchar esas palabras y le dio un codazo potente en las costillas al más alto para que dejara de molestarlo. Inuoka se removió en su lugar girando el cuello en un ángulo de 180°. Fukunaga y Kai que habían estado prestando atención desde el principio simplemente suspiraron, aburridos.
—¿Qué pasa? —preguntó Yaku, porque alguien tenía que preguntar.
Kuroo hizo una pausa ligera que se sintió eterna.
—Soy de tercer año-
—Dah, igual que Yaku-san.
—Cállate, Lev.
—¡Sempai!
—Soy de tercer año —repitió el más alto mientras carraspeaba. Entrelazó las manos frente a su rostro. Sentados en un círculo, en el gimnasio de la escuela los miembros del equipo le lanzaron miradas de curiosidad e incluso hastío. Kenma era el único que tenía los ojos pegados en otra parte—. Eso quiere decir que este año me gradúo…
—¿Te vas a poner sentimental? —refutó Yamamoto.
—¡No, no te pongas sentimental, Kuroo-san! Que si no me pongo a llorar —Inuoka se movió y apoyó casi todo su peso sobre un silencioso Kenma, quien le pidió en voz baja pero fiera que se alejara de él—. ¡Si ganaremos! No te preocupes por los partidos.
—¿Qué? ¡No! ¡Que le den a los partidos! —Kuroo alzó la cabeza tan rápido que todo su desorden de pelo se movió con él como si fuera alguna clase de pájaro. Sus ojos se movieron a una velocidad increíble e incluso sus pupilas se dilataron—Este año me gradúo y tenemos la fiesta de graduación, ¡y! ¡No tengo con quién ir! ¿Pueden creer eso? ¡No tengo con quién ir! Si no encuentro a alguien ahora seré el hazme reír de toda la clase. Por estar pendiente sólo del vóley estos tres años ahora me pasan estas cosas, ¡ninguna chica se me ha confesado! ¡Ni una sola vez! —siguió llorando en su lugar.
Yaku temió que la estupidez fuera contagiosa. Yamamoto, en cambio, se echó a reír.
—¡No puedo creer que te preocupes de eso!
—A ti te da igual porque tienes todo un año para dejar de ser virgen, pero incluso los milagros tienen sus límites.
—¡Hey!
—Kuroo, creo que nadie se te ha confesado por la simple razón de que nunca estás solo —soltó Yaku con naturalidad mientras se encogía de hombros y cruzaba los brazos. Ante la expresión de confusión siguió hablando—: Además muchas chicas se sienten intimidadas por ti, en serio; la altura, la cara de idi... —se cortó a la mitad. Cerró la boca y carraspeó—Como sea, que siempre estés rodeado de idiotas —diciendo eso apuntó a sus compañeros.
—¿Intimidadas? ¡¿Es por el pelo, cierto?! ¡No es mi culpa que tenga esta jardinera en la cabeza! —Chilló el más alto mientras se apuntaba a sí mismo—¡Seguramente es por el pelo! Creí que a las chicas les encantaban esas cosas-
—En los años ochenta cuando todo era rebeldía —apuntó Kai.
—¡Kuroo-san, llegaste como treinta años atrasado!
—¡Maldición! Kenma, no tengo más opción, tendrás que ir conmigo-
—Estás loco, Kuroo, además será más vergonzoso que vayas con un chico que solo. Imagina lo que pensaran los demás, o mejor, no lo imagines. Déjame fuera de eso.
—¡Kenma!
—Me da pereza.
—¿Y por qué no invitas a tu larguirucho novio? ¿El chico de lentes? —inquirió Inuoka con una sonrisa alocada y al mismo tiempo como si hubiera sido su mejor idea en años.
A Kuroo el rostro se le descompuso.
—¡Kenma! ¿Le constaste a los demás lo que te dije? Yo confíe en ti, ¿somos o no somos mejores amigos?
—Eso se lo contaste tú, cuando bebiste de más.
—Lleva a tu novio, en serio. Es lo mejor.
—¡Argh! Por eso nunca les pido consejos. Gracias por nada —diciendo eso el capitán de Nekoma se levantó en todo lo que era su altura mientras salía del gimnasio farfullando maldiciones hacia todos.
Nekoma, en cambio, se quedó quieto y luego se fueron a practicar.
NA: Ahora soy veloz. ¡Muchas gracias a quienes leyeron y han comentado!
