Disclaimer: HQ! Es de Furudate-sensei.

NA: ¡Muchas gracias por sus reviews! Yo quiero contestar, pero FF anda de troll y todavía no muestra los comentarios ;-; Ando preocupada por eso de que después se pierdan porque igual los está contando, y no sé qué pensar.


Conversaciones

"VIII: Oikawa está cansado de que todos tengan un estereotipo perfecto de su mejor amigo, y la verdad es que nadie pidió su opinión"


No es que Tooru sea envidioso, después de todo no tiene nada que envidiarle a nadie (ni si quiera a, los aliens o Dios lo libren, Ushijima Wakatoshi con todas sus por haber de ser mejor que el mundo entero en vóley) y le va muy bien de esa manera, pero extrañamente de todas las cosas que no le faltan hay algo que nunca ha podido conseguir y eso es seguramente el respeto excesivo de sus kohais. No es que sean malos, no es que le den miradas de odio o que no le hablen con honoríficos, es simplemente que no lo adulan como lo hacen con Iwaizumi, y es que todo el mundo con mayor testosterona parece amar a Iwa-chan.

En especial Kindaichi-chan y Mad-dog.

No tiene idea que hizo Iwa-chan para que lo amen tanto, pero Tooru comienza a pensar que si los dos no son homos el uno por el otro sin duda su mejor amigo va a terminar de darlos vuelta sin si quiera intentarlo.

—¡Oh, por favor, Iwa-chan no es tan, taaan genial! —termina por explotar un día, en el gimnasio de Seijo después de escuchar por enésima vez lo genial que es Iwaizumi-san porque ganó en cada una de las competencias deportivas del festival cultural. Aprovecha que su mejor amigo justamente no está porque tenía que hablar algo con un profesor y llegaría tarde—Lo están idealizando mucho, ¿no creen? —agrega porque que Iwa-chan es genial, lo es, pero que él sepa no llega a tanto.

Hanamaki y Matsukawa son los primeros en no escucharlos, siguiendo en lo suyo. Son los kohais lo que están más interesados. Mad-dog ese día llegó temprano al entrenamiento y había estado escuchando a Kindaichi hablar de lo fuerte que era Iwa-chan.

—¿Por qué es eso, Oikawa-san? Simplemente hablamos de que Iwaizumi-san no perdió contra nadie, ¡eso es genial! —Kindaichi no se rinde, atrás suyo Mad-dog no hace ningún ruido sólo gestos pero por ciertas facetas de su cara se puede notar que está de acuerdo.

—¡Iwa-chan es un completo nerd! ¡Un otaku, les digo! —Tooru tampoco quiere ceder. Las caras de sus compañeros de equipo cambian ligeramente y cuando la palabra con "o" sale de su boca es que incluso sus compañeros de tercero lo miran, interesados, sólo para cotillar y poder molestarlo después. Para ese momento ya no hay vuelta atrás. Iwa-chan es un incondicional así que no cree que se vaya a enojar si cuenta unas cuantas cosas de la vida, no todas, sólo algunas. Después de todo hay gran mayoría de historias vergonzosas que lo envuelven a él así que no gracias—: Colecciona figuras de Evangelion a su edad y sigue diciendo que Rei es su chica ideal.

—A mí también me gusta Evangelion —comenta Yahaba-chan mientras se encoge de hombros. Muchos corean que realmente es una serie muy buena, ¡un clásico! Que si alguien no la ve y no ha tenido su etapa Evangelion es que no tiene infancia o vida propia.

—¡Sigue leyendo la Jump como si en vez de dieciocho tuviera ocho años!

—La Jump no es cosa de edad, sino de espíritu, todos somos niños en el alma. Además a los géminis les gustan las cosas de lectura. Tú eres cáncer y eres más hogareño, anda a lavar los platos, amo de casa.

—¡Matssun, ese no es el punto! —Tooru comienza a perder la paciencia poco a poco mientras el equipo entero se aglomera muy pendientes de la conversación con el tópico de Iwaizumi Hajime y sus secretos de quién es realmente aparte de su apariencia cool y serena. El debate se divide en quienes lo aman y quienes quieren verlo caer, el segundo bando obviamente liderado por sí mismo, su mejor amigo.

—Hablando de la Jump hay un personaje que es igual a Iwaizumi-san. Sale en un manga de unos niños que tienen que matar a su profesor. El otro día estaba viendo sobre el hombro de mi hermano y es igual —comentó Kindaichi.

—¡Ah! Sí, creo que lo conozco, es super genial. Korosensei es cool.

—¡Iwa-chan no sabe hacer chistes! La gente llora al escucharlo intentar hacer un juego de palabras porque nunca le salen —volvió a exclamar mientras alzaba los brazos y fruncía el ceño. Nuevamente el equipo se encargó de encontrar que eso no era tan malo como decía, sino que genial—, ¡los perros lo odian! —No agregó que los niños, en especial su sobrino, lo amaban pero ese era un rencor personal que se llevaría a la tumba—, ¡llora con las películas románticas y las no-tan románticas! Tiene problemas recordando fechas, no sabe combinar colores, siempre pierde en el Monopoly pero cree que es culpa del banquero, tiene pésimo despertar, se come las uñas, lo único que sabe hacer en la cocina es hervir agua y un huevo, no puede mantener su pieza ordenada aunque lo intente, patea cuando duerme y es un completo nerd por las idols.

Le hubiera gustado agregar que tiene un pésimo pulso y que una vez le pidió que le pusiera los lentes de contacto (años atrás, quizás cuando comenzó a usarlos ahí cuando tenía trece años), lo cual fue un desastre porque le picó el ojo unas muchas veces hasta dejarlo llorando, además de que ese mismo año le rompió el celular y se lo ocultó durante semanas, de hecho cuando descubrió el suceso hizo como si él no hubiera hecho nada. Todavía no se lo perdonaba.

—Oikawa-san, esas parecen excusas de…

—Oikawa está celoso —completó Hanamaki con una sonrisa que le dio dolor de cabeza.

Tooru estaba a punto de explotar diciendo que por supuesto que no estaba celoso cuando de pronto algo lo detuvo, y no fue nada más que la voz más terrorífica que había escuchado en toda su vida. La de Iwaizumi Hajime, alias Iwa-chan y ocupando el puesto de su mejor amigo de toda la vida, enojado:

—¿Qué mierdas estás contando de mí, Mierdakawa?

El golpe fue tan potente, tan rápido que desafío la velocidad de la luz (¡seguramente!) y no lo sintió, sino que pasó de largo hasta el momento en que caía inconsciente en el suelo.