Los padres de Loki salieron para que fuera atendido por el médico y así no vieran embarazos no deseados. Y en la sala de espera estaban la familia Stark. No sabían cómo llegar a ellos.
– ¿Y Loki? –dijo desesperado Tony –iré a verlo.
– No –le detuvo Laufey –lo violaron.
Se hizo un silencio sepulcral. No había nada que se pudiera decir. Era como si se diera la noticia de un próximo apocalipsis.
– Iré a verlo. Sé que me necesita –dijo Tony retomando su marcha pero fue detenido por su padre.
– Es mejor que nos vayamos –dijo Howard –ya no hay nada que se pueda hacer.
– ¿Qué? –inquirió Tony – ¿no ves que Loki fue violado? En estos momentos es cuando más me necesita.
– ¿Que no te das cuenta que fue de otro hombre? –dijo Howard con desprecio –ya está manchado.
– No puedo creer lo que me estás diciendo –dijo Tony incrédulo –yo lo amo. Solo me importa su bienestar.
– No te merece –dijo Laufey –ahora no sirve para nada. Mejor olvídate de él.
– Tal vez debería ver a Loki –dijo Farbauti algo sumisa.
– Cállate –vociferó Laufey – no te metas que es una conversación de hombres.
– Si andas con Loki, el nombre de Stark se manchará –dijo Howard muy decidido.
– Escucha a tu padre –dijo Laufey –mi hijo ya no es virgen. Además no quiere verte. Es mejor que terminen esta relación.
– Así es –dijo Howard apoyando a Laufey aunque ya no como a un amigo –es mejor que se termine esta relación.
Tony salió del hospital muy furioso.
Frigga que había escuchado todo, tenía ganas de dispararles por esa estúpida conversación.
– Me dan asco –les dijo a ambos hombres –hablan de Loki como si fuera un mueble. ¿No ven que sufre? Lo que más necesita es apoyo. Es mejor que me vaya antes de que cometa un delito.
Así Frigga abandonó a esas dos familias locas y lo peor no podía creer que esas mujeres estuvieran calladitas.
