Cuando la familia Stark llegó a casa, vieron a Tony que los esperaba molesto. No tardaron en salir de sus labios insultos para su padre. Le dijo que era un pobre hombre infeliz.

– Amo a Loki y no permitiré que me separes de él –le amenazó.

– Si no fueras mi hijo ya te habría golpeado. –dijo Howard –está sucio. Ya no sirve. Toda la ciudad sabe de la noticia. Todos lo señalarán y también a ti si estás a su lado.

– No me importa –dijo Tony.

– Si vas a desobedecer mis órdenes, es mejor que te marches de esta casa.

– Y me voy –dijo Tony saliendo de aquella gran mansión. Tenía dinero así que no sería un problema vivir por su cuenta. Aunque extrañaría a su madre y hermano.

Jake solo miraba desconcertado, no sabía qué hacer o decir, más tarde le su padre le dio una nueva regla como "importante" de no hablar a Loki en esa casa.