Solo a escondidas podían salir la pareja que era señalada por la gente como "el violado", "el novio del chico violado"… ambos eran la dirección del dedo señalado. Pero no les importaba. Simplemente eran felices.
Obviamente, Laufey no sabía de esa relación aunque si lo supiera no le importaría. Ya no había nada que perder cuando su hijo era una cosa sin importancia, algo que ya no tenía nada que dar.
Tony empezaba cada vez a alejarse de Loki. Las murmuraciones y chismes de la gente eran demasiado complicadas. No podía soportar que lo vieran así, amaba a Loki pero no se sentía preparado para enfrentar claramente su amor.
– ¿Tony, te pasa algo? –le dijo Loki –ya ni me tomas de la mano y tampoco me besas.
– Sabes, Loki –dijo después de pensar unos minutos –es mejor que nos demos un tiempo.
– ¿Para qué? –preguntó Loki afligido - ¿hay algo que te incomode?
– Es sobre… -dijo Tony mirando a Loki –sabes que mi familia es demasiado prestigiosa. Que haya abandonado mi casa no significa que deje de ser un Stark. Y a ti te violaron y eso hace que me vea mal la gente cuando estoy a tu lado.
– Tony, ya hablamos de esto y quedamos en que lo superaríamos los dos –dijo Loki.
– Sí, pero… mi padre tenía razón al decir que solo me causarías…
– ¿Vergüenza? –finalizó Loki –eres un idiota…
Al decir eso, Loki lo abandonó mientras las lágrimas no dejaban de correr por sus mejillas. Al llegar a su trabajo no pudo evitar mostrar sus llantos.
– ¿Pero qué paso Loki? –preguntó Frigga.
– Es… es Tony –dijo llorando –se siente avergonzado por salir conmigo por el qué dirá la gente.
– ¡Que chico! No llores, Loki. No sabe lo valioso que eres. Además, no me cabe duda de que será como su padre. Tú mereces a alguien que comprenda tu dolor y te ame.
