Heridas.


VicTORIus no me pertenece es propiedad de Dan y Nickelodeon.


Lo sé, lo sé…he tardado más de lo que debía, en mi defensa diré que no estaba bien de salud, y en ese tiempo no pude acercarme a una computadora así que todo lo que escribí fue sobre una hoja y mi letra no estaba muy legible en esos momentos…bien después de eso aquí estoy.


Hay heridas que no sanan, que con el tiempo se agrietan mas y mas, causando fisuras en el alma haciendo casi imposible de cerrarse, duelen y no se irán, solo queda levantar un muro alrededor de ellas para que nada pueda hacerlas abrir…..

Había estado tanto tiempo así que empezaba a dudar de que en realidad estuviera viva, todo era tan monótono cada día de su vida era un infierno, desde muy joven había sido obligada a casarse, su padre le había echado toda su vida en cara el simple hecho de haber nacido mujer, desde pequeña se vio forzada a no tener libertad a no opinar pues su padre tenía un concepto de la vida en que las mujeres no tenían ni voz ni voto, su única luz era su madre, con ella todo era más fácil, la amaba por ser quien era pero todo lo bueno suele durar poco y su madre falleció, desde ahí las cosas empeoraron, los maltratos y los insultos cada día eran más fuertes, cada palabra se le calaban a sus alma haciéndola débil sin ganas de luchar.

Cuando cumplió su mayoría de edad pensó que por fin seria libre, que el yugo de su padre no la ataría mas, ya no tenía poder sobre su vida, que equivocaba se encontraba.

Una tarde su padre llego feliz, nunca lo había visto d esa forma, eso la asusto mucho pues de seguro no sería nada bueno.

Vístete que tenemos visitas y mas te vale que te comportes como una dama-dijo con tono altanero-me escuchaste jadelyn-repitio al ver que no le contestaba.

Si padre-su tono bajo y sumiso hizo que su Víctor West largara la sonrisa mas sínica de su vida, al fin le encontraría utilidad a su hija.

Jade se había vestido para la ocasión su padre no le había dado muchas detalles pero conociéndolo llevaría a cenar a sus amigos adinerados y era de esperarse que ella estuviera presentable para cuando ellos llegasen. Cuando el timbre sonó como buena anfitriona fue abrir la puerta, al abrirla se encontró con un joven, que debía tener su edad, su cabello oscuro y ojos azules le causaron gran impacto, pero su mirada la lleno de temor, era la misma que le dirija su padre cuando la insultaba o cuando la trataba como la peor basura que haya existido en l tierra, sintió temor, porque si su vida no era la mejor sabría que desde ese momento no iba a mejorar.

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5 años habían pasado desde aquella cena en que cambio radicalmente su destino, recordaba cada palabra dicha delante de ella planeando su vida como parte de un contrato, sin ella poder decir nada, recuerda la mirada de su futuro y actual esposo las sonrisas sínicas de él y su padre., su mundo derrumbándose en pequeños fragmentos que no cree capaz de volver a juntar.

Su vida era monótona, levantarse, bañarse, desayunar en la casa vacía, al menos ya Ryder se habría marchado y tenía ese pequeño y repetitivo momento, luego leía, leía para escapar de su realidad, se imaginaba ella en cada libro, que fuese ella quien amara y a quien amaran de esa forma, tan pura tan limpia tan desinteresada, se preguntaba que se sentiría amar, como seria ¿? pues en su vida solo había sentido miedo, se perdía horas y horas entre amores imposibles que se hacen posible si luchas por ello, hasta que se aproximaba la hora de la llegada de su esposo, no era mucho lo que hacía, para el ella era como un mueble más de la casa una decoración, suponía que era más sencillo así, excepto por los días en que no le iba bien en el trabajo y desahogaba su rabia con ella y al sentir el fuerte golpe en la puerta de la entrada supo que hoy era uno de esos días. Lo siente cuando de una bofetada la tira al suelo para luego levantarla de un tirón, estampándola entre la pared y su cuerpo, besándola con rabia con furia, marcando en su piel sus frustraciones, tomándola como un objeto que solo está para darle placer, contenía sus lagrimas por mas años que llevara haciendo con ella lo mismo no se podía acostumbrar, pero había aprendido a fingir, fingir para gusto de el fingir para después no ser mas maltratada, tirándola en su cama, maltratándole todo el cuerpo toda su alma toda su dignidad, penetrándola con fuerza para luego marcharse al haber acabado dejándola cual servilleta que usa y luego bota a la basura. Luego de eso lloraba, lloraba porque odiaba su vida, se odiaba por no ser lo suficiente fuerte para enfrentarse a su esposo, lloraba por tener miedo, por ser cobarde, lloraba porque era lo único que le quedaba.

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Una de tantas mañanas monótonas en su vida, mientras tomaba café, noto en su jardín un curioso cachorro, de pelaje gris, con patitas blancas, desesperado por atrapar una pelota la cual no sabía cómo había llegado, una vez después de haber agarrado la pelota con su boca intento salir pero la valla del jardín le impedía hacerlo, jade miraba entre curiosa y divertida la acción del cachorro, cuando este empezó a chillar jade se levanto a abrirle la reja para que pudiera salir, al darse cuenta este salió corriendo y jade movida por su curiosidad lo siguió, corrió como nuca lo había hecho, se sintió una niña de nuevo, se sintió otra vez feliz porque recordó el tiempo cuando jugaba con mu mama , cuando corría de ella y para terminar rodando por el césped,

Todo aquel pensamiento fue cortado cuando sintió el impacto de algo contra su cuerpo y un sonoro y chillón-AUCHHH.. -todo fue rápido, su caída fue reducida por un cuerpo suave, olía bien, demasiado bien, cada poro de su piel se erizo y un frio le calo por toda su columna dejando paralizada era una sensación nueva que jamás había sentido, temía abrir los ojos hace tiempo no sentía el contacto humano y este se sentía tan bien, poco a poco fue abriendo sus ojos topándose con unos curiosos ojos marrones que la veían con una sonrisa pintada en sus labios, para jade se detuvo el tiempo, repaso el contorno de su cara, delineando cada trazo desde su mandíbula hasta su frente, donde pudo ver sus cejas alzadas en signo de diversión, cosa de que la hizo dibujar en su rostro una sonrisa involuntaria, miro su nariz pequeña y perfilada, observo atentamente sus labios finos y delgados ligeramente abiertos debido a la respiración agitada que sentía bajo sus manos…

-aammm….no es que me moleste tener a una hermosa chica encima mío pero, al menos podría conocer tu nombre primero-solo esa palabras la sacaron de su ensoñación dándose cuenta de que estaba encima de ella y que una mano se posaba sobre uno de sus PECHOS….oh por dios-de un tirón y como si su contacto de repente le quemase se levanto dejando a la victima de su impacto tirada en el suelo.

-y…yo..Yo lo sie..Lo siento mucho perdónamenoerami…..intencionhacerlo-lo dijo todo de corrido sintiendo como el calor que sentía abandonaba su cuerpo para solo concentrase en sus mejillas, sin tener el valor de mirar a la chica con quien se había estrellado salió huyendo, dejándola tira en el suelo.

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Había regresado a su casa en menos de 5 minutos, sentía la adrenalina recorrer su cuerpo, no entendía porque había reaccionado de esa manera, porque se había sentido así, era demasiado bueno, se sintió tan bien en aquellos momentos, se sintió segura por unos instantes, ese cuerpo tibio, esa sonrisa cálida y el olor tan suave que todavía tenía impreso sobre su piel, sonrió nerviosa, pero luego recordó el infierno que era su vida, con un ligero movimiento de su cabeza negó cada pensamiento que le había provocado aquel encuentro. Retorno su rutina, pero algo había cambiado sentía esa sensación en su cuerpo aun, intento leer y concentrarse pero le era imposible leía y releía el mismo párrafo una y otra vez y aun no se enteraba de lo que trataba, resignada decidió que ese día no era para leer, entrada la tarde tenia la mente tan turbada que ni se dio cuenta cuando Ryder entro en la habitación haciendo las maletas diciendo que tenía un viaje y que no sabía cuando regresar, solo cuando sintió el portazo y el motor de auto alejándose que se dio cuenta que había quedado sola, y no pudo hacer nada más que sonreír.

Se la había pasado toda la noche dando vueltas, rememorando aquel momento una y otra y otra vez, no entendía que le pasaba, no es que recordara a fin de cuentas exactamente qué era lo que había sucedido, solo recordaba la sensación los ojos y la boca de aquella chica, y de vez en cuando la sensación del pecho bajo su mano, encajaba tan bien en la suya, aquel pensamiento al hizo sonrojarse y gritar como una adolecente en la oscuridad de su habitación.

La mañana la encontró relajada, amaneció con un peso menos, se sentía liviana y aun no sabía el porqué, o simplemente si lo sabia pero no quería aceptarlo, se sentó tomando una taza de café, moviendo un pie inquietamente, sentía el desespero apoderarse de su cuerpo, que esperaba no sabía…pero sabia no llegaría a ella, que tenía que buscarlo, se alisto y con paso decidido salió de su casa, cuando estuvo fuera se sintió idiota pues no sabía hacia donde ir el día anterior había salido tan rápido que no se había fijado el camino que había recorrido, con esa decepción que apareció en ella se dirigió al parque que estaba cerca de su casa al menos ese era un cambio en su rutina y lo iba aprovechar.

Llagando al parque sintió la brisa fresca que corría libre en aquel lugar habían varias personas haciendo deporte, otras jugando con sus niños, otras paseando sus perros era tan tranquilo que no dudo en buscar un buen sitio en donde quedarse tranquila solo observando, alzaba la vista dirigiéndose hacia un árbol grande que daba buena sombra, cuando sintió unas gotas de agua, como podía un día tan tranquilo arruinarse tan rápido, apresuro el paso y cuando estaba a punto de llegar sintió el impacto de su cuerpo llagando la inevitable caída, enserio tenía que pasarle esto de nuevo no podía ser tan e malas o si¿?.

-vamos a tener que dejarnos de encontrar de esta manera, sobretodo porque soy yo la que lleva la peor parte-esa voz…! No sería posible, ella nunca había tenido tanta suerte en su vida, era un sueño, sí, eso era un sueño no era posible, apretó los ojos no queriendo abrirlos, estaba soñando estaba soñando, despertaría junto a su esposo, en esa casa fría con esa vida horrible, de repente sintió una mano apartando un mechón de su cabello que caía sobre su rostro, depositó con tanta delicadeza que sintió que se derretía en ese instante jamás había sentido tanto con un simple gesto como ese, desde que su madre murió y olvidaba lo bien que se sentían, empezó abrir los ojos poco a poco fijándose en quien tenía enfrente o más bien debajo de ella, eran los mismos ojos con la misma sonrisa mirándola con algo que no sabría describir, su mirada tan intensa, que le dio miedo que fuera capaz de leer todo lo que llevaba dentro, se sintió desnuda, pero no le importo, por primera vez no le importo, dejo sus temores, sus estigmas para concentrase en ese instante con aquella mira que le transmitía todo lo que necesitaba, no sabía cuánto tiempo había estado en trance, pudieron pasar dos segundos 1 minuto 1 hora, no le importaba pasaría el resto de su vida si fuese necesario, pero una ráfaga de aire frio la saco de sus pensamientos, dándose cuenta por fin en la posición en que se encontraba, y de cuan cerca estaban sus rostros, podía sentir su respiración su aliento pesado debido a que ella era la que llevaba todo el peso encima.

-Hey- fue solo esa palabra, pero hizo que su corazón se acelera mas de lo normal sentía vergüenza que los golpes que daba contra su pecho pudieran ser escuchados por ella.

-Hola- le respondió y no supo cómo le había salido la voz, porque en ese momento solo podía pensar.

-Sabes aunque de verdad aprecio, sentir el calor que me das con tu cuerpo, deberíamos levantarnos y así poder tener una conversación normal.

-S..si si claro espera y yo- hablaba atropelladamente, tratando de salir de aquel cómodo lugar en el que se encontraba, moviendo sus manos torpemente rozando de vez en cuanto el cuerpo que tenia debajo de ella causándole cosquillas y que una risa escapara de ella, si saber cómo y porque jade término riendo a la par de ella.


Buenoooo…..este no es el fin, he decidido partirlo en dos parte así que a más tardar subiré el otro mañana.

Y para aquellos que siguen mi otra historia" No dejes de correr" la actualizare el sábado.

Gracias por los Follows y los favs a:

JordanT, Vanes Izumi, y a LenyRehim por sus reviews de verdad es muy importante para mi su opinión

Nos leemos..