Plan A: Muerte al Judío
(Estatus: Cancelado)
Plan B: Cita en Paris
(Estatus: En Proceso)
La enfermera, para horror de Tweek, era temporal. La tipa tenía apenas diez días laborando en el plantel (o eso le dijo, bien podrían ser engaños de aquella desconocida) y no pasaba de los treinta. Era demasiado sospechosa. Apenas entro por la puerta de la habitación, se dirigió a él por su nombre, le dio los buenos días y la muy hija de puta se atrevió a revolverle el cabello muy confianzudamente, sonriéndole en todo momento… ¡Al carajo con su: "Buenos días, pequeño Tweek"! ¡Él medía cuatro pies de altura, él no era un enano! y, ¿cómo carajos sabía su nombre esa tipeja, para empezar? ¡Jesucristo, era peor de lo que pensaba! Seguramente era algún alienígena encubierto enviado a la tierra para secuestrar vida inteligente de otros planetas… ¡él no era inteligente!, ¡era demasiado perezoso para hacer su tarea!. Y con esos pequeños pechos, seguramente ni siquiera era una alienígena hembra ¡Era demasiado plana!
¿Acaso había vida homosexual inteligente en otras galaxias?
El alíen –de sexo dudoso-, al notar su evasividad, retiro su mano y le invito a tomar asiento en una silla alta. Tweek, siempre precavido, escalo la estúpida silla con la vista fija hacia el extraterrestre, recordando cómo en varias ocasiones sus padres le decían que nunca debía darle la espalda a un desconocido. Ellos estarían tan orgullosos de él en ese momento.
La criatura, –decidió dirigirse de esa manera al ente frente a él al no estar seguro de su género- saco una tabla con varios papeles anexados en ella, escribiendo un par de cosas mientras tomaba un estetoscopio y acortaba la distancia entre ellos. El rubio la observo recelosamente sentado con la espalda recta, preparado para una muy varonil huida sí la situación lo ameritaba.
'Muy bien, pequeño Tweek. Tu amiguito allá fuera me comento que le dijiste que no te habías sentido bien hoy por la mañana, ¿me podrías decir que fue lo que pasó? ¿Te duele algo?' Estuvo a punto de gritarle su estatura y el progreso de ésta con los años, pero pronto noto un detalle; la criatura sabía su nombre porque Craig se lo había dicho. Bueno, eso estaba bien, sin embargo, aun no dejaba de verse plana y sospechosa. Fue entonces que noto otro hecho aun más importante que el anterior.
'¡Ey! Él no es mi amiguito, ¡él es mi novio!' Por lo visto, el grito logro escucharse a través de las paredes, porque apenas vocifero a voz de grito aquella declaración, el sonido de algo metálico caerse repetidas veces por el suelo del pasillo alcanzo a escucharse. Tweek estaba seguro que aun le había quedado algo de café en su termo.
'Oh, ah… Vaya, lo siento, pequeño. Uh, no lo sabía' la criatura tuvo la decencia de parecer avergonzada. Pero Tweek no era ingenuo, ahora sospechaba más de ella. Seguro era una quita hombres. Y definitivamente era homosexual. 'Oh, bueno. Tu novio me comento que te habías sentido mal, dime, ¿Dónde sientes dolor?' Trataba de distraerlo, era obvio, pero decidió seguirle el juego. Rápidamente le señalo con el dedo índice su cuello, y después apunto en su pecho.
'Yo- me cuesta trabajo respirar. Y cuando mi mamá me dio el desayuno –nh- no pude comer' La criatura asintió cuidadosamente a sus palabras, inclinándose un poco hacía él para estar a su misma altura. Al notar esto, Tweek se hizo para atrás, presionando la espalda contra el respaldo de la silla. La enfermera-alienígena-homosexual comprendió que lo mejor era mantener una distancia prudente de él. Tweek sintió un escalofrió recorrer por su columna al verle sonreír, como sí se estuviera burlando a su costa.
¡Maldecido marica galáctico de mierda!
'Ya veo. Dime, pequeño, ¿te has sentido mareado? ¿Te ha dado dolor de cabeza?' Tweek, un poco fastidiado por el apodo que le seguía dando, negó con la cabeza con cierta brusquedad. Lo cierto es que, en algún momento en el viaje en autobús, había sentido un poco de nauseas y había experimentado un dolor punzante en la coronilla, pero no creía que fuera buena idea darle demasiada información; probablemente la usaría en su contra. De pronto, observo como de su bata sacaba un par de guantes y se los ponía en ambas manos, se acomodo el estetoscopio en los oídos y con aquella sonrisa amigable se acerco a él 'Voy a revisar tus pulmones, ¿esta bien? No, no te preocupes, no te haré daño. Solo, cuando te diga que inhales, trata de respirar hondo por la nariz, ¿de acuerdo? Listo, inhala' Ja, criatura estúpida, ¡los pulmones están enfrente, no en la espalda! Era demasiado descuidado éste alienígena como para saber biología básica, pero fingió no darse cuenta. Por el contrario, obedeció sus órdenes, e incluso volvió a repetir la acción cuando se le dijo 'Lo hiciste muy bien, pequeñín' Le felicito mientras se quitaba el estetoscopio de los oídos y los volvía a enredar alrededor de su cuello, tomando la tabla que había dejado en su escritorio y escribía un par de anotaciones 'Ahora voy a revisar tu temperatura; para eso voy a necesitar ponerte un termómetro bajo el brazo, ¿bien? Desabróchate la camisa'
¡Maricón homosexual!
'¡G-gah! ¡Vio-lación!' Gritó, o eso trato, pues su voz se quebró en medio de la palabra. Encogiéndose de hombros, se llevo las manos a su cuello, sintiendo un dolor extraño en los lados de su garganta. La criatura le sonrió incomoda ante su arrebato, negando con la cabeza varias veces antes de volver a acercársele.
'No, pequeño Tweek. Necesito que te desabroches la camisa para poder ponerte el termómetro' ante la mirada aterrorizada del rubio, el fenómeno galáctico le acaricio la cabeza nuevamente. Tweek le regalo una mirada irritada ante aquel gesto 'Solo los primeros dos botones, ¿eso está bien para ti? No es necesario que te quites la prenda' Pidió conciliadoramente, Tweek, arisco, asintió una vez, tomándose su tiempo. Desabrocharse los botones era diez veces más difícil que ponerlos en su lugar, o así lo veía él 'Eso es, voy a poner el termómetro. Trata de no mover el brazo, por favor. Mientras tanto, revisaré tu garganta, parece un poco inflamada' Tweek le observo darle la espalda y dirigirse hacia una repisa, crispándose al notar un extraño objeto del tamaño de una pluma en su mano izquierda.
'¡Es–es un rayo lá–láser!' Decir que Tweek se frustro al oír como su voz se quebraba de nuevo, era poco. Había sonado igual a una niñita de cinco años. Y sintió su frustración transformarse en vergüenza al escuchar al estúpido marciano reírse de él.
'Jajaja, pequeño, tienes una imaginación maravillosa' Elogio entre risas, mientras accionaba un botón de dicho artefacto 'No, no, pequeñín. Es solo una lámpara, ¿ves?' Y, como para rectificar su afirmación, volvió a presionar el mismo botón, logrando que la luz se apagara. Se sentía estúpido, sí, pero no dejaría que aquel maricón se diera cuenta de ello 'Con esta lamparilla revisaré tu garganta, también usaré un baja lengu–' Se detuvo al notar la mirada aterrorizada del rubio, adivinando el final de aquel termino 'Uh, quiero decir, un palito de paleta. No dolerá nada, solo tienes que decir "ah", ¿bien? Di "ah"' ¡Ahora se sentía más estúpido que antes! No obstante, hizo lo pedido por el alíen, repitiendo de nueva cuenta un par de veces más antes de que retirara el palito de paleta y lo arrojará a la basura 'Muy bien' Dijo para sí mismo, volviendo a tomar la tabla para anotar otra serie de cosas, acto seguido, reviso sobre su hombro un reloj que había sobre la pared y, con voz suave, le aviso que iba a tomar el termómetro de su brazo para saber la temperatura. Volvió a escribir un par de cosas más antes de recargarse sobre el borde del escritorio y mirarlo directamente mientras Tweek volvía a colocar sus botones en los lugares equivocados en su camisa 'Muy bien, pequeño Tweek. En base a los síntomas y datos que hemos recabado, puedo decir a ciencia cierta que lo que tienes en una enfermedad llamada laringitis, ¿sabes que es la laringitis?' Tweek negó con pasmosa velocidad mientras sus ojos crecían, presa del pánico. Iba a morir, iba a fallecer a temprana edad y sus padres lo enterrarían en el patio trasero, junto a su querido loro, Toro. Lo enterrarían de pie y de cabeza, seguro que sí, y Craig enviudaría y se enamoraría de alguien más ¡No era justo! De pronto, el hecho de estar frente a un alienígena homosexual de pecho plano era total y completamente insignificante sí una culera laringitis de mierda le arrebataba su vida tan cruelmente.
'¡N-no quiero mo–morir tan jo-ven! ¡Sál-veme, Señor Ma–Marciano!'
Llegado a este punto, los ojos de su tercer paciente se hallaban colmados de lagrimas, mientras su pequeña boquita temblaba vigorosamente, haciendo pucheros desesperados. La enfermera no sabía cómo carajos reaccionar ante aquel pequeño rubio.
'¿Señor Marciano?' Atino a decir, claramente confundida mientras se rascaba la cabeza. El niño frente a ella soltó un entrecortado chillido, jalándose la camisa furiosamente, sus ojos se cerraban con fuerza, obligando a que las lágrimas corrieran por sus mejillas.
'¡Pe–perdón! ¡Qui–quise decir, Seño–rito Marci–ano!' La creatividad de ese niño era enorme, pero toda la sarta de tonterías que soltaba de la nada eran demasiado tiernas como para ofenderse. Además, el pequeño había empezado a llorar, y sus gritos llenos de miedo no ayudaban a su condición.
'Pequeño, tranquilo. Escucha, la laringitis no es una enfermedad grave; está ocurre cuando se inflaman o se irritan la laringe. La laringe es un órgano que hay entre la garganta y la tráquea,' Comenzó a explicar la enfermera, mientras señalaba las aéreas mencionadas en su propio cuerpo pausadamente 'por ello, tus cuerdas vocales comenzaran a verse comprometidas, impidiéndote hablar o comer con normalidad en los próximos días ¿Cómo te paso? Bueno, es provocada por un virus, como el resfriado. Dime pequeñín, ¿últimamente has estado jugando con tus amigos, o con tu –ejem-, novio en la intemperie?' La enfermera, teniendo especial cuidado en no alterar más al niño, recibió una afirmación lenta.
'El sábado, des–pués del almuerzo' Respondió en voz baja, notando como su garganta comenzaba a picarle después de haber estado gritando.
'Bueno, ahí lo tienes. Tu novio me comento que casi nunca usas abrigo, y también me dijo que casi siempre tomas café' Tweek, por primera vez en toda la sesión, le dedico una pequeña sonrisa, confirmando lo dicho por el pelinegro 'Bien, el que tomes una bebida caliente mientras tu garganta se encuentre inflamada, por un lado es bueno, sin embargo, el que tomes bebidas con alto contenido en cafeína es contraproducente. Debes tomar muchos líquidos para mantenerte hidratado; hacer gárgaras es buena idea. Podrás tomar jugos naturales o agua a temperatura ambiente. Sí gustas, también puedes tomar alguna infusión de hierbas, pero definitivamente el café no.'
No.
No. No. No. No. No
Hija de su puta madre. Y pensar que le había empezado a caer bien.
'Soy enfermera temporal aquí, pero también soy residente en el Hospital Paso al infierno en Medicina Interna, así que hablaré con tus padres por teléfono para pedirles que vengan personalmente por la receta médica. Pero no te preocupes, solo te recetaré un par de congestionantes ya que tu laringitis no se encuentra muy avanzada, sin embargo, prefiero tomar medidas preventivas ya que el clima ha estado fatal en estos días. Trata de no forzar mucho la voz también ¿entendiste, pequeño?' Tweek asintió nuevamente, en un movimiento lento. Después de toda aquella explicación, ya no estaba tan seguro de que aquel ser frente a él fuera un extraterrestre del espacio. Había sonado muy profesional y convincente, le había asegurado que no tenía una enfermedad terminal e inclusive le dijo que estaría bien, ¡Craig también se lo había dicho, así que seguramente era cierto! Aunque, a pesar de sentirse aliviado de saber que no iba a morir, el que una de las indicaciones que se le dio fuera que no debía tomar café lo hacía sentirse completa y totalmente miserable. Se sentía aun más enfermo que de cuando entro a la enfermería.
'Uh- ¿po–por cuan–to tiempo no, uh, no debo tomar ca–café?' La posible respuesta lo hacía enterrar las uñas en la base de la silla, sus esperanzas aferrándose a dicho objeto.
'Uh, una semana aproximadamente. Depende de cómo avance la enfermedad, esperemos que no más de eso' Sentencio alegremente mientras terminaba de garabatear más estupideces en su tabla sobre como el no beber café erradicaría con el cáncer, el hambre mundial, el SIDA o alguna mierda de esa índole.
Ser enterrado de cabeza en el patio trasero de su casa sonaba repentinamente atractivo, ahora que lo pensaba con detenimiento.
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Habían sido uno de los treinta y siete minutos más largos de toda su jodida vida. Sí, los había contado, ¿Qué más podía hacer mientras esperaba pacientemente a las afueras de la enfermería? ¿Bailar? ¿Cantar? ¿Aprovechar el tiempo en hacer la tarea de historia que en todo el fin de semana no hizo? Sí no la había hecho en tres días, ¿Cómo carajos iba a terminarla en treinta y siete minutos y cuarenta y dos segundos? Ni siquiera hacer el esfuerzo de sacar el cálculo valía la pena.
Sin embargo, cualquier resquicio de inquietud acumulada en su rostro se borro inmediatamente al observar como su novio salía tras la puerta de la habitación acompañado de la enfermera, quien tenía una de sus –horripilantes- manos sobre la dorada cabellera de Tweek.
Tsk. Tenía cara de marciana tortillera, ¿Cómo no se había percatado de ello antes?
Con un movimiento fluido, tomo el termo de Tweek que había estado cuidando (nunca dijo que lo haría bien) y se puso de pie, enfrentando a ambas personas, contemplando especialmente a la doctorcita, exigiéndole en silencio el diagnostico.
'Aquí tenemos al famoso novio, ¿no es cierto?' La única respuesta a su pregunta fue un parpadeo en el apático rostro del chico frente a ella. Vaya par de personajes, pensó con diversión poco disimulada 'Bien, nuestro querido Tweek presenta los síntomas clásicos de una laringitis, la cual de momento no es severa, pero deberá tomar las precauciones necesarias que le he mencionado, ¿cierto, pequeño Tweek?' Craig era un hombre (sí, un hombre) de infinita paciencia (vale, más que la del promedio), pero la cara de extraterrestre le había empezado a colmar los huevos. Así que, como cualquier novio en éste sector del universo, dio un par de pasos y se situó junto a su novio, tomando la mano derecha de éste, entrelazando sus dedos mientras lo contemplaba con la misma mirada negligente. Algo no andaba bien con el chico de ojos verdes.
'¿Qué sucede?' Cuestiono con su voz nasal. Tweek le miro con ojos entristecidos, soltando un suspiro pesado. Craig advirtió un par de rastros de lágrimas en su cara y súbitamente acuso a la enfermera de haber cometido alguna barbarie '¿Qué le hizo?' Esta vez, la interrogante iba dirigida a la enfermera.
'No –nh- no podré tomar ca–fé, Craig' Acotó el rubio antes de que la pobre mujer pudiera defenderse. Ante esto, ella rio con ligera culpa. Al parecer, aquella bebida era importante para los niños.
'Oh, lo que pasa es que el pequeño Tweek se altero un poco cuando recibió la notica, pero como es un pequeño muy valiente, rápido enfrento la situación'
'¡Mi–do cua–tro pi–pies de altu–ra, n–no soy un ena–no!' Explotó con voz quebrada el enfermo, cansado de que se dirigiera a él con ese apodo. Craig, a su lado, se sintió orgulloso al ver como éste se defendía de la odiosa machorra. Tweek siempre había sabido defenderse, nunca lo había necesitado para algo como eso, pero era gratamente gratificante ser espectador de aquellas muestras de su carácter.
'Lo eres. Yo mido cuatro y medio' Rebatió, llamando la atención de su novio. Éste entrecerró la mirada, con la incredulidad descrita en sus facciones.
'E–eso es p–porque tu pa–pá mide co–mo vein–te mil pies' Vocifero apenas, sacándole la lengua de una manera muy viril.
'Lo cual te hace un microbio' La expresión escandalizada de Tweek se gano una carcajada por parte de Craig, quien le tomo de la punta de la nariz, apretándole con extrema suavidad 'Te dije que ibas a estar bien' La petulancia en la voz del novio de su paciente fue pasada por alto por el mismo rubio, quien en lugar de enfadarse más, borro todo rastro de enojo de su cara, asintiendo precariamente con la cabeza al tener todavía los dedos índice y medio de Craig en su rostro 'Vamos, hay que ir con el director PC para que vengan tus padres por ti. Escuché que la directora Victoria está de vacaciones' Tomados de la mano, ambos chicos emprendieron camino por el pasillo del lado derecho, rumbo a la dirección de la escuela, mientras la enfermera temporal, postrada en el umbral de la sala de enfermería, asimilaba con infinita ternura y en total silencio la interacción de la joven pareja.
'Awww'
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'¡Atención, atención todo el mundo! Escuchen, los cité aquí en medio del quinto periodo debido a que ha surgido un problema serio que requiere de una solución de carácter urgente' Expuso Cartman, en medio de un cumulo de chicos conformados por toda su cuadrilla y otros chicos adicionales esparcidos por todo el lugar. A su derecha, un chico rubio se froto los nudillos con ligera inquietud al notar como el resto detenían sus acciones para contemplarlos.
'Estamos en los vestuarios, culón. Nos estamos cambiando porque el entrenador nos dijo que nos pusiéramos el uniforme de futbol americano' Aclaró Kyle frente a su casillero mientras se quitaba su camisa blanca y se colocaba la camiseta correspondiente de dicho deporte. La gran mayoría a su alrededor le dio la razón al pelirrojo, reanudando sus actividades. Solo unos cuantos, entre ellos un curioso Clyde, un aburrido Kenny y un, siempre ávido de información, Jimmy, dirigieron su atención al castaño.
'¡Ey! ¡Cállate, judío homofóbico de mierda! ¡Tu estas vetado de esta reunión!' Kyle, aun tocado por dicha declaración, se removió incomodo en su sitio, para después terminar de ponerse su uniforme y cerrar su cubículo.
'Sí, lo que sea' Musitó, mientras trataba de darle alcance a un Stan sin camiseta, el cual había abandonado los vestuarios apenas escucho la voz de Cartman irrumpir en el lugar. Cartman siempre significaba problemas, nunca soluciones. El resto del público imito su acción.
'¿Ho–homofo–fóbico de mi–mierda?' Repitió Jimmy lo dicho por el castaño, de pie en un banquillo.
'Oh, qué bien que tocas ese punto, Jimmy. Es el más importante en ésta reunión'
'¿A qué te refieres con eso, Cartman?' Esta vez era el turno para preguntar de Clyde, aun tenía sus pantaloncillos a medio camino de sus piernas, parcialmente olvidados al distraerse con las palabras que salían de la boca de Eric. Kenny, a un costado del culón, reviro los ojos a la vez que bajaba el cierre de su inseparable parka naranja, dándoles la espalda a todos en el proceso.
'Hoy en la hora del almuerzo, gracias a la valiosa información de Butters, me enteré del suceso más importante del año; el acontecimiento que podría cambiar el curso de la historia académica y social como la conocemos' Dijo Cartman mientras caminaba sobre el banco de cemento solido, dando un par de vueltas de manera reflexiva, apuntando al techo de vez en cuando. Se detuvo abruptamente con el único fin de darle más impacto a las palabras que estaba a punto de decir 'El día de hoy, durante el segundo periodo, Tweek y Craig… finalizaron con su relación' Las miradas de incredulidad de los otros dos castaños restantes eran suficiente para satisfacer los estándares del más gordo del grupo, mientras los dos rubios; Kenny y Butters, atinaban a rascarse el cabello y suspirar con pesadez, respectivamente.
'Pe–pero eso no es posible, ¡jugamos con ellos éste fin de semana! ¡Apenas ayer seguían juntos!' Vocifero Clyde, pateando la puerta de su casillero con visible enojo. Jimmy se limito a asentir, completamente de acuerdo con el chico a su derecha.
'Y es aquí en donde entra nuestra pequeña rata judía' En esto, Kenny, con un casco de futbol cubriéndole la cara, cerro su casillero, recargándose contra la puerta de metal, curioso de la estupidez que seguramente Cartman inventaría en ésta ocasión para inculpar a Kyle en algo que, estaba seguro, no hizo.
'¿Co–como, Eric?' Jimmy le leyó la mente a Kenny.
'Vamos, todos estuvimos ahí, Jimmy. Todos fuimos testigos de lo que ese anti-homosexuales hizo' Al ver que nadie confirmaba su comentario, Eric se bajo del banquillo y camino hacia Valmer, perplejo '¿Enserio no lo recuerdan? Es broma, ¿Cierto? ¡Fue Kyle quien los separó cuando empezamos ese estúpido juego mexicano que Deɪvid nos impuso! El del sábado, maldición, ¡cuando no sabíamos qué más jugar!'
'Uh, Era… era, ¿Las traes?' Cuestiono Clyde, un tanto perdido.
'¡Sí, esa mierda! Pues, cuando Kyle y Craig hicieron piedra, papel y tijera, y el tramposo de Kyle ganó, como primer aliado, el maldito cabrón eligió a Tweek en su equipo' Dijo, haciendo una pausa para observar a los cuatro chicos frente a él' ¡Eso no se hace! ¡Los separo, carajo!' Jimmy movió los brazos sobre sus muletas, asintiendo para sí mismo mientras el recuerdo lo golpeaba. Clyde le tomo más tiempo rememorar el hecho, pero una vez su cabeza encontró dicho registro, asintió furiosamente, dándole la razón a Cartman.
'¡Lo recuerdo, lo recuerdo!' Confirmo, con los ojos abiertos de par en par. Cartman les dio la espalda, regodeándose al saberse estar en lo correcto.
'Él los separo, y una vez terminado el juego, Tweek y Craig se enfadaron uno con el otro por haber tenido que estarse persiguiendo como unos imbéciles por todo el maldito vecindario. Seguramente Kyle obligó a Tweek a restregarle la victoria en la cara al pobre Craig. Los judíos solo saben sembrar discordia, Clyde' El amante de la comida mexicana asintió para sí mismo, creyendo cada insensatez que el idiota racista le decía. Butters, por su lado, solo negaba con la cabeza, decepcionado de su buen amigo. Pero no podía quedarse de brazos cruzados, Kyle tenía que rendir cuentas por sus terribles acciones. Kenny exhaló ruidosamente, honestamente decepcionado, pero no del pelirrojo, sino de Cartman. Era demasiado obvio que lo que el culón tramaba era una venganza contra Kyle ya que éste fue el vencedor en aquel juego, derrotando al equipo de Craig y, por consiguiente, venciendo al culón en el proceso (Craig no había tenido opción, al ser el último en elegir, le había tocado joderse y quedarse con el idiota pedazo de mierda de Cartman).
Esa bola de grasa día con día iba perdiendo su toque.
'Mu–muy bien, a–aunque n–no enti–tiendo el pu–punto de to–todo esto, ¿qué espe–peras que haga–gamos, Eric?'
'Jimmy, tu siempre tan oportuno. Tu elocuencia es de gran ayuda en nuestra noble labor' Jimmy sonrió ante el comentario de Cartman, aunque no estaba del todo seguro del por qué 'Butters' Llamó el castaño con voz imperante, haciendo que el flaco rubio empujara una pizarra verde de gran tamaño por el piso de baldosas. Al ver que nadie hacía el intento siquiera de moverse de su lugar y darle una mano, Kenny se acerco al chico y lo ayudo el resto del camino 'Muy bien, éste es el plan; Butters conseguirá seis navajas de bolsillo hoy por la noche, y el día de mañana las repartiremos entre nosotros seis sin que nadie se entere. Después, reuniremos a todos a la hora del receso; Kenny le sugerirá a Kyle jugar de nuevo al estúpido juego e iremos al patio, y una vez ahí, reharemos los mismos equipos del fin de semana y atacaremos a cada uno de esos maldecidos traidores con ayuda de nuestras navajas, los mataremos y luego perseguiremos a la sucia rata judía por toda la escuela, lo acorralaremos aquí mismo en los vestidores y entre los seis apuñalaremos cada pedazo de su sucia piel judía. Traeremos los restos de los demás para que los vea y se retuerza en agonía.
Seremos crueles con el judío, y por nuestra crueldad, sabrá quienes somos. Y verá la evidencia de nuestra crueldad en los destripados, desmembrados y desfigurados cuerpos que quedarán en el recuerdo. El judío no podrá dejar de imaginar la masacre que sus hermanos padecieron bajo nuestro odio. Y en nuestras botas. Y en nuestras navajas. Y el judío se va a vomitar. Y el judío hablara de nosotros. Y el judío nos temerá. Y cuando el judío cierre los ojos por la noche y sea torturado por su subconsciente, por todo lo malo que ha hecho, será pensando en nosotros que sufrirá, ¿les gusta?'
'Eso es de Bastardos Sin Gloria, aliento de vagina' Desacredito Kenny, con la voz distorsionada pero aun entendible bajo el casco.
'E–eso se llama pla–plagio, Eric' Advirtió Jimmy, mientras concordaba con el rubio. Sabía que había escuchado ese monologo en alguna otra parte.
'E independientemente de eso, aquí en el bosquejo que hiciste estás contando en el equipo de Kyle a Tweek, Token, Stan, David y Bradly. Sí el que jugarán en equipos opuestos fue la causa de su separación, ¿no sería contraproducente volver a rehacer los equipos como la última vez? Además, dudo que quieran volver a verse después de haber roto en tan poco tiempo. Sin contar el hecho de que los papás de Bradly vinieron hoy por la mañana para avisar que tenía fiebre' Todos los presentes dirigieron su mirada a Clyde con enorme sorpresa, incluyendo Cartman. Su observación había sido locuaz, y el hecho de que haya usado correctamente las palabras "independientemente" y "contraproducente" en su perorata era en sí mismo un acontecimiento sin precedentes. Kenny quería reírse de la expresión que su obeso amigo había puesto.
'Bu–bueno, chicos, supongo que eso suena lógico, pero…'
'Clyde tiene razón, Eric. Y de todas formas, ¿Cómo ayudaría esto a que Tweek y Craig regresarán juntos?' El que Butters haya hecho otra observación valida fue el colmo. La risa socarrona de Kenny no se hizo esperar. Y Cartman no estaba para nada complacido.
'¡Cállate de una puta vez, pobre de mierda!' Basta decir que la risa de Kenny no disminuyo un ápice, logrando encabronar a la auto proclamada mente maestra tras la resolución de aquel dilema.
'Eric, yo creo que sería mejor que sí, en lugar de tratar de matar a la mitad de nuestros amigos y torturar a Kyle para tratar de darle una merecida lección, deberíamos hacer que Tweek y Craig se volvieran a enamorar él uno del otro' Sugirió Butters, con una sonrisa risueña en los labios.
'¡Woa! ¡Eso suena mucho mejor que toda esa mierda!' Apoyó Clyde, señalando la pizarra verde con un montón de incongruencias escritas en ella. Kenny había dejado de reírse, no obstante, la sonrisa y el pulgar hacia arriba denotaban su total acuerdo. Jimmy, tan confundido como lo estaba en un principio, optó por dejarse ir contra la corriente, incluyéndose en el improvisado plan que empezaba a tomar forma y el cual, sonaba mucha más prometedor que el anterior.
'Bien, bola de imbéciles, ¿Cómo pretenden hacer que Tweek y Craig se enamoren de nuevo, eh?'
'Uh, bueno. Se acerca el día de los enamorados' Señalo Butters, llevándose un dedo a su mentón de forma pensativa. Los demás asintieron al mismo tiempo.
'¿El día de los enamorados, eh? No está nada mal, Butters. Podría funcionar' Secundo Cartman, mientras comenzaba a tallarse su mentón regordete, obviamente su cabeza trabajando a velocidad vertiginosa '¡Lo tengo! Clyde, tú podrías decirle a Token que nos ayude y haga una reservación en algún restaurante lujoso. ¡Mejor aún, que nos lleve a Paris y haga reservaciones en un buen hotel cinco estrellas para que así podamos monitorear la situación de cerca y…!'
'Eh, bueno. No creo que Token sea una buena opción, Señor Cartman' A Kenny se le hacía ridículo que Clyde se dirigiera al culón de esa manera, sin embargo, lo recién dicho por el castaño lo distrajo lo suficiente como para no tomarle importancia.
'¿A qué te refieres con eso, Clyde?' Cuestionó, no pudiendo evitar querer saber las razones de Black.
'¡Lo sabía! ¿Lo ven, chicos? Token estaba en el equipo de Kyle, lo que significa que esa rata judía lo infecto con sus ideas intolerantes ¡Debemos hacer pagar a Kyle por lo que le ha hecho a éste pueblo! ¡Hay que torturarlo, cortarle el cabello y medirle por fin las malditas bolas para poder humillarlo por toda la escuela!' Vaya pedazo de idiota que era ese culón, siempre con las mismas pendejadas. Kenny, tan civilizado como era, tomo el casco que le correspondía a Cartman y se lo puso con exagerada fuerza, impidiéndole seguir soltando más verborrea innecesaria.
'¡No es por eso!' Defendió Clyde a su amigo ausente, hablando quizás con demasiada fuerza 'Es solo que no sabe cómo actuar junto a ellos, o sabía. Lo que sea. No sé cómo reaccionará cuando se entere de la noticia'
'Deberíamos decirle entonces, entre más rápido se entere, más rápido hará las reservaciones para el hotel en Paris el catorce de febrero' ¿En qué puto momento Cartman se había quitado el puto casco?
'Él ti–tiene razón, Cly–Clyde. De–veríamos de–decirle' El castaño se llevo un puño contra su sien, pensando en las posibles consecuencias, no obstante, al no hallar alguna se encogió de hombros. Butters dio pequeños saltos, emocionado.
'Muy bien, mis amigos. Ahora, hay que decirle a Token sobre el plan' Dijo.
'Pero hay que ser sutiles' Acordó Clyde, alargando la "u" en la última palabra.
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'¡Token! ¡Token! ¡TOKEN!'
'Clyde, con un demonio sal de aquí, ¡estoy bañándome!' Respondió Token, dentro de las duchas del vestidor.
'¡No te lo vas a creer! ¡Tweek y Craig han roto!'
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¿Quién carajo dijo que Clyde Donovan no podía ser sutil?
No poseo los derechos de South Park, al igual que de ninguno de sus personajes.Tampoco poseo los derechos de Bastardos Sin Gloria y de ninguno de sus personajes.
Y que quede registrado, amo el juego de 'las traes'.
