Disclaimer: No me pertenecen los personajes, son de Jeff Davis y en lo que corresponda a la cadena CBS. Las canciones tampoco, sólo me pertenecen las ideas que surgen al escucharlas.

A/N: Sólo les recuerdo que en esta historia las protagonistas son Jennifer Jareau y Emily Prentiss de Criminal Minds. La canción que me llevó a construirla es "Crash my party" interpretada por Luke Bryan.

Gracias, Sel por ser la primera en dejar un comentario, espero este capítulo te siga enganchando ;)

Interrupciones

Capítulo 2

La rubia agente apenas le dirigió una media sonrisa a Emily a manera de saludo, luego se dio la media vuelta. La recién llegada, aunque no tenía mucha información de lo que sucedía, supuso que JJ estaba en modo automático, ese donde uno actúa por mero instinto, porque son tantas las emociones y lo que corre en la cabeza de uno, que el individuo se deja guiar por mero reflejo. Dejó que la señora de la casa se fuera, ella se encargó de asegurarse de que la puerta quedara bien cerrada. La agente originaria de Pennsylvania ya se encaminaba a la cocina para preparar algo que todavía desconocía, era lo que se hacía cuando se tenía alguien invitado en casa. No le gustaba que la vieran vulnerable, menos con el rostro irritado por el llanto.

- JJ

Le dijo Emily casi en un susurro cuando la alcanzó en la cocina. La compañera de equipo anfitriona decidió qué podía hacer para ofrecer a su visitante; sacó unas tazas de la alacena para acercarlas a la máquina de café que ocupaba el centro del mueble. Emily buscó otra forma de aproximarse, no podía perder la oportunidad que Jennifer le revelaba: por segunda ocasión en toda su relación laboral, había dejado una rendija para entrar a su espacio íntimo. La verdad, la chica rubia tampoco sabía por dónde empezar, no estaba acostumbrada a abrir su corazón, exponer su vida privada. Sólo una ocasión anterior lo había hecho, había compartido sus inquietudes a esa misma mujer alta y de modales elegantes aprendidos en la infancia; eso permitió que le salvaran la vida; rudamente había aprendido que en ocasiones es bueno confiar en las personas que están cerca de uno. Aunque le había hablado a Penélope como primera opción, lo cierto es que era a aquella ex agente de la Interpol a la que le podía confiar lo que le sucedía, aunque no encontrara las palabras para comenzar a compartirlo. Aún sin voltear, JJ empezó a preparar café. Su cuerpo estaba tenso como una cuerda de guitarra. No necesitaba preguntar lo que le gustaba a su amiga a esas horas de la noche y en fin de semana, un cremoso capuchino era su elección para comenzar a dejar atrás los días de trabajo.

- ¿Henry?

Emily intentó de nuevo con voz amable. Finalmente los hombros de la agente de baja estatura se relajaron al escuchar el nombre de su hijo.

- Ya está dormido, y cuando él duerme, podría estallar una bomba y no se daría cuenta.

Las últimas palabras las dijo con la garganta casi cerrada. Detuvo sus movimientos. Ambas recordaron aquella ocasión en que unos asaltabancos hicieron estallar bombas en una serie de robos; en el último robo, Will fue gravemente herido de bala, JJ salvó a su hijo de una de las delincuentes que lo tenía raptado en su propia casa y Emily, cuando el FBI irrumpió en el banco, salvó la vida del ex policía de Nueva Orleans al desactivar una bomba que los malhechores habían montado en su cuerpo como última treta. Una noche después, el sureño se casaría con JJ, y Emily se retiraría por un tiempo de la Unidad de Análisis del Comportamiento para trabajar para la Interpol en la oficina de Londres.

Fue una época difícil para Emily, porque sabía que su mejor amiga y por quien estaba desarrollando sentimientos románticos, estaría entregada en los brazos de Will, así que tendría que conformarse con el agradecimiento eterno de JJ por haber salvado al padre de su hijo. Con todo, al menos seguiría siendo la mejor amiga de la chica experta en comunicación interinstitucional. Pero a veces dolía, por estar tan cerca y tan lejos. Haciendo una comparación, puede que esto doliera más: ver a su rubia amada turbada por una razón aún desconocida, la sensación fue similar como aquella conversación que sostuvieron en el avión camino a Londres.

La agente de cabello negro, hija de una embajadora prominente norteamericana, se animó a acercarse a donde estaba JJ. Tentativamente extendió su mano para tomarla del hombro como gesto de solidaridad, aunque sus deseos la llevaban a querer abrazarla de manera arrebatada. Su colega de equipo, más joven y rubia, al sentir la calidez del gesto de Emily rompió en llanto, así, parada, apretando la taza en una mano y la otra llevándosela al rostro. La agente de mayor edad esperó paciente, era hábil en saberle dar espacio a su mejor amiga, ella tenía su propio tiempo, no había que presionarla.

Por fin subsidió el llanto, Jennifer jaló unas toallas de cocina desechables y se limpió la nariz. El ruido fue tan sonoro que no pudo evitar soltar una pequeña risita.

- Lo siento.

Emily correspondió su sonrisa de manera amable, no burlona.

- No tienes de qué disculparte.

La agente más alta siguió con su mano en el hombro de JJ, ella, por mero instinto de protección, cruzó los brazos, levantó el rostro y suspiró al tiempo que tornó su rostro para encontrar la mirada interesada de Emily.

- Will y yo nos vamos a divorciar.

- Oh, JJ

Emily se quedó corta de palabras, un tanto por sorpresa, un tanto por no saber qué más decir. En el fondo no lo sentía, antes era un alivio saber que JJ ya no estaría junto a Will, le reconfortaba saber que ya no existirían noches donde se torturaba pensando en que él podría estar amándola. Sin embargo, pronto la invadió el arrepentimiento ¿acaso no le importaba el dolor de su más preciada colega? Él era el papá de Henry, y el pequeño sufriría por la separación, y más importante, ¿qué tanto afectaría a JJ? ¿todavía lo amaba? Inmediatamente se regañó, debía mostrarse más solidaria, ¡por los cielos!, era su mejor amiga y se estaba derrumbando en aquel momento. Del hombro, su mano bajó acariciando el brazo de JJ, hasta el codo de la agente rubia, ella se acercó un poco más al cuerpo delgado de la experimentada criminóloga, para hacer una confesión.

- Tarde o temprano sucedería, nunca me acabó de perdonar que le mintiera, y que, aunque no fue mi culpa, perdiera a mi hija en la misión de Medio Oriente.

Entonces, Emily, sin timidez alguna, arrastró contra su cuerpo a la vulnerable JJ, si no hacía algo, seguro colapsaría en medio de la cocina. La chica de Pennsylvania no se resistió al gesto, se dejó llevar por aquellos brazos que la harían pegarse a la agente más alta. Lloró con intensidad, refugiándose en el hombro de su mejor amiga, intentando lavarse toda culpabilidad, queriéndose liberar de todo ese peso que ella misma había traído a su relación con Will, y que los había llevado hasta aquel punto de quiebre.

- Shhh, te tengo

Susurró Emily al oído de JJ, mientras sus manos recorrían su espalda, como cuando se consuela a un niño, al tiempo que besaba lo que podía alcanzar de su frente y su sien, para transmitirle tranquilidad. "Te tengo", fueron las mismas palabras que la ex agente de la Interpol usó cuando detuvo a Jareau de caer del edificio cuando golpeó al traidor que buscaba la información del programa Integrity. Aquellas dos simples palabras, repentinamente, habían interrumpido el hilo de pensamiento de JJ, que se recriminaba constantemente desde que habló con Will por la tarde, el ser la responsable de que se terminara la relación con su todavía marido. Reconoció el calor de aquellas manos que la detuvieron al filo de la azotea, percibió la misma preocupación por su bienestar, cuando Emily la desataba de las cadenas con las que la había atado el terrorista, sabía por aquel abrazo que la mujer de cabello negro y ojos obscuros, en verdad la tenía, la podría sostener a pesar de lo que fuera.


A/N: ¿Qué les sigue pareciendo? Sus comentarios e impresiones son bienvenidas, gracias, KEy