Disclaimer: No me pertenecen los personajes, son de Jeff Davis y en lo que corresponda a la cadena CBS y ABC. Las canciones tampoco, sólo me pertenecen las ideas que surgen al escucharlas.
A/N: Sigue la conversación. Dedicada a 15marday por sus amables comentarios y su seguimiento constante, ¿cuándo se animan l s demás?
Interrupciones
Capítulo 8
Finalmente JJ decidió servirse un poco del jugo de manzana que le había servido a su anfitriona, y se sentó frente a ella. Luego de soltar un suspiro observó cómo Emily comía su desayuno sin dejar de prestarle atención.
- Siendo honesta, no sé cómo describir lo que siento, sé que debo tomar algunas decisiones, después de la promesa que hicieron ayer Henry y tú…
Prentiss en ese momento bajó la mirada, no quería delatar por sus ojos el amor que sentía por la especialista en comunicaciones.
- …me hicieron pensar en qué debo hacer para corresponderle, para ofrecerle una vida tranquila, sin su padre.
Emily la observó y se atrevió a presionarla.
- JJ: es su padre, no se lo puedes quitar de un plumazo.
La chica rubia la observó, esa era su amiga, la que la cuestionaba, la que no dejaba que fuera deshonesta.
- Sí, pero no quiero que lo envenene, Will está muy molesto por todo lo que ha ocurrido: no sólo las grandes ausencias por mi trabajo, sino el engaño, no quiero que llene a Henry de ideas contra mí.
- Mmm, ¿crees que si Will lo estuviera maleducando Henry estaría tan preocupado por tu bienestar?
- ¿Lo defiendes?
Dijo la chica rubia en tono exasperado. Prentiss reaccionó, sobre todo a los ojos que ya estaban llenándose de lágrimas.
- ¡Hey, no, agente especial Jareau! Sabes que estoy de tu parte, y adoro a Henry, el punto es tomar las mejores decisiones para ambos. Si alejas al niño de su padre de un golpe, estarías haciendo algo similar a lo que temes que él haga con Henry en relación a ti.
Emily extendió la mano y la puso encima de la de Jennifer para reforzar el punto de que estaba de su lado, Jennifer la observó y enredó sus dedos en la mano de la agente de cabello obscuro, encajaban tan bien. La chica rubia procuró tranquilizarse.
- Will está involucrado con alguien más, no quiero que Henry sea educado por una madrastra. Él es la persona más importante en mi vida en este momento y no quiero perderlo.
Prentiss la observó, le dio un apretón de manos en señal de solidaridad, para hacerle sentir que no estaba sola. Jennifer tragó saliva para desatar su nudo en la garganta.
- Quiero la custodia completa de Henry, pero no sé si pueda ofrecerle un hogar tranquilo, tendría que pedir ayuda a mi madre…Will dirá que mi trabajo no es seguro…
Jennifer empezó a disparar las palabras, apenas respirando. Sin dejar de tomar la mano de JJ, la criminóloga de más edad se levantó de su silla para rodear la isla y sin pensarlo mucho, atrajo hacia su cuerpo a su amiga desesperada, para abrazarla. La agente especial más joven no se resistió al acercamiento, necesitaba aquel abrazo, esa suave tibieza emanada por Emily, recién descubierta la noche anterior, que la hacía creer que, efectivamente, las cosas estarían bien.
- Hey, ven aquí…una cosa a la vez, dulce niña, una cosa a la vez…
La hija de la embajadora decidió interrumpirla, si no le daba tiempo, acabaría con su oxígeno y no podría respirar adecuadamente.
- …pero Emily, ¿cómo voy a hacer? Tú sabes lo que es nuestro trabajo…
- …ven, te tengo, todo saldrá bien…una cosa a la vez.
Dejó que se desahogara, que recuperara el ritmo de su respiración. "Te tengo", otra vez esas palabras hicieron eco en la cabeza de la rubia, Prentiss de nuevo la sujetaba de caer al vacío de la desesperación. Jennifer se retiró y tomó unas servilletas para limpiarse la cara. Emily sin malicia alguna la tenía todavía tomada por el torso, buscó su rostro.
- ¿Ya estás mejor?
La más joven asintió, Emily la besó en la frente. JJ suspiró.
- A veces me odio, ¿puedo manejar una crisis internacional y no un problema doméstico?
La ex agente del Interpol la miró fijamente a los ojos y la sacudió levemente por los hombros.
- ¡JJ! ¡No seas tan dura contigo! Un problema así a todos nos afecta, precisamente porque nos perturba, perdemos objetividad, no tenemos todas las soluciones, no vemos las cosas igual.
La agente de cabello obscuro deslizó sus manos largas por los brazos de JJ, hasta aquellas manos pequeñas; las tomó con delicadeza entre las suyas, acercándolas a su rostro despacio, esperando que su dueña tuviera tiempo de retirarlas si no se sentía cómoda. Como no hubo reacción, se atrevió a besar sus nudillos. Estaba tan concentrada en la suavidad de aquellos dedos, que no notó la mirada intensa de la chica rubia, sorprendida por el gesto tan considerado de su colega. Si Prentiss se quedaba más tiempo cerca de la agente provinciana, podría desaparecer la distancia entre sus rostros y besar los suaves labios de aquella mujer vulnerable, y precisamente por eso, no era la mejor de las ideas. Decidió regresar a su lugar, al otro lado de la isla para terminar su desayuno, era lo más seguro antes de que sus sentimientos la dominaran.
- Gracias por tu comprensión.
Dijo la chica de Pennsylvania con timidez. Emily le mostró una sonrisa escondiendo su duda: ¿le agradecía su comprensión por tenerle paciencia en acompañarla o porque no intentó besarla en un momento en el que ella estaba expuesta? . Terminó su desayuno y observó el rostro de su colega especialista en comunicaciones que estaba pensativa.
- JJ, haz una cosa a la vez, hoy hablarás con Will, le dirás lo de la custodia, será un tiempo difícil para ti y para Henry. Si a Will no le parece, y como crees, piensa argumentar lo de tu trabajo, ¿por qué no pides todas las vacaciones que te deben?
- ¡¿Dejar la unidad!?
Jennifer lo dijo en un tono más alto de su voz normal. Emily, serena, la miró a los ojos desde su lugar, sin intentar buscar contacto físico. Todavía no quería arriesgarse a volverla a tocar, podría actuar siguiendo sus sentimientos y arruinarlo todo. Observó aquel rostro con atención y se puso en modo interrogatorio, como hacían con los sospechosos.
- ¿Qué estás dispuesta a hacer por tu hijo? ¿qué estás dispuesta a sacrificar por él?
La mujer madura disparó las palabras a la joven, la paró en seco. No pretendía que le respondiera inmediatamente, buscaba hacerla pensar. Jareau se ruborizó y luego volvieron a llenarse sus ojos de lágrimas. Al pensar en dejar la Unidad, se le llenó el pecho de pánico, era su trabajo, y lo adoraba, era buena en ello, pero las preguntas de Prentiss sacudieron sus raíces: sólo estaba pensando en ella, no en su hijo que había prometido la noche anterior hacer todo lo posible porque estuviera contenta. No lo merecía. La criminóloga más experimentada, después de ver la reacción de la más joven, retomó la palabra.
- Se me ocurre que podrías pedir un tiempo de descanso, pasas junto con tu hijo todo el proceso del divorcio, y en el inter, podrías decidir si sigues o no en la Unidad, y hacer los arreglos necesarios para no desatender a Henry.
Su tono de voz fue calmado, sin mayor exaltación, no fue regaño, no fue orden, fue una idea ofrecida para que fuera pensada. Sus ojos no mostraban señal alguna de juzgar a Jareau, le dio tiempo para que las preguntas y su sugerencia cayeran en su lugar en la revuelta cabeza de la chica rubia. Tampoco le gustaba la idea de no ver con la misma frecuencia a su jugadora de soccer favorita, pero había que pensar en el bienestar de los dos Jareau.
Las campanadas del Big Ben interrumpieron los pensamientos de ambas, era el timbre del loft de Prentiss que anunciaba a un visitante. Ya habían llegado por ella para llevarla de compras. Aquí ya no podía hacer más, por mucho que deseaba acompañar a JJ en ese proceso de incertidumbre y dolor, era tiempo de dejarla sola y que decidiera, era su futuro y el de su hijo el que debían ponerse en consideración, y ella no podía hacer más que lo que ya había hecho. Sólo sabía que amaba a Jennifer y a su hijo, estaba dispuesta a apoyarla en lo que fuera, pero JJ era quien tenía que decidir su propio camino. Se acercó para despedirse de su amiga, sólo la tomó por el antebrazo que tenía apoyado en la isla de la cocina.
- Me tengo que ir, Jennifer, pero puedes quedarte todo lo que quieras para poner en orden tus ideas.
Le dijo con suavidad y ternura en sus palabras. JJ estaba inmóvil en su lugar, procesando lo platicado.
- Gracias
Apenas susurró la joven madre de Henry. Luego, vio caminar a Emily, que reconoció su blusa colgada en una funda de tintorería en el pasillo de entrada.
- No debiste molestarte en traerla.
Le gritó con una sonrisa la dueña de la blusa. Jennifer reaccionó con espontaneidad.
- Tenía que verte y platicar contigo.
A Emily se le iluminó la cara, sorprendida de lo atrevido de la confesión.
- Luego te regreso tu playera.
Jennifer sonrió ampliamente recordando lo bien que se veía la agente de cabello obscuro con su playera puesta.
- No, debes quedártela, te ves cómoda en ella.
Emily cerró la puerta totalmente sonriendo y ruborizada, aquello fue un indiscutible coqueteo inconsciente de su amiga, a la que pensaba que ya no podría continuar llamando así, sí las cosas seguían ese camino, algo más fuerte estaba surgiendo entre ellas.
A/N: Más adelante, actores de otras épocas y apariciones breves de personajes de otras series ;) KEy
