Disclaimer: No me pertenecen los personajes, son de Jeff Davis y en lo que corresponda a la cadena CBS y ABC. Las canciones tampoco, sólo me pertenecen las ideas que surgen al escucharlas.
A/N: El enfrentamiento
Interrupciones
Capítulo 14
Will tenía el rostro distorsionado por el enojo y la frustración, su hijo estaba custodiado por los amigos de su pronto ex esposa. Observó que Morgan se encaminaba a encontrarlo después de haber terminado una llamada. El sureño siguió con paso seguro, casi apresurado. Derek no dudó en plantarse en el medio del pasillo a una distancia pertinente.
- Quiero ver a mi hijo
Dijo en tono firme, suficientemente fuerte para que el agente del FBI lo escuchara. Siguió caminando, se podía predecir que tenía la intención de chocar con el moreno del equipo de la Unidad de Análisis del Comportamiento. Morgan extendió el brazo y la mano, indicándole que parara.
- Él no quiere verte.
Le dijo emulando el mismo tono firme que el padre del niño.
- ¡Es mi hijo, tengo derecho!
Comenzó a perder el control, para ese momento ya estaba a centímetros de la mano extendida de Morgan, decidido a enfrentarlo si era necesario para encontrarse con Henry.
- No cuando lo lastimas o lastimas a su madre.
Replicó el agente sin subir el volumen de su voz, pero dejando en claro que no se movería de ahí, que su posición no estaba en duda. Aquella frase, el hecho de que ya supieran qué había sucedido y el recuerdo de que Henry no quiso que se le acercara en el parque, fue suficiente para que Will arremetiera contra él, para comenzar a empujarlo e intentar conectar puñetazos. Derek notó que el padre del niño olía a alcohol, por eso el cuerpo del ex policía de New Orleans parecía irrefrenable. Siguieron los empujones, y los puñetazos, la frustración del padre se incrementaba al ver que Morgan los esquivaba. En la escala de valores del agente moreno no estaba enfrentar a un borracho, debía neutralizarlo antes de que algo lamentable sucediera, estaba inseguro si traía un arma o no.
El marido de JJ lo fue encerrando poco a poco contra la pared, sobre el mismo pasillo, cerca de unas sillas. A pesar de lo alcoholizado, Will tenía claridad suficiente para saber cómo atacar al agente del FBI. Finalmente logró tumbarlo porque tropezó con uno de los muebles, Derek cayó sobre su espalda, y el agente sureño tomó una de las sillas cercanas y sujetándola por el respaldo, con las patas hacia el frente, la abalanzó contra la cabeza y el torso del amigo de su esposa.
- ¡Prentiss!
Gritó Morgan antes de sentir el golpe punzante en su pecho y rostro. El grito desconcertó a las agentes adentro del cuarto. Emily observó en la distancia el rostro de JJ.
- Cuida de Henry
Dijo antes de abrir la puerta para verificar cuál era la situación.
- Mami, ¿qué pasa?
Jareau lamentó que el ruido despertara a su hijo. Rodeó el rostro de su pequeño y lo miró a los ojos.
- Tu papá está aquí, tío Derek y Emily están afuera…
- ¿Están peleando?
La interrumpió con tono temeroso. JJ no tuvo manera de ocultárselo, así que asintió con la cabeza. Afuera, la agente de cabello negro ubicó que se encontraba a espaldas del policía, y vio cómo seguía lanzando la silla en contra de su amigo. Analizó la situación y decidió arriesgarse empujándolo sobre Morgan, para que perdiera el equilibrio y lograr someterlo.
- Hey
Lo llamó, Will volteó con la silla a medio vuelo, y Emily aprovechó para empujarlo, Derek maniobró para que no cayera encima de él, pero el sureño fue suficientemente hábil para lanzarle la silla ahora a Emily mientras caía. Se escuchó un quejido femenino. Adentro los dos Jareaus se sobresaltaron, afuera estaban dos miembros de su familia tratando de protegerlos, y la lucha parecía continuar.
- ¡Mami! Necesitan ayuda…
- No quiero dejarte solo...
- Puedo cuidarme, los está lastimando también…
Jareau se conmovió, Henry tenía razón, había que apoyar a sus amigos y sería una buena oportunidad para enfrentar a su pronto ex marido sureño. Afuera Morgan dejó que todo el cuerpo de Will cayera al piso como si fuera una tabla, lo que provocó un sofoco al policía al pegar duramente contra su espalda, distracción que aprovechó Derek para voltearlo boca abajo y dejarlo con el rostro sobre el piso, inmovilizándolo recargando todo su peso en la espalda del agresor.
Cuando salió Jennifer del cuarto, se llevó una mano al rostro para ahogar una expresión de preocupación, Emily estaba recargada en la pared, con un hilillo de sangre en el rostro: tenía una cortada cerca del nacimiento de su cabello negro, en su sien izquierda, una de las patas de la silla la había alcanzado.
- ¡Em!
Susurró con la boca tapada. La agente de más edad la miró. La madre rubia se acercó para revisarla, con cierto temor por delatar más que simple preocupación, JJ rozó con sus dedos aquel rostro pálido por el enfrentamiento.
- No te preocupes, es sólo un raspón.
Prentiss la siguió observando con franqueza a los ojos, un tanto desconcertada por las acciones de su colega. En el transcurso de unas horas, Jennifer Jareau le había demostrado gestos que podrían calificarse más allá de amistosos, pero no quería exagerar sus lecturas. La ex - agente de la Interpol puso su mano encima de la agente más joven para tranquilizarla. Al mismo tiempo llegaban los guardias de seguridad y Hotch detrás de ellos. Morgan le pidió a uno de los vigilantes que le pasara unas esposas, se las colocó a Will y lo levantó a jalones. Jennifer mientras ayudaba a Prentiss a ponerse en una silla. El jefe de la unidad se acercó al policía sureño.
- Te entrego oficialmente una orden de restricción, no podrás acercarte a Jennifer Jareau o a su hijo a una distancia menor de 100 metros mientras se pone en marcha el juicio de custodia.
Will forcejeó por quedar libre de sus custodios.
- ¡Malditos, enfermos! ¡Están tan mal como los delincuentes que atrapan!
Jennifer, luego de asegurarse que Prentiss no perdía el equilibrio en la silla, se volvió para ver y enfrentar a Will.
- ¡No, tú eres el que se convirtió como ellos!...
Mientras le hablaba se acercaba, para mirarlo fijamente a los ojos, para que supiera que no le tenía miedo.
- … alguien que perdió el camino, que no supo ver lo bueno que tenía en casa y se dejó invadir por su odio, por su baja autoestima.
Le soltó JJ en la cara. El sureño le escupió en el rostro. Prentiss se enfureció, pero estaba todavía desorientada, y en el fondo, sabía que era una pelea que la chica de Pennsylvania tenía que enfrentar sola. Jennifer con serenidad se limpió el rostro y lo vio a los ojos.
- Esto es todo lo que tienes, no tienes mucho más, sólo escupes odio, porque te odias a ti mismo. Yo, en cambio, tengo a Henry y a todos ellos. Por favor, haz caso de la orden de restricción, ¡ni yo ni mi hijo queremos volver a verte en nuestras vidas!
- ¡Es mi hijo!
Dijo desesperado el padre. Prentiss notó una pequeña figura salir a la puerta del cuarto de hospital, que Jennifer había dejado abierta.
- ¡Henry!
Habló en medio tono, parte por la sorpresa, parte por temor de lo que pudiera suceder. Todos voltearon a verlo. Emily lo tomó en sus brazos poniéndose de pie, para que no pisara descalzo el frío pasillo de mármol, a pesar de que los dos no estaban del todo bien para ponerse erguidos, uno por los medicamentos y otra por el golpe que acababa de recibir. El niño vio a su padre a la altura del rostro gracias a que lo alzó la agente de cabello negro, con una seguridad poco usual en un pequeño. Ante las miradas de todos, tomó la palabra.
- No te quiero volver a ver, tú no eres mi papá, mi papá no lastimaba a las personas, mi papá protegía de los malos a la gente, y ahora, tú eres quien ataca a las buenas personas. Vete lejos de nosotros.
Los presentes tragaron saliva, el niño había hablado con claridad y convicción. Con esto, Will se quedó desarmado, no tenía argumentos, el enojo su había ido, ahora estaba lleno de vergüenza, su propio hijo lo había puesto frente al espejo. A una orden de Hotch, los guardias llevaron al atacante lejos de ellos. Luego el sujeto de cabello negro ayudó a Morgan a caminar, estaba golpeado del rostro y de las costillas, lo llevaría a la central de enfermeras. JJ se encaminó hacia la agent de cabello negro, tomó a su hijo del rostro, lo besó y se lo quitó a Prentiss de los brazos.
- Cariño, ven aquí
La ex agente de la Interpol observó como la mujer rubia lo llenaba de palabras reconfortantes para llevarlo de regreso a la cama, mientras ella se quedó recargada en la puerta, terminando de procesar todo lo que había sucedido y recuperándose del esfuerzo físico.
- ¿Puedes caminar?
Preguntó preocupado Hotch
- Sí…
- Vamos a la enfermería, para que los atiendan.
Dijo su jefe y amigo en tono firme. Parecía que JJ tenía todo bajo control con Henry, así que podrían dejarlos solos, como fuera, ya su padre se encontraba bajo custodia y no los molestaría por algún tiempo. Cuando Jareau hubo acomodado a su hijo en la cama, tomó su teléfono y le marcó a Hotch.
- ¿Sí, JJ?
- ¿Cómo están todos?
- Bien, JJ, a Morgan lo revisaron de las costillas, y no hubo fractura o golpes internos, nada más golpes superficiales, y de las heridas de la cara, los limpiaron y les pusieron unas vendoletas a ambos.
- Por favor, diles que se vayan a casa, que les agradezco mucho, pero que necesitan descansar, yo puedo quedarme con Henry sin ningún problema.
- No te garantizo poder convencerlos.
- ¿Están cerca?
- Si…
- Ponme en altavoz, por favor
Hotch hizo como solicitó.
- Hola, petit, ¿cómo estás?
- Bien, gracias a ustedes, Derek, estoy muy agradecida, pero también apenada por lo que pasó.
- Hey, no tienes de qué disculparte, lo hicimos con gusto.
Terció Emily.
- Por favor, quiero que vayan a casa a descansar…
- Pero petit…
Comenzó a reclamar Morgan.
- Por favor, Em, Morgan, ya hicieron suficiente por hoy, además, ya no hay peligro, quiero que descansen, me harán sentir mucho mejor sabiendo que al menos están descansando sus heridas en casa.
- Pero…
Quiso argumentar Prentiss.
- Por favor, saben que tengo razón.
Ninguno de los dos agentes tenía argumentos ante la voz tan amable de su amiga, tampoco querían herir sus sentimientos contradiciéndola en un tópico donde ella estaba demostrando su preocupación y agradecimiento con ellos.
- Ok, pero mañana nos vemos en casa de David
Dijo Morgan.
- Yo vengo a primera hora, JJ, para acompañarlos. Por favor, dale las buenas noches a Henry por mí.
JJ en ese momento acercó el teléfono a Henry,
- Dales las buenas noches, amiguito.
- ¡Buenas noches, Em! ¡Buenas noches tío Derek! ¡Y gracias por cuidarnos! ¡Buenas noches, tío Aaron!
Morgan y Prentiss sonrieron con el corazón conmovido.
- No tienes de qué, campeón, sé bueno con tu madre y descansa.
Dijo Morgan en tono paternal.
- ¡Buenas noches!
Contestó Hotch.
- ¡Buenas noches, cariño, un enorme beso para ti!
Finalmente dijo Prentiss, deseando poder decir lo mismo para JJ, pero no se atrevió teniendo a sus dos amigos tan cerca y en una conversación tan pública.
- ¡Buenas noches a todos!, por favor Hotch, espero te asegures que lleguen bien a su casa.
- Sí, JJ, yo los llevo, por favor, descansa.
- Ahora lo puedo hacer, gracias a todos de nuevo.
Escucharon la sonrisa tranquila de JJ, y finalmente se cortó la llamada. Henry observó a su madre mientras acomodaba el teléfono en el mueble al lado de la cama. La rubia de Pennsylvania se quitó su calzado y se acostó junto su hijo, tal como lo hizo la primera parte de la noche, cuando Emily los arrulló contando la historia. El niño buscó su rostro, le gustaba tener a su madre así de cerca, percibía que de esa manera ella escucharía todo lo que le dijera.
- Mami…
- ¿Sí, cariño?
- ¿Te gusta Em?
A/N: Supongo que saben la respuesta ;) KEy
