NOTAS DE LAS AUTORAS: Holaaaa! Nos tardamos mas que lo habitual, no? Es que como ya dije antes, éste es un proyecto en conjunto y mi amiga realmente está llena de actividades... Pero con eso y todo ha escrito el cap! vitores para paz woojooo

Bueno, como siempre el cap va dedicado para todas aquellas personas que nos dejaron sus reviews, las cuales son:

*FrancessMalfoy : Graciaas :3 jajaj si, la rapidez tuvo bastante que ver con el hecho de que no escirba sola, realmente mi amiga paz es la mente maestra detras del fic xD en cuanto a tus dudas de Draqui... mmmm más adelante se irán resolviendo, tenemos un acuerdo de silencio de autoras ;)

*adrmil: Holaaa! Creo que es el sueño de las autoras tambien, o al menos de quien les escribe, el que Draco nos acompañe a un baile... Es tan... Draco *¬* ejemm... Gracias por tu review!

*dracoforever: No vamos a desmentir ni confirmar ninguna teoría, las sorpresas vendrán más adelante :B que bueno que te guste el fic, muchas gracias por leernos!

*CalabazaCastano748: Jojojo siempre contamos con tus reviews :3 gran parte del secreto para actualizar es Paz... en serio, esa chica debería dejar de estudiar y hacerse escritora jajaja draco es a veces exasperante pero es nuestro draco x3 nos vemos en el próximo cap!

Bueno, me queda el

Disclaimer: los personajes utilizados son propiedad de JK Rowling y esta historia no tiene fines de lucro. el cap es pura y completamente obra de mi gran y talentosa amiga Paz

4. No feelings

Las velas flotantes eran las únicas que iluminaban de forma tenue los caminos que llevaban al centro del jardín que estaba fuera del Salón de baile donde se desarrollaba la fiesta de la "alta sociedad" mágica. Mientras caminaba de un lado hacia otro, impaciente por saber que significaba aquello de la marca, Draco se preguntaba cuándo habían cambiado tanto las cosas. Cuándo una simple sangre sucia podía llegar a ser Ministro de Magia. Y en aquel vestido verde y plata se veía bellísima.

El rubio no pudo evitar mirarla de reojo, maldiciendo dentro de si esos tontos impulsos que tenía por acercarse a ella, esa estúpida parte suya que lograba mantenerlos cerca; haciendo, por ejemplo, que la llevara al baile. Él tenía completamente asumido que lo de ellos era todo completamente profesional, debían llevarse bien por cuestiones laborales. O de eso intentaba convencerse.

-Malfoy, no seas arrogante y préstame atención. –Se quejó una Hermione muy molesta al darse cuenta que parecía que hablaba sola, aunque en realidad no tenía ni idea de que el rubio le prestaba más atención de la que ella creía.- Déjame ver la marca –Pidió mientras se acercaba unos pasos, y él retrocedía unos más para alejarla.

-¿Qué piensas lograr con eso, Granger? No soy tu conejito de indias –Frunció en ceño completamente molesto, cubrió la marca tenebrosa con la manga de su traje, ocultándola por completo.

-Deja las escenas de histeria, necesito examinarla.

-No lograras nada, entiéndelo. Ya no estamos en Hogwarts, no tienes la respuesta a todo –Draco observó cómo las cejas de la castaña se iban acercando lentamente y sus manos iban directo a su cintura, postura que tomaba cada vez que se molestaba con él. Lo único en ella que estaba solamente reservado para él.

-Escucha, Draco, estamos juntos en esto, ¿Entiendes? Ahora eres parte de un grupo de personas que quiere proteger a los demás, aprende a vivir con ello –Sus ojos color avellana crispaban como si estuvieran ardiendo en fuego, al fin de cuentas era una leona.

Pero él se perdió antes de que terminara su oración, lo único que resonaba en su cabeza era su propio nombre pronunciado con la dulce y bella voz de Granger. Volvió a su posición normal, con el ceño fruncido y de brazos cruzados, dando a entender que nada de lo que dijera ella lo haría cambiar de parecer.

-Supéralo, Granger, no te la mostraré, debemos investigar y ver la marca no ayudará de nada. –Hermione resopló cansada de discutir con él sin motivo alguno, cansada de que siempre sea lo mismo una y otra vez.

Tomó aire procurando calmarse antes de seguir con aquella conversación.

-¿Por qué me hiciste venir contigo? Es estúpido, y más aún tu capricho de no traer escarlata y dorado –Al rubio se le dibujó una media sonrisa de arrogancia y ella supo que no le respondería, todo en él era absolutamente molesto.

-Aprende a trabajar conmigo, Granger. –Se giró sobre sus pies sabiendo que Astoria estaba en la puerta hacía exactamente un minuto y medio esperándolo para entrar.

En aquel momento ni siquiera una medida de whiskey lo calmaba, agradecía ya estar en el sofá de su estudio en la mansión Malfoy. La marca tenebrosa le dolía. El ardor de una quemadura se había extendido por todo su brazo, dejándolo inmovilizado. Odiaba aquello, pensaba que ya todo eso había quedado en el pasado.

Más aún le molestaba como se comportaba su compañera de trabajo. Granger siempre demostraba saberlo todo, era arrogante y presumida, y aunque no sabía que estaba sucediendo quería tener el control de las cosas; quería controlarlo a él.

Una media sonrisa se curvó en sus labios, estaba molesto. Deseaba poner sus manos alrededor del cuello de ella y asfixiarla, que sienta la desesperación antes de morir, algo que no le brindaría una maldición. Que sintiera lo que él una vez por su culpa.

Su enojo lo consumía por dentro. Se había prometido no amar a nadie, y eso hacía. El vaso de whiskey terminó contra la pared de la chimenea, avivando el fuego que empezaba a crepitar cada vez más.

Sus rasgos faciales se endurecían ante los recuerdos. Él lo había dado todo, y esa mujercita sólo había jugado con él para quitarle información. Draco Malfoy no se merecía eso, él era el hombre más influyente del Mundo Mágico, cualquier mujer moriría por estar con él; y ella no lo supo aprovechar.

De repente la sonrisa de Hermione se hizo presente en sus recuerdos. Sus ojos grises reflejaban el crepitar del fuego, dándole un toque sombrío a su mirada.

¿Quién necesitaba de alguien más? Draco Malfoy tenía suficiente amor propio como para necesitar que alguien más le diera cariño.

-Draqui, cariño… -Astoria apareció por el umbral de la puerta, con esa voz chillona que él no soportaba.- ¿En qué piensas, bebé? –Se colocó detrás de él, pasando sus brazos por alrededor de su cuello y apoyando su mentón sobre uno de sus hombros.

-Astoria te he dicho mil veces que no me llames así. –La alejó con un movimiento de hombros, haciendo que quedase parada detrás de él sin ponerle un dedo encima.

-¿Por qué, Draqui? –Una especie de puchero se hizo presente en ella, no necesitaba verla para saber que utilizaba ese tono de niña reprochada cuando hacia ese estúpido gesto que odiaba.

-Deja eso para tu amante –La serpiente verde y plata destilaba su veneno lleno de enojo y rabia contra la rubia.

-¿De qué estás hablando, Draco? –Astoria pestañeó incrédula, no podía imaginarse lo que su esposo decía.

-Mira, Greengass –Era la primera vez que la llamaba por su apellido de soltera, y a ella le parecía que estaba enoja por el tono de voz con que le hablaba.- ¿Crees que soy estúpido o algo? Se que te acuestas con Zabini, deja el drama de una vez.

-¿Qué..? No, Dranqui, no es así..

-¡Te dije que no me llamaras así! –La voz del rubio se hizo escuchar en toda la sala, resonando un poco por el eco de la habitación.- Si no fuese por Scorpius nosotros no estaríamos juntos.

-Puedo explicarlo… -Intentaba defenderse la joven, pero su labio inferior temblaba a causa del miedo y el nerviosismo que le causaba ver a su esposo de aquella forma.- Fue una vez..

-Déjate de mentiras, tuviste sexo con él ayer en los baños, te he visto –Una sonrisa arrogante pareció en sus labios, la piel de Astoria se volvía más blanca por culpa de los nervios.

-Tú te fuiste con esa sangre sucia, fuiste al baile con ella, ¡Vives detrás de ella! ¿Cómo pretendes que lo tome, Malfoy? –La voz de ella también había subido de todo, pero no llegaba a asemejarse con la rasposa voz de su esposo cuando se enojaba.

-No culpes a Granger por esto –Una risa ronca abandonó salió de sus labios, haciendo un gesto para que se retirara de la habitación y ella no hizo más que obedecer.

ÉL ya había mudado sus cosas a la que una vez fue su habitación en su adolescencia, tenía todo el amor propio como para no soportar aquella infidelidad tan expuesta, pero para la sociedad seguirían siendo la perfecta familia Malfoy.

Apoyó su mano derecha en el borde de ladrillos de la chimenea, sosteniendo su frente con su otra mano. Estaba cansado e irritado. Todo le empezaba a dar vueltas, y sentía que su cabeza estaba a punto de estallar.

Subió la manga de su camisa, descubriendo la Marca tenebrosa. La sentía latir, las punzadas dolían más que la última vez y las venas de su brazo empezaban a resaltar más. Parecía que en algún lugar de todo el Mundo mágico alguien estaba jugando como lo hizo Lord Voldemort años atrás.

Se suponía que todo aquello había pasado, los mortífagos habían sido capturados y otros se habían revindicado como su madre y él.

Fue inevitable que sus recuerdos no fueran directamente a ella, la única mujer que lo había amado y siempre lo haría pasara lo que pasara. Narcisa Malfoy había decidido irse a vivir a Alemania, algunos cambios en su vida la harían distraerse y olvidarse todo aquello que le había hecho pasar Lucius. En un primer momento aquello lo había enojado, incluso roto el corazón, pero supo entenderlo. Se lo merecía.

El enojo se disipaba ante los recuerdo de su infancia, su padre podría haber sido una bestia y tal vez el peor hombre del mundo, pero su madre siempre sabía como consolarlo entre sus brazos y con una canción de cuna.

Una pequeña sonrisa de dibujo en sus labios para no durar mucho. Se dejó caer nuevamente en el sofá, sin fuerzas para seguir pensando. Sus ojos se cerraban de a poco, hasta dejarse vencer por el sueño y quedarse dormido allí, sin siquiera apagar el fuego.

NOTAS DE LAS AUTORAS: Y? Que tal? Cualquier opinión, ya saben que pueden dejarla en un review n.n

Al parecer tenemos indicios del pasado y el presente de Draqui... Jummm, dejaremos que piensen un poco antes del proximo cap jajajaj

como simpre, muchas gracias por leer! Se despiden

Paz y kit