CAPITULO 11

En el sótano de la tienda de Urahara

Después de varias horas sin parar de entrenar se tomaron un descanso, Hinamori saco el móvil que había escondido bien, para que no se rompiera y lo encendió para ver que tenía dos mensajes de Rukia, abrió los dos uno era con la dirección de la tienda de Chappy y el otro era el mensaje de quien era.

-Yoruichi-san, la que está diciendo esos rumores de mi era Rangiku Matsumoto, ya verá cuando regrese al Seretei y la que le espera a Ichigo cuando regrese al Seretei.

-¿Y eso, Hinamori-chan?-preguntó Yoruichi con curiosidad.

-Porque Rukia se va a encargar de él, se me olvido decirla que no quiere que sea su teniente.-dijo respondiéndola el mensaje.

-¿Cómo no quiere que seas su teniente?-preguntó enfadada.

-Exacto, porque dice él que no quiere en su división a alguien tan promiscuo

-Le retuerzo el pescuezo, ayudare a Rukia con Ichigo.-dijo con una sonrisa sádica.

-Me parece bien, Yoruichi-san.-dijo con una sonrisa parecida a su maestra.

-Estáis aquí chicas, ha llegado un mensaje del seretei, la misión durara una semana más y regresareis al seretei.-dijo Urahara al lado de ellas.

-Bien, ya sabes Hinamori-chan solo tenemos menos de una semana para entrenar, para hacer morder el polvo a Matsumoto y a Abarai sin usar kido.-dijo la morena mirando a su pupila, estirando su puño.

-Sera suficiente.-dijo chocando su puño con el de ella.

-Por cierto, Yoruichi-san, ¿puedo ausentarme un rato a la tarde voy a comprar unas cosas que me mando Rukia-chan?

-Claro, puedes hacerlo pero no tardes mucho.

-De acuerdo, Yoruichi-san, ¿volvemos al entrenamiento?-preguntó levantándose.

-Por supuesto.-dijo ella también levantándose.

-Yo me marcho os dejo entrenar, pero antes.-dijo acercándose a la diosa del shumpo para sujetarla de la cintura para besarla, a lo que ella aprovecho para abrazarle por el cuello.

-Venga parejita, aprovechad hasta que se entere Soifong-san.-dijo con burla la castaña.

Yoruichi se separo un poco de él sonrojada por el comentario de su pupila, mientras Urahara con una sonrisa sarcástica dijo.

-Tal vez te gustaría estar así con Hitsugaya-Taicho, pillina.-dijo antes de recibir una colleja de su novia.

-Tal vez, pero nunca lo había visto de esa manera hasta ayer, he hicimos algo más que unos besos.-dijo ella siguiendo la broma.

-Nosotros anoche también hicimos mas de unos besos, hasta probamos cosas nuevas.-respondió este antes que la morena le retorcía la oreja y a Hinamori igual.

-¿Ya vais a parar con la bromita?-preguntó ella avergonzada y sonrojada.

-Si ya paramos mi capitana.-dijeron los dos a la vez haciendo que ella les soltase la oreja.

-Yoruichi-san si quieres atender a Urahara-san, puede hacerlo, yo entrenare un rato.

-Vale, pero no hace falta que lo atienda ahora…-la dio tiempo a decir antes que Urahara la cogiera y la llevara a su habitación con el shumpo.

-Joder sí que tenía ganas Urahara-san.-pensó ella al ver como reacciono el del sombrero.

-Bankai….-dijo usando el bankai para perfeccionar sus técnicas con la máxima liberación de su zampakuto.

En la habitación de Urahara

(ADVERTENCIA DE LEMON)

Urahara se apareció en la habitación con el shumpo para dejar a su novia en la cama, después hizo un kido para insonorizar la habitación y cerró la puerta bien con otro kido.

-Kisuke estoy toda sudada.-dijo la morena como razón para no tener sexo por el momento con él.

-Solo te deseo a ti, me da igual si estas sudada o no, cariño.-dijo él antes de besarla apasionadamente metiendo su lengua dentro de su boca.

-Se nota Kisuke.-dijo ella cuando rompieron el beso por falta de oxigeno, y obligándolo a estar debajo de ella.

Y con mucha rapidez se desnudo ella y su novio, aunque el miembro de él estaba totalmente erecto, llevo una de sus manos hacia el miembro de su pareja y comenzó a masturbarle con rapidez.

-Estas muy dispuesto Kisuke.-susurro en su oído antes de morderle la oreja.

-Si eres tú, siempre estoy dispuesto a hacerte el amor.-susurro en el oído de ella, antes de llevar sus manos en los pechos de ella que apretó haciéndola gemir levemente.

Yoruichi se aparto de él, fue hacia la entrepierna de él y metió entre sus pechos el miembro de su novio entre ellos, para empezar a masturbarle con ellos, haciéndole gemir.

-Me encanta que me masturbes con tus pechos, cariño, ahhh.-dijo este viendo como la morena se metía en su boca el miembro para succionarlo, mientras seguía masturbándole con sus pechos.

Ella no contesto ya que no paraba de succionar el pene al hombre, este se retorcía por el placer que sentía, aunque no tardo mucho en sentir que se iba a correrse, así que aparto a su novia para que parara con su masturbación con sus tetas y la puso en cuatro patas, para penetrarla directamente por su vagina.

-Ahhh Kisuke.-gimió ella cogiendo las sabanas con sus manos, mientras sentía como su novio la cogía de la cintura y la penetraba con fuerza y con rapidez.

-Yoruichi, todavía estas muy apretada, después de tantos años teniendo sexo, eso me encanta de ti.-dijo este muy excitado empezando a darla nalgadas con fuerza.

-Ahhh más fuerte, dame más fuerte.-exigió ella a su amante.

Urahara cumplió sus exigencias dando más fuertes las nalgadas, mientras no paraba de penetrarla con rapidez, aunque estaba aguantando para no correrse tan pronto, después de unos minutos así Kisuke se apartó de ella para sentarse en la cama, a los pocos segundos ella comenzó a cabalgarle como si fuera una vaquera, mientras este tenía sus manos en las nalgas de ella, mientras este se deleitaba con los pechos de ella lamiéndoselos y mordiéndolos.

-Kisuke, lo que más te gusta de mi son mis pechos, ¿verdad pervertido?-dijo ella mientras se movía con rapidez sobre el pene del rubio.

-Verdad, tus pechos son fantásticos, grandes, adornados con aureolas pequeñas y pezones pequeños, además que se ponen duros enseguida cuando los chupo.-dijo este mirándola a los ojos para después besarla que ella correspondió, durante unos segundos.

-Ahhh, gracias, Kisuke eres un amor cuando quieres.-dijo abrazándole por la espalda, para que no parara de atender a sus pechos, mientras le clavaba las uñas en la espalda sin darse cuenta por el placer.

Urahara tampoco lo noto, sin poderlo resistir gruño sobre los pechos de su novia, para después correrse dentro de ella, haciendo que ella se corriera también poco después, para después tumbarse en la cama cansados, ella sobre el pecho de él.

-Cuando descanse otra ronda pequeño pervertido.-dijo ella con una sonrisa de pervertida.

-Por supuesto gatita.-dijo llevando sus manos hacia el cabello de ella para jugar con él, después de unos minutos de estar descansando volvieron a tener sexo.

(Fin de la advertencia de Lemon)

Mientras con Hitsugaya

Hitsugaya estaba entrenando para intentar sacarse de la cabeza a Hinamori, sin el gigai y sin el ahori de capitán cuando de repente sintió un enorme poder espiritual cerca de allí y se dio cuenta que era un arrancar.

-Un sucio shinigami, hoy morirás.-dijo apareciendo a un par de metros sobre él.

- Sōten Ni Zase Hyōrinmaru.-dijo liberándola lanzando al arrancar un dragón de hielo.

El arrancar lo esquivo sin problemas, pero Hitsugaya lanzo cuatro dragones mas, el adversario lo esquivo sin problemas, pero apareció Hitsugaya al lado de él para intentar cortarle, pero el arrancar saco su espada bloqueando el ataque del capitán, para después comenzar una secuencia de ataques rápidos con su espada, que el albino esquivo sin problemas, sin que se diese cuenta su rival creó un clon de hielo, para dejarse apuñalar.

-Que debilucho shinigami.-dijo totalmente confiado el arrancar viendo caer a Hitsugaya hacia el suelo.

-Detrás de ti arrancar.-dijo Hitsugaya detrás del arrancar.

-Como.-dijo girándose antes que le cortara por la mitad.

Hitsugaya envaino su zampakuto y con un shumpo apareció donde estaba entrenando y siguió entrenando un rato mas, mientras pensaba.

-Porque no me puedo quitar de la cabeza a Hinamori, llevo pensando en ella después que se marchara después de tener relaciones sexuales, aunque me gustaría volver a tener sexo con ella.-pensó causando que sufriera una erección por recordar esa experiencia, tuvo que dejar el entrenamiento para irse a aliviar su erección o una buena ducha de agua fría.

Mientras con Ichigo

Ichigo estaba en su casa con su novia, con Renji y Tatsuki intentando hacer los deberes.

-Porque cojones han puesto deberes tan difíciles.-se quejo el pelirrojo.

-A mí que me cuentas, Renji.-dijo Ichigo irritado de las quejas del pelirrojo.

-Tampoco es tan difícil.-dijo Orihime terminando los deberes.

-Lo mismo digo yo.-dijo Tatsuki cerrando su cuaderno.

-No es justo, explicárnoslo.-dijeron los dos chicos al mismo tiempo.

-Tal vez, pero nos lo tendréis que compensar.-dijo Tatsuki con una sonrisa picara al igual que su amiga.

-Haremos lo que vosotras digáis.-dijeron desesperados.

-Mañana tendréis que llevar orejas de gato en la cabeza todo el día y llevar una camisa que pone I love men., jajajajaja.-dijo riéndose por la cara que tenían los dos hombres, igual que su amiga se reía de ellos.

-Es broma.-dijeron ambas intentando dejar de reírse.

-No hace gracia.-dijeron ambos cruzándose de brazos y poniendo morros simulando que estaban enfadados.

A Orihime le pareció muy tierno Ichigo, así que se acerco a este para besarle.

-Que rápido cedes, Orihime, ya en serio queremos que tengamos un trió, vosotros dos con una de nosotras y después con la otra, porque ayer no llegamos hacer eso ¿de acuerdo?

-Por mí de acuerdo.-dijo Ichigo con falsa seriedad ya que estaba deseándolo antes de besar de nuevo a su novia.

-Por mi también.-dijo el pelirrojo con una cara de pervertido

-¿Por quién queréis comenzar primero?

-Por Orihime.-dijeron los dos a la vez.

(Esta parte la dejare para algún capítulo especial de lemon que haré cuando tenga tiempo y ganas de hacerlo, ya que estoy pensando hacer una serie de one shot de solo lemon, así que tendré en cuenta vuestras peticiones, que por cierto no haré yaoi, yuri tal vez lo haga, volviendo con la historia)

Con Hinamori

Después de un rato Hinamori, dejo de entrenar y fue a comer algo ya que estaba hambrienta, cuando llego a la cocina vio a todos sentados que iban a empezar a comer.

-La íbamos a llamar ahora Hinamori-san, siéntese.-dijo Tessai mientras servía la comida.

Ella se sentó en la mesa, mientras que a petición de Urahara sin que se diese cuenta Yoruichi la echaría menos comida de lo normal, cuando termino de echárselo la dio el plato, al ver la cantidad de comida se iba a quejar, pero su maestra fue más rápida que ella.

-Tessai mas comida, Kisuke al sofá a dormir esta noche.-ordenó Tessai la sirvió mas comida, mientras Urahara se quejaba.

-Pero si ha sido Tessai la que le ha echado menos comida.-fue su razonamiento mirando con ojos de cordero degollado a su novia.

-Kisuke sabes que no me afecta tu mirada, segundo fuiste tu que se lo dijo a Tessai, que nos conocemos.

-Vale, tienes razón Yoruichi, esta noche iré al sofá.

-Bien así podremos dormir bien.-dijo Ginta chocando los cinco con Ururu, haciendo sonrojarse a la pareja, haciendo que los demás se rieran de ellos aunque Hinamori solamente se centró en comerse la comida.

-Esto esta delicioso, Tessai-san.-alabó al hombre.

-Muchas gracias, Hinamori-san.-agradeció este con un par de lágrimas en los ojos.

-De nada, Tessai-san.-dijo sonriéndole.

Después todos comieron en silencio, hasta que terminaron de comer, después que terminaron de comer dejaron sus platos y Hinamori se acordó lo de la cámara.

-Urahara-san, ¿sabe usted algo si has vendido cámaras recientemente?

-Por supuesto, una profesora me compro diez cámaras, ¿Por qué lo preguntas?-preguntó este bajo la atenta mirada de la teniente.

-Porque unos compañeros fueron grabado por una cámara de esas, mientras tenían relaciones sexuales, por un trabajo que tuvimos que hacer.-dijo ella muy seria.

-Yo solo vendí las cámaras.-dijo él quitando importancia.

-¿Y también las instalo donde la cliente dijo?

-Por supuesto que no solo se las llevo ella.-mintió colocándose el sombrero.

-De acuerdo, Urahara-san le creeré.-dijo suspirando ya que tenía la sensación que mentía el hombre.

-Hinamori-san, ¿ibas a ir a comprar algo para Rukia-san?-preguntó Yoruichi.

-Si cosas de Chappy para Rukia-san, Yoruichi-san.

-De acuerdo no tardes mucho en regresar, para entrenar más tiempo.-dijo sonriéndola.

-Claro, Yoruichi-san tardare lo menos posible, así que saldré hacia allí, cuando me duche para quitarme el sudor.-dijo sonriéndola mientras se levantaba a dejar su plato para lavar, después fue a la habitación a coger algo de ropa y se metió en la ducha.

Después de un rato salió de la ducha para irse hacia la tienda para comprar las cosas que quería Rukia de Chappy, cuando estaba llegando a la tienda giro una esquina dio un par de pasos cuando escucho que la llamaban y se giro para ver a Keigo que iba con Chizuru.

-Hola, Keigo-san, Chizuru-san.-les saludo moviendo la mano.

-¿Cómo estas Hinamori-san?-preguntó Chizuru cuando se acerco a ella.

-Bien y ¿Cómo estáis vosotros?-preguntó ella sonriéndola

-Bien, Hinamori-san, íbamos a buscarte para preguntarte por lo de la cámara.

-Sobre eso, las cámaras las compro la sensei a la tienda y según el dueño no la instalaron ellos, aunque creo que si la instalaron ellos, así que Keigo-san no tiene nada que ver.-dijo antes que el chico la abrazara.

-Te has librado pervertido, ¿A dónde te dirigías Hinamori-san?

-Iba a una tienda nueva que vende artículos de Chappy.-explicó ella sonriéndole.

-Yo también iba a esa tienda nueva, si quieres vamos juntas allí.-dijo Chizuru emocionada.

-Por mí no hay problema en ir contigo Chizuru-san y ¿a dónde vas a ir ahora Keigo-san?-preguntó esta al chico.

-Iré con vosotras así compro algo a mi hermana ya que le gusta el conejo ese.

-Venga vamos.-dijo Chizuru emocionada para coger el brazo de los dos para arrastrarlos.

Ella los arrastro a esa tienda dónde compraron varios artículos entre ellos un enorme peluche para Rukia, Hinamori un peluche de tamaño normal, igual que Chizuru y Keigo compro varios llaveros para su hermana mayor, para después ir a una heladería a comerse un helado.

Cuando llegaron a la heladería eran los únicos clientes que había en la heladería.

-Buenas tardes, ¿Qué queréis?-preguntó el dependiente con una sonrisa.

-Yo un helado de fresa y chocolate en tarrina.-pidió Keigo el primero.

-Pervertido, primero las mujeres y después los hombres.-le recriminó Chizuru.

-Yo un helado de vainilla y fresa, para ella un helado de nata y turrón los dos en tarrina.-pidió Hinamori sonriendo al dependiente ignorando a los otros dos ya que empezaron a discutir.

-De acuerdo, ellos hacen una buena pareja.-comento el dependiente al verlos discutir, pero ellos dos los escucharon.

-Nunca seré pareja de este pervertido.-dijo la pelirroja algo sonrojada.

-Eso es lo que la suelo decir, a mi bella flor.- dijo en broma antes de abrazar a la pelirroja por la cintura, mientras esta le lanzaba una mirada asesina.

-No me llames así y no me abraces…-no pudo continuar hablando ya que Keigo la beso de manera tierna sus labios y ella lo correspondió durante unos segundos para después apartarse de él completamente sonrojada.

Después de un par de minutos tuvieron los tres sus tarrinas de helado después de pagarlo y se sentaron en las mesas que habían allí.

-Hinamori-san, ¿nos podrías que te pasa con Ichigo?-pregunto Keigo cuando se sentó.

Hinamori termino de comerse la cucharada de helado que tenia para hablar.

-Hay una persona que creo que ya conocéis Rangiku Matsumoto, esa persona se ha dedicado a expandir rumores falsos sobre mí, Abarai se los dijo y cree en esos rumores.-dijo mirándoles antes de coger otra porción de helado con su cuchara.

-Este Ichigo, yo no te conozco muy bien, pero confiaría en ti.-dijo Keigo sonriéndola.

-Yo haría lo mismo, ya que eres una gran persona.-dijo Chizuru sonriéndola también.

-Gracias, pero la que le espera a Ichigo-Taicho cuando regrese al seretei y a la que esta esparciendo rumores falsos.-dijo con una sonrisa algo sádica.

-¿Vas a luchar con Ichigo?-preguntó Keigo sorprendido.

-Yo con Ichigo-Taicho, no eso se lo dejare a mi sensei y a Rukia yo solo me encargare de Matsumoto.

-Bien, por cierto Hinamori-san, ¿disfrutaste de lo que tuvimos que hacer ayer?-preguntó Chizuru sonrojada, después de escuchar la pregunta Hinamori también se sonrojo.

-Bueno normal, mi sensei nos dio la protección para que no hubiera peligro de embarazo y solo lo hicimos una vez., ya que después me fui.

-Nosotros lo hicimos varias veces, aunque sin protección y espero que no quede embarazada ya que uno se corrió dos veces dentro.-terminó de decir mirando con una mirada asesina al chico.

-Lo siento, no me dio tiempo a sacarla, pero si pasa eso me haré responsable de ello.-dijo muy serio sorprendiendo a la pelirroja.

-Confió en ello, Keigo.-dijo ella con una pequeña sonrisa.

-No te preocupes por ello, Chizuru-chan.-dijo este antes de volverla a besar de manera tierna durante unos segundos.

-Hacéis una gran pareja, Chizuru-san, Keigo-san.-comentó Hinamori con una sonrisa.

-No la hacemos, Hinamori-san.-preguntó esta con la cara roja.

-Hinamori-san, ¿tú conoces desde hace mucho tiempo a Hitsugaya?

-Le conozco desde hace muchísimo tiempo, coincidimos en el rukongai y de eso hace bastante tiempo, creo que serán cerca de ochenta años.-dijo intentando recordar el tiempo de que conocía a Hitsugaya.

-¿Siempre ha sido así de arisco?-preguntó Chizuru con curiosidad.

-Siempre, ha sido así de arisco y cascarrabias, pero al final hacia lo que se quejaba.-dijo ella sonriendo al recordar los momentos esos.

-¿Pero qué ha ocurrido con vosotros, ya que ahora apenas os dirigís la palabra?-preguntó Keigo.

-Bueno Keigo-san, ocurrió lo siguiente fui a su escuadrón para invitarles a comer, para después comenzar a llamarme debilucha, llorona, poco sexy y perdedora, sin motivo alguno, ya que no les hice nada, para después escuchar a Abarai y otros compañeros llamarme más o menos lo mismo a parte de fingir que eran amigos míos.-contó a unos sorprendidos Keigo y Chizuru.

-Pero tú no eres débil, eres muy guapa y atractiva, aparte de que eres una gran persona.-dijo Keigo antes de abrazarla, junto con Chizuru.

De repente vibro el móvil de Hinamori, esta lo cogió y vio que era Rukia.

-¿Quién es?-preguntó ella cuando lo cogió.

-Hina-chan, ¿has comprado lo que te pedí de Chappy?-preguntó como una niña pequeña.

-Si te lo he comprado, Rukia-san.

-Bien, hasta dentro de una semana Hina-chan y sigue entrenando, para callarles la boca.-animó ella.

-Claro Rukia, eso haré.

-Confió en ti, hasta dentro de una semana, Hina-chan.

-Hasta dentro de una semana, Rukia-san.-dijo antes de colgar el teléfono.

Después se terminaron el helado en silencio y salieron fuera de la heladería después de coger lo que compraron en la tienda que fueron antes, cuando Hinamori sintió el poder espiritual de Ichigo elevarse y otro poder espiritual.

-Keigo-san, Chizuru-san, podéis cuidarme lo que compre y cuidar mi cuerpo un rato.-dijo ella muy seria.

-Claro Hinamori-san.-dijeron ellos antes de que Hinamori saliera del gigai, para ir a ver qué pasaba con su capitán, así que uso el shumpo para llegar allí rápido.

Cuando llego vio a Ichigo luchando con un arrancar, mientras que Renji intentaba curar a una herida Orihime, así que apareció al lado de ellos con un shumpo.

-Aparta Abarai, déjame curarla.-ordené, haciendo que este se asustara y se apartara de la pelinaranja.

-No quiero que me cures tú.-dijo ella con una fea herida cerca del abdomen, lo raro es que estuviera consciente.

-Mira Inoue-san, que prefieres que te cure o que mueras, porque Abarai y tu novio no tienen ni idea de kido curativo.-dije muy seria, haciéndola entrar en razón.

-De acuerdo cúrame.-dijo ella antes de perder la conciencia.

Puse mis manos en su abdomen para empezar a aplicar mi kido curativo, para curarla, mientras Renji me miraba fijamente.

Mientras con Ichigo

-Vas a morir, maldito arrancar, Bankai.-grito liberando el bankai.

-Tensa Zangetsu.-susurro para aparecer delante del arrancar con el shumpo, para intentar atravesarle, el arrancar detuvo el ataque del pelinaranja aunque retrocedió por la fuerza del ataque.

-Eso es todo shinigami, ese golpe es de niñas.-se burló antes de recibir un puñetazo de parte del pelinaranja mandándolo lejos.

-Puto shinigami.-maldijo a Ichigo, para ir a por el, pero vio con un getsuga iba a por él, este la esquivo por poco.

Pero no contó el arrancar que Ichigo lo predijera y se pusiera delante de él con el getsuga concentrado en su espada, para después poner su otra mano en la espada.

-Getsuga Tenshou.-susurró haciendo que el arrancar recibiera un enorme getsuga Tenshou directo matándolo.

Cuando lo mató deslibero el bankai y fue a ver como estaba su novia, para ver que la estaba curando Hinamori.

-¿Se puede saber que haces curándola?-preguntó a su teniente.

- Dime Kurosaki-Taicho, ¿alguno a parte de mi sabe curar?-preguntó siguiendo con su labor de curar a la pelinaranja.

-Ehhh, no solo tú cerca de aquí, Tessai sabe curar también.-dijo muy serio.

-Sí, pero Yoruichi está enfadada contigo, Taicho.-dijo haciendo estremecerse al pelinaranja, de imaginarse la sonrisa macabra de la morena.

-De acuerdo, termínala de curar y vete.-exigió a la castaña.

-Ya esta.-dijo terminándola de curar, de la fea herida que tenía antes ahora tenía un pequeño arañazo.

Después se fue de allí con el shumpo para ir con Keigo y Chizuru, que la estaban esperando con su gigai.

-Gracias por cuidarme el cuerpo.-agradeció ella metiéndose en el gigai.

-De nada.-dijeron los dos a la vez.

-Me tengo que irme ya, ya que tengo que entrenar y mi maestra me está esperando.-se excusó ella, con ellos dos.

-De acuerdo, nos lo pasamos bien contigo.-dijo Keigo abrazándola durante unos segundos, para después ser abrazada por la pelirroja.

-También me lo pase bien con vosotros, hasta luego.-se despidió ella con una sonrisa.

Después de un rato llego a la tienda de Urahara, donde Yoruichi estaba viendo la tele.

-Ya has llegado, venga vamos a entrenar un rato.-dijo sonriéndola cuando la vio.

-Sí, vamos a entrenar.-dijo contenta.