Ironía

04

No podía creer lo que había visto. Era una pesadilla, tenía que ser una pesadilla…

No. Lo que era una pesadilla era que él estuviera corriendo por los oscuros pasillos del colegio como si hubiera cometido una falta cuando su único error había sido estar en el lugar y momento equivocados.

Su error había sido verla. Ver a Rose besando a ese…tipo, a ese miserable William Cabott, a esa apestosa escoria, a ese pedazo de basura…a ese…

- ¡Diablos! –

Se le estaban acabando los adjetivos, pero en cuando recordara más seguiría – se prometió Scorpius Malfoy. – Mientras tanto tenía dos opciones: seguir corriendo hasta su casa o regresar a ese pasillo y hacer valer su autoridad como prefecto que era.

Bien podría darles un buen susto a esos "noviecitos" – sonrió el rubio ante tal idea – Si bien era cierto que se sentía atraído por Rose Weasley, también era cierto que ella no era la única chica de Hogwarts en la que se podía interesar, y que no pasaría lo que le restaba de vida suspirando por esa estúpida pelirroja.

Si ella quería besuquearse con su asqueroso compañero gryffindor era su problema. Ni siquiera sabía porqué se sentía tan molesto. - ¿Qué era lo que le había gustado de ella en primer lugar? – se preguntó Scorpius recordando su primer encuentro con la gryffindor.

Fue casi seis años atrás. En el andén.

Estaba rodeada de su numerosa familia, tomada de la mano de su padre. Sonriente como nunca, ataviada con su uniforme de Hogwarts y librando una batalla contra su larga cabellera pelirroja que se negaba a permanecer ordenada. Se veía hermosa.

Recordaba también como ella, al momento se subir al tren le dirigió una mirada de escrutinio. Sus ojos azules lo congelaron, jamás había sentido algo así. Era electricidad, electricidad pura.

Fue justo en ese momento cuando lo supo. Rose Weasley era alguien especial.

- Oye, Malfoy, ¿por qué llegas tan temprano? – preguntó uno de sus compañeros de casa en cuando el rubio penetró el umbral de su sala común. – Pensé que te tardarías más en hacer tu ronda.

- Terminé más pronto de lo que pensaba. – explicó Scorpius lo más brevemente que pudo. No pretendía ir por ahí contando que ni siquiera había hecho su ronda de prefecto por acudir a una estúpida reunión de la "Sociedad Mágica Secreta". Vaya ridiculez.

- Ah, ya veo. Oye ¿podrías prestarme tus apuntes de herbología? – Preguntó el chico un tanto impaciente – Es que no le entendí nada al chiflado de Longbottom.

El rubio giró hacia su locker, sacó un grueso pergamino y se lo tendió a su compañero.

- Claro, aquí tienes. Regrésamelo mañana, yo ya me voy a dormir.

- De acuerdo, gracias. Buenas noches.

- Buenas noches. – respondió Scorpius sabiendo de ante mano que para él esa noche no sería buena en lo absoluto.


Los rayos del sol se filtraron por la ventana y acariciaron su espalda desnuda. Desde pequeño se había acostumbrado a dormir con el torso descubierto, vestido únicamente con medio pijama. Ahora que había alcanzado casi los dieciséis años Scorpius simplemente no podía librarse de esa costumbre, ni quería hacerlo.

Era agradable sentir el frío matutino y en algunos casos, la calidez del sol que entibiaba su piel.

Ese día en particular resultaba aún más agradable, sobre todo por el sueño que el rubio estaba teniendo: unas manos femeninas acariciaban su espalda, besaban sus labios y le desordenaban el pelo, ah, pero no eran cualquier tipo de caricias, no. Estas caricias eran íntimas, invitantes. Los besos eran cálidos, tiernos.

Aún entre sueños Scorpius trataba de ver el rostro de la mujer que lo trataba tan tierna y amorosamente. ¿Quién era esa desconocida? – se preguntaba - ¿Porqué no podía ver su rostro?

- Scorp…Scorpius, despierta.

El rubio sintió que alguien lo sacudía. No quería despertarse, aun no estaba listo para esa parte del día.

- Hoy no pienso ir a la primera clase, déjame. – dijo el sly lanzándole una de sus almohadas a su compañero y volviendo a taparse con las mantas.

- No puedes faltar Scorp, hoy toca práctica de campo.

- ¿Y?

- Recuerda que buscaremos los ingredientes para la poción de invisibilidad, la cual vale la mitad de nuestra calificación final.

El chico se incorporó. Su compañero tenía razón, no era el mejor momento para tomarse el día libre.

- Está bien, me iré a duchar.

- Bajaré al Gran Comedor, no creo que tengas tiempo para desayunar, nos vemos en clase.

- Claro – respondió Scorpius bostezando y bajando de la cama.


Estaba sudando y jadeando. El esfuerzo que había requerido atravesar los jardines del Colegio para llegar a tiempo a su práctica de campo en el bosque prohibido había sido más de lo que su cuerpo podía soportar.

- Buenos días Sr.Malfoy, que gusto que nos honre con su presencia. – exclamó el profesor de pociones con sarcasmo.

Varios chicos de gryffindor y otros cuantos de slytherin rieron.

- Lo siento profesor Crumley – se disculpó Scorpius incorporándose al resto del grupo.

El adusto profesor le entregó una hoja de papel con las instrucciones y dijo:

- No ha sido el único en retrasarse. - dijo mirando a Rose de reojo - La señorita Weasley llegó sólo un minuto antes que usted.

Scorpius dirigió su mirada a la pelirroja. Casi sonrió al comprobar que ella también estaba agitada y sudando.

- Las parejas ya se han formado, así que supongo que usted y la señorita Weasley tendrán que hacer la búsqueda juntos.

El rubio cruzó su mirada con la gryffindor. Ella esquivó su mirada, era la primera vez que veía que ella evitaba la mirada de alguien. ¿Por qué lucía tan nerviosa?

- Bien, en marcha. – dijo el profesor – tienen una hora para encontrar los ingredientes.

Las parejas se dividieron y emprendieron la búsqueda. Rose y Scorpius hicieron lo mismo silenciosamente.

- Creo que de ese lado del bosque están las hojas de centinodia – dijo señalando hacia el lado oeste del bosque.

La pelirroja lo miró, pero no parecía querer hablar de la poción.

- Malfoy… - susurró quedamente.

El rubio sintió un escalofrío cuando oyó su voz.

- …Tenemos que hablar.

Continuará…


N/A: Hola a todos, lo siento :( de nuevo tardé un poco más en actualizar (lo siento, es que esta semana fue de exámenes) pero espero que la espera haya valido la pena para todos ustedes y que les haya gustado este capítulo, si así fue, será un honor y privilegio recibir sus reviews con cualquier sugerencia o comentario :D les aseguro que todas sus opiniones son un tesoro para mí.

Si es posible participen en el foro "Príncipes de Hogwarts" o visiten mi blog (las direcciones están en mi profile).

Nos vemos el próximo capítulo, ¡les envío besos de chocolate para todos! ;D

Atte. Aimé

P.D.

Muchas gracias a: Natys, Lucan Malfoy, Andeli Malfoy Cullen, Giselle Lestrange, Diluz, Natha, Tatiana-chan, y sol potter black por sus preciosos comentarios de los capítulos 1 y 2.

"Recuerda: los reviews no muerden"