Ironía
05
Estaba paralizada. No podía explicarlo, simplemente le costaba respirar, sus pies no le respondían y sus cuerdas vocales se negaban a emitir sonido.
Nunca en su vida había estado tan nerviosa. Ni siquiera aquella vez en que su madre casi la había descubierto tomando su "giratiempo". Sin embargo en ese momento sentía que temblaba como gelatina.
¿Qué le diría a Malfoy? – Pensó - ¿Cómo se suponía que debía explicarle que no debía de abrir la boca sobre lo que había visto la noche anterior?
Cuando Will se había acercado a ella en el desayuno diciéndole que el único que había salido de la Sala de Menesteres después de que ellos se marcharan había sido Scorpius Malfoy, sintió que su mundo se derrumbaba.
Desearía que hubiera sido cualquiera menos Scorpius Malfoy. Sabría perfectamente como controlar la situación si quien los hubiera visto fuera uno de sus conocidos, pero tratándose de Scorpius no sabía como actuar. A pesar de los años que llevaba en Hogwarts, sentía apenas y lo conocía. ¿Qué debía decirle?
- ¿De qué se supone que tenemos que hablar? – preguntó el rubio tras unos segundos de silencio.
Rose se aclaró la garganta. ¿Cómo debía comenzar?
- Pues…no sé por donde empezar – musitó la gryffindor frotándose las manos nerviosamente. – Ayer, después de que Will y yo nos fuimos de la reunión, al parecer te marchaste poco después que nosotros y puede que hayas visto…
- ¿Podrías ir directo al grano? – interrumpió el rubio impaciente. – Si quieres saber si los vi a ti y a Cabott "intercambiando saliva" a mitad del pasillo, la respuesta es sí.
Vaya, él si que era directo.
- Bien, ya lo suponía. – dijo Rose tranquilamente. Al menos ahora se dejaría de rodeos y hablaría con claridad. – No sé ni me importa porqué ayer no hiciste notar tu presencia, pero sea como sea, te pido discreción.
El sly soltó un bufido y rió.
- Creo que si hubieran querido discreción no estarían dando semejante espectáculo donde cualquiera pudo verlos.
- Bueno, eso es cierto. – dijo un tanto sonrojada - Pero tú debes de saber que hay ciertos momentos en que…
- Por favor, no me vengas con aquello de "las aves y las abejas". Para tu información no me interesa oír sobre tu vida sexual.
Rose sintió que su sangre hervía. ¿Quién pensaría que detrás de esa fachada de sofisticación y serenidad se encontraba oculto un perfecto imbécil?
- No tienes porqué hablarme así. – dijo lo más calmada que pudo, pero sintió como unas lágrimas de rabia se asomaban por sus ojos.
- Pues si no quieres que lo haga no entres en detalles. Por lo demás, no es necesario que digas nada, no tengo la menor intención de divulgar su romance por todo Hogwarts.
La pelirroja respiró tranquila. Bien, al menos no diría nada.
- Gracias, pero…
- ¿Pero?
- No me pedirás nada a cambio, ¿cierto?
Una cínica – pero no por ello menos atractiva – sonrisa cruzó el rostro del rubio.
- Has leído demasiadas novelas románticas, ¿no crees?
- No te entiendo.
- Yo soy el que no entiende porqué crees que querría chantajearte, ¿qué crees que podría querer yo de ti?
- Sólo pregunté porque me pareció sospechoso que no pidieras nada a cambio. – dijo la chica nerviosamente, jugando con unos mechones de su cabello. Se veía avergonzada.
Scorpius rodeó el árbol donde ella se encontraba recargada y puso las palmas de sus manos al lado de la cabeza de la gryffindor. Estaba acorralada.
- ¿Preferirías que te pidiera un beso? – preguntó él acercando su rostro al de la pelirroja. Ella cerró los ojos y el sly pensó que iba a ceder, pero pocos centímetros antes de que alcanzara sus labios Rose giró la cabeza.
El rubio sólo logró rozar ligeramente sus labios con la mejilla de la chica. Luego se apartó.
- Jamás había visto a una gryffindor tan cobarde.
- ¡No soy cobarde! – Gritó ofendida – es que sabía que sólo estabas alardeando.
- No Weasley, yo nunca bromeo. – sonrió apartándose un poco más de ella – Ahora que si te sientes en deuda por mi silencio, entonces hagamos un trato: algún día yo te pediré una cosa y tu debes hacerla sin rechistar, así quedaremos a mano.
- Sabía que habría un chantaje.
- En realidad no pensaba pedirte nada, pero fuiste tú la que me dio la idea.
Rose se maldijo así misma por ser tan boquifloja.
- Bien, ya que arreglamos el asunto. ¿Te importaría buscar el ingrediente que necesitamos para la poción? Ya hemos perdido demasiado tiempo.
- Si, claro. Vamos…
Por alguna razón mientras veía caminar a Scorpius frente a ella un fuerte miedo la atacó. Temía haber hecho un pacto con el demonio, y peor aún: se había sentido tentada por él.
Continuará…
N/A: Sé que siempre digo lo mismo, es más…ya no pido que me crean :P pero en verdad no pude actualizar antes, el motivo de siempre: la universidad (tareas, exámenes, trabajos, exposiciones… :S)
Antes que nada agradezco su infinita paciencia y su apoyo constante (¡mil gracias!), también por todos los comentarios que me dan, les aseguro que son de gran utilidad para saber que tal va el fic y que detalles debo pulir; además me hacen muy feliz ;D
En fin…no prometo nada, jajaja… actualizaré tan pronto como me sea posible. Los espero en el próximo capítulo :D y de antemano gracias por los reviews que dejarán, recuerden que todos y cada uno de sus comentarios me alegran el día.
Besos de cereza para todos, bye.
Atte. Aimé
P.D.
1.- Los espero en el foro "Príncipes de Hogwarts" (el link está en mi profile)
2.- Muchas gracias a: Andeli Malfoy Cullen, Giselle Lestrange, Istel, Diluz, Natha, CaR, Barcelo, Maromeh, dark.x.witch, y sol potter black por sus preciosos comentarios del capítulo anterior.
"Recuerda: los reviews no muerden"
