Notas de autora: Si ya se que merezco que me lancen piedras, les pido disculpas y bueno fueron muchas cosas... entre todas el odio amor que todos los fans de Naruto sentimos por haber cagado el final enormemente. Pero bueno ya me resigne y ha seguir se ha dicho. Entre otras es que quedé atrapada con varias ideas al mismo tiempo tanto del fandome de Naruto y entre otros .. ya veran la luz del día su tiempo.. bueno dos de ellos ya vieron la luz uno es un shisuita.. que realmente esa apreja me aprece tan cannon como el narusasu; otro es un narusasu omegaverse especial por año nuevo.. leanlo es un ragaloa ustedes por la larga espera!

Retomando el capitulo, pues creo que este tiene todo... me relei mi fic para no olvidar la secuencialidad.. un problemilla que he tenido con otros fics largos.. Realmente espero que sea de su agrado ya que ustdes realmente son geniales! gracias por sus comentarios alientos y criticas constructivas! Siganmelas dando para seguir y mejroar las paginas ya escritas.. porque sía pesar de todo he avanzado dos capis de este fic.. capis largos... pero falta editarlos... Y porque se llama interpretando el dolor.. esa idea vino sola, pero spí esta conectado con el capitulo.. Bueno en este capi daremos un paso en la investigación de Sai y Sakura.. obikaka y Kakashi ..yamato como seguirá su relación? Diganme como creen.. y Naruto y sasuke.. adoro a ese par de tontos...! Bueno nos vemos abajo!


Interpretando el dolor

Ambos se habían quedado en un silencio que ya llevaba un buen tiempo. Ambos habían dirigido su mirada hacia el cielo estrellado, queriendo ignorar la pregunta hecha por uno, no respondida por el otro.

—Soy viejo ¿No crees?

Yamato solo desvió levemente la mirada del cielo sin responder a tal pregunta. Es entonces cuando el peliblanco supo que la pregunta antes hecha era realmente importante para el otro; sin embargo esto en vez de apresurar su respuesta le causó una contracción por lo que quiso nunca responder.

No era un niñito como cuando conoció por primera vez a Obito, ni uno como cuando notó que ese niño llamaba su atención; ni tampoco era el pre adolescente que se dio cuenta que pese a su propia historia le causaba gracia y satisfacción que este se desviviera por alcanzar su talento innato. Mucho menos era ese mismo preadolescente que se asustó por no saber qué hacer al darse cuenta que le gustaba esa atención que le daba como las niñas buscaban la de él, como Rin cuando él le daba ánimos a su talento emergente como medinin. Ni mucho menos el adolescente que ya aceptado sus sentimientos, pero que debía ocultarlos en un dolor punzante. Tampoco el chico que perdió a su maestro, a su mejor amigo, a todos…

¡No, no lo era! Ni por asomo….

Pero por diversas circunstancias se había visto envuelto a lo largo de su larga vida, defraudado por esta, ganando cariños solo para perderlos. Cuando tenía un grupo al cual cuidar siempre se sentía como el niño que había perdido a su padre. Así de perdido se sintió cuando perdió a Obito, cuando perdió a rin, cuando perdió a su maestro y a la esposa de este...cuando no pudo hacer nada por cuidar al pequeño niño huérfano que tanto le recordaba así mismo.

Perder a Sasuke fue como la cereza de un largo pastel de sufrimientos y pérdidas. En ese momento se resignó a que estaba destinado a perder a quien quería. Sasuke le recordaba tanto a sí mismo que no pudo evitar verlo como el sucesor de sus técnicas.

En el mundo ninja, el maestro prácticamente escoge a su favorito, mientras que a los otros le escoge otros maestros que puedan ayudarle o estos mismos deben seguir su camino, hay un alumno que será el directo sucesor de sus técnicas o por lo menos de alguna de ellas. Sin embargo, a pesar de poder comprender el dolor que el chico atravesaba, no pudo hacer nada al respecto para sanarlo, para intentar pegar sus partes, quizás porque él mismo estaba tan roto, tan hecho pedazos que sin siquiera poder armarse, menos iba a poder ayudar a ese chico a recomponerse.

Siempre se lamentó el haber sido tan estúpido de no hacer nada por mediar los sentimientos encontrados entre sus alumnos: El no poder advertirles la situación; no darse cuenta que entre sus dos alumnos masculinos ocurría algo parecido que entre Obito y él. ¡Pero qué estúpido fue! Ya no importaba… Sasuke había regresado y había colaborado en ello, sin embargo, este ya no le necesitaba, ninguno de sus alumnos lo hacía.

Ahora era el hokague, pero tenía claro que no era ni el más carismático ni el más querido. Nunca podría llegar a alcanzar a su maestro, ni los buenos sentimientos que alguna vez tuvo Obito. Pero estaba ahí, en aquel cargo, intentando cargar con el deber que recibía de su maestro, de sus alumnos y de Obito.

Obito…. Él era un tema que hasta su mente se negaba a tratar. Dolía... ¿Cómo este quería dejarse morir?

Si bien este hombre no era más el consumido por el odio, no tenía muchas esperanzas en el mundo vivo, menos para los Uchiha... Si existía una maldición, pensaba Kakashi, era la maldición de que estos creyeran en el fondo que eran la maldición del mundo. Estos no comprendían que eran una parte necesaria para el mundo. Y el mismo estaba cansado de intentarle exponer ello a Obito. Sasuke aun tenía oportunidad de vivir, de cambiar todos esos estigmas para sí mismo y sus descendientes, pero Obito... no había nada a lo que pudiera aferrarse.

No lo ocultaría... aquello era patéticamente de dominio público entre sus cercanos... Quería ser aquel lazo que uniera a Obito con el mundo terrenal. Solo que era obvio que no lo era.

La única razón por la que Obito viviría sería por Rin. Ella representaba toda su existencia. Así como Naruto se había esforzado porque Sasuke le observase crecer, aunque el pensase que lo hacía por Sakura, Obito había madurado, crecido gracias a Rin, a la imagen de ella.

¡Todo había sido por ella!

Ella estaba muerta, no debería invocar su presencia, pero aun así no podía evitar sentir dolor en pensar que sería ella todo lo que él necesitaría para volver a amar la vida.

¿No notaba que si moría realmente no tendría fuerzas para seguir?

¿O era él quien exageraba? Pero era algo cruel. Aunque... ¿cuando la vida no había sido cruel con él?

Perdió a Obito, lloro por él por años y defendió sus ideales, solo para que intempestivamente este volviera siendo el enemigo de todos; solo para que ahora quisiera volver a morir. No podría volver a llorarle por años. Esto era lo que Rin quisiera.

¿O no?

—Sempai...

Despertó de sus meditaciones. Observó el semblante de su compañero. Este se veía tan preocupado por él que se sintió culpable.

—Lo siento

— No tienes porque disculparte, sempai. Si no quieres contarme que es lo que sientes, estás en tu derecho

Kakashi entonces solo pudo asentir débilmente. Quiso levantarse para seguir su camino hacia su casa. Aunque no fuese del todo alentador ir.

Aquel lugar había dejado de ser tranquilizador. Por lo que realmente tampoco iba a encontrar paz en su casa. El solo mirar a Obito sería suficiente para que la culpa le volviera con toda la fuerza que solo un Uchiha puede hacerte sentir.

Justo antes de poder levantarse de la madera en la que se sentaba, Yamato le tomó del brazo, manteniéndole en su sitio. Aquello le sorprendió pues normalmente Yamato era tímido a la hora de atreverse a tocarle más allá.

— ¿Qué sucede?- preguntó con suavidad.

De pronto, se sintió nervioso, mucho. Algo en su interior sabía lo que sucedería, pero no quiso darse cuenta.

—En ese caso...yo te contare lo que siento.

Tembló por la mirada sincera y llena de un sentimiento tan abrumador que no supo si forzar su huida o quedarse ahí a escucharlo. En medio de tanta indecisión, Yamato prosiguió

— Sempai, sé que estamos mayores para estas cosas. Bueno, para estas indecisiones. Me he callado este sentimiento desde hace mucho. Primero quería dilucidar si era solo admiración, respeto. Y es todo eso pero además…Bueno, tu sabes que es difícil de corroborar los sentimientos por otro hombre, no es lo mismo con las chicas...supongo... Bueno... lo que quiero decirte es... que yo te amo.

De entre toda la ansiedad de su compañero, después de todo ello, sus palabras finales estaban cargadas de seguridad al igual que esos ojos que le miraban tan de terminantemente.

No se movió, casi ni siquiera respiró hasta que una mano de su antiguo kohai paseó por su mejilla. Se sintió aturdido. Sin medir su propia fuerza, rechazó el contacto con un golpe a su brazo. Se alejó de un salto y solo pudo decir un "lo siento" de forma rápida, mientras se encaminaba sin rumbo fijo hacia algún lugar de la aldea.

Hacía tanto tiempo que no veía un sentimiento tan fuerte por él en los ojos de alguien. Minato lo había mirado con amor de padre, paciencia, lastima; el tercero con lastima; sus alumnos con admiración, respeto y cariño; Rin con un amor juvenil y pocos fundamentos a la vez de hermandad; Obito con cariño y rivalidad, luego con odio y resentimiento, ahora con nada... Yamato… siempre había sentido su cálida mirada pero recién en ese instante sintió que esa mirada ardía.

Vergonzosamente había huido, no había sabido que más hacer. Se había comportado más inmaduramente que sus alumnos.

No podía creerlo.

…...

— ¡Arriba!

Akira miraba entre risas aquellos enormes dientes que a cualquier niño pequeño asustarían pero que al pelirrojo le causaba sincera curiosidad por tocarlos con sus propias manitos.

Había algo en aquel juego de vértigo que divertía en demasía al pequeño, quizás era la línea materna de ser arriesgado, pues mientras más arriba llegaba y con más fuerza caía reía con más ganas. También era quizás la confianza absoluta que el niño sentía por los brazos que lo sostenían. Como muchos suponían el niño era capaz de sentir las naturalezas del chakra como los sentimientos, y en ese instante era indudable que solo podía sentirse seguro.

—Eres igual de masoquista que tu madre, Akira-chan.

Al escuchar su nombre el niño abrió más sus brazos, por la cual cuando cayó se abrazó fuertemente al adulto que le estaba haciendo jugar.

—Sabes que a Sasuke no le gusta que le hagas jugar de esa manera.

La voz suave llamó la atención del peliblanco y del niño, quienes se giraron hacia esta.

Juugo sin duda era alguien que podría hacerte sentir paz y armonía aun en las peores circunstancias. Y eso era lo mismo en el pequeño Akira.

El peli naranja cargó al pequeño, acunándolo con cuidado y respeto como un amo a un pequeño lord. Después de todo era el hijo de la persona que más respetaba viva.

Para Juugo no había una razón exacta del porque respetaba a Sasuke, tampoco entendía el sentimiento cálido que siempre le hacía sentir. No era amor o deseo, era algo que le hacía posible sentirse en paz. Sabía que Sasuke les sentía cariño en algún punto, pero también estuvo consiente que este les había traicionado; sin embargo, se vio incapaz de siquiera pensar en traicionarle o hacerle daño. Sí, quería observar hasta dónde era capaz de llegar, hasta donde cambiaría el mundo o como cambiaría este. Pero era quizás la propia esencia de Sasuke la que le mantenía ahí. No tenía nada que ver con esa inusual belleza en un hombre, porque aunque fuese mujer, si tuviera esa misma esencia le respetaría e idolatraría sin reservas y sin ningún sentimiento sucio de por medio.

—Pero ambos sabemos que Akira-chan no debe ser un amargado como Sasuke.

Ante el puchero de Suigetsu y el ademán de que le devolviera al niño como si se tratara de un juguete, el peli naranja solo pudo entornar los ojos y negarle el pedido. Era claro que Akira ya estaba cansado, por eso mismo el niño se dejaba acunar en esa posición. El niño los sentía y era inteligente: si quería jugar de manera temeraria estaba bien ir con Suigetsu pero si ya sentía sueño era mejor dejarse acunar por el serio y apacible Juugo.

— Además, me tiene harto que se la pase con el rubio.

Juugo no supo que interpretar tras esas palabras. El rostro de Suigetsu se había vuelto inusualmente serio. Aun no entendía que clase de sentimientos Suigetsu llegó a albergar por Karin y que sentimientos alberga por Sasuke. Pero aun así, siente que Akira está completamente seguro también en brazos de este. Seguramente Sasuke entiende esa simpleza y de ahí radica aquella confianza que les tiene.

Aun faltaba un par de horas para que Sasuke regrese, por lo que ellos deberían encargarse de cubrir las necesidades del pequeño.

Esa era su rutina: Despertaban muy temprano en la mañana, más a o menos a eso de las 5, se aseaban, vestían, daban una ronda por los alrededores. Regresaban para tomar el desayuno y se quedaban cuidando del pequeño hasta el mediodía en el que Sasuke regresaba de sus clases. A veces el niño extrañaba tanto a su padre que lo llevaban a verlo. Luego ellos se iban a cumplir sus obligaciones en la aldea que se trataba de ayudar a algunos campesinos con sus cosechas o los pescadores de rio de los cuales obtenían como pago productos alimenticios. Si había misiones, últimamente uno de ellos las tomaba; no eran difíciles pero les servía para conseguir algo de dinero extra y sobre todo información fuera de la aldea. Nunca iban ambos pues siempre se quedaba uno al lado de Sasuke y Akira, ese juramento mudo tenían entre los tres.

Bueno, esa era su rutina diaria cuando Sasuke estaba solo, pero en estos últimos días aquel rubio se había vuelto inseparable de su líder...quizás demasiado. Nunca entendieron bien que relación tenían y porque este al principio les miraba con recelo al igual que la muchacha de cabellos rosas. ¿Era por sentir que habían ocupado el lugar de ellos en la vida de Sasuke? No lo creía de ese modo. El equipo 7 había ocupado un lugar en la mente del Uchiha en un momento determinado siendo una persona diferente; a la que fue cuando formó el equipo Hebi y luego Taka. Esperaba que el rubio entendiera eso. Aunque en estos últimos días se veía muy feliz y parecía que cualquier celos se habían disipado. Tenía la respuesta en parte pero ni Juugo ni Suigetsu querían sacarla a luz aun.

Cuando Naruto se encontraba, Sasuke cambiaba su ritmo de actividades al igual que el niño se apegaba totalmente a este. Naruto se encargaba por completo de cuidarlo y protegerlo, aunque se la pasaba acosando en el trabajo al Uchiha. Y ellos simplemente se encargaban de vigilar la casa, cumplir sus labores y teniendo tiempo libre de dar un par de vueltas o comer algo por ahí.

El pueblo era pequeño, la gente se conocía entre sí. Ellos no podían encontrar un lugar con alguno de ellos. Para ellos esto era una misión. No pensaban en quedarse vivir ahí, solo era un paraje en el que se habían establecido de momento para luego retomar el viaje ya sin una de sus camaradas pero con uno nuevo... el pequeño Akira.

…...

Hoy era bastante tarde, pero no importaba realmente. No es que fuera inseguro para alguien como él. De hecho parecía que esa noche era una noche especialmente iluminada. El brillo de la luna estaba tan resplandeciente que destellaba contra las aguas de aquel lago.

Una sonrisa se dibujo en su rostro: estaba en el puente dónde el equipo 7 se encontraba para cumplir sus misiones. Le traía tan graciosos recuerdos. Era increíble que hubieran pasado por tanto.

¿Sería que desde ese tiempo le gustaba Sasuke?

La verdad no sabía.

Sin siquiera notarlo, Sasuke se había vuelto su mitad y a la vez su todo. Rival, amigo, camarada, aliado, enemigo, antagónico, complemento y ahora...amante.

Si examinaba su pasado y borraba los prejuicios, casi parecía obvio que acabaran de esta forma. Casi parecía estúpido cualquier duda, casi parecía ridículo el no haberse acercado antes... casi era tan notorio que así era como debían seguir, que solo habían hecho más largo un camino ya escrito.

Observaba detenidamente la luna. Le recordaba tanto a la piel de su amante. La misma noche le recordaba al gesto con el que despertó Sasuke. Todos los matices de la noche podían notarlos en este. Era como la noche echa persona. Era la oscuridad, el misterio de esta, pero también la belleza y calidez de la luna llena.

Se rió de sí mismo, pues si Sasuke leyera estos pensamientos recibiría una mirad furibunda, aunque seguramente también le vería sonrojarse.

Por ahora, estaba de regreso en Konoha, pues debía seguir con su deber de protector de la paz…

"Protector de la paz" aquel cargo que crearon exclusivamente para él. Porque un cargo de esa naturaleza podría propiciar a un loco dictador apoderarse o intentar hacerlo sobre todas las aldeas. Pero era una muestra de que confiaban plenamente en él. De que solo estaba ahí para protegerlos a todos, para seguras que esa paz conseguida fuera equitativa; además que todos confiaban en su sentido de justicia y equidad. O al menos así inicio.

No había renunciado a su sueño de ser Hokage, era un sueño desde niño y aunque antes era un sueño solo por vanidad, la vida le llevo a comprender cuál era el significado de ser un líder, de ser un protector. Ya no estaba intensamente interesado en obtener tal cargo, solo quería y necesitaba proteger a todos lo más que pudiera, sin tener que sacrificar a nadie, pero realmente costaba y lo cierto era que recién comenzaba a comprender que siempre hay quienes se sacrifican o se sienten sacrificados. En un comienzo pensó tener este cargo solo por unos años, pues pensó que la paz y unidad se afianzaría, pero más bien parecía debilitarse.

Sí, era el héroe de la guerra, el que trajo la paz a todos, aunque claro no tomaban en cuenta que no lo hizo solo, aun así Sasuke y Sakura eran respetados a su manera, a él lo veían como una estrella, un ejemplo. Por eso, a solo años de la guerra era tan codiciado como nunca pensó; a su vez era de quien se contaban cuentos a los niños y el prospecto para marido más deseado aun con sus gustos… Muchos no entendían la seriedad de estos y pensaban que solo pasaba por una época, que algún día dejaría esos juegos para buscar una buena chica con quien formar una familia.

No importaba ya…

Aun cuando sentía cierto temor por lo que sus padres hubiesen pensado de estar vivos, confiaba en el amor de estos y en que ellos solo querrían verlo realmente feliz. Nunca pensó que verdaderamente podría sentirse completo con Sasuke. Fue tan perfecto aquel momento.

Por otro lado, todavía tenía la misión de averiguar qué es lo que se cocinaba a sus espaldas. Sentía que el tema de Sasuke y la muerte de Karin tenían algo que ver con la creciente pulla entre las naciones ninja y las naciones pequeñas que se sentían sacrificadas.

Sin embargo, ahora tenía una misión difícil. Una que le estaba costando estar parado observando esa bella luna llena rebosante de energía desde hace varias horas.

Y de nuevo esa bella luna le recodaba a Sasuke... ¿Era simplemente que todo le recordaba a este? Quizás eso era lo que llamaba estar en "luna de miel": todo era perfecto; aun así era hora de despertar, de enfrentar algo con lo que realmente se sentía avergonzado.

Admiró por un momento más la bella luna llena, para lanzar un suspiro, tomar valor y encaminarse a la casona Uzumaki. Ahí, ese lugar donde había llevado a Keisuke como su pareja.

No es que estar con él fuera lo vergonzoso. Si en verdad lo amara pasearía con él de la mano sin importarle lo que otros dijeran. Con el tiempo se dio cuenta que si bien se sentía bien que lo admiraran no era por una vana razón sino era la sensación de que todos ellos se sentían protegidos cuando estaba él, tener la fe y esperanzas de ellos… eso , pero sobre todo tener el amor de gente que realmente le conocía, que le había visto crecer y que le aceptaba con todas sus maneras de ser. Lo interesante es que toda esa importancia la empezó a entender de Sasuke, de aquella persona que decía no importarle ello, pero una persona que finalmente sí entendía lo que era ser amado.

Ingresó a su casona. Con el sigilo que había aprendido comenzó a buscar a Keisuke pero este no estaba así que se recostó en el suelo, en aquella salita. Quizás había salido de compras, pues con solo usar al sentido de Kurama podía saber que no estaba en casa. Solo para verificar amplió el rango de su sensibilidad en modo kyuby por lo que pudo notar que estaba cerca y que se encaminaba hacia la casona. Se permitió entonces descansar y apoyarse mientras su cabeza intentaba armar las palabras que diría.

Sin embargo, su mente solo pudo irse a las palabras finales de Sasuke antes que volviera a Konoha, dejándolo nuevamente en la aldea de la cascada siendo vigilado por varios clones suyos.

-flasback-

Para cuando bajó por el delicioso aroma del té, Sasuke estaba completamente bien vestido y con Akira a su lado sentado en el suelo de madera jugando.

Que malo, teme, no me avisaste que ya estaba el desayuno.

Sasuke solo le miro un segundo y sonrió levemente.

Duermes como una marmota, no tengo tiempo para estar despertándote.

Así tratas a tu lindo novio ´tebayo

Usar ese tono aniñado solo lo dejaba fluir con Sasuke por esa confianza que habían recuperado, pero esa palabra "novio" parecía haberle sentado no tan bien a Sasuke.

Naruto… dobe... no uses esa palabra... se siente extraño.

Pero somos amantes a partir de ahora.

¿Amantes?

Las cejas de Sasuke temblaron advirtiéndole que no estaba procesando muy bien que le pusiera ese nombre a su relación. Parecía realmente querer controlarse para no soltar algo hiriente pero también notaba que estaba a punto de fallar miserablemente.

Está bien, no le pongamos nombre aun. Para mi sigues siendo mi Sasuke de siempre y yo soy tu Naruto de siempre. Eso no tiene por qué cambiar.

Eso pareció realmente tranquilizar a Sasuke que incluso en un momento de ánimo se levantó y le sirvió el desayuno. Uno bastante tradicional ceba agregar.

¿Qué es lo que te preocupa, Sasuke?

¿De qué?

Ambos agradecieron por la comida, comenzaron a comer, aunque el azabache se tenía que dividir entre comer su propia comida y darle su papilla de verduras a su hijo que los miraba con atención a ambos, quizás intentando contarles su día.

De poner un nombre

Sasuke dejó exhalar un suspiro.

Mira, Naruto, es solo que aun no entiendo que buscas de una relación nuestra. Yo solo soy Sasuke, tú eres el dobe y así está bien. El hecho de tener... bueno… de hacerlo... hace que lo vea de otra manera. No me veo ni te veo siendo... esas cosas estúpidas que Karin y Sakura hacían para llamar mi atención. O la que hacía esa ciega por ti o Keisuke seguro lo hace. Debes saberlo. No habrán esas cosas... tendrás lo mismo que tienes de mi.

Su azabache estaba con un leve rosa en sus mejillas, pero bajo su cinco sentidos lo disimulaba mejor que la noche anterior.

Era cierto que lo amaba de la forma en que era. Lo único que deseaba era estar a su lado, siempre fue eso lo que deseo. No sabía si era resultado de haber sido uno antes o de si ser el yin y yang o todo aquello, pero casi sin darse cuenta comenzó a ver a Sasuke como algo más. Primero lo escudaba sobre amor de hermanos o amor de amigos. Lo único que tuvo claro en aquel entonces era que su lazo era muy fuerte y que con nadie más podía sentirse asi de completo. Aunque ahora que se detenía meditarlo, realmente parecía que el ser amantes era una nimiedad al lado de lo que realmente deseaba que era estar a su lado y compartir su vida. Quizás era lo mismo para Sasuke…

Es lo mismo…

La voz de Sasuke interrumpiéndolo le sorprendió

Se en que piensas. Puede que haga cosas por ti. Sí puedo hacerlas, pero no me pidas que me comporte como uno de tus amantes. No soy tu amante. Es difícil esto. Pero como te lo dije aquella vez— soltó un suspiro para ocultar su timidez de demostrar lo que sentía— eres mi lazo más importante, independientemente de qué seamos. Solo eso y si para eso quieres que nuestra relación tenga otros matices lo intentaré pero quiero advertirte que nunca podré comportarme de aquella manera en la que lo hizo la ciega o tu amante de momento.

Naruto sonrió, se gachó y olfateó la deliciosa sopa que Sasuke había preparado y sonrió más ampliamente.

No tienes porque dejar de ser Sasuke, así como eres, eres mi complemento. Y así es como quiero que estés a mi lado y quiero estarlo. Al lado de ustedes- dijo mirando también a Akira que ahora jugaba con su comida- Pero...- guiño un ojo para Sasuke- No me molestaría que siguieras teniendo estas atenciones´ tebayo

La referencia al buen desayuno que le había preparado hicieron sonrojar aun más al azabache quien solo giro su cabeza intentando ignorarlo. Y asi se la pasaron esa mañana entre comiendo su desayuno y haciéndole caras al pequeño Akira para que terminase su comida.

Dale ramen seguro le encanta

¡Cállate! Mi hijo no va a comer tus porquerías Ni se te ocurra enseñarle a comer chatarra.

¡Bastardo, cual porquería y estoy seguro que Akira-chan le gustara eso viene de sangre Uzumaki!

Las miradas asesinas de ambos shinobis de elite cambiaron a risas luego de observarse detenidamente y que Akria les lanzara partes de su papilla. Parecía que el niño les había estado llamando y ellos no le habían hecho caso en un buen rato.

El azabache luego de limpiarse la barbilla, miro con seriedad a su hija, olvidando la sonrisa anterior. Y así con ese gesto le regaño por lanzarles comida. Sin embargo, Naruto no desperdició oportunidad y se colgó del hombro de Sasuke, apoyando su barbilla en los cabellos de este.

Vamos que Akira-chan solo estaba celoso. Es igual a ti en eso 'tebayo.

Y escucho el tranquilo suspiro en respuesta. La comida prosiguió entre gestos y sonrisas. Para cualquiera sería un momento muy simple, sin importancia, pero tener un momento tranquilo con el niño para ambos era bastante increíble. Estas escenas que se hacían cotidianas las sentían tan alejadas de la realidad que hace algunos años habían vivido.

-fin del flashback-

De pronto sintió un suave toque en su rostro. Naruto finalmente había caído rendido. Se había dormido mientras recordaba sus últimas palabras con Sasuke y el ligero beso que finalmente, justo antes de desaparecer, le había robado, pudiendo apreciar su rostro sorprendido. Ninguno se acostumbraba aún al gran paso que habían dado, pero confiaban plenamente en que todo siguiera buen curso gracias a los fuertes sentimientos que se tenían.

Cuando terminó por abrir los ojos no pudo evitar dar un ligero sobre salto al observar a Keisuke con unas bolsas en su mano derecha.

—Debiste avisarme que regresarías. Pero de todas maneras podré prepararte algo.

Los ojos marrones del chico, llenos de cariño y atención para con él, le perturbaban. Le producían ahogos por tener que dar ese paso.

—Keisuke, necesitamos hablar.

El chico se mordió el labio inferior totalmente nervioso como anticipando que venía.

Finalmente ambos se dirigieron a un salón más amplio y se sentaron sobre sus rodillas frente a frente. El rubio quiso acariciarle la mejilla en gesto de consolación pero Keisuke le atrapó la mano. Si bien era cierto que el toque de Keisuke no podía hacerle doler físicamente, su mirada le traspasaba además que el toque en su brazo era firme.

El chico tenía sus manos apretadas, arrugando la seda de su kimono. Este siempre portaba tales vestimentas, haciéndole verse totalmente dispuesto a satisfacer sus necesidades. Sin embargo ahora no lograba cautivarle.

— ¿Por qué? ¿Obtuviste su amor verdad?

Naruto resopló y se decidió por ser firme.

—En verdad siento esto, keisuke. Es cierto correspondió mis sentimientos.

— ¡No digas más! ¿Acaso estas seguro de estos? Me buscaste porque él no te correspondía. Tú no eres del tipo de hombre que se acuesta con cualquiera porque sí.

Finalmente keisuke permitió que al menos Naruto posara una mano en sus largos cabellos castaños.

—Tienes razón. No me gustan especialmente los hombres.. Sin embargo eras el que más parecido tenía… pero...- se sonrojo levemente pues no estaba acostumbrado a alagar directamente a alguien- eres hermoso y valioso en verdad.

Las palabras sinceras hicieron que el chico sujetara bien cualquier molesto sentimiento.

—Lo sé. No tienes que animarme.

—Keisuke, puedes quedarte con este lugar.

— ¡Solo cállate!

La seriedad del acompañante sorprendió a Naruto. La vista que le dirigió era tan firme como la de un adulto.

— ¡No tienes que preocuparte por mi! Yo veré que puedo hacer.

Al rubio no le era fácil consolar mediante un abrazo a las personas y menos a hombres. Nunca, ninguno de sus amigos se había lanzado a sus brazos en busca de consuelo, pero keisuke lo hacía en esos instantes y él solo podía golpetear suavemente su espalda intentando darle consuelo. No sintió lágrimas, solo el fuerte agarre de sus pequeñas manos en su ropa, así como su aliento en su pecho. Sin duda era bajito o es que quizás él se había hecho muy alto.

—Keisuke, déjame ayudarte. No quiero que vuelvas a esa casa de citas.

El muchacho se separó pero sin dejar de aferrarse a sus ropas. Su mirada era dolida, sin duda porque mantenía a raya las lágrimas que al parecer querían salir.

— ¿Te daría celos verme con alguien más?

Era celoso pero de una forma positiva. Sin duda era cuidadoso con lo que quería. Por ejemplo, no le gustaría ver a Sakura con una mala persona; incluso más valía que le pidiese su consentimiento, pero era más que nada para saber que su amiga estaría en buenas manos. Sin duda haría pedazos a golpes a quien le hiciese daño. Lo mismo sucedía con sus otros amigos. Y ahora que observaba a keisuke entraba en ese rango: no querría que alguien le usase. Ironías de la vida pues él lo había usado, eso no significaba que no le hubiese agarrado cariño. Pero era diferente por Sasuke: lo amaba tanto que con tal de verlo feliz le alegró en parte que Karin le diese una familia, pero no pudo evitar detestar la ida de verlo con otra persona…era algo a medias... Y ahora que había sido suyo, era capaz de liberar a Kurama con tal de que alguien no osase poner sus manos sobre Sasuke. Todo se radicalizaba cuando pensaba en él. Sí, moría de celos con solo pensar en alguien obteniendo sus atenciones.

—Keisuke, solo quiero que no haya otro idiota como yo para hacerte daño. No quiero que sigas siendo un objeto. Déjame ayudarte a ser un aldeano normal.

— Sasuke-san debe de tener mucha suerte.

Al soltar aquellas palabras, kesuke le había dado la espalda mientras se tomaba sus ripias manos y las retorcía de forma nerviosa.

—Es cierto...tú sabes...

—Quien no conocería al otro héroe de la guerra.

Keisuke alzó su cabeza topándose con una mirada que nunca había visto en su amante: amenaza. Naruto observaba a keisuke de forman profunda pero amenazante, advirtiéndole que no cometiese alguna imprudencia.

—No te preocupes. Nunca diría a nadie sobre tus sentimientos. Lo juro por Amaterasu-kamisama.

No es como si quisiera hacer trampa pero su relación con Sasuke no era algo que le perteneciera solo a él sino también al pelinegro y a Akira. No podía soltarlo a los cuatro vientos sin saber cómo resultaría todo. Sobre todo porque entre los aldeanos se murmuraba que posiblemente el Uchiha se había suicidado y matado a su hijo. Otros que simplemente se habían marchado para no volver. Por lo que usando sus sentidos sobre desarrollados pudo notar que no mentía sobre que de su boca no saldrían palabras sobre que posiblemente Sasuke estaba vivo y que tenía una relación con el gran héroe de la última guerra.

—No puede soltar ni una palabra sobre Sasuke, Keisuke. — le dio como advertencia final.

—Te juro que no.

—Lo sé.

Se quedaron unos momentos en silencio. Poco después Keisuke se dirigió a su habitación y empezó a sacar las ropas que había traído consigo así como las que había recibido como obsequio.

—No se preocupe. No pienso volver a la casa de citas. Gracias a las leyes solo pueden haber prostitutos y prostitutas por propia voluntad. Aunque fui influenciado como un camino fácil. No creo tener madera para eso.

Y entonces el rubio se mantuvo callado como pocas veces esperando la continuación de su historia.

— ¿Me permitiría amarlo por última vez?

Y el muchacho obtuvo una negativa.

—Lo supuse. Así como usted ya no puede estar conmigo. Yo no podría estar con alguien más, porque esa usted a quien amo.

Nuevamente Naruto no supo que responder ¿Cómo hacerlo ante aquel rostro? ¿Ante aquella mirada enamorada? Ciertamente era débil cuando le demostraban cariño. Él había crecido tan solo, sintiéndose tan poco amado que era fácil ganarse su aparente corazón, su gratitud y simpatía; pero solo Sasuke para bien o mal había robado todo su ser. Aun recordaba cuando Hinata se le había vuelto a confesar entre tartamudeos... estuvo a punto de corresponderle en un desesperado intento por dejar atrás su sentimientos por Sasuke, pero finalmente decidió no hacerlo siguiendo un consejo de Kakashi-sensei. Aunque en ese momento pensó que Kakashi-sensei pensaba que no mentirse por sus sentimientos a Sakura, este siempre había sabido de su sentimientos hacia Sasuke.

—No me amas, Keisuke. No te engañes, solo sientes gratitud y cariño. Yo también te quiero, pero ya no podré verte como un amante. Quise ser algo más pero no pude ´tebayo.

Ante aquello no respondió. Entonces Naruto le envolvió en sus brazos fuertemente consolándole como un hermano mayor a otro menor sin ninguna sensación de lujuria ni deseo. Era como si cualquier sensación lujuriosa que antes encendiera aquel muchacho se hubiese esfumado. Sasuke y su pasión habían acabado con cualquier búsqueda en otros.

Finalmente le pidió quedarse por esa noche para que a la mañana siguiente le pudiesen buscar un buen lugar donde vivir y como comenzar una nueva vida lejos de los prostíbulos.

Cada quien durmió en habitaciones diferentes de esa enorme mansión. Naruto se entretuvo conversando unilateralmente con Kurama hasta quedarse dormido. En sus sueños se imaginó como había sido su madre en su infancia. Se la imaginó corriendo de pequeña como la edad de Akria e intempestivamente la imagen de una pequeña pelirroja se cambio por un pelirrojo, por la de Akira que corría hacia alguien de piernas blancas. Cuando aparentemente subió la mirada vislumbro a Sasuke cargando al niño para luego esbozar una de sus típicas sonrisas. Fue tan sublime imaginarlos a su lado, ahí en esa casa que un día perteneció a su madre. Bueno, era la reconstrucción de esta. Sería tan perfecto tener a Sasuke a su lado y al pequeño Akira corriendo de aquí a allá.

La mañana llegó, esta fue la última vez que probó un desayuno hecho por Keisuke. Ambos comieron silenciosos. Lo había pensado y había tomado la decisión de pedirle ayuda a su amiga rubia.

Para la tarde habían rentado un pequeño departamento en un edificio de clase media donde vivían mayormente personas solteras pues los departamentos eran pequeños. Después de dejar las pertenencias de Keisuke, se encaminaron hacia la florería de Ino. Para ese momento un clon suyo ya le había puesto al tanto. Cuando llegaron, ella esbozaba una sonrisa en sus labios.

—Pero si eres precioso. Creo que podría funcionar. Aunque tendríamos que cambiarte el nombre y un poco tu apariencia para que no te molesten.

No se refería verlo más masculino. De hecho sus facciones finas serian excelentes para el trabajo en la florería. Sin embargo, si bien no se sabía con seguridad que era el amante del héroe. Sí se sabía que era un hombre de la casa de citas más popular de chicos en Konoha. Por lo cual cambiándole el color de cabello, así como sus ropas y forma de peinarse sería ideal para que no lo reconociesen tan fácilmente. Ante todo, Ino era una excelente negociante pero también una peligrosa kunoichi, por lo que podría manejarlo bien.

Antes de que pudiera hacer algo, keisuke se acercó rápidamente a él, se aferró a sus hombros y sus labios chocaron contra los suyos. Ambos tenían los ojos abiertos, pero luego keisuke los cerró y así quedaron juntos por unos segundos ante la mirada sonrojada de Ino. El mismo keisuke se separó.

—Lo siento. Es el último.

Naruto rasco sus cabellos para luego sonreír y asentir efusivamente.

—Después de todo soy muy guapo.

Ino rio con él y Keisuke le siguió. Se despidió de ambos sabiendo que el muchacho quedaba en buenas manos. Solo para pensar "A Sasuke no le agradará saberlo".

…...

Sakura y Sai habían decidido ese día intentar acercarse donde se supone estaban las regiones no recomendadas por las señoras con las que había mantenía una charla haciéndose pasar por embarazada. Por el gesto de ellas al hablarle parecía un lugar que debían de investigar. Sin embargo, habían decidido acercarse lo suficiente pasando totalmente desapercibidos para que luego una de las creaciones de Sai les brindase información de cómo era y como debían de guardar las apariencias o si era mejor inmiscuirse por la noche.

Ambos vestidos con ropas negras se escabulleron al anochecer acampando en las montañas, las cuales estaban cubiertas de un pastizal seco. Aparentemente por estas no había demasiado movimiento pues por sus sentidos y la investigación previa con aves de tinta de Sai parecía no haber gente alrededor. Ahí aguadaron que los mini espías de sai investigaran la zona noroeste detrás de las pequeñas montañas, más bien en las faldas de estas.

Mientas esperaban Sai le relataba la información que había obtenido de los artistas callejeros de las plazas. Aparentemente muchos eran extranjeros ya que eran atraídos por los comentarios de viajeros que anunciaban buena ventura para artistas. Y la realidad era que no se equivocaban pues los pobladores eran bastante pudientes como para apoyar la creación de arte. Además cada fin de semana había ferias especiales y entretenimiento.

Todo realmente parecía ir, en todos los aspectos, muy bien para el reino, quizás demasiado.

Al parecer, sí existía un mercado negro. Pero estaba bastante lejos, casi en los límites del reino, hacia el Sur este, cerca las playas finales. Era bastante interesante que las zonas menos respetables de la ciudad estén a un lado opuesto de la ciudad y el mercado negro en el punto opuesto. Uno pensaría que estarían en el mismo lugar. En todo caso, también debían investigarlo. Sai sería quien lo investigaría acompañando a los otros artistas con los que se hizo popular.

Por otro lado, a Sakura no le sorprendía que Sai se hiciera fácilmente popular a pesar de sus fallas comunicativas; después de todo tenía una apariencia bastante atractiva. Y aunque Sai no lo haya captado del todo, había un chico y una chica que parecían bastante interesados en el henge parecido a su yo original.

Cuando el tema de conversación se había pasado a temas menos importantes, yéndose a temas sobre la aldea fue que el ratón de tinta aprecio. Sai entonces lo absorbió y con ello procesó la información obtenida.

—Bien, aparentemente es una aldea pequeña. Y en realidad no hay gente del mal vivir ahí.

Finalmente decidieron esperar a que se hiciera más tarde, las personas terminaran sus actividades y se echaran dormir para ingresar a la aldea totalmente de incognitos.

—Esto se pone más interesante cada vez, pero temo por dónde nos está llevando todo.

Sai asintió bastante de acuerdo con lo que le decía. También temía por qué descubrirían, sobre todo por Sakura y Naruto. Sasuke era alguien a quien no podía terminar de apreciar. Durante estos años entendió que ese sentimiento de vacío y ansiedad que experimentaba al ver a Sasuke cerca de Sakura o Naruto eran celos. No por un ámbito al que la mayoría definiera romántico sino más bien por sentirse desplazado.

A la vista de Sai: ellos tres tenían tejidos unos lazos bastante complicados. Si pudiera dibujarlos con sus sentimientos a cuesta serían toda una gama de matices. Pues los tres han coqueteado con diferentes sentimientos entre ellos. Parecían un grupo atrapado entre el amor, odio y amistad. Ante todo había sobrevivido el amor en sus diferentes matices. Eso que no comprendía del todo, pero que día con día se esforzaba por estudiarlos y comprenderlos aunque lo más cercano que ha estado al amor desesperado de Sakura y Naruto ese sentimiento de compañerismo firme ha sido por Shin. Sin embargo, ahora estaba muy dispuesto a sacrificarse con tal de que Naruto y Sakura estén bien.

— Sai, muchas gracias por ayudarnos.

—No. Esto es poco. Tú y Naruto realmente son invaluables para mí.

Ante aquellas palabras la peli rosa quedó sin poder responderlas, así que solo apretó el hombro de Sai y le sonrió sinceramente.

Se hizo lo suficientemente tarde como para suponer que la mayoría ya estaba abandonado al sueño. Así que con saltos agiles y silenciosos, descendieron por el camino a la aldea. Era más un caserío que una aldea a ojos de ambos pues tenía solo dos manzanas pequeñas de casas todas ellas construidas con material tradicional pero simple. Ninguna parecía la reconstruida mansión Uchiha o Uzumaki sino más bien parecían improvisadas viviendas y quizás fuera así.

Saltaron de techo en techo apenas rozándolo con sus agiles movimientos y caídas. A señal de miradas ambos se dejaron caer en una vivienda, en su patio delantero que era más bien una especie de huerto.

Ahora que detallaban de forma correcta, notaban la presencia de tal huerto en cada casa.

Sakura entonces caminó entre cada planta, buscando si podría verificarla, recordando las imágenes que Orochimaru le había dibujado de sus memorias y de libros viejos. No la reconocía. Es más, las plantas de estos pequeños huertos eran alimentos básicos. Suspiró desganada. Todo realmente parecía indicar que era una especie de comunidad aislada. El porqué de su aislamiento y el no disfrutar del progreso del reino sería un tema aparte. Sai la llamó, diciéndole que había obtenido iguales resultados. Finalmente los animalillos de tinta del chico confirmaron que dentro solo había aldeanos durmiendo, pero que portaban armas parecidas a las ninja y samurái. Aquello resultó interesante, entones era cierto que conservaban la tradición de formar guerreros. No pudiéndose quedar más tiempo, ambos se alejaron rápidamente hacia los pastizales lejanos para que ahí, sobre un halcón de Sai, ambos emprendieran el vuelo hacia las montañas para discutir ahí sus siguientes pasos con mayor tranquilidad.

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Ahí estaba de nuevo con un clon de Naruto persiguiéndolo, otro más jugando con Akira y otro par vigilando la aldea de la cascada. No es que no le gustara verlo, era verdad, le gustaba la presencia de Naruto y conversar con él. Pero tener más de un Naruto dando vueltas a su alrededor, además que estos interrumpieron con su amada soledad le exasperaba de una forma….

— ¡Sasuke, quiero ramen!

De nuevo volvía a pedirle ello. ¿Acaso no podía comprase uno en alguna tienda? Estaba seguro que vendían ramen instantáneo. Sin embargo el clon parecía decidido a molestarle hasta que decidiera hacer ramen para el almuerzo.

No paso mucho para que este le abrazara desde la espalda. Vaya que hizo que el cuerpo de Sasuke se tensara. Este aun no sabía cómo reaccionar ante las atenciones de Naruto o la búsqueda de estas. Así que simplemente resopló y se libró de sus brazos para seguir con su labor.

—Listo.- murmuró con una sonrisa ladeada, evidentemente orgulloso de su obra.

No es que le gustara especialmente la cocina pero como muchas otras cosas más era bueno en ello.

— ¡Increíble! No pensé que fueras tan bueno en la cocina, teme´tebayo

Una mirada del azabache fue suficiente para advertirle al rubio que cualquier comparación vergonzosa haría que decidiera usar el amaterasu sobre él.

— No soy bueno. Solo sé cocinar y no pienso dejar que alguno de ustedes me envenene o envenene a mi hijo.

Finalmente terminó por cerrar los obentos tan bien proporcionados que había hecho. Había en total tres.

—Yo quiero al que le pusiste rodajas de chancho ahumado ´tebayo!- grito con una enorme sonrisa el rubio.

— ¿Quién te ha dicho que alguno es para ti, dobe?

— ¿No?

—Claro que no. Son para Suigetsu, Juugo y para mí obviamente.

—No me parece justo. Y al original tampoco...Al menos quiere probar tu comida a la distancia.

Sasuke presionó su mano contra su rostro, evitando por quemar al rubio con el fuego infernal.

—Estos es ridículo. Ya me debo ir. ¡Suigetsu, Juugo!

Su voz grave resonó firme por toda la casa. Al segundo ambos llamados, ingresaron a la cocina. Sasuke les indicó con la mirada sus obentos y estos los tomaron. Ninguno dijo nada pero se notaba que le agradecían el gesto y que además estaban deseosos de comerla. Sasuke de igual manera no dijo nada. Realmente creía en que una buena alimentación influía en un buen desempeño. No hacía ello con cariño o motivo sentimental alguno. Pero si quería que esos dos estuvieran fuertes, era algo mínimo ya que ninguno cocinaba siquiera decente.

—Es porque ninguno cocina.

El rostro de Naruto estaba entre entristecido y molesto. Quizás incluso celoso.

— ¿Por qué a ellos sí y a mí no? ¿Acaso no lo merezco?

—Naruto... – suspiro- ni siquiera eres Naruto, eres un clon, maldición. Esta técnica puede resultar ser fastidiosa.

—Aun así quiero probar tu comida ¿Qué tiene de malo? Si ya cocinaste para todos ¿porqué para mí no?

—No puedo desperdiciar el tiempo. Debo llegar pronto a la escuela

— ¡No es justo ´tebayo!

El azabache no sabía bien como responderle, pues su puchero infantil podría tomarse como broma, pero en esos ojos delataba unos sentimientos que nada tenían que ver con juegos.

— ¿Son más especiales que yo?

—No puedo creer que me preguntes tonterías. Mira Naruto, solo cocino para ellos porque es necesario. Incluso cuando Karin estaba viva lo hacía yo porque estos tres eran unos negados en ello. Yo soy bueno en cualquier cosa que quiera.

— ¿Entonces te cocinabas incluso de pequeño? ¿Los almuerzos que llevabas a las misiones te los hacías tu mismo?

El azabache asintió rápidamente. Después tomó su obento, se lo guardó en unas mantillas y se dirigió a la habitación donde el otro clon lo tenía jugando. Este al verlo quiso lanzársele encima, pero lo esquivo. Sujeto fuerte a su bebe que parecía estallar en felicidad de solo verlo. "mama…m" es palabra no dejaba de repetir cada que quería llamarlo. Al arecer enseñarle a que no era una "mama" iba a ser difícil.

Tomó otra bolsa donde tenía un cambio de ropa para el niño y su compota, para irse a su trabajo.

— ¿Porqué no me lo dejas?

—No es necesario. Concéntrate en tus malditos deberes. Sé que estas ahí, así que escúchame. Deja de perder el tiempo conmigo y concéntrate en lo que debes. Estoy seguro que me dijiste que tenías reunión con los viejos de la aldea.

Sasuke estaba seguro de que a pesar que era solo un clon, el verdadero estaba atento a todo lo que sucedía con este clon y él en vez de concentrase en sus deberes como protector.

— ¿Por qué no se los dejas a Juugo y Suigetsu?

—Tiene trabajo extra.

—Pero yo puedo cuidarlo.

Cuando Naruto dirigió sus brazos hacia el niño este de inmediato comenzó a llamarle "papa" y a intentar irse a sus brazos.

—Akira.

Negó levemente. Era hora de dejar de depender en parte y en lo que pudiera yendo del rubio. No es que quisiera alejarlo, pero sentía que le estaba debiendo demasiado en diversos temas.

No pudo evitarlo. El rostro entre triste y enojado de Naruto le resultó en una molestia en su garganta. No pudiendo definirla bien. Simplemente quiso quitársela, así que antes de marcharse con su hijo dirigió su mirada a una de las cacerolas.

—Ahí hay un par de onigiris y trozos de pescado. Puedes comerlos.

La enorme sonrisa que Naruto le regaló fue suficiente para sentir que el día iba ser realmente agradable. Sin embargo tuvo que soportar el repentino abrazo de este para que luego se fuera emocionado como un niño al abrir la cacerola. Sintiendo su corazón agitado, salió de su cocina y luego de su casa.

…...

Naruto sonrió por última vez al recibir toda la información de Sasuke. Vaya realmente le extrañaba. Esos pequeños y simples detalles que a veces Sasuke tenía con él era simplemente el aire que inflamaba su amor por el joven. Y aquel aroma que su clon también pudo captar era la que producía un incendió internamente a partir de su deseo carnal por este. La simple imagen de Sasuke cargando a su hijo era sublime. Era la foto familiar que siempre soñó.

Sin embargo, donde se encontraba no era lugar para momentos de risas o de enternecerse por las acciones de su pareja y amigo. No, este era el lugar en el que debía enfrentar a aquellos que hipócritamente ahora lo aceptaban y alababan. O al menos así había sido al comienzo.

Realmente no podía evitar sentir una especie de resentimiento ante aquellos dos ancianos que eran los vigilantes en las sombras de la aldea. Quiso disolver ese consejo, pero los líderes de clan creyeron necesario que hubiera uno, pero creyeron necesario que subiera uno más como consejero. Alguien que perteneciera un clan respetado y que el pueblo por tanto respetase, pero también que fuese compasivo y que entendiese por todo el sacrificio que pasan los ninjas. Así que nombraron a Hiashi Hyuga. No estuvo del todo conforme pero creía que si iban a continuar con lo de tener un consejo, era mejor que alguien mantuviera sus ojos vigilantes en aquellos dos. Aun quedaba duda de si efectivamente ambos estaban totalmente al corriente de todos los actos de Danzo y de si a pesar de su edad podrían intentar hacer algo semejante. Lo dudaba, pero era mejor de ese modo. El Ambu raíz había sido totalmente disuelto hace mucho, y estos jóvenes habían terminado siendo reclutados por el actual jefe ambu Sai, quien entendía mejor que nadie todo lo que ellos debían enfrentar debido a sus fantasmas del pasado. Nunca podría entender realmente a personas como ellas, solo Sasuke y Sai quienes habían acabado vidas con sus propias manos eran personas calificadas para entrenar y enfrentar a otras similares, pero Sasuke no estaba más ahí, así que toda esa responsabilidad recaía sobre Sai.

El biombo fue abierto y por este, ingresaron Hiashi Hyuga, quien ya había dejado el cargo de líder de clan a su hija Hanabi a pesar de esta ser joven, Homura Mitokado y Koharu Utatane. Por el rostro de los tres esta iba a ser una larga charla.

En el salón solo se encontraban él, Kakashi como Hokague, Shikamaru siendo consejero y mano derecha de Kakashi pues su sabiduría y madurez era reconocida por todos. Lo que se discutiera hoy y se decidiera se sometería a votación ante los líderes de clan y encargados de los principales órganos de Konoha.

…...

La noche había caído. Sasuke estiraba las piernas dentro de la tina tradicional que tenía dentro de su casa. Se había lavado a conciencia cada parte de su cuerpo antes de ingresar a la tina llena de agua caliente y espuma. Se tomaba bastante cuidado por su apariencia, pero en este caso las sales minerales eran solo para relajarlo. Dar una clase con su hijito al lado no era nada fácil. Pero aun así tenía su parte buena pues podía tenerlo a su lado más tiempo y observar sus progresos infantiles. Los niños estaban encantados con Akira. Algo que agradecía era que estos no se tomaran a mal que el pequeño llamase a"mama" a su evidente padre.

Ahora mismo, el pequeño Akira ya estaba completamente limpio y alimentado, así que solo jugaba tranquilamente con sus muñecos en la alfombra de su habitación.

Se suponía que el clon vigilaba cada paso que daba pero sin interponerse en su juego.

El joven padre mantenía sus ojos cerrados, sintiendo como sus músculos se relajaban gracias al aroma y calor del baño. Sin embargo pronto estos mismo músculos comenzaron a tensarse al sentir unos dedos callosos rozar la suave piel del pecho pálido. Ni siquiera necesitaba abrir los ojos para saber quién era el causante que su búsqueda de paz se fuera al tacho.

— ¿Qué crees que haces?

Escuchó una risa burlona en respuesta. Realmente le había sentido aparecer cerca. Ninguno de los dos podía pasar desapercibido para el otro debido a su lazo, sin embargo a veces el rubio podía darles unas sorpresas por lo inesperado de sus acciones. Sasuke estaba metido en su propio mundo por lo que no le dio importancia al empezar sentir cera el chacra del rubio. Pero realmente esperaba que no hiciera algo como meterse a la misma bañera.

—Podrías esperar, idiota.

Aun mantenía su pose serena: los ojos cerrados, el rostro indiferente, sus brazos apoyados a los bordes de la bañera, sentado completamente, con la espalda recostada y las piernas ligeramente flexionadas. Era una postura que le relajaba bastante. Pero que ahora le causaba tensión pues prácticamente sabía que Naruto estaba encima de él. Sentía su respiración agitarse, su mirada pesada y seguro lujuriosa, su cuerpo fuerte y de gran masa muscular. No es que envidiara su cuerpo pero aceptaba que era más musculoso que él, pero eso era cuestión de genética. No era la gran cosa para Sasuke, pues había aprendido a que cada quien tiene lo suyo, al menos en lo referente a Naruto. No se iría con pensamientos envidiosos como de niño.

—Sasuke, no te pongas a pensar en el porqué de la vida mientras te toco ' tebayo

El azabache rió. Aunque no lo viera, estaba seguro que hizo un puchero de molestia por no prestar atención a las caricias que sus dedos daban en su pecho y que sus labios daban ansiosamente sobre su cuello.

La imagen desde fuera era la de un sediento bebiendo las gotas y la humedad de la piel de Sasuke, así como su manos canelas amasando afanosamente la piel y músculos del otro.

Naruto en una acción en busca de más atención tomo fuertemente de los cabellos al azabache solo para hacerle ofrecer su cuello. Sus dientes marcaron ligeramente la zona. Para luego dirigir su boca a batallar contra la otra que le recibía en busca de seguirle el juego. Sus lenguas se enredaron sin darse tregua, la una absorbiendo a la otra, mesclando dientes y labios. Parecía que ambos saldrían heridos pero no importaba pues los jadeos que emitían eran los suficientes para incitarlos a seguir. Pronto las manos del rubio quisieron bajar hasta los glúteos de su amante por este de un palmazo las retiró.

—No

De improviso, Sasuke se levantó de rodillas para tumbar a Naruto contra el otro lado de la tina, por lo que este solo pudo sostenerse de los bordes apoyando sus brazos en estos. Antes de que pudiera replicar, el azabache le calló con sus labios.

Pensó que Sasuke se sentaría encima de él- la idea le alegraba bastante- pero se llevó la sorpresa de que cuando posó sus manos en la cintura marcada de este, él le rechazo y más bien se abrió camino entre sus piernas. Una señal de alarma se prendió en su cuerpo al saber por dónde iban las cosas.

—Espera…espera

Y se dio cuenta que tuvo la razón en pararle al ver la respiración agitada del otro así como sus mejillas sonrojadas. Lo malo es que al verlo en ese estado en vez de poder explicarle bien, solo sintió que quería tomarlo de una buena vez. Su cuerpo entro en un calor y deseo imparable. Por lo que se limitó a aprovechar ese momento para cambiar de posiciones. Tan rápido como el mismo Sasuke cambio de posiciones, estando ahora él entre las piernas de Sasuke.

Le sintió dejarse ir por unos momentos sobre todo cuando sus labios comenzaron a succionar sus pezones. Aquello fue realmente agradable, sentir como casi se desvanecía pero a la vez quebraba en placer por sus caricias. Sentir a Sasuke de ese modo fue suficiente como para que su cuerpo pasara de una inmensa fogata a un incendio… Quería todo de él de una malta vez.

Pero aquello parecía no encajar en los planes de Sasuke, pues a pesar de aquel pequeño desvanecimiento, este pudo seducirlo con su mirada y sus pequeños besos en la mandíbula como para que este terminara sentándose ahorcajadas y abrazándose a su cuello. Sabía que las intenciones de Sasuke no era "montarlo" de aquella manera así que sonrió cínicamente dando a entender que sabía a que jugaban. Sujetándole de la cintura le apartó y ambos se encontraron de rodillas sobre la bañera frente a frente con aquellos pocos centímetros siendo más alto que el azabache pero que parecieron incomodar a este. La sonrisa que hace poco había aparecido en Sasuke se desvaneció y este intentó imponerse empujándole. La cuestión es que no lo hizo bien y ambos cayeron, resbalándose. Por lo que Naruto terminó golpeándose la espalda contra el suelo de la bañera y tragando un poco el agua de baño. Se levanto rápidamente y empujo sin piedad a Sasuke en venganza. Este se golpeo su espalda contra el borde. Intentó besarlo pero este le aparto con las dos manos. Por su mirada, entendió que el juego había finalizado.

— ¡Sasuke!

—No me fastidies, idiota.

Sasuke salió de la bañera, para ponerse su yukata e intentar salir del cuarto de baño; sin embargo Naruto fue a detenerle.

— ¿Que sucede?

— ¡Tú piensas que soy tu mujer o algo así! No estoy aquí para atenderte y luego me puedas follar cuando quieras. Te dije bien claro que si querías que siguiéramos las cosas tenían que ser diferentes.

Aquellas palabras le sorprendieron. Por supuesto no era lo que pensaba.

— ¿Lo dices por no dejarme follar?

—Solo cállate.

No pudo evitar que esta vez sí se marchara y al parecer bastante enfadado. Resopló fastidiado, pues no entendía como después de tremendas caricias Sasuke no necesitase masturbarse para eliminar toda esa pasión acumulada; en cambio él iba a necesitar un largo tiempo para sacarse toda esa frustración pasional.

Cuando finalizó de hacerlo fue a la habitación de Sasuke. Corrió la puerta y ahí lo distinguió: en su futon, con su bebe en brazos, este durmiendo perfectamente en su pecho. Ambos con la respiración tranquila y el cuerpo relajado. El otro clon había sido eliminado por el Uchiha, ya se había percatado de ello.

Sin pedir permiso, se adentró, se quito el haori y quedó en yukata. Abrió las mantas de Sasuke, se acomodó para dormir y abrazarlo protectoramente por encima del brazo que este mantenía suavemente sobre su bebe.

— ¿Qué crees que haces, dobe?

—Mañana discutiremos. Aunque soy un clon solo quiero dormir contigo y Akira.

El azabache no dijo más, simplemente se giró, dándole la espalda depositando a su bebe en el futon, para luego envolverlo con su brazo libre.

Naruto sonrió entendiendo que quería, así que sin decirse más palabras, se apegó a su espalda y le apretó contra él. Mientras su brazo también iba a envolver a ambos Uchiha. Más rápido de lo que pensaron el sueño acudió a llevárselos.

…...

Obito observaba detenidamente a su antiguo compañero peliblanco: este simplemente parecía bastante ido. Estaba seguro que podría simplemente dejar caer cosas y que estas no las escuchara. Sin embargo, aunque no sabía que pensamientos rondaban y atormentaban la mente de su amigo, dejo caer con mucha fuerza el libro que había leído, haciendo que golpeara el piel del peliblanco. Este se despabiló rápidamente.

El pelinegro simplemente le pidió el libro con cortesía, por lo que Kakashi asintió y se lo devolvió.

Antes de que empezaran a concentrarse en sus diferentes lecturas, Obito se vio en la necesidad de hablar con este.

—Kakashi ¿en que estas metiendo la cabeza como para que te absorbas así? Eres el hokage

—Es un cargo bastante pesado, pero me alegra hacerlo en nombre de un buen alumnoy de un buen compañero.

La forma en la que hablaba le decía más de lo que quizá este quisiera dar a notar.

— ¿Pasó algo en la reunión de consejo?

— En realidad pasaron muchas cosas.

Kakashi se estiró como si fuese un gato, intentando que toda la tensión se disipara aunque bien sabía que no podría hacerla desaparecer. Temía... quizás debería ir a en busca de Naruto y vigilarlo toda la noche antes de que este hiciese alguna tontería.

—Se que no soy digno de confianza

—Por favor, no digas tonterías…

El tono brusco de Kakashi sorprendió a hasta él mismo, quien resopló apretando sus manos contra su rostro.

—Como hokage se que debo ser imparcial. Sé que Hiashi Hyuga tiene razón. Pero, realmente pensé, al igual que Naruto, que alguien como él no terminaría aliándose con los otros dos…..

Obito se mantuvo en silencio, bastante interesado en lo que su amigo comenzaba a relatarle. Sabía que después le relataría por partes, pero por ahora parecía simplemente querer dejar que la información saliera como pudiese, pues la tenía atascada en la garganta y en la mente.

— Primero fue que se molestaron cuando le informamos que ni Sakura ni Sai estaban en la aldea. Tienen razón, era una misión e investigación personal, pero no quisieron entender que también tendría una repercusión para Konoha. Aun así ambos son shinobi importantes para Konoha además de ocupar cargos importantes.

Había mucho más que aparentemente no sabía cómo soltarlo.

— Exigieron que Sasuke regrese con su hijo. Piensan que las habladurías de su muerte ponen en riesgo la supremacía de Konoha sobre las otras aldeas. Quieren que todos sepan que sus dos héroes que los shinobi mas poderosos aun están del lado de Konoha. Además que queiren verificar si la lealtad de Sasuke aun está con nosotros.

—Pensé que les harían creer que Sasuke estaba muerto

—Si está muerto, quieren pruebas de que así sea. Es cierto, desde la desaparición de Sasuke ha habido problemas con las otras aldeas y más con los pueblos menores que se sienten amenazado por este. El héroe confiable y justo es Naruto, pero aun así todos saben que su debilidad es Sasuke, por lo cual verlo tan tranquilo si su mejor amigo ha muerto no es muy realista. Algunas aldeas piensan que ocultamos a Sasuke para usarlo como arma. Nada es oficial, pero sabes que entre comentarios puede esconderse verdades.

—Lo sé, pero las personas hablan sin fundamento. Aun siguen murmurando sobre el clan Uchiha a pesar que ustedes trataron de desmentir los juicios sobre Itachi.

Kakashi simplemente asintió aun con el antebrazo sobre sus ojos como queriendo tapar sus ojos de la luz del techo. Se mostraba tan afectado, preocupado. Obito no había visto crecer a Kakashi, pero en el corto tiempo y en las veces que habían coincidido para enfrentarse había notado los sentimientos de este por sus alumnos: esa forma de preocuparse por ellos pero desesperándose por no encontrar una salida, desembocando a veces por no entenderlos e intentar lo que es "moralmente correcto". Así como había aconsejado a Naruto que lo mejor era rendirse con el tema de Sasuke. Desde ese momento había estudiado no solo la relación de esos chicos, sino que la de Kakashi.

Sin poderlo evitar se arrastro hasta el borde de la cama.

Kakashi al notarlo, se paró acercándose apresurado.

— ¿Qué haces?

— Solo ven...

Kakashi se sentó a su lado, no esperándose que este le atrajera hacia sí en forma de un tosco abrazo. No lloró, tampoco sonrió; ambos estaban tensos y no se relajaron en ningún punto, pero al menos ambos se permitieron dejar en blanco sus mentes y cerrar sus ojos para sentir el calor del otro. Al menos pudieron apartar todo por unos minutos. Y Kakashi pudo finalmente decidir qué hacer…


Notas finales:

Bueno aquí estamos terminando con el nuevo capitulo. Pues sí todos tuvieron un pco de espacio, incluido taka.. Juugo y Suigetsu son personajes que en lo personal me aprecen muy interesantes. Son personas que se hicieron un hueco en el caorazón de sasuke, pero que tambien fueron dañadas por este. creo que sasuke tiende a a dalr alas personas que quiere para dañrse a sí mismo.. eso es un punto bastante interesante en él. Bueno, como dijo kishimoto en una entrevista Taka y Karin fueron especiales para él.. quizas no tanto como naruto pero lo fueron.. Mucho mas que sakura.. aunque auqi sakura esta tomando el camino de ser al amiga y apoyo que siempre debió ser... Cuando ella se comporta así, realmente se gana mi admiración. Por otro lado.. la relacion yamato Kakashi se va complicando peor yamato ya hizo su jugada.. que sucedera? ya veremos. Obito es otro personaje bastante complicado, pero ahi vemos que de toda maneras queire ayudara su amigo en l o que pueda.. pero sentirá algo más?

Sí Hiashi es parte del consejo..creen que de verdad defienda los intereses del los ninjas.. loe scogieron pues debidoa al tragedia hyuga debería entender... hanabi es elider del clan porque personalmente dnría queb desarrollar a Hinata apra que lo fuese pero no cabe en esta historia, así que hanabi es la líder, aunque veremos que tanto impactaran los Hyuga o no... Me pregutjnaron si aqui tsunade estaba muerta, pues no, pero esta retirada totalmente, a mi aprecer a pesar de que orochi le curara debió haber quedado muy debiol.. en genral todos a exepción del raikage que es un hueso duro de roer y gaara que aun es joven y ya se hizo amigo del shukaku. No se preocupen el tema de tsunade y los otros kages si sera tratado y lo mostrare mas adelante...

Las peguntas.. ¿sasuke regresara al aldea? Hiashi hara algo? bueno o malo? Bueno .. para mi lo "bueno" y "malo" es bastante circunstancial... Naruto hara alguna locura?

ya vamos tomando la senda central.. Nos vemos!Actualizare el proximo domingo!

Alice (Guest) : Mil disculpas por la extrema demora, pero bueno espero que el capi este a la altura. Ya no me retrasare tanto..
es solo que vinieron los examenes luego todo eso del final y...
bueno aprecieron nuevos fandomes de otros animes mejor encaminados...
pero bueno el narusasu es de mis amores mas fuertes asi que no dejaría un fic mío por nada.
Ya estan avanzados los otros capis asi que me tandrás aqui más rapido..espero tus impresiones del capitulo

flying machine (Guest) : Non sabes como me motivaron tus palbras.. no es que dejaría un fic mío al aire, pero me inspiraron bastante
aunque tambien a exigirme , pero bueno ese es el camino que debo seguir
y sí el final y todo el desastre que hicieron con naruto golpea como fan de la series pero que se hace, solo podemos contribuir de esta manera.
Este fanfic tiene muchos snetimientos que la serie me ha inspirado, ademas de cosas que se ven de forma sutil y que quiero hacerlas evidente.
Tambien de otras que se dejaron al aire. Pero gracias alas lindas autoras de fannarts una sigue teniendo inspiracion y por supuestoa su apoyo.
a pesar del tiempo, espero sigas querienda este fic y que me digas que te ha aprecido el nuevo capitulo. Nos vemos el proximo domingo

Camil (Guest): Gracias por tan bellas palabras! Me emocionaste mucho y bueno aqui estoy de vuelta y a ser mas constante...
Bueno, normamente escribo como quiero leer
pues sí a mi tambien me pasa que muchas veces encuentróa un sasuke muy diferente al que siento que el antiguo kishimoto nos mostraba
Sasuke es un personaje dificil de dewscribir porque tien muchos matices.. ahora al sasuke que mostraran pues no hare caso ni al naruto que mostraron en the last...
Para mi no cabe idea ... así que seguiré la linea que nos han ido pronosticando durante el manga.
Sasuke es mi obsesión, así que me esfuerzo mucho con él.. espero que te siga gustando como va y nuestros personajes vana mostras mas rostros
porque para mi un ser humano tiene muchas caras.. Nos vemos y espero tenerte comentando otra vez!