Matrimonio, eso habían dicho antes las cámaras y podían apostar sus vidas a que eso iba a estar en todos los periódicos, revistas y televisión, sino era que ya lo estaba.

"pero quien se habrá creído este imbécil" pensó y estuvo a punto de decirlo en voz alta para que todos escucharan, sino fuera porque sentía el temblor dentro de su cuerpo la "medicina temporal" se estaba deshaciendo, aun así como sus hermanas no decían nada intentaría hacerlo ella, intento articular una palabra, pero de pronto sintió el cálido aliento en su cuello, él se había inclinado y empezó a dejar un camino de besos camino hacia su oreja, sus labios quemaban, era una sensación tal única que la hizo callar de una vez.

-¿Qué…?- el pelinegro que se encontraba en su espalda soplo cálido y coqueto en su oído y como si no fuera suficiente mordió el lóbulo de esta. Kaoru solo pudo reaccionar dando un salto de impresión, luego sintió unos brazos en su cintura que la acercaban más hacia en otro cuerpo

-shhhh preciosa, no arruines el momento, todos nos están mirando- hablo cerca de su oído para que nadie más los oyera y lo logro, simplemente las reporteras escribían con una sonrisa en el rostro diciendo cuan enamorados estaban. Intentó zafarse de su agarre lo único que lo logro a cambio fue ser atraída más cerca.

-no, chica mala, recuerda que aun necesitas esto- metió sus dedos a la boca y lo saco poniéndolos al frente de sus ojos mostrando la salibosidad que traían –¿porque crees que no te bese de la forma que hubiera querido?- entonces ella recordó que cuando anteriormente la había besado solo junto sus labios a los suyos mas no introdujo su lengua, se sintió aliviada en ese momento, pero ahora deseaba que así lo hubiera hecho, "maldición ¿es que este nunca baja la guardia?" volteo a ver de nuevo a sus hermanas, vio que momoko ya había reaccionado pues hablaba con el estúpido del pelirrojo.

-entonces ¿Qué demonios es esto?- dijo con los dientes tan apretados y tensos sin dejar de mirar hacia el frente, pues aunque lo intentara el agarre de brick era fuerte, era obvio que no quería quedar mal frente a las cámaras, tenía pensado hacerlo, pero obtendría una respuesta más rápido si por solo ese momento no le llevara la contraria.

-momo, es lo que ves, nuestro compromiso- ¡ja! Por qué habría pensado que no le saldría con una respuesta de esas, estúpida y sin contenido

-no recuerdo haber dicho que quería atarme la soga al cuello contigo, o bueno lo que llamas matrimonio- le dio un codazo que el recibió al parecer con gusto por que comenzó a reírse, entonces él deslizo su mano desde su hombro hasta entrelazar sus dedos y subirlos a la altura de sus labios para darle un beso en el dedo anular, luego lo saboreo con su lengua – no, no lo has hecho…pero lo harás cerecita-

Lo dijo con una seguridad que la dejo helada, estaban mal, ella sabía que si hablaba con ese convencimiento algo tramaba, era lo suficientemente inteligente para aceptar que él también lo era, y mucho, temió por ella y sus hermanas –tenemos que hablar en este momento- ni se inmuto por el tono de amenaza de ella, simplemente la soltó suavemente e hizo una señal a sus hermanos con la cabeza para que lo siguieran, la tomo de la mano y la llevo hacia adentro

-saldremos en un momento, ellas necesitan descansar un poco, ustedes disfruten de la fiesta- alcanzo a oír del menor de ellos, volteo a ver y se estaba haciendo cargo de los reporteros con una cara angelical, ninguno discutió nada y se esparcieron, cuando el volteo cambio la cara a una seria, eso dio miedo, y jalo a miyako pues ella aun no salía del shock, atrás venían kaoru con una mirada asesina y butch como si nada hubiera pasado y al frente brick con una sonrisa, si ellos eran de tener cuidado.

-bueno, ¿y de querías hablar?- hizo la pregunta más estúpida del mundo, lógicamente el sabia a lo que ella se refería pero prefirió esquivarlo, lo siguió con la mirada hasta que se sentó en el gran sillón de la sala, seguido por sus hermanos y como estos sostenían a sus hermanas las sentaron sobre ellos, aunque, ellas como si sus piernas quemaran se levantaron al momento, se quedaron viéndolas con una ceja arqueada y cara de diversión mientras se posicionaban al lado de la mayor.

-no le des vueltas al asunto, sabes porque estamos aquí- dijo ya exasperada momoko al ver sus caras de tranquilidad, parecía como si no acabaran de anunciar su "compromiso" sino la hora del té

-no lo sé, podrías especificar un poco- comenzó a ver su celular con aburrimiento – o ¿ustedes saben?- la pregunta era para sus hermanos, el pelinegro saco un cigarrillo y lo encendió, -no tengo idea- dijo soltando en humo hacia arriba, el otro solo levanto los hombros el símbolo de ignorancia sobre el tema, y siguió leyendo el libro de bolsillo que había sacado segundos antes.

Después de aquello se escuchó gruñidos, podrían compararse con los de una leona, pero no, solo era su hermana intermedia, a quien se le había ido al carajo el último gramo de paciencia que le quedaba, camino peligrosamente rápido hacia el ojiverde, el solo levanto la vista perezosamente a verla cuando ella llego, justo a tiempo para que kaoru tomara el cigarrillo de su boca lo arrojara al suelo, pisándolo para extinguir la llama.

-si no querías que fumara solo tenías que decírmelo- apunto a decir mientras la miraba con una sonrisa en el rostro

- cállate y quita esa puta sonrisa de la cara, quieren especificaciones, pues bueno el espectáculo que acaban de dar allá afuera: reporteros, fiesta, sobre todo MA-TRI-MO-NIO, dejen de hacerse los desentendidos que no les queda. Ahora respondan, ¿Qué es toda esta mierda?- termino de decir aquello kaoru, y los observo comenzar a reírse, de un momento a otro su risa fue apagándose y se pusieron tan serios como querían desde un principio, aunque lo estaban reconsiderando pues sinceramente daban escalofríos.

-por favor siéntense- esta vez hablo el menor, ofreciendo en sillón que se hallaba delante de ellos, aceptaron no por que estuvieran cansadas o no quisieran negar la hospitalidad, sino que estarían lejos, entre más mejor, ocupo cada una su lugar al frente de su contraparte.

-no hay mucho que explicar, ustedes se casaran con nosotros porque es lo mejor en muchos sentidos- siguió hablando el rubio, aunque al igual que el mayor dio una respuesta que no decía nada

-Están sobrepasando los límites de la locura -lo acusó miyako entrando por primera vez en la conversación-. Si mal no recuerdo, nos odian-

-no usaría la palabra odio para describir lo que sentimos por ustedes- hizo una pausa el ojiazul mientras miraba fijamente a la menor –porque no sentimos nada por ustedes- dijo cortante –es estúpido creer que todo esto llevaría consigo algún sentimiento, así es mejor ¿no?-

-siguen sin responder la maldita pregunta, al menos ¿Por qué no nos dijeron antes?- momoko siguió el hilo de la conversación que había cortado antes hablar de los sentimientos

-porque hubieran dicho que no- dijo butch respondiendo -yo pensé que estarían felices después de todo somos ricos-

-obvio hubiéramos dicho que no porque todo esto es una pendejada- ya estaba comenzándose a impacientar y eso que la ojos de fuego era conocida por su paciencia

-además el dinero lo podemos ganar nosotras – hablo nuevamente

- ¿ah sí? ¿y cómo?- se refirió el mayor de ellos, tenían razón, en esa risa de arrogancia, no era nada fácil ganar dinero –miren, esto puede ser una oportunidad única, nuestro padre ya autorizo esto- eso era el colmo, eran hermanastros, aunque el señor him se notaba que eran de los padres que acolitaban todo y ni preguntaron por su madre estaba claro que ella dio brincos de emoción cuando escucho la noticia

-falta la autorización más importantela de nosotras- eso era una especie de jaque mate, no se esperaban que supieran jugar ajedrez mejor que ellas

Brick hizo una mueca de fastidio –no me gusta explicar, pero la situación lo amerita, este arreglo puede ser fructífero para ambos lados, ustedes necesitan dinero, nosotros lo tenemos. Sabemos de sobra que quieren largarse- había dado justo en el clavo –pueden hacerlo apenas nos divorciemos-

Esto dentro de ellas despertó una emoción interna que se desvaneció apenas recordaron quienes estaban sentados al frente, kaoru se levantó sobresaltada de su asiento y miro a su hermanastro –no seré tu esposa butch him-

El repitió la acción de ella levantándose de su lugar, Las siguientes palabras que pronunció él, fueron suaves y seductoras, haciendo que el corazón le latiera de manera irregular.

-¿No? Ya lo veremos

Ambos tomaron su lugares de nuevo, el corazón de ella aun retumbaba, porque sabía exactamente lo que el imbécil había querido decir, su cuerpo lo gritaba, se acabó el efecto de la medicina temporal, como lo había podido olvidar, no podía alejarse de el a menos que tuvieran sexo, y primero se cógela el infierno antes de eso, levanto a verlo esa sonrisa de suficiencia que tanto lo caracteriza adornando su cara, ¡mierda! Menudo cabrón, comenzó a temblar, lo necesitaba, sus hermanas tocaron sus hombros tenían el rostro triste.

-si me disculpan- dijo butch tomando a kaoru de sillón y cargándola cual princesa, rumbo a la puerta.

-no se dejen influenciar por esto, no lo hagan- fueron las ultimas desesperadas palabras de su hermana antes de que cerraran la puerta

Momoko volteo a ver a brick quien nuevamente se concentró en su celular, pero que demonios tanto miraba, bueno no importaba, él ya sabía la respuesta que le iba a dar

-¿durante cuánto tiempo estaríamos casados?, y ¿en que los beneficia a ustedes?- dijo pasándose la mano por su cabellera naranja, levanto la cara del celular y curvo una sonrisa

-que interesante- giro su cabeza un lado, parecía desconcertado pero era una vil mentira

-déjalo ya, bien sabes que no podría dejar a mi hermana sola, responde- exigió colérica

-cálmate cerecita, seria por un corto tiempo, un año para ser exactos- había dicho corto, tenía que enseñarle el significado de esa palabra

-los beneficios para nosotros también serían beneficiosos para ustedes, nuestro padre nos heredara el patrimonio familiar, serán las esposas de los presidentes de las compañías más poderosas, el dinero lo manejaremos nosotros por su puesto, pero puedo jurar que no les faltara nada, estén casadas o divorciadas, serán libres en la medida de un año, no nos tendríamos que volver a ver nunca, ¿no es perfecto? Cualquiera aceptaría esto- termino su discurso él ojos de fuego

-¿entonces por qué no se casan con cualquiera?- infirió miyako, lo que causo una duda también en su hermana

-porque pequeña, es más fácil con ustedes, nosotros no sentimos nada por ustedes ni ustedes por nosotros, evitaremos momentos desagradables como los que podría tener una pareja normal, incluso los chantajes, las escogimos porque ustedes solo nos utilizaran, como nosotros a ustedes, tómenlo como un "win-win"- (autora: se refiere a las estrategias de negociación en las que se busca que ambas partes se vean beneficiadas)

-entonces solo "fingiremos" tu brick him, no te me meterás en mi vida, como yo no me meteré en la tuya, el dinero llegara cada vez que lo solicite, no abusare claro esta, no quiero nada de demostraciones de afecto que no sean absolutamente necesarias, nos iremos en un año ni un día mas ni un día menos y nos seguirá llegando lo acordado, ¿me comprendes?-

-cada palabra- dijo con un rostro de júbilo el cual no se molestó en ocultar

-lo quiero todo por escrito- el asintió restándole importancia, al fin y al cabo lo pensaba hacer siempre le ha gustado hacer las cuentas clara y el chocolate espeso

-miyako empaca tu ropa- sentencio con tristeza le dolía demasiado decirle aquello a su hermana, la menor levanto la vista tan atónita como los otros de en la sala

-¿para qué?- alcanzo a decir entrecortado

-hermanita, te iras mañana a primera hora- la cara de su hermana le dolió, no decía nada pero sus ojos hacían muchas preguntas –no te preocupes te daré la dirección del lugar al que quiero que vayas, tengo algo de dinero, luego te mandare…- no pudo seguir cuando miyako derramo su primera lagrima –no te pongas así, mañana te espera un largo-

NO!- resonó en las paredes el eco de una voz muy enojada interrumpiendo, ambas voltearon a ver el provocador de aquel estruendoso sonido, boomer estaba fuera de su asiento respirando fuertemente -¿Qué te hace creer que ella se ira lejos de aquí? Ella se quedara, es mi prometida-

-miyako no tiene nada que ver aquí, se puede ir, kaoru y yo seremos las esposas de tus hermanos, debe ser más que suficiente para tomar el patrimonio, mi hermana no entra en el pacto, estará tranquila en un lugar lejos de aquí-

-¡NO!- esta vez no había sido boomer, bajo la mirada, las lágrimas de la cara de miyako bajaban sin cesar –NO, ¿Por qué me quieres mandar lejos? Me quedare, pasamos por todo juntas, incluso cosas peores que estas, las apoyare y si me tengo que casar…que así sea- no había visto tal determinación en su hermana nunca

-¿entiendes la magnitud de tus palabras?- tubo que preguntar le daba la oportunidad de arrepentirse

-claro que si- dijo con igual determinación

-bien- amplio su sonrisa –gracias miyako- la abrazo –y tú- señalo al rubio que ahora tenía una cara de tranquilidad no como la de hace un momento parecía que fuera a explotar de la preocupación –será mejor que la cuides, tendré mis ojos en ti- el alzo sus manos para que se tranquilizara

-si ella sigue el acuerdo, no veo por qué salga herida- nuevamente estaba esa actitud tosca como la de sus hermanos, sin embargo saco un pañuelo de su bolsillo en la camiseta perfectamente doblado y se lo facilito a su ahora prometida, no espero ni un gracias y se fue a sentar con su hermano

Justo en ese momento se abrió de la puerta, y entro kaoru siendo cargado por butch igualmente como salió pero esta vez agitaba los brazos y piernas con afán de bajar, él no le hacia el mínimo caso, ella tenía un rasgo peculiar, la cara completamente roja y él una sonrisa triunfal.

¿Qué habrá pasado allí?

La dejo delicadamente donde la había encontrado, al lado de sus hermanas, se arrodillo y le dio un pequeño beso en los labios y se fue dejándola gruñendo de rabia

¿Qué carajo había pasado allí?

-bien, entonces ¿Cómo les fue?- pregunto el pelinegro sentándose regocijado en el sillón

-habrá boda- respondió el rubio mordiéndose el labio

-excelente-

-ay no, les dije que no se dejen llevar se hubieran podido ir- dijo kaoru cuando abrió los ojos como platos al escuchar el comentario

-vinimos aquí juntas, nos vamos juntas, ¿entiendes?- dejo claro la ojiazul, la morena solo pudo resoplar con resignación, sabía que cuando se ponían así no había quien les sacara la idea de la cabeza, y en cierta medida le quitaron un peso grande, no quería hacer eso sola.

-tengo una hoja en la cual ustedes aceptan la idea, mañana tendremos el documento original con términos y condiciones para que ustedes lo revisen, esto es para… ya saben, que no se arrepientan en el transcurso- acaso era posible dar reversa, se preguntaron ellas ante las palabras de brick, mientras saco de un estante en la biblioteca una hoja, se la entrego junto con un bolígrafo, allí especificaba que aceptaban la "propuesta matrimonia temporal" y no daba paso a echarse para atrás mientras se organizaba el resto del acuerdo, cerraron los ojos mientras asimilaban todo eso, firmaron

Tomaron la hoja para revisar y comenzaron a reír los tres

-que firma más ingeniosa- apremio con humor boomer

-kaoru matsubara, que Dios-

-miyako matsubara, se apiade-

-momoko matsubara, de nuestra alma-

Después de que ellos firmaran, estuvieron en segundos al lado de ellas, tomaron sus manos, justo antes de salir. Se detuvieron.

-miyako acompáñame- después de decir eso entraron a la habitación que quedaba junto a la puerta

-espera ¿Qué?- escucho decir a momoko antes de cerrar la puerta

-no interrumpas cerecita, ven- la jalo a la otra habitación

-¿Qué demonios? Butch ¿Qué pasa?- frunció el ceño kaoru

-déjalos- y también se sintió jalada pero esta vez fue a la ante sala la cual solo había un sillón la sentó sobre el.

Azules

Miyako se sentó impaciente en la silla de madera que se encontraba en un extremo de la habitación

-¿Qué es?- apuro

-todavía sigues enojada ¿no es así? , vamos a casarnos pronto no deberíamos estar enojados- restó importancia al asunto

-y tú enojado ¿Por qué?-

-cielo, me dejaste firme, ¿a qué hombre le gusta eso?- tomo sus manos y les empezó a dar pequeños besos en cada dedo y en la delicada mano

-culpa tuya- se soltó ásperamente de él, miro como se alejaba su mano y boomer deformo su cara angelical ahora en cambio era completamente seria y fría

-tendrás que asimilar mi tacto- volvió a tomar su mano bruscamente y apretó –como en el laberinto ¿recuerdas?- estaba segura que eso era una burla –lo entiendes ¿verdad? Ángel- miyako solo asintió mirando su mano con dolor

-boomer me…duele- al parecer el despertó de un trance y la soltó, pero en lugar de disculparse hizo una pregunta que la desconcertó -¿no pensaste por un momento en irte?- aun confundida negó con la cabeza, y a dar total explicación a la pregunta pero él la callo con un dedo sobre sus labios

-no es necesario, lo importantes es que dijiste que no-

-boomer, ustedes esconden algo- el abrió un poco los ojos pero se tranquilizó al instante –no me responderás, yo lo sé, solo no lastimen a mis hermanas- ella sentía que no importaba, pues kaoru y momoko siempre eran las que afrontaban todo con tal de que no le pasara nada a ella, no estaría mal que de vez en cuando las defendiera

En le dio una sonrisa de amabilidad, si fue sincera o no, no lo noto en el momento, se sentó sobre ella con una pierna a cada lado, fue totalmente sorpresivo –cierra los ojos no te hare daño- ella arqueo la ceja, le pedía un voto de confianza cuando no confiaban nada uno al otro, el rodo los ojos -¿de qué temes? Si lo hemos hecho casi todo- bueno punto para el rubio no se podía hacer la santa ahora, además tendrá que hacerlo en público, cerró los ojos esperando la ocurrencia de aquel hombre sobre sus piernas.

Sintió algo frio en pasando por su dedo, no lo podía creer, debía ser mentira. –jamás me arrodillare, pero tenía que dártelo- abrió sus ojos lentamente y en su dedo anular estaba el anillo más lindo que jamás imagino, le quedaba perfecto, una piedra preciosa en azul cristal -¿bonito?- dijo a la falta de palabras de miyako –precioso- dijo por inercia al darse cuenta de lo que había dicho era tarde él la miraba con una sonrisa satisfactoria, se levantó y la ayudo a hacerlo

-se nos hará tarde- comenzó a caminar, se detuvo en la puerta de golpe.

-¿pasa algo?- entonces el rubio volteo rápido y le dio un fugaz beso en los labios

-ahora si vamos-

Rojos

-¿a qué vinimos?- dijo de mala gana momoko

-¿debo tener razones?- se sentó en un sillón del lugar y como ya no habían más ella se quedó parada

-claro que sí, no vine aquí por gusto-

-sin embargo vinimos- señalo sus piernas para que tomara asiento, a lo que por cierto ella negó

-¿el rey siempre consigue lo que quiere?- la cabellos de fuego rodo los ojos

La carcajada cargada de sensualidad de él le provocó un estremecimiento en la columna vertebral.

-Así es siempre. No te pongas así, Ustedes nos necesitan. Me convertiré en tu protector y esposo. No es un destino tan terrible ¿verdad?- tomo su mano u la jalo para dejarla sentada en sus piernas, aparentemente él le gustaba esa posición

-no, dijimos que no demostraciones de afecto- brick torno a su cara inocente que no se la creía ni el mismo

-pero no estamos haciendo nada- la tomo del rostro la jalo para así besarla –esto si es algo- dijo al dejarla, y se acercó a su cuello y escudriñar con su lengua el cuello –esto también- luego sonrió –pero solo estas sentada en mis piernas-

Momoko levemente sonrojada intento levantar más él lo impidió –cerecita estira la mano- lo dijo pero no espero respuesta solo trajo su mano y coloco el anillo, le pareció muy bonito era como hecho por los dioses, delicado y con piedrecillas rubí, mas ella no mostro emoción alguna

-gracias- hablo sin emoción –está muy…¡ahhh!- el jadeo salio de su boca pues su ahora prometido había mordido su cuello -¡brick¡-

-ahora si estas despierta, no me gusta esa cara de poker…no conmigo-

-¿Qué te has creído?- pregunto indignada

-no, no me creo, soy tu prometido- la levanto cuando él lo hizo y la jalo nuevamente para afuera, con una sonrisa de picardía

Verdes

Moviéndose incómoda entre la mirada curiosa de butch se posiciono en frente de él cruzada de brazos

-¿y?-

-¿si preciosa?-

-te hagas el idiota, ¿Qué hacemos aquí?-

El comenzó a reir –no habrá frase en la que no me insultes ¿verdad?-

-no, si puedo evitarlo-

-como sea estoy aquí para esto- saco de su bolsillo un cofrecito lo abrió. Tenía un anillo muy lindo con verde esmeralda, sin decir más él se lo puso, le quedaba muy bien debía admitirlo, pero no se dejaría comprar con eso, se lo quito y lo boto al suelo

-no quiero nada de ti- él se quedó callado por unos segundos mirando el anillo que yacía en el suelo

-era de mi madre- ay, por Dios que había hecho, se sintió muy mal se agacho inmediatamente a recogerlo mientras él seguía cabizbajo, no lo estimaba en nada, pero no quería verlo así. Se puso el anillo de nuevo-es muy hermoso-

-lo sé- mierda ahora si lo había jodido, se acercó a él y le levanto el rostro, su monotonía no le gustaba nada, aunque odiara admitirlo lo prefería arrogante

-me lo pondré- aseguro kaoru

Butch la beso como unos minutos antes lo había hecho cuando la cargo y se la llevo pero esta vez ella se dejó.

-eso también lo sé- la tomo de la mano la llevo afuera encontrándose la pareja de los recién prometido

…rumbo afuera…

Este capítulo es dedicado para una especial hermanita que tengo por ahí, quien más si no mi dulce maniaca, comienza su vida como escrito y lo hace de la mejor manera, esfuérzate

Agradecimientos a:

AnitaFH

pato262

bets garcia

Phanyg

Yolotsin Xochitl

MLPKangel