PERDÓN!! Siento mucho la demora, pero no he tenido tiempo para nada, estoy saturada en exámenes u.u
Espero les agrade el capitulo, ya saben, si les gusto la historia agreguen alertas y dejen sus review!!
Recuerden que este fic es categoría M ; más adelante habrán lemmon's!
Capitulo 4
En el capitulo anterior:
Un, murmullo recorrió la sala y algunas personas se adelantaron para felicitarla.
Una mano toco su espalda haciendo que Bella se sobresaltara, se dio vuelta rápidamente.
- hola soy Jacob Black- le tendió su mano- trabajo en finanzas
-Ah, hola- Bella tragó saliva y sonrió al estrechar la mano de él, temblando un poco, lo que el noto.
- ¿Su debut en la oficina ha sido estresante?- sonrió con su increíblemente blanca dentadura.
- un poco.
Se reprendió mentalmente por reaccionar de manera tan violenta cuando alguien la tocaba de manera sorpresiva. Además el rostro del chico era amable, no podía negar que era muy guapo, moreno, alto y fornido, con un pelo negro azabache corto y unos grandes y expresivos ojos color caramelo.
- lamento haberme sobresaltado, señor Black. Estaba distraída.
- no dejes que el jefe te oiga decir eso, las distracciones están prohibidas en la oficina- le comento sonriendo. Miró a través del salón donde Edward Cullen los observaba.
- y de hecho, al parecer, no se ve complacido, alomejor la necesita- pestañeo antes de alejarse- ¿y quien en su sano juicio no lo haría?
Bella se mordió l labio y cruzo la habitación en respuesta al movimiento de mano de su jefe.
Regresaron juntos al despacho. Bella se preguntaba cómo había sido capaz de besarlo, si hubiera estado despierto emitiendo su abrumador aire de autoridad. Miro de reojo y un hormigueo recorrió su espalda cuando miro por el rabillo del ojo su bien formada boca, y recordó cuando él le devolvió el beso.
El se dio vuelta y vio que ella lo miraba, se seño se frunció interrogante
-¿hay algo que quieras decirme?-
- no…yo…- balbuceo nerviosa mientras inventaba una excusa para estarlo mirando- me preguntaba para cuando desea la acta tipiada.
Edward la sujeto por el brazo mientras daban la vuelta por la esquina del corredor, y Bella se puso tensa al sentir el calor de su fuerte mano atravesar la tela de la blusa.
De forma furtiva se alejo de Edward y este bajo la mano, entrando a las oficinas de la dirección.
- contestando a tu pregunta anterior, no espero milagros, pero si una competente interpretación y precisión, así que tómese su tiempo para que lo haga correctamente.
Bella se mordió el labio, si eso era no esperar milagros le gustaría saber que era.
- creo que lo encontrara disponible todo en algún lado. Hay muestras de la presentación en el archivo de la oficina.
- me las arreglare, gracias señor Cullen
- bien- sonrió satisfecho y volvió sus desconcertantes ojos verdes . Bella contuvo el aliento preguntándose que vendría a continuación.
- está un poco pálida, y no comió nada en la sala de juntas. ¿Está a dieta o algo así?
Ella movió la cabeza nerviosa al sentir que el noto su nerviosa reacción ante Jacob Black.
- soy pálida y no, no estoy a dieta, solo no tengo hambre.
El se encogió de hombros y su rostro no expresaba ninguna emoción.
- hay una cafetería para el personal en el pasillo, si quiere puede tomar un bocadillo- camino a su despacho- mientras tanto, si tiene algún problema, estaré en mi despacho durante una o dos horas.- pondré llamadas directas a mi despacho por esta tarde, normalmente me gusta que mis llamadas sean ''tamizadas'' antes de pasármelas, pero le dejare libre por hoy.
Bella no podía creer su suerte, el computador era el mismo que había usado en Bronte y Cía. Su impresora era más sofisticada pro se manejaba bien con todo el equipo.
Las dos horas siguientes pasaron como un rayo, el teléfono sonó con frecuencia y fue un alivio no tener que detenerse para contestarlo, por lo que se asusto al sentir el intercomunicador sonar.
- ¿si señor Cullen?- dijo sin aliento.
- tómese un descanso señorita Swan- su voz sonaba más ronca y profunda por teléfono, un hormigueo volvió a recorrer su columna- tome un té o lo que quiera en la cafetería y tráigame un café cuando vuelva. Solo, sin azúcar.
-si señor Cullen
La cafetería del personal estaba casi vacía, solo había un par de chicas hablando tranquilamente en un rincón, y levantaron la vista para observarla.
- ¿eres nueva?- pregunto una. Era rubia, bajita y menuda – no te he visto antes ¿verdad?
-no- Bella tenía la sensación de que hablaba con la chismosa de la oficina y no creía que Edward Cullen se sintiera feliz si ella le proporcionaba datos- he empezado hoy aquí.
-¡la nueva secretaria de Edward Cullen!-gritaron al unísono las chicas
-si-reconoció Bella con cautela
-bueno eso fue rápido, el asiento de Jessica aun no se ha enfriado y el ya lo ha llenado-comento la rubia- no veo porque él no nos dio el trabajo a una de nosotras.
La otra chica que tenía cara de ratón gimoteo
- eso habría complacido a su dama…no lo creo. No estará muy complacida cuando sepa de estas noticias tampoco.
Se levantaron ansiosas por irse y pasar la nueva información. La rubia puso una mano sobre el brazo de bella y confidencialmente le dijo
- afortunada…él es sorprendente- reviso la apariencia de bella- disfruta lo que puedas mientras lo tenga. En cuanto Jessica se entere se recuperara de inmediato.
Se fueron y bella las oyó reír por el pasillo. Tomo un panecillo y una taza de té, y se sentó en un rincón junto a una ventana, pensando lo que la chica le había dicho. Era obvio que Jessica Stanley no era muy popular entre las otras chicas, la mayoría debía tenerle celos ya que al parecer todas iban detrás de Edward Cullen.
Llevo consigo el café para su jefe, encontró la puerta abierta. Iba tan concentrada en la taza de café que casi la derrama al ver una pareja abrazada que se separo al entrar ella al despacho.
Con sobrehumano esfuerzo, enderezo la taza en el platito y trato de ocultar su bochorno.
- espero no haberlo tenido demasiado tiempo esperando su café- trato de disimular su estado de perturbación.
- en absoluto- no había vergüenza en la respuesta de Edward Cullen, que no quito su brazo de la cintura de la mujer mientras le indicaba a bella que pusiera la tasa sobre su escritorio- ¿podrías conseguir otra para Tanya?
- por supuesto- Bella había reconocido a la joven actriz. Era difícil equivocarse con ese reluciente cabello rubio rojizo y esa amplia y figurante sonrisa.
- oh, no te molestes Eddie, yo debo marcharme pronto-se aparto un grueso mechón de pelo de sus ojos con un gesto arrogante- ¿no me presentas?
- si, por supuesto, esta es Bella Swan, que ha entrado para remplazar a Jessica que tuvo un accidente- se giro hacia bella y le dijo- supongo que conoces a Tanya Denalí.
- si por supuesto- acepto Bella con una sonrisa- mi compañera de apartamento es una gran admiradora de la señorita Denalí- y como sonó un poco cortante, se apresuro a añadir- y yo también, por supuesto.
- gracias- la mirada de Tanya era glacial- estoy segura de que Eddie es muy afortunado de haber encontrado a alguien competente para cubrir con tanta rapidez el cargo. La mayoría del personal de agencias es notoriamente inepto en la actualidad.
''oh, eso me pone en mi lugar'' pensó Bella. ¿Serian celos personales o se extendían a cada mujer que se encontrara a corta distancia de Edward?
Se dirigió hacia su escritorio para seguir trabajando mientras Tanya Denalí arrastraba Edward hacia su despacho y cerraba la puerta con fuerza.
Bella no se dio cuenta de que se abría de nuevo hasta que sintió una mano en su hombro. Con un grito sofocado se retiro y volvió el rostro hacia su jefe.
- lo…lo siento, por un momento pensé…
- que yo iba a atacarla, a juzgar por su reacción
-no, solo fue que me dio un gran susto, estaba muy concentrada- respiro profundamente- ¿necesita algo?
- solo mi café- extendió la mano y tomo su taza del escritorio.
- relájese, no creí que fuera usted tan nerviosa
- lo siento señor Cullen.
- será mejor que se vaya, ya ha hecho bastante por hoy.
Bella comprendió que era una despedida y trato de mostrarse perturbada. La señorita Denalí probablemente no podía quedarse mucho tiempo y era obvio que quería aprovechar lo poco que tenia y ella definitivamente sobraba.
-¿Dónde rayos has estado?- Alice estaba sentada en la cocina con un plato de ensalada frente a ella- empezaba a preocuparme..
Bella cansada de dejo caer en el sofá y se quito los zapatos mientras estiraba las largas piernas.
- he estado trabajando- miro la ensalada-¿esto lo que hay para comer? Me muero de hambre.
-yo también- Alice parecía molesta- espere cuanto pude por si traías algo…quizá una pizza..- se detuvo- ¿Qué quieres decir? ¿Trabajando todo el día?¿Donde?
- eres tan rápida en comprender las cosas que a veces me sorprendes- comento Bella
- deja de hacer teatro- Alice empujo su pato- cuéntame todo
- he tomado un puesto temporal en la Corporación Cullen, para sustituir a la secretaria del Director que ha tenido un accidente.
Alice dio un grito de emoción y se sentó de rodillas en el sofá donde estaba Bella
-¡¿trabajas para Edward Cullen?!-
- sí, ¿lo conoces?
- claro!, siempre aparece en los periódicos, es guapísimo
Las fotografías no le hacían justicia pensó Bella.
- el no está mal. Es un poco perfeccionista
- y un tirano por lo que parece- Alice la miro de pies a cabeza- espero que el no intente nada, o si no, tendrás que ponerlo en su lugar.
- no creo que lo intente…tiene novia
- ¿desde cuándo eso es una garantía?- inquirió Alice desdeñosa
-por que la he conocido esta tarde, y te aseguro que aunque quisiera no obtendría ni una mirada, ella es espectacular.
Se dispusieron a pedir comida china para celebrar.
- Bella ha que no sabes- le dijo Alice con carita de niña pequeña- ¡conseguí dos entradas para el estreno de la nueva película de Tanya Denalí!! Así que sábado iremos a verla y después te invitare a cenar. Quizás podríamos ir a bailar después, no sé…
Al mirar el rostro resplandeciente de Alice, Bella trato de sentir alguna excitación, pero no pudo evitar sentir que sentiría más placer quedarse en casa y ver televisión.
