NOTAS DE AUTOR AL FINAL…
Una mágica noche
Peter estaba en la sala común, la cual era una habitación acogedora en la que no eran interrumpidos ningunos de los reyes a menos de que fuera una emergencia, los cierto es que nunca se había sentido tan agotado en toda su vida y eso que reino 15 años en Narnia. Había pasado tantas cosas en la semana que muy pocas veces tenía el tiempo para estar relajado o incluso estar con sus hermanos, eran muy pocas las veces que los había visto en esta semana; pero estaba muy contento de ver que Narnia se recuperaba y que la paz se había establecido por el momento. Lo que más le emocionaba es que esa noche sería la celebración del nombramiento de Caspian como nuevo rey, podría pasar una noche con sus hermanos y amigos, hace tanto que no disfrutaba una fiesta.
Sonrió ante el recuerdo de ver a sus hermanos tan alegres por la noticia de un nuevo baile, era como darles un regalo en Navidad. Pero sus recuerdos se volvieron vivencias cuando entro su pequeña hermana como un remolino y corrió hacia donde estaba él.
-Wow Lucy… No deberías estar alistándote para esta noche?
-Es lo mismo que yo le decía.- dijo Edmund entrando con cara de dormido y molesto. Peter se rió pues de seguro que Lucy lo había despertado de su siesta.
-Es que quisiera poder platicar con ustedes antes del baile.- dijo emocionada la pequeña reina
-Por que siento que es un alocado plan que quieres realizar y nos quieres de cómplices.- dijo Peter sospechando de las intenciones de su hermana.
-Que comes que adivinas.- seguía riendo la niña
-Lucy…- dijo Edmund con pocas ganas.- No pudiste esperar a que me levantara?
-No.- respondió con cara de que era obvio.
-Y que es ese plan que trabaja en tu mente?- pregunto Peter
-Bueno como ya saben Caspian esta enamorado de nuestra hermana y como no han tenido mucho tiempo para estar juntos creo que la fiesta es el lugar perfecto para darles algo de tiempo no creen?
-En eso tienes razón.- dijo Edmund.- Lo cierto es que ninguno de nosotros a estado con Susan mucho tiempo.
-Ni siquiera nos ha explicado que sucedió después de lo del castillo.- dijo Peter.
-De eso nos ocuparemos después, que no ven que no sabemos lo que siente Susan por él.
-Eso es muy obvio Lucy, esta embobada por el rey.- dijo burlón Edmund
-Puede que nosotros la conozcamos pero Caspian no tiene ni pizca de idea de lo que ella siente por él.- dijo Peter
-Por eso quiero que me ayuden, ya tengo todo listo lo único que falta es que los guiemos al balcón sureste del salón.- dijo emocionada Lucy
-Bueno nos lo repartiremos uno y uno Ed.- dijo Peter
-Pet, estas muy cooperativo, no estas celoso de que nuestra hermana tiene un galán?
-Al principio si, pero Caspian se ha ganado nuestra aprobación y sabes que lo considero como otro hermano ya.
-Bueno en eso tienes mucha razón.- dijo Edmund- Y donde se encuentran nuestros tortolitos?
-Caspian esta en su cuarto.- informo Lucy.- Y Susan se estaba bañando.
Susan se encontraba en la tina con el agua caliente tratándose de relajar por unos momentos antes de la fiesta. Esa semana si que fue muy pesada para ella y no había tenido ningún momento para poder platicar ni con sus hermanos y Caspian acerca de lo que había sucedido. Entre la restauración de Narnia y sus compromisos, no solo de reina ahora también como líder de los espíritus, la habían dejado totalmente agotada tanto física como mentalmente y había momentos en los que ya no se sentía como la joven que era. Tenía tantas ganas de dejar todas sus obligaciones a un lado y poder divertirse un rato con sus hermanos pero lo que más quería desde que regreso a su cuerpo era poder pasar con el nuevo rey unos momentos para poder decirle sus sentimientos. A quien engañaba seguía sin poder atreverse a confesárselos, el tiempo tampoco le había ayudando y lo cierto es que no podía expresarle sus sentimientos así no más ahora que ambos tenían muchos compromisos y obligaciones. Ella tenía que comportarse al nivel de lo que era ahora y no como una adolescente por más que lo quisiera, tenía que controlar sus sentimientos.
Susan salio de la tina, se puso la toalla y se fue a la habitación que le habían dado, en una silla estaba una bata de seda de color azul rey la cual se puso y con la toalla se enredo el cabello para que absorbiera el exceso de agua. Volteo a su cama y observo el vestido que llevaría esa noche; no pudo contenerse, lo tomo y empezó a dar vueltas con él riéndose como la adolescente que era y disfrutando del momento. En eso por el espejo pudo ver que había alguien en su habitación, cuando volteo a encararlo se fijo que era Aslan.
-Hola Aslan.-dijo apenada de que el león viera lo que había hecho, el gran rey rió ante la diversión de Susan.
-Por que paras querida? Era notorio que te la estabas pasando muy bien.
-Ahh, ya no importa.- dijo Susan volviendo a su papel serio.- Que es lo que sucede Aslan?
-Querida, tu más que nadie sabes que comparto el poder que se te ha otorgado, se cuando estas feliz y cuando no lo estas; es por ello que he venido a verte… Haz cumplido con tu papel pero no por tus obligaciones quiero que te vayas perdiendo Susan. Al hacer tu sacrificio entendiste que es esencial nunca ocultar las emociones que tenemos, sin ellas terminamos siendo seres inanimados y el mundo se torna más sombrío. Eres una reina pero primeramente eres una joven que debe de sentir y conocer de la vida.
La joven se quedo viendo al león, era lo increíble lo que las emociones podían expresar y ella ya había experimentado en muchas ocasiones que con solo el conocimiento de ellos se podía saber el problema que tenía la persona. Pero sabía que Aslan tenía razón, en sus palabras encontró el alivio que necesitaba; cerro los ojos y escucho lo que su corazón quería que hiciera.
-No se sienten de repente muy alegres?- pregunto sonriente Edmund
-Siii, -rió Lucy
-Que increíble sensación.- termino Peter sonriente
Y no solamente ellos eran los que denotaban alegría todos dentro y en los alrededores del castillos reían y se divertían como nunca, era como si algo les hubiera transmitido una gran cantidad de felicidad.
Caspian se encontraba en el balcón de su habitación viendo hacia su pueblo, podía ver que todos estaban tan felices y con una disposición de realizar lo que fuera.
-Al igual que yo.
Todo el salón estaba iluminado con velas, adornos de Narnia y Telmar, por todos lados había comida en abundancia al mismo que las bebidas. Desde esa tarde todo era alegre y todo el pueblo se divertía en aquella fiesta.
Caspian estaba en la mitad del salón, ahí estaba platicando con la mayoría de las personas que pasaban a saludar al rey. Aunque estaba pasándosela bien había dos cosas que harían perfecta su noche, primera esperaba que todas las doncellas que estaban cerca de él dejaran de coquetearle, algunas eran tan descaradas que ya le habían murmurado al oído cosas que una dama no debería de pronunciar. No tenía ni la minima intención de querer conquistar a ninguna de aquellas jóvenes, pues muchas lo buscaban para ser reinas y él ya había sido conquistado por una reina; esta era la segunda razón por la que su noche no era perfecta, Susan todavía no se presentaba.
Peter estaba hablando con el profesor Cornelius y con su hermano, cuando alguien lo jalo del brazo.
-Donde esta Susan?- pregunto Lucy quien era la causante de tan brusco jalón.
-No lo se, pensé que iban a bajar juntas.
-Pues claro que no porque tenía que terminar de organizar nuestro plan.- le dijo guiñándole un ojo a su hermano quien sonrió.
-Porque no le preguntas al vocero si Susan ya llego?
-Buena idea, ahora regreso.
Peter vio como la niña iba corriendo con sus bucles recién realizados y su bello vestido de tono lila, no pudo evitar pensar que ya pronto Lucy dejaría de ser de nuevo una niña.
-Que fue todo eso?- pregunto Edmund a su hermano
-Ya sabes, el plan de Lucy.
-Ohh… cierto.
Ambos hermanos continuaron platicando con el profesor y con algunas personas que se habían unido a la conversación.
Lucy llego a donde se encontraba el vocero que anunciaba a los que estaban llegando en el salón. El hombre al ver a la pequeña reina hizo una reverencia.
-No hay necesidad de formalidades, aaa…- dijo la pequeña
-Rod, mi lady.
-Rod, Rod solo necesitaba saber si mi hermana ya ha pasado por aquí.
-No mi señora, todavía no pasa por aquí.
-Bueno muchas gracias Rod.
Lucy regreso con sus hermanos, por el momento su plan no podría ser realizado por la falta de uno de los dos elementos más importante, su hermana mayor. La joven volteo a ver a Caspian quien seguía charlando con todo aquel que se le era presentado, realmente se veía muy guapo; llevaba una camisa blanca con detalles de oro que resaltaba mucho su color de piel, los pantalones eran de color beige y claro su corona de oro, era inevitable no decir que el papel de rey le había sentado muy bien.
Susan estaba hecha un manojo de nervios, era la primera vez que se sentía de esta forma y la razón era por que el rey de su vida estaba en el salón. Había tardado más de lo normal por que quería verse de lo más bella para él, ya había decidido que esta noche le expresaría sus sentimientos a Caspian y quería que fuera perfecto.
Cuando llego a la puerta las piernas le temblaban, quería pasar desapercibida pero cada vez entraba menos gente al salón y era inevitable que no la reconociera el vocero e hiciera el anuncio de su arribo al salón.
-Tienes que hacerlo Susan. Valor, eres una reina.- se dijo a si misma y camino un poco más decidida a las puertas del salón. Cuando llegó, el vocero le hizo una reverencia y le regalo una sonrisa a lo que Susan contesto, Rod hizo sonar su bastón tres veces antes de decir:
-SUSAN LA BENEVOLA, REINA DE NARNIA!
Todos los que estaban presentes guardaron silencio cuando nombraron a Susan, la joven trago saliva y comenzó a caminar. Al pasar, todos se hacían a un lado haciendo reverencias y dándole una cálida sonrisa. Podía sentir como le transmitían cariño y afecto todas las personas y criaturas.
Caspian había escuchado el único nombre que le importaba en esa noche, su reina había llegado. La gente le estaba abriendo el paso haciéndola guiar donde se encontraba él, en unos pocos segundo ya la podía visualizar y contuvo la respiración al verla. Estaba bellísima, llevaba un vestido tipo corsé rojo escarlata con detalles de flores doradas, la falda era un poco amplia y en algunas áreas había detalles dorados llegaba hasta el piso; su cabello lo llevaba alzado en un chongo y de él caían algunos bucles, su pecho lo adornaba una bella gargantilla de flores la cual combinaba con su corona de flores de oro.
No sabía el motivo, pero Susan estaba siendo guiada a donde estaba Caspian, y no pudo evitar reír un poco para si pues su corazón así lo anhelaba más que ningún otra cosa, el poder ir con él y en cierta forma sentía que estaba influenciando en el que la llevaran hacia el rey. Cuando lo vio sintió como su corazón daba un vuelco, estaba muy guapo, en eso su ojos miraron a los del dueño de su corazón y ya nada importaba, solo estaba él en su mundo.
El nuevo rey de Narnia estaba profundamente hipnotizado por los bellos ojos azulados que lo hacían enloquecer, cada vez más se estaba acercando Susan y no pudo evitar su gran sonrisa la cual fue correspondida.
-Hola Susan.- dijo Caspian ahora muy nervioso, la joven ya estaba frente a él. Tomo su mano y le deposito un suave beso, cuando alzo la mirada a la cara de su reina vio que se sonrojaba, eso le fascinaba de ella el rubor de sus mejillas.
-Hola Caspian.- dijo después de unos segundos Susan también nerviosa.
La audiencia los seguía viendo y Susan podía sentir también que todos tenían el mismo sentimiento, ternura por la joven pareja. Después de unos segundos todos volvieron a la platicas dando un poco de privacidad a los jóvenes.
-Como has estado?- pregunto Caspian con la urgencia en su voz
-Bien un poco cansada pero feliz ahora.- dijo Susan viendo intensamente a Caspian, al joven le dio otro vuelco el corazón al oír esas palabras, podría ser que su Susan le correspondiera en sentimientos?
Su Susan… sonaba tan bien.
-Y tu como haz estado?
-Bien pero ahora muchísimo mejor.
Pasaron algunos segundos antes de que alguno volviera a decir algo.
-Caspian… yo…
Pero antes de que Susan pudiera decirle algo más una joven, se acerco y le tomo muy descaradamente el brazo al joven rey.
-Disculpe majestad, me gustaría presentarle a mi padre.
Caspian no supo como reaccionar, tenía tantas ganas de decirle a esa doncella que era una atrevida por colgársele del brazo de esa manera y que no había sido el momento adecuado, no sabía el porque pero sentía que Susan le quería decir algo muy importante. Cuando quiso hacer algo, ya era arrastrado por la joven, la miro con cara de pocos amigos y luego volteo a ver a Susan la cual estaba ocultando una risita, lo último que escucho decirle fue:
-Luego hablamos.
Susan vio como se llevaban a Caspian, lo cierto es que era divertido ver que el joven no quería irse con aquella doncella pero sabía que Caspian era un caballero.
Había estado a punto de pedirle a Caspian unos minutos a solas para poder hablar y su oportunidad se había esfumado. Se miro a sus manos y por un momento se sintió triste, pero se dio cuenta de que no había motivos para estarlo no era como si ya no lo fuese a ver, sabía que habría otra oportunidad y si no haría la forma de hacer una. Alzo la mirada y comenzó a sonreír a las personas que la estaban mirando después muchas de las personas comenzaron una platica con la joven reina.
Ya había pasado más de dos horas desde que Susan había visto a Caspian, a sus hermanos los había visualizado pero no había cruzado ninguna palabra con ellos pues había estado platicando con algunos narnianos y telmarinos que se acercaban a saludarla. Cuando termino de platicar con un grupo se había propuesto ir a tomar un poco de vino, ahora su objetivo era la barra de bebidas, al estarse sirviendo unas manos cubrieron sus ojos y supo al instante quien era.
-Hola Peter.- dijo mientras tomaba las manos de su hermano y volteaba a observarlo, este llevaba una camisa de color azul marino y con detalles plateado.
-Siempre adivinas quien soy.- dijo sonriendo Peter.
-Claro, porque eres el único que me cubre los ojos.-sonrió también Susan ambos hermanos se abrazaron y Peter le dio un beso en la mejilla.
-Te he extrañado sabelotodo.- dijo bromeando Peter.
-Muy chistoso, yo también los he extrañado.
-Que tal esta fiesta se ve que es una de esas noches mágicas.- algo en la voz de Peter hizo que se quedara viendo a su hermano, era como si lo dijera en doble sentido.
-Así parece.
Peter vio que Susan lo estaba viendo muy detenidamente y agarro una copa la lleno y tomo la que su hermana se había servido y se la entrego.
-Te apetece ir a tomar un poco de aire fresco conmigo?- Peter le sonrió y Susan le devolvió la sonrisa dejando sus sospechas de su hermano y tomo su copa de vino.
-De acuerdo
El magnifico le ofreció a su hermana su brazo y se fueron juntos hacía el balcón que se encontraba al sureste del salón. Cuando llegaron Susan se impresiono de la vista del balcón, estaba viendo los bosques Narnianos y podía ver a lo lejos que estaba el gran río, la luna se veía reflejada; el balcón lo habían decorado con arreglos de lirios blancos, candelabros de piso y velas iluminaban tenuemente la vista.
-Que hermoso es todo esto.- dijo anonada la gentil reina.- Si que se esmeraron en lo detalles.
-Ahhh… si lo cierto es que si se esmeraron mucho jeje…- dijo nervioso Peter, Susan lo volteo a ver y su hermano estaba ahora más cerca de las puertas que conducían al salón.- Ahora vuelvo Su, se me olvido que tenía que llevarle una bebida a Lucy y si no se la llevo ya sabrás como se pone, ya regreso…- dicho esto desapareció entre las personas.
-Pero… - dio un suspiro la joven y se encogió de hombros, se volvió para ver la magnifica vista del balcón, aquella vista era muy romántica y le hizo recordar a Caspian.
No podía creer la suerte que tenía, por fin había estado con Susan por unos momentos y ahora estaba en medio de una conversación con una doncella resbaladiza y su familia escuchando de lo maravillosa que podía ser ella para reina.
Solto un suspiro y esperaba que alguien pudiera venir a rescatarlo. Sus plegarias fueron escuchadas.
-Buenas noches y disculpen la intromisión pero necesito al rey Caspian para un asunto importante.- dijo Edmund
-Por supuesto majestad.- dijo el padre de la doncella después de una reverencia hacia Edmund.
-Muchas gracias.- sonrió Edmund y tomo el brazo de Caspian jalándolo.
-Pero… pero…- comenzó a decir la doncella desilusionada.
Cuando estuvieron fuera de la vista de la familia, Caspian dio un respiro.
-Muchas gracias Ed, me has salvado.
-Todavía no me lo agradezcas.- rió maléficamente el rey justo.
Caspian no tenía ni idea a que se refería pero no le importo a donde lo llevaba pues era mil veces mejor que estar escuchando alabanzas de una joven que por cierto no estaba muy bien agraciada.
Ambos jóvenes cruzaron todo el salón hacia un balcón.
-Que bien aire fresco. Lo necesito- dijo Caspian.
-Aja, aire fresco. Se que te encantara la vista también.- dijo Edmund guiñándole el ojo. Las sospechas del rey ahora si eran acertadas, le estaba tramando algo.
-Que estas….
No pudo terminar pues Edmund lo había empujado hacía el balcón, se tambaleo un poco y cuando volteo las puertas ya estaban cerradas.
-Pero que se cree, me las vas a pagar!- grito molesto Caspian pues sabía que lo podía escuchar.
-No eres el único y también debes de incluir a otros dos.- dijo una melodiosa voz a sus espaldas.
Sus piernas temblaban al momento que volteo a encarar a la dueña de la voz perteneciente a la única chica que hacía y hace que sus nervios estén de punta.
-Susan.- susurro, estaba embobado, Edmund tenía razón si que la vista le gustaba y mucho.
La luz de la luna junto con la de los candelabros, el olor y la belleza de los lirios resaltaban a la mejor joya de la vista, la dueña de su corazón. Ni en sus mas locos sueños románticos pudo haberse visualizado lo que sus ojos presenciaban.
Hipnotizado camino hacia ella hasta estar a menos de veinte centímetros de distancia, podía oler su aroma el cual era más que embriagador que el de las flores que adornaban el balcón.
Susan no podía creer que su suerte estaba esa noche a su favor, lo que más deseaba era compartir con Caspian unos momentos juntos y la vista del balcón, ahora todo estaba puesto en bandeja de plata para que ella pudiera decirle sus sentimientos, solo necesitaba reunir todo su valor, Caspian estaba muy cerca de ella podía oler su aroma era indescriptible pero era el más delicioso aroma que había olido. Él estaba esperando a que hablara lo podía sentir, así que dejo a un lado su miedo y dejo que su corazón hablara.
-Aunque lo cierto, es que les voy a estar eternamente agradecida por esto.- Susan se sintió tan relajada al decirlo que fue una maravilla de sensación.
Al joven rey le dio un vuelco el corazón al escuchar esas palabras, sería posible…
Susan rió quedamente al sentir que su amado estaba nervioso y la esperanza comenzaba a emanar su corazón.
-Se que no es lo que normalmente una joven debe de hacer, pero durante mi ausencia siempre te estuve observando y escuche lo que sientes por mi.- se sonrojo Susan y bajo un poco la mirada al piso, después de unos segundo levanto la mirada con valor y se adentro en la mirada de Caspian.- Y quisiera contestar lo que tu corazón pregunta. Desde el primer momento en que te vi, supe que no eras cualquier chico ordinario y no lo digo por que eras de la realeza, lo digo por que algo dentro de mi me lo decía. Y aunque no es mucho lo que hemos convivido, haz llegado a un lugar al cual ningún hombre ha alcanzado ni siquiera los mi mundo. A mi… a mi corazón…yo... yo estoy... estoy enamorada de ti...- Susan al sacarlo a pesar del nerviosismo sintió que había sido lo mejor que le pudo haber pasado y supo desde ese momento que jamás se volvería a guardar sus sentimientos.
Pero lo mejor de lo mejor fue la sensación que persivio de Caspian, su corazon latia incontrolable y el amor que sentia por ella le llego y supo cuanto la amaba, por su parte ella también había dejado que el experimentara lo que sentía por él.
Caspian no cabía de la felicidad, Susan lo amaba y podía sentir el amor que le fue profanado segundos antes, parecía como un sueño. Asi que fuese un sueño o no, tenía que realizar algo, algo que se había propuesto esa tarde.
Se acerco más a ella, le sonrio tiernamente y le acaricio su mejilla dejo ahí su mano; Susan estaba muy nerviosa sentía la determinación de Caspian y cuando sintio la mano cálida del joven sintió paz. Poco a poco Caspian inclinó la cara con un solo objetivo, los labios de su reina.
Susan se sentía en las nubes y cerro sus ojos para poder experimentar las nuevas sensaciones que sentia por parte de los dos. Caspian finalmente llego a su objetivo y cerro los ojos.
Un beso, un beso en el que demostraron el amor que se tenían uno por el otro, un beso muy tierno pero intenso.
Susan no cabía de felicidad….
En definitiva si que era una mágica noche…
Bueno espero que les haya gustado, perdón por la espera pero ya saben la escuela nos tiene esclavizados… y más todavía a los que vamos a la uni… de hecho ya me tengo que ir para allá, pero antes les dejaba este cap… que espero que les haya sido de su agrado… la verdad también tuve un bloqueo de inspiración así que espero de verdad que les haya gustado el cap…
MIL GRACIAS a todos lo que dejan un comentario, pero más que nada gracias por atreverse a leer mi historia… lo cierto es que ya debo de terminarla porque ya hay muchas historias de el viajero del alba que nada que me estoy quedando atrás :( … prometo más esfuerzos para las próximas actualizaciones…
PORFAVOR dejen review, acepto de todo hasta jitomatazos…
Saludos y besos a todos cuídense mucho…
