Y el "chico ideal" de Shinoa es y cito: "Un príncipe en un caballo blanco, por supuesto. Ah, pero ¿qué tipo de persona es este príncipe azul? Él vino de La Caperucita Roja, ¿no?"
Un sin sentido.
Capítulo 3: Azul, rojo
(Basado en el capítulo 35 del manga.)
La situación ya era crítica cuando comenzaron con la retirada tras ser informados de la llegada de otro vampiro. Shinoa miró su debilitado escuadrón con el inconsciente Yuichiro en la espada de Kimizuki antes de ordenarles mantener su formación defensiva en la retaguardia. Solo se trataba de un vampiro por lo que los más de veinte soldados que los acompañaban serían capaces de encargarse de él sin problema. Desde su posición no fue capaz de ver quién era el vampiro hasta que Yoichi les reveló su identidad.
Su primera reacción fue intentar hablarle, decirle que sabía quién era, pero él no quiso escucharla enfocado en recuperar a Yuichiro. La secuencia de escenas sucedieron a su intento incluían a Yoichi siendo la única otra persona que intentó calmarlo con palabras, lamentablemente ese gesto terminó distrayéndole dando a Shinya la oportunidad de atacar.
Al ver como Shinya, quien tenía la bayoneta de su rifle atravesando su pecho, a punto de activar la maldición empuñó su guadaña. Sin vacilación en sus movimientos le pidió a Shi que lo derribara colocándose enfrente de Mikaela con intenciones de protegerlo de otro posible ataque. Por lo que alcanzó a ver dudaba que fuera capaz de resistir o evitarlo, incluso dudaba que pudiera sobrevivir debido a la magnitud de sus heridas.
– ¿Qué crees que haces?
Su pregunta era válida porque si Shinoa era honesta consigo misma no estaba segura de cuál fue la fuerza que la impulsó a moverse. Lo único claro que esa sensación que experimentó al enterarse de los experimentos con los vampiros y verlo a él siendo uno de ellos había regresado con más fuerza.
– Si tu mueres, Yuichiro se enojara mucho con nosotros cuando despierte
Dijo esa verdad a medias tratando de que su tono burlón no saliera a flote. Esa era la razón que él le dio cuando la salvó por lo que pensó que sería más fácil que confiera en ella si lo usaba de excusa.
Girando la cabeza un poco para confrontarlo pudo volver a repasar lo herido que estaba y la situación en la cual se encontraban. Los soldados parecían recuperarse de la sorpresa de su acción comenzando a caminar en su dirección con expresiones enojadas. Le resultaría imposible seguir defendiéndolo si todos decidían atacar simultáneamente
– Adelante. Toma a Yuichiro y huye.
Las palabras salieron de sus labios con firmeza porque confiaba en que estaba tomando la decisión correcta. Todo lo que conocía de él era por los constantes comentarios de Yuichiro y su breve encuentro de Shinjuku pero aun así no encontraba motivos para pensar que estuviera equivocada.
Como era de esperarse el resto de su escuadrón se sorprendió por lo que dijo así como la ira de los otros soldados que la consideraban traidora creció, acercándose ahora con sus armas empuñadas listas para atacarla. Fue entonces que Yoichi, Mitsuba y Kimizuki decidieron por cuenta propia colocarse a su lado, los cuatro formando una barrera protectora para el vampiro, en un gesto que agradeció aunque sus palabras indicaban que no todos poseían la misma seguridad sobre lo que hacían.
Volviendo a mirar a sus espaldas vio que Mikaela todavía se encontraba arrodillado con Yuichiro a lo cual, retomando una actitud burlona, intentó persuadirlo para que se apresurara en marcharse. Sin embargo eso le dio tiempo de aclarar un detalle que fallaba en su plan y aprovechó para indicarle un punto de reunión. Realmente no esperó que objetara tras abrirle el camino para que escapara por lo que levantó su guadaña interrumpiéndolo.
– ¡Estoy tomando la decisión de confiar en ti!
Presintiendo que si le daba más tiempo de objetar seguiría haciéndolo le indicó a su escuadrón que avanzaran. Estaba comenzando a preocuparse por el tiempo que le estaba tomando decidirse y, convencida de que todavía seguiría allí, volvió a mirar en su posición. Afortunadamente Mikaela ya había comenzado a huir lo cual le causó tanto alivio que no se percató del soldado a su lado que la golpeó por su tradición.
Shinya junto con Makoto calmaron la situación exigiendo que diera una explicación que estaba comenzando a formular en su mente cuando comenzó a llover vampiros.
….
Todo su cuerpo dolía con cada paso que daba y en más de una ocasión Mikaela se tropezó debido a la suma de su estado junto al peso de Yuichiro. Sería imposible para él llegar más lejos por lo que escogió un edificio al azar para descansar. Tratando de calmar su deseo por sangre respiró profundamente forzándose a enfocar en otra cosa que no fuera el humano en frente suyo.
"Está loca"
Pensó al recordar las acciones de la chica de la guadaña. No podía encontrarles sentido y tampoco tenía tiempo para ello cuando podía oler deliciosa sangre a escasos pasos de donde estaba.
…
Momento Mikanoa #3: Shinoa confía en Mikaela lo suficiente para protegerlo arriesgándose a ser catalogada como una traidora y permitirle llevarse a Yuichiro.
