¡Hola!, ¿cómo les va? Vengo a dejarles éste regalito. Aún falta un tercer capítulo y la reedición de Amores y Deseos. Recomiendo que relean el capítulo uno, aunque no hay muchos cambios.
Capítulo Dos: Formando al Equipo.
Al irse los guerreros, Kang y Lao acabaron rápidamente con Smoke, Sindel, Stryker, Nightwolf y Kabal. Sareena tenía un tobillo herido por un abanico que Kitana le arrojó en el combate, siendo cargada por el monje del sombrero.
Los tres comenzaron a correr, cruzándose con demonios de baja gama, los cuales eran destruidos por las bolas de fuego de Kang, quien los incineraba con suma potencia.
Luego de unos leves demonios asesinados, los tres encontraron un portal, saltando en éste y apareciendo en la Tierra, más precisamente en la Fortaleza de las Fuerzas Especiales. Allí se escabulleron, donde Kang consiguió unas vendas para Sareena y Lao aplicó una técnica de curación que le quitó el dolor a la muchacha; cuando su amigo preguntó donde lo aprendió, éste simplemente dijo que era con entrenamiento del Chi. Los tres callaron cuando escucharon un griterío en las cercanías, reconociendo a los autores del mismo.
—¡Maldición, ése Liu Kang casi me deja estéril! — bramó un alocado Takeda, con hielo en su entrepierna.
—Creo que dramatizas, amigo.
—¿Dramatizar?, ¡dejó calva a Cass!
—Vamos, le crecerá de nuevo.
—¡Lo dices por qué a ti no te hizo nada, Kung Jin!
—Si vamos a echarnos cosas en cara, podría echar en cara el pobre desempeño que hicieron todos ustedes contra Liu Kang.
Sin embargo, Takeda se quedó callado. El hijo de Kenshi sentía unas presencias conocidas, pero no agradables para él. Éste arrojó sus látigos hacia su izquierda, recibiendo un golpe que lo noqueó por la espalda. Jin vio a su amigo inconsciente y a Kung Lao con su palma en el aire. El monje del sombrero le explicó que tuvo que noquearlo o podría alertar al resto de su presencia y ellos no lo deseaban; cuando Jin preguntó, Lao le dijo que Liu Kang y Sareena habían ido a buscar una presencia extraña que Kang sintió en las cercanías. Al volver el monje con la demoniza vía tele transportación, Kung Jin abrió los ojos como platos cuando vio el cuerpo inerte de Cyrax ahí. Éste no entendía que ocurría, y a decir verdad, ninguno de los monjes entendía que ocurría allí. Sin embargo, años de ser espía de las Fuerzas Especiales tuvieron su recompensa.
—Cuando Cyrax destruyó el Lin Kuei con su auto destrucción, Kuai Liang juntó todas sus partes y las ensambló como pudo. Él le pidió a Cage y Sonya que lo activasen de nuevo, pero ellos no encontraron la forma de hacerlo. Dicen que les falta un elemento para despertarlo, pero no saben cual es.
—Aquí te tengo tu respuesta.
Increíblemente, Liu Kang empezó a usar una computadora cercana a donde estaba Cyrax y buscó un puerto USB, que lo conectó a su muñeca — donde curiosamente tenía dos puertos —. Luego de conectarlo, descargó la película Ninja Mime de Johnny Cage a su memoria.
—¡No, señor!, ¡nadie va a contaminar mi cuerpo con esa mierda!
El grito de Cyrax impresionó a los tres restantes, observando a Liu Kang anonadados por lo que había ocurrido. ¿Cómo pudo saber qué eso despertaría a Cyrax? Durante cinco años trataron de animarlo, pero nada surtió efecto. ¿Por qué? Era la pregunta. Kang tenía una respuesta.
—Verán, los cyborgs tienen su alma atrapada en su cuerpo robótico, por ende, no pueden morir si su cuerpo no se destruye. En fin, a lo que quiero ir, es que todos sabemos que Cyrax odia Ninja Mime o cualquier película de Johnny Cage; por ende, pensé que si tal vez mandaba una película a la base de datos de Cyrax, de alguna forma lo impediría. Al ser un virus, alertaría al usuario y éste debería aprobar o no el ingreso del archivo. Apliqué simple lógica: Cyrax despertaría si le metían algo de Cage que no le gustase — explicó, mientras el resto seguía asombrado.
—Supongo que debo agradecerte por despertarme, pero ni creas que me uniré a Quan Chi, Liu Kang. Tendrás que matarme antes de traicionar a mi mundo — respondió cruzado de brazos.
—Yo no estoy con Quan Chi.
—¿De qué hablas? Sektor estuvo investigando y descubrió que tú y Kung Lao estaban con él. Desconozco quienes son la chica y el tipo del arco raro.
—Me llamo Kung Jin.
—Y yo soy Sareena.
Contra todo pronóstico pensado, el cyborg se arrojó encima de la chica e intentó estrangularla, siendo separado por Kung Lao, quien dijo no entender nada. Cyrax culpó a Sareena la muerte de Bi Han a manos de Scorpion y el estado anímico en Mortal Kombat no era algo normal según el cyborg relataba. Aunque esto parecía ser algo de años, Kang y Lao decidieron dejar inconsciente a Cyrax momentáneamente, ya que el cyborg estaba siendo molesto como un niño pequeño.
Los monjes se despidieron de Kung Jin, Lao abrazándolo y Kang con un choque de puños. El joven y Sareena intercambiaron un beso en la mejilla y Kang decidió tele transportar a su amigo, compañera y al robot. Éste le dejó una pequeña nota al monje del arco, desapareciendo en un segundo.
Al irse estos, Kung Jin abrió la nota, quedando sorprendido: "Sabemos que te gusta la rubia. De haberme dado cuenta antes, no la dejaba calva. Dile que se haga un implante capilar hasta que su cabello recupere la capacidad de crecer por sí sólo. Cariños, Liu Kang".
—Tiene que ser una broma — mencionó luego de leer la breve nota.
En pocos momentos, Liu Kang llevó a Sareena, Kung Lao y Cyrax al Himalaya. De no ser porque el monje dragón era un maestro en el calor, hubiesen muerto de hipotermia a los pocos momentos. Kang despertó de nuevo a Cyrax y el cyborg estaba más calmado, se disculpó con Sareena y preguntó que hacían allí. Kang fue directo: ellos vinieron a buscar a Bi Han. Si le dijo a Kuai Liang que no venga, era porque ellos lo necesitaban mucho más que él.
—Mientras mi parte malvada estaba al mando de mi cuerpo, pude ver cuando una versión oscura de Raiden se apareció ante nosotros y nos dejó la cabeza de Shinnok. Dijo que no podía morir, pero murió a los pocos días. Antes de morir, Shinnok mencionó que Raiden se corrompió para limpiar la Tierra de la energía infectada de Shinnok; además, Scorpion se volvió su mano derecha. Hasashi no fue con la misión de salvarnos, sino más bien de matarnos.
—¿Por qué lo dejaste vivir entonces, hermano? Debíamos haberlo matado.
—¿Para qué Raiden venga con el Shirai Ryu entero? Olvídalo; lo mejor que pudimos hacer fue dejarlo ir. Hasashi y Raiden planean destruir cualquier amenaza contra la Tierra.
—Eso no es malo; es más, creo que Raiden está bien — expresó un serio Cyrax.
—No lo entienden — respondió Kang —. Raiden planea atacar antes que invadan. En simples palabras: destruirá todos los reinos si no es detenido. Y estoy seguro que Outworld es su primer objetivo. Tenemos que ir allí y avisarle a Kotal Kahn, pero primero tenemos que buscar a Bi Han y unirlo a nuestra causa — finalizó el monje, mirando a sus compañeros.
A pesar que tenían ciertas dudas con lo que Liu Kang comentaba, pensaron que era algo lógico. Los tres decidieron seguirlo por distintas razones, aunque idénticas al final de las mismas.
Cyrax decidió seguirlo porque realmente deseaba ver una cara conocida luego de tantos años y porque la Tierra necesita nuevos protectores.
Kung Lao tenía una corazonada sobre las palabras de Liu. Sabía que estaba siendo sincero y lo siguió para confiar en él.
Sareena quería ver a Bi Han de nuevo; agradecerle por abrirle los ojos. Tal vez pensó mucho en él durante el último tiempo, pero ella comenzó a sentir extraños sentimientos para con él. "Te acercaste mucho a Bi Han" le dijo Kitana una vez…, y tenía razón, Sareena se acercó mucho a Bi Han a pesar de estar poco tiempo juntos.
Los cuatro siguieron a Kang, quien parecía conocer el camino. El monje llegó a una montaña, donde sentían muchas esencias dentro de la misma. Al no encontrar una entrada, Liu Kang apartó a sus amigos, inhaló y exhaló aire, exclamando luego:
—¡Ohryuken Jinsei!
Un dragón gigante de fuego apareció de la espalda del monje, el cual chocó con la montaña y la traspasó, dejando al descubierto a un guerrero de cabello negro, traje azul y negro y una manada de lagartos humanoides. Los hombres saltaron detrás y a los costados del ninja, quien se colocó en posición de batalla. Hasta que vio a alguien muy familiar.
—¿Sareena?, ¿eres tú?
—¡Bi Han! — exclamó ella, corriendo a abrazarlo; él correspondió confundido el abrazo y ella se dio cuenta de la situación, soltándolo con un leve sonrojo en sus mejillas —. Lamento eso... — murmuró apenada.
—No, está bien.
—¡Oigan, está vivo!, ¡pensé qué estabas mintiendo, Liu Kang! — exclamó Cyrax —, lamento haber dudado de ti.
—¿Cyrax? Dios mío, ¿eso te hizo el proceso cibernético? La crueldad de Sektor y su padre era inmensa.
—Sí, pero ahora Kuai Liang está haciendo un mejor trabajo.
—¿Mi… Hermano?, ¿el Gran Maestro de los Lin Kuei? — preguntó sorprendido.
—Sí, hace años lo es — dijo Kung Lao —. ¡Pero eso no importa ahora!, ¡necesitamos tu ayuda! — dijo Lao.
—¿Para qué?
Liu Kang observó al ninja y se acercó a éste, explicándole toda la situación. Si bien a Bi Han le costó comprender ése cambio de Raiden, entendió que el poder de Shinnok realmente podría corromper su benevolencia. Bi Han observó a los lagartos, quienes asintieron.
—Iré, pero con una condición.
—Dinos — comentó Lao.
—Quiero que ésta gente tenga un país para ellos. A fin de cuentas, ellos son los primeros habitantes de la Tierra y no nosotros — contó el ninja.
—Lo tendrán, tranquilo. Hay una región de Brasil donde podrían encajar a la perfección, el Amazonas; un lugar lleno de flora y fauna — dijo; los lagartos se mostraron felices por ello.
—Hay algo más, Reptile es de su raza. Deberíamos convencerlo de unirse a nosotros; no es malo, sólo ha tomado malas decisiones.
—No lo sé, no me da buena espina — comentaron ambos monjes.
—Todos nosotros servimos a alguien equivocado antes, ¿no? Ahora estamos en el lado correcto y debemos detener al equivocado. Tendríamos que ponernos un nombre, ¿no?
—¿Qué tal "Los Agentes de la Venganza"? Así le dije que era a Jin hace unos días.
—No buscamos venganza, Kung Lao. Buscamos Justicia.
—¿Y si somos "Los Agentes de la Justicia"? Creo que es un buen nombre — comentó Sareena.
El resto asintió, dándole la razón. Los Agentes de la Justicia han nacido. Y tenían una misión: salvar el Outworld de Raiden y el Shirai Ryu.
Fin del Capítulo Dos.
Ojalá les guste. Trataré de traer cuanto antes el tercer episodio. En tanto, seguiré con el capítulo 24 de Un Destino Diferente.
