¡Hola! Edité el capítulo, bah, saqué una escena que sentí no aportaba un pepino a la historia. Es todo. Espero disfruten.


Capítulo Tres: Nuevos Protectores de la Tierra.

Los saurios le desearon suerte a Bi Han y los guerreros restantes en su travesía. Les han preparado algunas cosas para que puedan comer en el camino al portal de la Tierra que los enviaría a Outworld.

Liu Kang, Kung Lao, Sareena, Cyrax y Bi Han marcharon hacia el Templo del Cielo, listos para detener a Raiden y evitar una catástrofe en Outworld. ¿Por qué? Porque no deseaba que la Tierra tuviese más problemas con los otros reinos.

Al llegar al Templo, notaron que Raiden no estaba allí y pensaron lo peor, pero viendo un portal abierto, no dudaron en seguirlo, cayendo en Outworld. Los cinco estaban un poco desconcertados al no ver a Raiden y el Shirai Ryu, sino, a un reino que se veía bello y recordaban gris y lúgubre. El quinteto comenzó a inspeccionar la zona por separado. Los monjes decidieron ir al pueblo, mientras los tres miembros restantes pensó en ir a los páramos para encontrar respuestas.


Los monjes estaban en Edenia, o al menos, lo que quedaba de ella. Intentaron inspeccionarla, aunque encontraon sólo una zona de guerra destruida.

—En un intento de destruirnos, Kotal Kahn envió a sus hombres para destruirnos. Arrasaron con todo a nuestro paso. Sólo pocos sobrevivimos — contó una voz masculina —. Hace mucho no sabía nada de ustedes; pensé que seguían al servicio de Quan Chi, Liu Kang y Kung Lao.

—Recuerdo que te derroté en Mortal Kombat. ¿Tú eres Rain, no? — rememoró Kang, asintiendo el ninja —, ¿y estás sólo aquí?

—Estoy con él. Buscamos sobrevivientes después de tremenda masacre — habló una voz femenina ésta vez.

—Tú eres Tanya, según me dijo Kitana una vez — dedujo Liu con tranquilidad.

—¿Qué hacen ustedes en Outworld? Shinnok fue derrotado, Rain y yo esperamos a Raiden y sus hombres.

—¡Pero él!...

—No es de nuestro interés lo que ocurra en Outworld. Estamos aquí porque ya sabemos que planean… y eso no podemos permitirlo — dijo Tanya.

Rain atacó con una bola de agua a Kung Lao., quien esquivó sin mucha dificultad. Tanya sacó una Nagitana y atacó a Liu Kang, que bloqueó los golpes del arma con clase.

El ninja contó su plan: dejar que Raiden invada dicho reino y destruya a Kotal Kahn y sus mejores guerreros, aún estos poseerían Outworld y harían lo que les plazca con éste. Lao arrojó su sombrero a Rain, que pudo crear un escudo de agua para cubrirse de ello; el ninja lanzó una burbuja de agua, atrapando a Lao dentro. El monje comenzó a girar sobre su eje, creando un tornado capaz de romper la burbuja por dentro. Enfurecido, Rain quiso golpear a Kung con un rayo, aunque su oponente desapareció, apareciendo detrás, tomándolo de los hombros y arrojándolo contra una columna que se mantuvo intacta luego de la masacre. El hijo de Argus quedó tendido en el suelo.

El otro combate tenía un desarrollo diferente. Liu Kang y Tanya luchaban con asperezas. Kang rompió el arma de su oponente con la presió de su mano izquierda, la respuesta de lla fue sacar dos armas de brazos, mejor conocidas como "Bou Kotsu", con las que intentó rebanar a Liu, quien esquivaba todos sus embates sin dificultad. Si bien Tanya era una buena luchadora, ésta vez luchaba contra alguien que pudo someter al Infierno con meros puñetazos y patadas. "Suficiente" dijo con su seriedad común, dándole un golpe en la nuca a Tanya, quien cayó tendida al suelo.

—Evidentemente, estos están con Raiden — comentó Kang —, habría que matarlos.

—No lo valen; presiento que más adelante recibirán lo suyo — expresó Lao sin darles mucha importancia.

Ambos marcharon rumbo al Mercado del Mundo Exterior. Tal vez allí encontraría al Dios del Trueno o al Emperador del Outworld.


Bi Han, Sareena y Cyrax caminaron por los páramos, encontrándose a tarkatanos, centauros o shokan, quienes huían despavoridos ante las bombas del robot mostaza o criogenizaciones por parte de Bi Han; en tanto, Sareena intentaba razonar un poco con ellos, explicándoles que buscaban, siendo atacada en la mayoría de las ocasiones y recibiendo defensa por parte de Cyrax o Bi Han si ella no podía hacerlo por sí misma.

En un momento dado, ellos se cruzaron a una joven mujer con apariencia humana y un hombre gordo dándole un sorbo a una cantimplora que llevaba consigo, luego la guardó en una mochila. La mujer usaba una remera negra con costados violeta oscuro, de mangas cortas y tres broches dorados colocados de arriba abajo; unos pantalones negros con costados violetas, los cuales tenían su zona inferior expandida; y unos zapatos negros. Los dos hombres tuvieron pensamientos "subidos de tono" con respecto a la chica; Sareena notó eso y negó con su rostro, observando a ambos, preguntando quienes eran y recibiendo la misma pregunta por parte de estos.

—Mi nombre es Sareena, y ellos son Cyrax y Bi Han — explicó, señalando al cyborg y ninja respectivamente al nombrarlos.

—Yo soy Li Mei, y él es mi maestro Bo Rai Cho — contestó la otra dama —. Estábamos yendo a Edenia para luchar contra los edenianos sobrevivientes.

—Raiden me envió a éste reino y desconozco porque, así que traté de forma cordial a Kahn para que éste no me interrumpa para lo que Raiden me trajo.

—Pero, ¿para qué ha venido si no sabe? — preguntó el robot.

—Me tenían harto en las Fuerzas Especiales, ¡esos niños son insoportables! Dijeron que Liu Kang se volvió bueno pero que fue malvado con ellos. Dijeron que estaba con Kung Lao o algo así. Es una lástima que nadie sepa si sobrevivieron o no — musitó con tristeza.

Sareena tragó saliva y con ello insultos por no ser mencionada por nadie. Preguntó si hablaron sobre alguien más, recibiendo una simple negación como respuesta. Bi Han notó esto y calmó un poco a la chica, llevándola a unos metros del resto, en tanto, Cyrax le relató a Li Mei y Bo Rai Cho los sucesos luego de ello, alegrando al robusto con la supervivencia asegurada de sus mejores alumnos. Cyrax les propuso ir a donde Kotal Kahn estaba, Bo Rai Cho por Bi Han y Sareena, el robot les dijo que los alcanzarían luego.

Al irse el trío, Bi Han y Sareena comenzaron a hablar. La demoniza confesó sentirse menor a Kang y Lao, ya que se sentía una carga para ellos y el equipo, debido al no tener algo destacable como Bi Han o el resto.

—Tú das calma y paz al equipo — corrigió él —. Es cierto, Cyrax tiene bombas, yo hielo, Kang fuego y Kung Lao el sombrero, pero tú tienes amor, y eso es algo que nos falta a todos. Además, eres quien más experiencia tiene en la vida, mucha más que nosotros y manejar muy bien la espada — comentó, recordando la pelea que tuvieron al conocerse.

—Bueno, lamento que no pudieses sobrevivir al Mortal Kombat. Maldigo al tarado de Scorpion por ello.

—El idiota creyó que maté a su familia. Al menos Nightwolf pudo traerme de vuelta al mandarme al Soulnado y destruir al demonio en mí. Curiosamente, eso ralentizó mi envejecimiento y por eso sigo igual que hace veinticinco años.

—Bueno, algo bueno hizo — bromeó ella.

El ninja de hielo propuso seguir hablando mientras alcanzaba a Cyrax, Li Mei y Bo Rai Cho; ella asintió maravillada y caminaron felices, aunque alertas ante una posible aparición de algún ser hostil.


Liu Kang y Kung Lao dejaron inconscientes a Rain y Tanya, marcharon por donde vivieron con decisión para hablar y contarle que se avecinaba para él y Outworld. En el camino, se cruzaron a dos guerreros muy parecidos a dos viejos aliados que fallecieron.

—Liu Kang, Kung Lao — dijo el primero —, sé que es raro, pero créanme, no soy el Smoke que conocen y él no es el Nightwolf que conocen. Somos de universos alternos, bueno, sólo de uno.

—Al parecer, Raiden no mentía con eso de futuros raros.

—Así es, Lao; Raiden algo de razón tenía, pero erró en que salvó a la Tierra. Si bien aquí y en Tierra 10 Kahn como tal murió, pero en nuestro mundo sobrevivió y fue destruido por un amigo nuestro — dijo el chamán.

—¿Y quién es el? — preguntó el monje dragón.

—Suponemos que luego lo conocerán; siento su presencia por aquí, pero él no es importante como tal — respondió el ninja —. Tengan cuidado con los Dioses de la Muerte.

—¿Quiénes?, ¿de quiénes hablas? — cuestionó Kang con nerviosismo.

—Enemigos muy poderosos que tienen poderes más allá de nuestra imaginación — explicó el indio.

Kung Lao alegó que se estaban quedando sin tiempo y debían alcanzar a sus amigos para contarles la situación que estaba por llegar; Smoke y Nightwolf decidieron acompañarlos y ayudarles. Lao tele transportó a los cuatro al punto donde sus amigos y los monjes estuvieron al llegar antes de separarse; llegados al lugar, Nightwolf buscó las esencias de Cyrax, Sareena y Bi Han, encontrándolas al ser casi idénticas a las esencias de los seres homónimos de su mundo. Al encontrarlos, vio a Cyrax más alejado que los otros. El chamán explicó que los ninjas estaban más cerca, mientras el cyborg se encontraba más lejos con dos seres más, quienes podrían ser Li Mei y Bo Rai Cho por el parecido de sus esencias con los de Tierra 2, indicándole como llegar a Kung Lao, quien primero los hizo aparecer ante ante Bi Han y Sareena; la chica saltó del miedo provocado por la repentina aparición de los cuatro, cayendo en los brazos de su compañero, quien se sonrojó. Ella se bajó de él cuando se dio cuenta que eran Kang y Lao, aunque se asustó cuando vio a Smoke y Nightwolf con ellos. Luego de una explicación, ésta se calmó, mientras Bi Han mostraba su típica calma a todo momento. Los seis decidieron llegar a donde Cyrax, Bo Rai Cho y Li Mei yacían.


Pasado un rato, Cyrax, Bo Rai Cho y Li Mei llegaron al Castillo del Emperador, donde Kotal Kahn estaba dando órdenes a diestra y siniestra en el lugar. Erron Black, Reptile, Ferra/Torr y el propio Kotal iban dando indicaciones a distintos soldados. Los tres guerreros estaban en medio de un descontrol, donde habían entendido que ya estaban al tanto de Raiden y sus hombres. Cyrax alzó la voz y logró la atención deseada… aunque no esperaba lo que Kahn ordenó.

—¡ATAQUEN!

Extrañamente, Reptile no atacó a los guerreros recién llegados, sino a Kotal y sus hombres, sorprendiendo a todos.

—En lugar de atacar como unos idiotas, podríamos escucharlos hablar, ¿no? Ya he visto a tres emperadores de Outworld cometer los mismos errores de siempre — un dejo de seriedad se vio en él.

—¿Perdón?, ¿quién te crees para decirme? Sólo eres…

—Soy Syzoth de Zaterra y he visto que los habitantes de aquí siguen a idiotas como tú, Mileena y Shao.

—¡Más Respeto con el Emperador! — gritó, arrojándole un disco de piedra, siendo destruido por una bomba de Cyrax.

—Veníamos a advertirte acerca de la invasión, pero nos atacas a pesar de las buenas intenciones, ¡deberíamos dejar qué Raiden los arrase! — gritó con furia —, pero eso sólo nos haría igual que tú y el resto.

Antes que Kotal Kahn pudiese objetar algo, Liu Kang, Kung Lao, Bi Han, Sareena, Nightwolf y Smoke hicieron gala de entrada. Al ver que Kahn ordenó su ejecución, Smoke creó una correntada de humo que asesinó a Kahn y sus hombres. El ninja gris se excusó con la defensa propia, aunque nadie lo había recriminado en realidad. Si bien estaban ante un gran problema, también podía haber una gran solución.

Kung Lao diagramó un plan que necesitaba de Reptile y éste accedió sin problema alguno.

Reptile ordenó a los mejores soldados que Kahn que vengan, ya que deseaba tener una charla con ellos; estos fueron al salón y lo encontraron junto a Bo Rai Cho, Liu Kang, Kung Lao y seis guerreros desconocidos para estos. El saurio les contó que estaría al mando de Outworld desde ahora por el repentino fallecimiento de Kotal Kahn. Luego, explicó que después de la batalla, lucharía con aquellos que deseaban ser el nuevo Emperador.

—¿Cómo sabemos qué no estás mintiendo? — preguntó uno de los cinco.

—Si querría, estarían muertos. Planeaba quedarme en Outworld toda mi vida, pero ahora lo pensaré. Hay guerreros de mi raza en la Tierra y deseo verlos.

A pesar de sorprenderlos a todos, éstas fueron distintas sorpresas. Mientras Los Agentes de la Justicia se sorprendieron por saberlo de antemano, el resto se sorprendió por descubrir que no era "El Último Zaterrano" como se pensó durante muchos milenios. Smoke sacó un anotador, escribiendo algunas palabras para luego guardarlo sin decir más.

Liu Kang les recordó que Raiden podría llegar en cualquier momento y era mejor estar preparados ante un ataque sorpresa. Los Agentes le pidieron al zaterrano que se quede y el resto vaya a prepararse. Cuando quedaron solos, el lagarto preguntó que deseaban, recibiendo una respuesta donde preguntaban como sabía acerca de la existencia de su raza.

—Por años busqué a mi raza. Sé que Bi Han es su líder y no iba a perder la oportunidad de estar con mi gente. Por ahí vaya de visita a la Tierra si no les molesta.

Los cinco pensaron un poco la situación: un ser que fue miembro del Outworld por milenios, luego de estar al mando de tres Emperadores diferentes que cometían los mismos errores. ¿Qué es lo qué más desea? Podría ser el poder de Outworld, pero él expresó su mayor deseo: ver a su raza y sentirse uno más con ellos en la Tierra luego de combatir.

Cyrax fue el primero en aceptarlo; se puso de su lado y eso lo valoraba mucho. Sareena y Bi Han se miraron, asintieron y fueron con el lagarto y robot. Al final, Liu Kang y Kung Lao aceptaron, convirtiéndolo en un miembro honorario del equipo.

Kang puso su mano en el aire, Lao arriba de la suya y así le siguieron Sareena, Cyrax, Bi Han y Reptile.

—¡Nosotros somos!..., ¡Los Agentes de la Justicia! — vitorearon en jubilo, levantando sus manos con ánimo.

Los seis escucharon una explosión muy potente en las afueras, logrando ver a Scorpion junto a su clan y a… ¡¿Kano?! Sin duda alguna, esto sorprendió a los seis. Si pensaban que Raiden tenía salvación, esto les hizo entender que no era así y estaba perdido.

Todos salieron afuera, observando allí a Smoke y Nightwolf repeler a bastantes ninjas y mercenarios sin dificultad alguna. Kano y el Black Dragon ayudaban al Shirai Ryu y Scorpion, quienes tenían acorralados a los soldados de Outworld, Bo Rai Cho y Li Mei, que estaban teniendo problemas grandes.

En un ataque rápido, Bo Rai Cho cayó muerto por un cuchillazo de Kano al cuello. El mercenario intentó abalanzarse a Li Mei, siendo agarrado en el aire por Liu Kang.

—Tal vez hayas matado a mi maestro, pero no permitiré que le hagas daño a ella.

El monje mandó a volar a Kano por los aires. Scorpion sintió unos dedos que le tocaron el hombro en señal de llamado, éste dio media vuelta, viendo a Cyrax y su puño yendo a la cara del mismo, sin poder esquivarlo. El ninja amarillo se estrelló contra un árbol.

Reptile gritó a los soldados, animándolos a luchar por su reino. En tanto, Sareena y Bi Han decidieron buscar a Raiden, encontrándolo a unos metros lejos de la batalla. El Dios lucía enfurecido, ya que sus planes estaban viéndose truncados por unos "niños entrometidos". Éste arrojó rayos a los ninjas, quienes los esquivaron con dificultad. Raiden siguió lanzando rayos a ambos, quienes evadían sus ataques, provocando que estos impactaran en sus hombres y soldados del Outworld, matándolos a todos por igual.

Liu Kang le arrancó a Kano luego de destrozar su cuerpo a puñetazos. Viendo que Raiden estaba matando gente de forma injustificada y sin divisar a Lao, ordenó a Cyrax y Reptile que lo ayuden para derrotar al dios. Los tres fueron corriendo, mientras evitaban los rayos del dios cegado por la locura. Cyrax arrojó una red que atrapó a Scorpion y alcanzó a Kang y Reptile.

—¡Ninguno de ustedes podrá evitar qué acabe con todos los mundos!, ¡salvaré la Tierra de éste maldito mundo y su repugnante ge!...

El dios calló y los rayos cesaron. El cuerpo de Raiden se movió un poco y luego se partió en dos mitades, mostrando a Kung Lao sosteniendo su sombrero en el suelo con una mano. Atrás de éste, Nightwolf y Smoke estaban sonrientes, con sus ropas algo ensangrentadas.

Los cinco fueron alcanzados por el trío, quienes los felicitaron por derrotar a los mejores guerreros de Raiden, mientras los cinco adulaban al trío por derrotar al mismo Raiden.

—Nosotros, bueno, Kung Lao derrotó a Raiden. Lo encontró antes que ustedes y esperó el momento justo. Fuiste paciente, amigo — habló Smoke, felicitándolo.

—No fue honorable, pero fue lo mejor que pudiste hacer; Raiden puso muchas vidas en peligro — comentó Bi Han cruzado de brazos y con sus ojos cerrados.

—¡Esperen!, ¿dónde está Li Mei? — preguntó Kang.

—Tranquilo, la dejamos con algunos soldados y el resto de los civiles que pudimos salvar — contó Nightwolf.

—Eso me recuerda a algo — mencionó Cyrax, quien comenzó a caminar hacia el sudeste.

El resto siguió a Cyrax, quien llegó a un árbol, donde allí se encontraba Scorpion atrapado, quien intentó escapaz, aunque no pudo liberarse de la red. Lo último que Hanzo Hasashi vio fue a Kung Lao enviar su mano derecha hacia atrás y gritar:

—¡Palma del Tigre de la Prudencia!

Lao impulso su mano adelante y un aura con forma de tigre chocó contra Scorpion, siendo destruido al instante.

Sonriendo el resto, los ocho decidieron ir a Kuata, donde el ninja gris y el chamán habían escondido a algunos soldados y a civiles. Kang y Lao lamentaron la muerte de Bo Rai Cho, decidieron enterrarlo esa misma noche, antes que los festejos que Reptile propuso para la noche siguiente inicien


A la noche siguiente, algunos habitantes de Outworld festejaban su victoria usando cascos de los Shirai Ryu y Black Dragon en tono de burla como tambores. Mientras muchos festejaban, Liu Kang y Kung Lao recién habián llegado a la fiesta, siendo recibidos afectuosamente por Rpetile y Li Mei, quienes se acercaron a ellos.

—¡Al fin llegaron! Cyrax, Bi Han y Sareena están disfrutando con el resto — dijo, acercándose a ambos —, ya van a ver como hacemos descomprimir a esos dos — éste se acercó y señaló al ninja y la demonio, guiñándoles un ojo a ambos.

—Es bueno que estén aquí, Liu y Kung Lao — comentó ella, haciendo una reverencia respetuosa a ambos.

—Gracias, Li Mei; es un placer verte para mí — contestó Kang con amabilidad.

—Sí, me da gusto verte también — dijo Lao, aunque Li Mei sólo le respondió a Liu Kang.

—Entonces, parece que esos rumores no son tan ciertos como dicen.

—¿De qué rumores hablas, Reptile?

Reptile le contó el rumor a Kung Lao: uno de los soldados los vio escabullirse en la noche anterior del palacio y aparecer recién a la mañana. Habiendo escuchado también Liu Kang y Li Mei, el trío explicó que cremaron a Bo Rai Cho y Li Mei estuvo con ellos como testigo. Ella confirmó la versión de los monjes, alegando que Liu y ella hablaron un rato bastante largo, mientras Lao volvió antes. Liu Kang preguntó quien era el guardia, que Reptile señaló; el monje levantó su mano derecha y arrojó una bola de fuego que destrozó la cabeza del mismo.

—Sólo unos degenerados o psicóticos creerían que mi hermano del alma y yo somos amantes — espetó ante la sonrisa del saurio, su "hermano" y la asiática y la confusión del resto.

Reptile caminó con los restantes hacia el centro de la fiesta y siguió caminando junto al resto. Por sentir un leve impulso, Kang y Lao se dieron media vuelta, viendo cuatro espíritus a la lejanía: un dragón, un grifo, un tigre y a Bo Rai Cho sonriendo junto a estos. Ninguno de los dos entendió que era y porque estaban allí esos animales, pero sonrieron al ver a su viejo maestro despidiéndose de ellos con su cálida y característica sonrisa.

El resto de la fiesta siguió de igual forma: entre saltos, bailes, música alegre y comida. Era la primera vez que Liu Kang y Kung Lao se volvían a sentir vivos después de veinticinco años.


Al otro día, estos se encontraban en el lugar donde estos festejaron la victoria. Kang, Lao, Cyrax, Han y Sareena estaban con algunas cosas que les obsequiaron, mientras Smoke y Nightwolf estaban junto a Reptile, Li Mei y el resto.

Mientras todos se despedían, Kung Lao soltó una pregunta en voz alta por accidente, ganándose la atención del resto.

—Me gustaría saber porque Scorpion decidió seguir a Raiden en todo esto — se preguntó un pensativo Kung Lao.

—Yo puedo explicar eso.

Un hombre rubio con un arco y un bolso con flechas en la espalda apareció. Su roja negra de combate estaba con él y fue reconocido por Smoke y Nightwolf. El extraño hombre mencionó "Cambio de Forma" y se convirtió en el Dios Antiguo Shinnok, logrando que los guerreros presentes se pongan en guardia. Una bomba de humo se interpuso entre Shinnok y el resto; Smoke la había arrojado para detener a todos. Éste explicó que era bueno y se queden tranquilos. Sin haberlo creído del todo, aún mantuvieron la guardia.

—Yo si fuera ustedes estaría más calmado con la aparición de mi amigo.

Al darse vuelta, todos lograron ver a un hombre castaño con una remera negra rota, guantes, pantalones y zapatos del mismo color. Lucía serio y se acercó al resto, presentándose como Dominique, uno de los Dioses Antiguos, más que nada, su líder.

—Scorpion se unió a Raiden en busca del perdón — comentó éste con suma seriedad —. A Hasashi poco le importaba el Outworld y su destino; él quería el perdón de Raiden.

—¿Pero por qué?

—Las palabras de Liu Kang en el Netherrealm le hicieron entender su error, Sareena. Raiden se volvió loco porque el poder oscuro del Shinnok que conocieron lo corrompió al purificar la Tierra.

—¿Hay más de un Shinnok? — preguntó un confundido Lao.

—Originalmente habían muchos, pero ahora quedan dos: mi amigo que ven aquí y el Shinnok de Tierra 1. Los demás fueron eliminados, o bien por nosotros, o bien por Sho, o bien por los destinos de esos mundos. Y antes que pregunten: dividimos a Sho al meterlo a estos reinos para debilitarlo y evitar que vuelva a querer manejar la realidad a su antojo. Por suerte Sho recapacitó, aunque necesitaría saber donde demonios se encuentra ése otro Shinnok — dijo, preguntando si entendieron.

—Sí, claro, pero…, ¿quién demonios es Sho? — preguntó Cyrax.

—Sho Innokuze, mi verdadero nombre. Shinnok es un anagrama que Dominique creó para mí cuando nos conocimos. Esa es una larga historia que hoy no deberán saber.

—Por cierto, casi lo olvido — mencionó Dominique, chasqueando sus dedos.

Liu Kang y Kung Lao comenzaron a rejuvenecer. Sin haberse dado cuenta, los dos envejecieron de manera repentina en poco tiempo al irse el hechizo de Quan Chi. Además, sus ropas de "guerreros del Infierno" fueron reemplazadas por nuevos trajes shaolin, expresando su condición de maestros. Además, el pelo de ambos volvió a tener un color negro y no cano.

Los dos desaparecieron en un haz de luz, dejando a todos los presentes confundidos. Una nota apareció en la mano de Smoke, y como nadie la notó, éste alegó ir al baño y fue a leer la nota. El ninja leyó algo que lo dejó impresionado, pero a la vez tranquilo. La nota decía: Liu Kang y Kung Lao serán compañeros de ustedes en el futuro. Por cierto, Magnus sigue vivo .

Smoke volvió con el resto; al ver la sonrisa de su amigo, Nightwolf le susurró que pasaba y éste le contó, dándole una alegría al chamán.

—Te esperábamos, Tomás — Cyrax apareció, contándole que quería sacarse una foto con él y Nightwolf.

Ambos aceptaron y se colocaron junto a los cinco miembros de los Agentes de la Justicia, Reptile y Li Mei, quienes fueron colocados para sacarse la foto. Bi Han y Sareena se abrazaron; Cyrax y Reptile gritaron con euforia y llevaron una mano hacia adelante, cerrándola en forma de festejo; Kung Lao, Smoke y Nightwolf se sentaron en el suelo y alzaron sus manos — Lao sus dedos índice y mayor, haciendo la seña de un dos y guiñando su ojo —. Li Mei pidió ir con Liu Kang y éste aceptó; la chica se subió encima de él y éste tuvo que cargarla. La cámara — que Cyrax tenía en un compartimiento, la sacó y colocó a unos dos metros, dejándola en disparador automático — arrojó un flash y la foto estaba lista. El robot guardó la cámara, previamente agradeciendo al amable hombre por esto.

Los cinco iban a emprender su viaje de regreso, cuando Reptile les indicó que lo esperasen. Li Mei también pidió que la esperen unos momentos, siguiendo el pedido de ambos. Al pasar unos diez minutos, los dos aparecieron con unos bolsos llenos de ropa y algunas armas.

—¿Pero qué significa esto? Reptile, ¿no ibas a quedarte a gobernar Outworld? — preguntó un confundido Bi Han.

—¿Qué?, ¡claro qué no! Me iré a la Tierra con ustedes. Era una sorpresita que quería decirles, por eso les mentí anoche con eso de quedarme aquí. El Outworld pueden quedárselo y matarse ellos por su corona; si no les molesta, quisiera ser un Agente de la Justicia — pidió amablemente; estos afirmaron que no habría problemas con ello y éste se unió.

—Yo quisiera acompañarlos si no hay problema; no hay nada que me atañe a éste mundo y pienso que sería bueno estar con gente que me agrada — comentó ella, recibiendo primero la aprobación de Liu Kang y luego del resto.

Nightwolf y Smoke asintieron, saludando a todos los presentes. El ninja arrojó una bomba de humo y estos desaparecieron. Los Agentes sabían que volverían a verlos y deseaba que fuera así.

Al despedirse de todos y determinar que Outworld sería un mundo democrático, los siete marcharon hacia el portal que conecta Outworld con Nexus, y de allí irían a la Tierra, donde tomarían el puesto de Raiden como protectores de la Tierra.

Además, se preguntaban cuando podrían reencontrarse con sus aliados del pasado. Sólo el tiempo dirá cuanto tardarán.


En Edenia una pequeña batalla paralela se desarrolló. Rain y Tanya se liberaron de las ataduras, pero fueron interceptados por un guerrero que los asesinó a sangre fría, decapitando al hombre y arrancando el corazón de la mujer.

Pasado unos instantes luego del doble homicidio, un espíritu con forma de lagarto se mostró al lado del humano.

—Aibou, veo que dos guerreros del mal han caído — comentó.

—Lo sé — respondió con frialdad —. Hora de irnos, Sardian. Nos esperan en Tierra 7. Hay otro universo que salvar. Me pregunto que traerá éste.

—¿No te preocupa la aparición de Smoke y Nightwolf?

—No en verdad; ellos saben que lucharemos juntos cuando tengamos que hacerlo y no antes. Al menos interactuaron con dos de nosotros.

—Cierto que no descubrió quien es el tercer Protector de éste universo.

—Cuando vuelva aquí lo descubriré.

El humano marchó hacia adelante, creándose un portal frente al ser y espíritu. El alma ingresó, pero él quedó observando el paisaje de Tierra 6.

—Espero que brinden un buen espectáculo cuando me presente ante ustedes, Agentes de la Justicia.

Entrando al portal, éste se cerró, dejando un mundo con protección garantizada, ¿pero hasta cuándo? Eso se sabrá más adelante.

Fin.