Buenoooo ~~ yo y Cartman concordamos en que SIEMPRE que empiezo una historia y la dejo UN POQUITO apartada, luego no me apetece seguirla, así que por el bien de ustedes, continuemos.
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- Bueno, dulce Bichito. ¿Esta es no?. - Dijo aterrizando sobre su balcón.
- Si.. Gracias. - Dijo aun llorando.
- No llores Princesa.- La abrazó. No pretendía soltarla hasta que ella correspondiera.
- Chat... Podrías pa-pasarte... De vez en cuando? Por favor... - suplicó tímidamente. No quería estar sola. Era entendible luego de lo que había pasado.
Abrió los ojos sorprendido. Dios, si debería de estar mal...
- Haré lo que pueda My Lady. No te sientas sola, vale? Porque sino me decepcionaré contigo. Vale?.-
Hizo como una especie de trato, aunque ambos sabían que eso era sólo para que no se sintiera mal.
- Gracias Chat.- dijo Tikki. Ella mejor que nadie sabía su sufrimiento.
- No te ves como si hallas dormido mucho.- dijo Chat Noir al darse cuenta de sus ojeras. Y tampoco le tranquilizaba el CASI desmayo que tuvo en la Torre Eiffel.
- Ella estuvo llorando toda las noches sin dormir.- dijo Tikki.
- ¡Tikki!
Chat hizo sus manos un puño de la rabia que sentía dentro. Todo por su culpa. Era tan idiota.
- Lo siento Marinette, pero él puede ayudarte.- dijo convencida su pequeña amiga.
- La Pequeña Lady tiene razón. - Sonrió un amable gato.- Ella se encargará de contarme TODO. Así que por tu bien, no vuelvas a hacer ninguna de esas cosas. Eh.
-… vale…
- Ah, casi se me olvida. Si alguna vez me necesitas urgentemente, toca este cascabel.- de su bolsillo sacó un pequeño cascabel con una cuerdecilla. - Yo lo oiré y vendré corriendo. - Guiñó un ojo.- Bueno, ahora si me voy My Lady.
Y se fue, sin decir nada más, ni despedirse. Dejando una Marinette sola con sus pensamientos y, claro, con Tikki.
#### domingo ####
Era un domingo radiante. Lleno de calidez. Se sentía tan bien abrir las ventanas y sentir el calor del sol en sus brazos.
Hoy no tenía nada que hacer. Era por la tarde, y ya había pasado el día en casa.
Adrien no paraba de llamarla. Ella colgaba. No quería saber nada de él.
Miro el cielo por su ventana. Era tan claro y confortable.
- Hola Bichito.- alguien la llamó. Chat Noir acababa de llegar y había bajado del balcón. - veo que estas aburrida. ¿Qué te parece venir a tomar un helado?
- Jaja. ¿Con ChatNoir? ¿No crees que la gente se volvería un poco loca por eso?.- río con su dulce sonrisa. Hoy se sentía feliz.
El gato le sujeto la mano delicadamente y se la besó. Luego la miró a los ojos y sonrió.
- ¿Y si va con My Lady?. - Sonrió. Quería que hoy se lo pasara bien. Quería hacerla feliz.
- Esta bien... - cedió.- Tikki, TRANSFORMAME. PUNTOS FUERA.
- Bien, Princesa.- dijo agarrandole la mano y saltando con ella al exterior.
Fueron de tejado en tejado hasta una heladería cercana. Ella se lo pidió de fresa y él de nata. Chat la guió hasta una zona que ella desconocía totalmente. Un pequeño lago.
Se sentaron en un pequeño puerto de madera mientras hablaban de cosas sin importancia.
- Oye. Chat. - Llamó la atención.- seguro que no me conoces. Es decir..
- No te preocupes, Princesa. Se que quieres decir. Se que es por si eramos antiguos amigos y eso. Lo siento My Lady, prometo que no me suenas.- disimuló el pánico. Era la primera vez que hacía una promesa falsa. Oh Dios. Se sentía tan mal...
- Que pena. Me hubiese gustado que fuéramos amigos.- Sonrió.- aunque ya lo somos.- Esta vez fue ella quien guiño el ojo.
- A mi también me hubiese gustado.- dijo triste mirando al agua.
- Y dime. ¿Como es quien se esconde tras la máscara de ChatNoir? No te la quites. Solo cuéntame.- Sonrió. Chat agradeció por lo de no quitársela.
- Bueno. La verdad es que no soy tan patoso, soy más apuesto, genial...- contaba con sus dedos.
- No mientas.- río ella.
- Oh. Vamos. Déjame gozarlo un poquito. - Dijo triste. - Esta bien. En realidad, yo también me siento solo. Mi familia no es muy cariñosa que digamos. Una gran casa para tres-... Dos personas...
Ladybug se dio cuenta del cambio en su mirada. Realmente él también tenía problemas.
- Ya veo.- Abrazó sus piernas. - Tu también lo pasas mal.
-... - imitó su movimiento y también abrazo sus piernas.- también cometí errores y perdí a la gente que más me importaba.- Lo dijo en plural.
La verdad es que después de ver el video, Nino y Alya hicieron como todos; malentender. Todos empezaron a hacerle el vacío y el no se daba cuenta, pues aún pensaba que la broma era divertida.
- Lo siento...- dijo intentando aliviarlo.
- Fui un idiota. No tienes porqué sentirlo... Me lo merezco. Tu aún tienes muchas cosas.- dio un largo suspiro.- tienes amigos, familia que te quiere... Una madre.- Eso último lo dijo susurrando.
Aún recordaba lo linda que era su madre. Tan amable y comprensiva. Aun no podía dejar de sentirse mal por eso.
- Chat...- Ella se dio cuenta de sus ojos, pero él no. Se hundió en sus propios pensamientos.
Se sentía tan rabioso e impotente. Escondió su cabeza entre sus rodillas. Se sentía tan débil e insignificante. Tan… pequeñito.
El brazo de su compañera pasó por su espalda y ella se acercó más a él. Un abrazo cálido. Es lo único que ayudaba.
Él se dio la vuela y la miró. Su sonría le hizo sonreír a él. Le hizo sentir tan seguro. Tan tranquilo.
Una mal posición hizo que el minino resbalase al intentar dejar de abrazar sus piernas y cayó al agua.
- AHH! No se nadar! SOCORRO ME AHOGO!. - Gritó.
- Estas en la orilla. - Dijo ella riéndose.
- Oh.. Es cierto.- dijo apoyando su mano en el fondo.
Ambos rieron y se fueron a casa. Adrien tendría que arreglar todo con Marinette. Y lo iba a hacer si o si.
#####lunes #####
- Idiota, idiota, idiota, idiota, idiota. ¡Idiota! ¡IDIOTA! SOY UN IDIOTA!.- repetía Adrien caminando por su cuarto. - Debo arreglar esto... Marinette...
Ese mismo día llego el primero a clases y Marinette siempre llegaba la última. Tenía que hacerlo rápido, no tenía mucho tiempo.
Adrien buscó con la mirada a esa traidora. La encontró. Estaba al lado de Sabrina, junto a las taquillas, buscando un par de libros llenos de brillantina y lentejuelas.
- CHLOE. - Llamó Adrien.- ¡¿Cómo te atreviste a engañarme?! ¡ME DIJISTE QUE ERA GRACIOSO!
- Oh. Claro que lo es. Hablemos en privado.- dijo mirando a Sabrina. Ella lo entendió enseguida por una indirecta de que se fuera.
Chloe le dio sus libros y ella se fue hacia clases.
- Adrien. Si fue gracioso. Para nosotros.- se apoyó en su taquilla mientras que el rubio apoyo su largo brazo en horizontal sobre la taquilla. - fueron unos 21.296 likes
- Mentirosa. Me engañaste solo para hacerla sentir mal. ¡Yo no quería eso!.- dijo con mucha rabia.
- O-oye, cálmate. Entre tu y yo.- se acercó a su oído.- Marinette es un poco puta. - Eso hizo enfurecer aun más a Adrien.
- ¿¡COMO?!.- Gritó él.
- y algo zorra.- dijo.
Adrien golpeó la taquilla y rió sarcástico. (ohhh, la cagaste Chloe!) La agarro por su camisa de cachemir.
- Dilo. Di puta y zorra...- Como lo repitiera, oh jojojo. A la porra su caballerismo, le importaba poco que fuese una chica o la hija del alcalde. Esta vez fue demasiado lejos.
Ella hizo algo que lo dejó confundido. Puso expresión de terror.- ¿Que diga que Marinette es puta y zorra? Adrien... A mi no me cae bien, pero creo que te pasaste... ¿MARINETTE? ¡No es lo que parece! No me estaba forzando a decir eso para que yo asumiera la culpa.
En algún lugar, un Kwami negro se golpeó la frente con su manita.
- ¿Marine-?.- Adrien se dio la vuelta, solo para recibir un bofetón se su dama. -...
- ….- tenía una expresión de enojo e ira, acompañado de decepción e irritadez.
- No es lo que parece.. Marinette creeme! Es Chloe!
- CÁLLATE! ¡Solo eres un niño violento! Se que intentas que ella carge con todo! Eres despreciable. La intentas obligar. No me vuelvas a hablar en tu vida.- dicho esto se fue corriendo. Hoy tampoco asistiría a clases.
#####luego #####
Adrien se quedó la noche pensando. No podía dormir. Pensaba en lo estúpido que había sido al creer a Chloe y en su tonto juego. Dios, odiaba tanto a Chloe.
- Concuerdo contigo. Eres tonto.- dijo Plagg con su típico humor a gato malcriado.-
Se sentía tan mal por ella. Solo fue un malentendido. Dios, que más podía pasar ya?! Marinette... Ella se debía de sentir tan traicionada. Era tan imbéciles. Y Plagg no ayudaba nada.
- Debería ir a ver que tal esta...
- Tanta preocupación te va a delatar. Algo va a salir mal... Lo presiento. Me lo dice el estómago.
- ¿Demasiado queso?
- Nunca es demasiado.- Sonrió. - Si vas a transformarte déjame decirte algo. Antes al usar el yo-yo de-
- TRANSFORMAME. Plagg, garras fuera.- dijo.
- Imprudenteeee... - fue lo último que dijo antes de ser absorbido por el anillo.
Ahora era Chat Noir. Quería ir a ver a Marinette. Saber como está. Estaba terriblemente preocupado...
Lo que intento decir el Kwami era que la otra vez había usado demasiado poder con el mágico yo-yo y estuvo demasiadas horas con el traje. Plagg aún no había descansado. Había usado el poder de dos Kwami juntos y ni podía descansar un solo día. Eso haría que se desestabilizase la transformación en cualquier momento.
- Adrien. Te vas a desconvertir en cualquier momento!.- dijo Plagg en su mente.
- Solo necesito un momento.- respondió.
Y ahí fue, saltando de tejado en tejado. Cada segundo que pasaba se iba poniendo más nervioso. Tenía que animarla. No quería perderla.
(( Yo sé que el mundo no es fácil, no lo es conmigo
Pero entiende que aunque no puedas verme
Aquí estoy contigo
Sé que me lloras por las noches, puedo oírte
Y aunque yo no pueda hablarte
Te lo juro que aquí sigo))
- Adrien. No aguantaré mucho.- dijo exhausto Plagg.
Porfía llegó a la panadería. Justo en ese momento fue desmaterializado.
(N/A: EL ~ SIGNIFICA QUE ES UN PENSAMIENTO)
~ OH. No-no-no-no. AHORA NO! Mierda... Ahora como explicó lo de pasarme a estas horas de la noche!? ~
- Hola?.- saludo la que debería ser la madre de su princesa.
- Buenas noches. JEJE. Perdón por pasarme tan tarde pero... Puedo hablar con Marinette? Es urgente. - dijo poniendo ojitos disimuladamente.
- Oh. Tu eres el modelo ese tan famoso, no?. Claro cariño. Marinette aun tiene la luz encendida.- se echó para atrás, dejando pasar a el rubio de ojos verdes.
- Muchas gracias. Y de nuevo disculpa las horas de la noche. Tengo demasiadas cosas en mi agenda.- aclaró rascándose la nuca.
- No te preocupes. Lo entiendo. Ser famoso debe ser atareado.- río la dulce señora.
Esa risa... Se parecía tanto a la de su madre.
Ella me guió hasta la puerta de Marinette y me dejó a solas.
~Mi mano toco la puerta. Me quedé estático. Debía o no debía entrar... Probablemente lo complicase todo, pero no podía estar sin hacer nada.~
Su corazón dio un vuelco y sacó fuerzas de si mismo para abrirla.
- ¿Marinette ? . - Llamó.
Ella estaba en su cama, abrazando su almohada. Seguramente llorando.
- ¿Qué haces TÚ aquí?.- preguntó molesta.
Adrien se acercó a ella. Iba a acariciarle la espalda para que se calmase pero ella lo apartó con un manotazo.
- Marinette. Lo siento de verdad. Yo no dije eso. Te lo prometo.- le agarro la mano.
- ¿¡Como quieres que te crea?!.- apartó su mano y se abrazó a sí misma.
- ¡¿Tu crees que hubiera dicho o echo algo malo de o para ti?! Si hubiera sido esa mi intención no estaría aquí, a tu lado. Marinette... Escucha..- el agarró su mandíbula y la dirigió a la mirada verde de Adrien.- Ella me dijo que esa broma era graciosa. Te lo juro. Fui un completo tonto en creerla. Y lo de hoy fue un malentendido. Yo... No quiero que estés mal. Por favor. Creeme. Haré lo que quieras. Lo juro.
- No puedes hacer nada para ganarte mi confianza. - Dijo con expresión decaída.
Pensó en sí debía decirle o no lo de ChatNoir. Si se lo decía probablemente le odie más. Y peor aún, ella ya no tendría nadie más para su apoyo.
Adrien sacó su móvil y llamó a Chloe.
- Diga?.- dijo esa voz tan insufrible.
- Chloe, lo de hoy a sido muy sucio. ¡¿Cómo le haces creer que yo dije eso?!.- Sonrió. Iba a probar su inocencia.
- Eres un pobre inocente. Aún no me puedo creer que enserio creías que la broma iba a ser graciosa para ella. Jajajajaja, que tonto. Y lo de hoy solo fue un golpe se suerte. Hacerte hablar justo con esa niña detrás. - Sonríe más. Era prueba suficiente para que le creyese.
Colgó el teléfono. La miró. Ella tenía un rostro de sorpresa, pero aún estaba algo deprimida.
Le volvió a agarrar la mano con delicadeza. Esta vez ella no la apartó.
- Mira, Marinette. Yo solo quería hacerte reír. Nunca había tenido amigos y no se la clase de bromas que se hacen. No te quiero perder como amiga. Por favor My Lady .- Dijo mirándola a los ojos.
Se extraño cuando ella la miró con una sorpresa extrema y algo asustada.
- ¿Qué?. - Adrien tardó unos veinte segundos en procesar la información. Oh, no.
Adrien se tapó la boca. Demasiado tarde.
- C-chat... ¡¿TU ERES CHAT NOIR!?. - Cambio su expresión al de defraudada. Como si hubiera comprado algo muy caro y luego descubrir que la habían timado.- ¡VETE! ¡AHORA! No vuelvas a dirigirme la palabra.
- Marin... Lo siento... Yo no…
- VETE! Te dije que no quería volver a hablar conigo. VETE Y NO VUELVAS.- sentenció.
((Sin ti, no voy a ver el cielo brillar
Sin ti se morirá el corazón
Sin ti ya no podré ni llorar
Sin ti, sin ti no nacerá una canción
Yo vine para hacerte mejor
Y yo te enseñaré que es amar))
