Ningún personaje me pertenece, todos son de JKRowling.
Capítulo 9: Seres Despreciables.
Ginny y Draco acaban de salir del despacho del profesor de pociones. Tenían sentimientos encontrados, las dudas y el creciente terror los abrumaban lentamente. Habían hablado de absolutamente todo; desde que no le debían mencionar a nadie del pasado lo que habían visto en el futuro (Lo cual Ginny, quien había leído y visto muchas películas muggles, sabía que desordenaría el curso de las acciones), pasando por que, si bien este era un futur,o no era necesariamente el suyo, que ellos eran capaces de cambiarlo (No necesariamente sus hijos debían tener esos nombres, bromeó Ginny adulta.). El destino no estaba tallado en piedra y el futuro se modificaba según las acciones del presente. Hasta ese punto de la conversación todo era, si bien serio, tranquilo. Existía también la pequeña posibilidad de que ellos o alguno de ellos no recordara lo vivido. El caos llegó cuando le mencionaron a Draco que sus padres definitivamente estarían esperándolo en el pasado, que definitivamente se habrían enterado de su amistad con Ginny y que era inminente que las cosas se pusieran feas.
Caminaban por uno de los pasillos de Hogwarts, estaba lleno de gente. Ginny se atrevió a tomar la mano de Draco y entrelazarla con la suya, pero él la sacó al instante. Ella sabía que el tema familiar de su mejor amigo era bastante complicado y que no se debía tocar a menos que él lo planteara. Ginny era experta zurrándose en las reglas que Draco le imponía a su amistad.
-Era obvio que estarían… - Murmuró la pelirroja ahora pelinegra. Draco ni siquiera la miró.
-Créeme cuando digo que era esperable que no estuvieran. –Ginny sabía que se estaba haciendo el fuerte, que estaba muriendo de miedo por la reacción que sus padres pudieran tener para con él.
-Ellos te quieren. – La voz le tembló.
-Ellos quieren lo peor para mí, y lo sabes. – Ginny le indicó a que salieran a los terrenos para poder hablar tranquilos.
Se mantuvieron en silencio hasta llegar al borde del lago. Era una fresca mañana de domingo, por lo que llevaban algo de la ropa que Mcgonagall les había brindado para los fines de semana. Draco se dejó caer pesadamente, intentando que el pasto absorbiera sus frustraciones. Ginny lo miró sobrecogida, su mejor amigo no solía demostrar esa clase de sentimientos y muchos menos a cerca de su familia. Se sentó delicadamente a su costado.
-Draco…
-Sé lo que sucederá cuando regresemos. – Draco no la miraba, eso solo significaba una cosa: PROBLEMAS. – Él me obligará a irme del colegio y los estúpidos profesores lo aceptaran porqué creerán que estoy traumatizado por los acontecimientos recientes. Una vez en la mansión me encerrarán y me tatuarán la marca tenebrosa antes de que mi madre derrame la primera lágrima. Después me obligarán a volver al colegio para convencer a Blaise, Theo y demás muchachos en que lo que ellos hacen está bien, es digno de reconocimiento… Si no me siguen los matarán, Ginny… Y lo peor de todo es que sabrán que eres importante para mí y el primer ataque en el que participe será a tu casa, si no me matan y logran atraparte; tendré dos opciones… O te mato o veo como alguien más lo hace. – Ginny tenía el rostro petrificado, intentó decir algo pero sus palabras fueron interrumpidas. – Y lo que más me dolerá será ver tu rostro, decepcionado, asustado, pidiéndome que haga algo que no podré hacer…
Draco estaba por seguir hablando sobre su desafortunado futuro cuando la mano de Ginevra impactó brutalmente contra su blanca mejilla. Draco se quedó anonadado, el cachete le ardía como nunca, Ginny le había pegado antes muchas veces, pero jamás con tanta brutalidad, ni tanto odio. Usualmente él daba media vuelta y se marchaba de donde se encontraran, la dejaba completamente sola, en silencio, pero ahora era distinto… No tenía ganas de moverse, ni de enfadarse con ella. No tenía ganas de hacer algo al respecto. Simplemente se dejó golpear.
-Cállate. – Murmuró Ginny, la voz le temblaba por la ira.
-Ginny, yo solo estoy intentando… - Sabía que no lo dejaría hablar, así que las palabras salieron sin fuerza de voluntad.
-Si dices ser realista, juro que te mato.
-Matarme ahora nos ahorraría todo ese futuro. – Una cachetada más para el rubio ahora castaño.
A Ginny le costaba respirar por la increíble cantidad de ira que su pequeño cuerpo recibía ¿Cómo era posible que tuviera como mejor amigo a un muchacho tan negativo como el que estaba a su costado?
-Eres un ser despreciable, Maa… Roebruck.
-Eso ya estaba asumido, Gallagher. Merezco un sinfín de cachetadas tuyas porque soy el ser más asqueroso del planeta tierra.
Ginny bufó molesta.
-No lo digo por las razones que tú crees. – Draco la miró por primera vez desde que habían salido a los terrenos. El cabello le cubría el rostro, pero dejaba entre ver sus mejillas brutalmente sonrosadas (a causa de la ira) y sus ojos enrojecidos. – Eres un ser despreciable e idiota porque te condenas a ti mismo y no intentas hacer nada para cambiar tu supuesto futuro. Eres tan, pero tan tonto que no puedes mirar a tu alrededor y darte cuenta que opciones tienes. No te das cuenta que yo siempre estaré a tu lado, pase lo que pase, que te quiero lo suficiente como para jamás dejar de ayudarte… - Draco la abrazó sin decir absolutamente nada. – Y eres lo suficientemente estúpido como para creer que yo te perdonaré por solo abrazarme mientras me ahogo en ira… pero lo peor de todo es que soy esa estúpida, la que te disculpa con solo un mugriento abrazo de tu parte.
-Mi abrazo no es mugriento. – Ginny ahogó una pequeña risa. – Perdón por hablar idioteces, sabes que mi familia saca lo peor de mí.
Al momento de separarse, Ginny no pudo evitar darle un pequeño beso en los labios y dejar sus frentes unidas. Draco sonrió de costado, pero su mirada se ensombreció casi al instante. Ella frunció el ceño, algo preocupada.
-¿Qué va mal?
Él soltó una risa de mala gana.
-Bueno, empezando con que estamos varados en el futuro hace casi un mes, tu supuesto novio está casado con Lunática Lovegood, – Ginny le dio un leve golpe en el hombro. – al parecer nos casaremos y tendremos dos hijos, te he dicho todo lo que siento; humillándome de una manera sobrehumana, me has correspondido; lo cual es extremadamente extraño, nuestros "yos" del futuro saben que somos ellos y nos han dado consejos sobre lo que debemos y no debemos hacer, hay una comitiva esperándonos en el pasado en donde se encuentran mis hermosos padres. La verdad no sé qué es lo que podría ir mal…
-Idiota.
-¿Qué haremos con Potter? – Murmuró Draco, Ginny hizo una mueca de disgusto. Él emitió una débil risita. –Si yo me enfrentaré a mis padres tú debes hacerlo con Potter.
-Ya lo sé, hurón de pacotilla. Supongo que hablaré con él y seré expectorada de Gryffindor como una vil traidora. – Draco le dio otro pequeño beso.
-Te podemos acoger en Slytherin con mucho gusto.
-Más del necesario pervertido. – Draco emitió una sonora risa.
-Anteanoche yo no era el pervertido. – Ginny se sonrojó brutalmente y otra mano impactó deliberadamente contra la mejilla del Malfoy.
-¿Qué pasará si alguno no recuerda lo que ha sucedido? - Inquirió Draco mientras se sobaba el cachete. Ginny lo pensó unos segundos. - Ellos mencionaron que es posible que eso suceda.
-Ahí podríamos ahorrarnos todas las explicaciones sobre qué fue lo que pasó. - Draco asintió. - Es más, hasta podríamos fingir que no recordamos dónde estábamos, y después, en privado cerciorarnos que el otro si lo recuerda.
-Suena un plan digno de ti.
-¿Maravilloso?
-Estúpido, pero creo que funcionará. - Ginny arrancó un poco de pasto, se notaba aún nerviosa. - ¿Y… si de verdad alguno no recuerda nada?
Ginny respondió totalmente seria.
-Estará en manos del otro decidir que hacer.
D&G
Habían acordado reunirse detrás de una enorme roca que estaba al borde del lago. Pansy fue la primera en llegar así que se tomó la libertad de invocar una manta lo suficientemente grande como para que cuatro personas se pudieran sentar, sacó de su mochila un par de pergaminos con varias cosas apuntadas, algunos pasteles que había sacado de las cocinas junto con unos jarros con cerveza de mantequilla y los libros que Blaise le había aconsejado que sacara de la sección prohibida. Hermione llegó segunda y el ambiente se tornó algo incómodo.
-Gracias por ayudarnos a traer de vuelta a Ginny y a Malfoy. –Murmuró Hermione intentando romper el hielo.
-Deberías llamarlo Draco, es casi un amigo tuyo ya.
La castaña enarcó una ceja.
-Es amigo de Ginny, yo no tengo nada que ver en esa relación.
-Eres amiga nuestra, dudo mucho que cuando vuelvan dejes de serlo ¿O lo harás? – Pansy sonrió de lado algo confundida. Hermione se quedó paralizada.
-¿Tú y yo somos amigas?
Esta vez fue la pelinegra la que enarcó una ceja.
-Te veo casi todos los días, compartimos almuerzos y cenas más de 3 veces en la semana, me prestas tus apuntes de runas cuando no logró completar mi tarea a causa de la poción, te ríes de mis chistes tontos por pena, - Hermione intentó explicarse. – Tranquila, sé que no soy buena comediante… ¿Por qué no seríamos amigas? Eres amiga de Blaise ¿Acaso yo tengo algo malo?
La castaña se quedó con la boca abierta y sin palabra alguna, no conocía esa faceta dulce de Parkinson. Sí, era amiga de Blaise y debía aceptar que Theo, cuando no se estaba burlando de su cabello, era bastante agradable, Pansy no era la lame botas de Draco que todo el mundo creía. Siempre había considerado que debía existir una muy buena razón para que Ginny, después de lo sucedido en la cámara de los secretos y tras años de tortura por parte de esas personas, fuera la mejor amiga de Draco Malfoy y demás slytherins. Tal vez acababa de encontrarla.
Hermione desvió la mirada cuando Theo y Blaise llegaron. La razón por la cual se encontraban todos sentados en los jardines era tan simple que resultaba tonta. Se habían aburrido de trabajar siempre en un mismo sitio, si bien la poción se cocinaba a fuego lento en una mazmorra aislada protegida con bastantes hechizos, los cálculos matemáticos podían hacerlos al aire libre, aunque no a los ojos de todos.
El invierno se aproximaba de manera furiosa pero aún no caían los primeros copos de nieve. Theo se sentó al lado de Pansy y le pasó el brazo por los hombros. Blaise se sentó frente a la castaña.
-Debo darles la buena noticia muchachas. – Anunció feliz Theo. Las dos mujeres lo miraron expectantes. Hermione alejó sus pensamientos acerca de su extraña relación amistosa con las serpientes.
-¿Ya formalizarás tu relación con Blaise? – Preguntó inocentemente Pansy, Hermione explotó en carcajadas. Era completamente cierto que Hermione era la única que se reía de sus chistes, pero no lo hacía por pena. Ambas muchachas cruzaron miradas y la castaña se dio cuenta que era cierto.
Si bien Pansy y los demás Slytherin la habían tratado como basura por muchos años, desde que Ginny se juntaba con ellos algo había cambiado. Tal vez la frescura de Ginny los había transformado o el hecho de tener información de ellos de primera mano era mejor que creer en los rumores o en las apariencias. Tal vez su "maldad" solo era una máscara para esconder cosas más importantes, a personas increíbles.
-Se lo propuse, - empezó Theo fingiendo estar cabizbajo y triste. – pero mencionó que su corazón es de alguien del sexo opuesto. – Blaise abrió los ojos de manera abrumadora y Hermione no pudo evitar sonrojarse al notar como Theo la miraba. – Aparte mencionó algo de que prefiere dar antes que recibir, yo le dije que estoy dispuesto a recibir pero… - Pansy le había dado un gran golpe en la nuca por lo que la cara de Theo había terminado dentro de un pastel.
Hermione explotaba de risa cuando la mano de Blaise le tapó la boca. Escuchaban unas voces. Harry Potter estaba cerca.
Todos se quedaron estáticos al sentir que el susodicho se sentaba en el otro extremo de la gran piedra que los resguardaba de la atenta visión de los alumnos de Hogwarts y su sorpresa fue mayor al saber con quién estaba y el tema de conversación que ambos abordaban.
-Aún no regresa. – Era la voz de Harry. Más que triste, se escuchaba preocupado y ansioso.
-Ya lo hará. – La voz de Luna le respondió de manera calmada. Hermione estuvo a punto de preguntar qué era lo que hacían ellos dos juntos, pero los tres Slytherin lo impidieron. Blaise tomó su varita y escribió en el aire "Debemos revisar si sospechan". Hermione asintió tranquilamente y siguieron escuchando.
-¿Qué haré cuando lo haga? – Ahora sonaba lastimero ¿Qué demonios estaba sucediendo?
-No entiendo Harry, ¿a qué te refieres con qué harás?
Hubo un silencio algo extenso en el que pensaron que la pareja se había ido a charlar a otro lugar. Pero seguían ahí.
-A eso me refiero. – Murmuró Harry casi inaudiblemente. Blaise frunció el ceño.
-Debes dejar de hacer eso… - Hermione no entendía nada, vio como Pansy abría extremadamente los ojos.
-¿Te molesta?
-Sabes que no…
-¿Entonces por qué debería dejar de hacerlo? – Cada vez la morocha estaba más y más confundida. Theo emitió una leve risita, se ganó otro golpe por parte de su novia.
-¿En serio me lo estás preguntado, Harry? ¿En serio estás cuestionando que el hecho de besar a una persona con la que no estas es correcto? Soy amiga de tu novia, no la mejor ni más cercana, no soy Hermione, pero igual está mal lo que hacemos.
-Ella está por algún lugar con Draco Malfoy, ellos se besaron en mi cara y ¿en serio cuestionas esto? – La voz de Harry no sonaba molesta, si no triste.
-Que ella lo haya hecho no significa que tú debas hacerlo también.
-Pero…
-Aparte tú estabas en esa fiesta, sabes que ella no desapareció con él porque lo quisiera… fue un accidente que TÚ iniciaste. Y estoy segura que sabes que no lo besó apropósito. Tú mismo me has dicho que fue él quien inició el beso.
-Eres increíble, Luna.
-Está haciendo frio ¿Vamos a hablar adentro?
-Por supuesto.
Los cuatro se habían quedado helados. Harry Potter estaba engañando a Ginny Weasley con Luna Lovegood mientras ella estaba en un viaje mágico al futuro con Draco Malfoy. Las cosas no podían estar peor. Mentira, si podían.
-Esto es imposible. – Soltó Hermione cuando la pareja se encontraba lo suficientemente lejos como para oírla. - ¿Harry y Luna? ¿Es que acaso estamos en un universo paralelo? – Sacudió un poco la cabeza. - ¿Cuál era la buena noticia?
Blaise tartamudeo.
-La poción está lista.
D&G
El martes que seguía al pésimo domingo de los viajeros en el tiempo, Draco/Dick se encontraba sentado en uno de los cómodos sillones de la sala común de Slytherin. Le había llegado una nota de Ginny/Adulta que decía:
"No les queda mucho tiempo. Aprovéchenlo. GM"
GM, qué divertido era pensar que Ginny tomaría su apellido. No había logrado comprender del todo la nota, pero su mirada se oscurecía un poco al pensar que todo volvería a lo normal. Harry y Ginny, él y su padre, la vida monótona de un hijo de mortífago convertida en la asquerosa vida de un mortífago recién convertido ¡ALTO! Le había prometido a Ginny no pensar en esa clase de cosas. Cuando todo regresara a la normalidad, o más bien, cuando regresaran al pasado definitivamente sería todo menos normal. Se habían prometido uno al otro no dejarse, no perder todo lo que habían formado en el viaje. Draco aún estaba bastante escéptico sobre su futuro, por más que lo veía con sus propios ojos.
-Hola. – Dijo una voz bastante delicada sacándolo de su ensimismamiento. Draco volteó a la derecha y se encontró con Lily Potter sentada a su lado. El muchacho la observó por unos minutos y se dio cuenta que a pesar de tener la misma aura de locura que su madre, era mucho más normal.
-¿Qué tal? – Respondió él cortésmente. Ella frunció el ceño y se acercó un poco más.
-Nada muy interesante. – Draco asintió levemente y dejó de mirarla. Lily frunció un poco el ceño. – La verdad tengo muchos problemas con mis deberes de pociones y he escuchado que tú eres muy bueno en ese curso.
Draco ladeo una sonrisa forzada.
-Sí ¿Qué necesitas?
-¿Por qué eres siempre tan caballero? ¿No te aburre? – Draco se estremeció un poco en su sitio.
-Así fui educado. – La verdad es que tenía ganas de mandar a volar a la Potter, pero no podía crear escándalos, por lo que controlaba su personalidad Malfoy y dejaba que Roebruck saliera a la luz. Lily rodó los ojos con aburrimiento. - ¿En qué te va mal en pociones? – Intentó.
-¿Y es verdad que estas con la chica de Gryffindor?
-¿Harley? – Empezaba a estresarle en serio.
-¿Acaso conoces a otra?
Harry Potter no tenía esa actitud, Luna Lovegood tampoco la tenía ¿De dónde la había sacado esta chiquilla? Hasta sonaba como cuando él quería ser descortés con las personas. Eva Malfoy era su amiga. Draco sonrió de lado. La hija de Potter al parecer admiraba a su hija. El futuro era un encanto.
-Nosotros solo somos amigos. – Al pronunciar esa frase el lenguaje físico de la rubia cambió radicalmente. Demasiada esencia Malfoy en una misma persona. Se apoyó seductoramente en el sillón y comenzó a jugar con un mechón rizado del cabello de Dick. Él abrió los ojos algo estupefacto.
-¡Lily! – Una pelirroja enfurecida caminaba hacia ellos. Lily soltó un bufido atolondrado y volvió a sentarse de manera correcta en el sillón.
-Ivy, no estaba haciendo nada. – Murmuró Lily molesta, solo se ganó una perfecta mirada sarcástica.
-Vamos, Dick
-¿Eh? – Draco no entendía lo que sucedía. Eva lo tomó del antebrazo y lo jaló con fuerza fuera de la sala común. Demasiada esencia Granger en su hija.
Ella no dijo palabra alguna a pesar de las constantes preguntas del muchacha sobre qué demonios sucedía, hasta que llegaron a los terrenos. La pelirroja soltó un bufido de estrés y se despeinó un poco la coleta que llevaba. Dick volvió a preguntar qué era lo que sucedía y cuál era la razón por la que lo había sacado con tanta urgencia de la sala común. Eva seguía sin responderle. Draco desistió en preguntar, pensó que tal vez ella solo quería tomar aire y no deseaba hacerlo sola.
-No debiste dejar que Lily te hablara de esa forma. – Soltó de pronto. Sus ojos se habían tornado de un gris bastante opaco.
-¿Disculpa?
-¿Qué demonios tienes en la cabeza, ah? – Draco comenzaba a notar la personalidad explosiva de Ginny en la Slytherin.
-Pero si yo no hice nada…
-¿O sea que si de pronto alguien viene y te besa tú ni al caso?
Draco frunció el ceño, su rostro se convirtió en la perfecta oda a la confusión ¿Qué demonios le sucedía a esa muchachita? En el futuro él educaría mejor a su hija. Levantó ambas cejas y sus miradas se conectaron.
-¿Qué demonios tiene que ver esto con lo que hablaba con Potter? ¡Ella no me beso!
-¿No te diste cuenta que estaba intentando algo contigo?
¿Qué demonios le pasaba a las mujeres de esa época?
-¿Acaso pedí ayuda? ¿Y eso que tiene que ver contigo? Yo jamás te pedí que la detuvieras o que me sacaras del apuro. No necesito niñeras, Malfoy.
Eva se sintió extremadamente ofendida. Draco seguía asombrado.
-¡Tú y Harley están juntos! – Gritó la pelirroja exasperada. Draco abrió los ojos de manera descomunal, si bien Ginny y él tenían una especie de seudo-relación eso no había salido al aire. Para todos en este tiempo ellos eran amigos de la infancia con una relación fraternal.
-¿De dónde has sacado ese disparate? – Esto desconcertó un poco a la Malfoy, pero continuó con la actitud retadora característica de su familia. – Aparte ni Harley ni yo somos unos niños ni mucho menos tus amigos para que andes cuidándonos las espaldas. – Esta vez fue ella quien abrió desmesuradamente los ojos.
-¡ELLA SI ES MI AMIGA!
-La conoces hace menos de un mes ¿¡Cómo es posible que puedas llamar a eso amistad!? - Eva abrió la boca denotando clara indignación. - No creo que debas meterte en asuntos que no son de tu incumbencia.
-Eres un pedante.
-Y tu una mocosa entrometida.
-Se nota que tus padres no te educaron de una manera adecuada. - Eva dio un paso mas cerca a Draco, la ira le brotaba de cada uno de los poros de su cuerpo. - Si mi padre se enterara la clase de persona que eres definitivamente te alejaría de MI amiga.
Draco se encontraba estupefacto.
-¿TÚ AMIGA? La persona que conoce a Harley desde que es una bebé soy yo, y deberías dejar de esconderte tras tu papi y empezar a hacer las cosas por ti misma ¿A quién le importa si Draco Malfoy se entera que estaba conversando con una chica o no? Solo a ti, niña estúpida.
-Vuelve a decirme niña estúpida y lo lamentaras, Roebruck.
Draco emitió una risita burlona, característica de la familia Malfoy por donde la fueran a ver.
-Pero si es el conjunto adjetivos que te definen a la perfección: niña; porque eres una criatura infantil, y estúpida; porque claramente te hace falta un par de vueltas por los primeros años de infancia para que te vuelvan a enseñar lo que no te entró en el cerebro. Por lo tanto, eres una niña estúp…-
Intentó terminar la frase pero los labios de Eva lo habían callado con un beso nada romántico, lo había agarrado fuertemente del cuello de la camisa y jalado hasta su altura.. Estupefacto, se quedó estático hasta que ella se separó de él con una sonrisa burlona y sin soltarlo dijo:
-Te dije que lo ibas a lamentar… y tenías razón, Harley no es mi amiga, espero que después de esto tampoco sea la tuya.
Se alejó de él caminando hacia la puerta de Hogwarts donde Harley se encontraba boquiabierta.
-Maldita Malfoy. Maldita Weasley.
Comenzó a caminar cabizbajo mientras notaba como Ginny comenzaba a reír desmesuradamente. Se paró a su costado.
-Tu hija acaba de besarte.
Draco frunció más el ceño si es que eso era aún posible. Ginny intentaba no explotar en carcajadas.
-Planeas explicarmelo o solo debo pensar que estás engañándome con nuestra hija.
-Ginny eso es asqueroso y perturbante.
Cinco minutos después de que a la pelirroja, ahora pelinegra, se le pasara el ataque de risa, se sentaron en el borde del lago.
-Bien… explicame qué acaba de suceder antes de que te lance con el calamar gigante, que espero aún siga vivo. ¿Cómo es posible que me declares tu amor un día y al siguiente te encuentre besando a otra mujer? - Draco bufó molesto.
-Yo no la besé.
-Me quedó claro al ver tu cara. - Ginny abrió los ojos desmesuradamente y puso cara de espanto. - Parecía que un dementor te estaba succionando el alma, ¿es acaso que nuestra hija besa tan mal?
-¡GINNY! - Ginny se carcajeó unos segundos mas, después le pidió que prosiguiera con la historia. - Ella pensó que estaba coqueteando con Lily.
-¿Con la hija de Harry?
-Al parecer es conocida por meterse con muchos hombres e intentó seducirme de la manera más idiota del mundo. Eva la encontró y como yo no la había expectorado como si fuera basura me empezó a decir que cómo era posible que yo te estuviera haciendo esto, que ella era tu amiga y de pronto me besó ¡Está completamente loca!
-Ah, o sea que no solo me engañas con nuestra hija, si no también con la hija de mi actual novio. Eres un ser despreciable, Draco Malfoy.
-Ginebra Weasley, debes dejar de hablar tanta estupidez junta.
Se miraron a los ojos unos segundos y cuando estaban a punto de besarse una voz los sacó de su broma y pronunció palabras que no debían haber sido pronunciadas por esos labios.
-Los descubrí. - Tanya Zabini, los miraba con una sonrisa de oreja a oreja.
RR
volví ji.
