Capítulo 4º: Una Alianza, Música y Parque de Diversiones

Hacía ya un buen rato, que la reunión había comenzado… en los jardines de la Casa de Piscis se encontraban ya la mayoría de los dorados, los invitados tanto del mar como del inframundo y Seiya, Shiryu, Hyoga e Ikki.

Ikki, era observado muy atentamente por Pandora, que pareció pensarlo un poco, y decidió acercársele…

Hola Ikki… realmente ha pasado tiempo – la joven lo miraba atenta a cualquier expresión que pudiera develar lo que pensaba el Fénix… pero era el Fénix… y nada pudo descubrir – veo que no has cambiado nada, definitivamente, yo nunca me equivoque al juzgarte.

Las palabras de la joven, al fin lograron captar la atención de Ikki, quien la miro ceñudo… y dijo: él no esta aquí, así que mejor deja de buscarlo… no lo verás…

Pandora, se asombro por sus palabras… y sonriendo acotó: ¿él esta bien?… entiendo que es tu hermano, pero realmente, me hubiera gustado que fuera el mío también… aunque yo también quería verte a ti…

Ikki la observo detenidamente, y le respondió: Si él esta bien y yo, también… me alegra que hayas vuelto a la vida Pandora, aunque sea solo para permanecer a lado de…

Hades – respondió ella por él - Él es un ser amable, aunque parezca lo contrario… la misión que se le otorgo en la mitología lo ha vuelto duro, y quizás le ha dado la reputación que ostenta… pero, los Dioses tienen su camino, su misión en este mundo… ellos son necesarios Ikki.

Yo no creo que sean indispensables, y perdona si te digo que mi creencia en los Dioses, es solamente por mi hermano Shun… él cree en Atenea, y yo creo en él… donde el vaya, yo iré para protegerlo – Ikki no miraba a Pandora, al decir esas palabras… miraba al cielo estrellado, su hermano ya habrá llegado a Japón, él es definitivamente, lo único que hace que como caballero, luche por la humanidad...

Pandora, sonrío… definitivamente no se equivocó al juzgarlo, este hombre protegería a ese niño con su vida… Un relámpago brillo a lo lejos… esa reunión se estaba tardando mucho.

En otra parte del jardín, los tres jueces de la muerte, miraban algo fastidiados la gran cantidad de rosas de ese lugar… se habían servido aperitivos, para los presentes, aperitivos que rechazaron, por fin, Radamantys aburrido de permanecer ahí se dirigió a un caballero que reconoció de inmediato como Kanon.

Vaya pero si es… El dragón Marino?, pensé que eras Kanon de Géminis? – dijo burlonamente el juez

Kanon se volteo a mirarlo… "realmente seguía vivo"…

En eso se acerca a ellos, Sorrento… llamando totalmente la atención del Juez, que sin apartar la vista del joven, le saludo con una mirada seductora, mirada que enfadó a más de un caballero, pues por una parte era Kanon y por otro Issac, que también se había acercado…

Mascara Mortal, Aioria, Milo y Saga, también se habían aproximado, el ambiente de pronto se volvió tan denso, que hubiera podido ser cortado con la poderosa Excalibur… Radamantys los enfrentaba con la mirada…

Se sienten seguros en su casa… caballeritos de poca monta – fueron sus palabras exactas… estas habían tenido el efecto deseado, la poca paciencia de Kanon, Milo, Aioria y Mascara Mortal, había llegado a su Fin… y cuando parecía que ardería Troya…

Una suave melodía sonaba en el ambiente…, era de una armonía tan dulce, que logro apaciguar los caldeados ánimos de los caballeros… Shion, quien observaba todo, y estaba a punto de intervenir, agradeció en su cosmos a ese joven caballero, el haber empezado a tocar, tan dulce melodía.

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Una melodía empezó a llegar a sus oídos, el Dios de los Mares, cerró sus ojos deleitándose con la misma, entonces dijo: ¿Y bien que es lo que quieres Hades?

Una alianza… y… supongo que su ayuda…

Que tipo de ayuda – pregunto Atenea, poniéndole toda la atención, si la situación era esa, no había tiempo que perder…

--FLASH BACK --

¡Si no hubieras destruido mi cuerpo esto no habría pasado! – decía Hades pacientemente…

¿Pero como sucedió? – preguntaba Poseidón con un tono preocupado

En ese momento, mis poderes desaparecieron, aunque fue oportuna la intervención de Zeus, fue tiempo suficiente para que una de las cadenas que mantiene cerrada la entrada del Tártaro se rompiera - mencionó Hades sin perder su compostura – todo este tiempo, he utilizado mi poder para revertirlo… pero…, definitivamente no podré solo…

Creo, que hice suficiente por ustedes, les he devuelto más de lo que debía – seguía hablando Hades – a ti te he devuelto a tus generales marinas, y a ti a aquellos caballeros cuyas vidas se extinguieron por culpa de guerras que antecedieron a la mía.

Atenea escuchaba atenta, "ya sabía yo, que no lo había hecho por nada" pensaba, mientras recordaba lo feliz que se habían puesto todos al recibir tanto a Shion como a Aiorios.

-- FIN DEL FLASH BACK --

Necesito un Herrero… uno que este familiarizado con esto de componer – respondió el Dios – a cambio firmaremos la paz, ¿Qué les parece?

¿El herrero de los dioses, no ha reencarnado aún? – pregunto la Diosa

No – respondió Poseidón…

Se que tienes al caballero de Aries, Shion mismo podría ayudar, también debe haber alguien que no tenga relaciones de ningún tipo con los Titanes, preferentemente – y Hades parecía molesto al decir esto – un dios de otras tierras.

Ummm! Comprendo, hablare con mis caballeros… cuando deseas partir…

Dame una semana, debo preparar el Inframundo para ellos, podrían entrar por la entrada que esta en los mares – dijo Hades observando a Poseidón – además creo que el músico también debería venir… a las bestias es mejor tenerlas encantadas con tan dulce melodía…

A Poseidón, pareció disgustarle el comentario, más de igual manera asintió con la cabeza…

Ah, otra cosa – acoto Hades, luego de un instante de meditarlo – también reviví a los dioses guerreros, ellos deberán ayudar, ¿podrías informárselo tú, querida sobrina?

¡Esta bien!

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Los rayos de sol comenzarían a alumbrar en cualquier momento, luego de las despedidas correspondientes, los visitantes del inframundo se retiraron, antes de cruzar el portal, el Dios de los Muertos, busco con la mirada una esencia que para él era familiar y deseada, más no la sintió, en ese preciso instante, Pandora le susurraba, no se encuentra aquí mi señor, y desaparecieron, igual que como habían aparecido.

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Ya… Kiki, te aseguro, que nos vamos a divertir mucho – decía Shun divertido formando, junto con Kiki, una larga fila, para ingresar al parque de diversiones – podemos subir a todos los juegos y entrar a todas las atracciones de este lugar…

Kiki no cabía en sí de la felicidad, en su vida había ido a un parque de diversiones…

En el Parque, subieron a todos los juegos… descubrieron por experiencia propia, que es un craso error comer hamburguesas y tomar bebidas gaseosas antes de la montaña rusa, que la gravedad si existe, en especial si estas de cabeza y toda tu sangre se encuentra en ella, en fin… una vez que subieron a todos… pero a todos, incluso en la calesita, consideraron que era hora de ver las atracciones, habían juegos de tiro al blanco…

Yo quiero ese muñeco – decía Kiki, más que emocionado – puedo intentarlo, puedo, puedo?

Claro…, pero recuerda no se debe hacer trampa – decía Shun bajito – no uses tus poderes.

¡Es tan linnndoooo! – Kiki ya no podía caminar de tanto premio, le había jurado a Shun que no había utilizado sus poderes, y era verdad, bueno a medias – oye Shun y tu no quieres hacer algo en especial?

Shun observo un juguete en forma de Pegaso, sonrió al verlo, tal vez debía mandárselo a Seiya, al fin y al cabo, ellos siempre habían sido los más jóvenes del grupo, y aunque tal vez ya no tenían trece como Kiki, sabía que a Seiya le haría feliz ver un peluche de Pegaso…

Voy a jugar ese, Kiki – dijo Shun acercándose… en eso, escucha a un grupo de empleados que comentaba que el dueño de todo el parque estaba ahí.

Tanto Kiki, como Shun se miraron, ¿quieres conocerlo? Dijeron casi al unísono…

Sus sonrisas daban la respuesta, toda la tarde se habían pasado diciendo que solo una persona con alma de niño, pondría un parque como ese, en donde el más recio de los hombres encontraría su niño interior…

Había mucha gente alrededor suyo, escucharon, en especial de las jovencitas, que decían que el dueño era un joven, que a más del parque provenía de una familia que manejaba con hilos invisibles el mercado aéreo del mundo…

Shun miro a Kiki y Kiki miro a Shun, con un gesto de sus ojos se dijeron todo, tal vez habría otro día para conocer a tremendo magnate, pero justo en eso…

Pero miren nada más – esa vos Shun y Kiki la reconocieron en seguida – parece que has vuelto a Olimpo, mi pequeño ángel (Casualmente ese era el nombre de Parque)

Shun volteo a ver, ¡Tú!, le dijo, pero casi inmediatamente ese, joven volvía a ser rodeado por una cuantía impresionante de mujeres.

Vámonos de aquí – sugirió Kiki, a lo que Shun asintió.

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Camino a la Mansión, los jóvenes se reían de la actitud que habían tomado al ver a aquel desagradable joven…

¿Que crees que hacía ahí? – pregunto el más joven

No se, dudo que con todos los dulces del parque le mejore el carácter – ambos reían de esa idea… fue en ese momento que Shun se quedo quieto…

¡Kiki vete a la Mansión de inmediato! – ordenó Shun

¿Pero?...

¡YA! – esta vez había sonado mucho más autoritario, a regañadientes Kiki se fue alejando del lugar…

Soplaba un fuerte viento, el cielo ya hacía un buen rato que se había nublado, de repente, un relámpago ilumino una silueta, Shun se ponía en guardia…."que diablos es este cosmos… nunca había sentido algo igual"…