Capítulo 10º: La Confesión

Habían descendido ya hacían unas horas en una ciudad cercana… Camus y Hyoga fueron los encargados de preparar los transportes en los que se encaminarían a Asgard… según el mayor, serían unas cuatro horas de viaje, si el clima estaba de su parte…

Alquilaron caballos y carrozas, pues los caminos no estaban en buenas condiciones como para utilizar otro medio de transporte…

Viajarían a Caballo: Mascara Mortal, Camus, Aioria y Hyoga.

Mientras que en las carrozas, se habían distribuido de la siguiente forma: Atenea, Seiya, Shiryu, irían en una; y Afrodita, Shaka y Shun, irían en la otra… por su parte… Shion, Kiki y Mu, habían decidido utilizar sus poderes para adelantarse…

Cuando cada uno se disponía a subir… Atenea, pidió a Afrodita que por favor viajara con ella, pues necesitaba explicarle algunos detalles que se le habían olvidado comentar con Shion… Seiya, viendo la situación estuvo a punto de ocupar su lugar en la otra carroza, pero Shiryu y Saori, metiéndolo a la fuerza en la carroza de ellos, se lo impidieron.

¿Pero… qué les pasa? – se quejaba el santo de Pegaso mirando confundido a sus opresores

No seas tonto, Seiya… no vez que si hay alguien más ahí, Shun no podrá conversar y arreglarse con su maestro – eran las siempre, sabias palabras de Shiryu

Tanto Shaka como Shun, esperaron en vano al otro miembro de su carroza, cuando esta ya empezaba a andar… el joven se sintió preocupado por Afrodita… estaba apunto de decirle al cochero que se detuviera, cuando una de sus manos fue sostenida por la de su maestro.

¡Lo siento!

------FLASH BACK -------

¡Lestat! – llamaba desde uno de los pasillos un hombre finamente trajeado

¿Que sucede, Tío? – en ese momento Lestat volteó a mirar

Shun aprovechó la situación, y puesto que ya no toleró la vergüenza, soltó el agarre que el mayor aun tenía sobre su mentón, y salió de ese lugar… escucho la voz de Lestat llamándolo, pero no quería verlo… se sentía sumamente avergonzado… quería a su hermano " ¿por qué hiciste eso… Lestat?"… "siento que mi corazón va a estallar"…

No supo cuando había corrido… se sentía cansado, sus mejillas aún le ardían… deseaba llegar a la mansión, y a la vez no deseaba hacerlo… " No quiero que nadie me vea así… no quiero ver a nadie así"… Fue cuando había decidido detenerse, que de pronto sintió un tirón… alguien lo sujeto con fuerza atrayéndolo… intento defenderse, pero fue inútil, ese individuo lo tenía bien sujeto… en un ágil movimiento lo volteó, quedando frente a frente… era Shaka… y por lo que dejaban ver sus hermosos ojos, estaba enojado.

Sha… Shaka – susurro el pequeño

Virgo, sujeto el mentón del menor, atrayéndolo hacia su rostro… y haciéndolo retroceder, lo aprisionó contra un muro…

No vuelvas… a llamarme,… por mi nombre – sus palabras parecían contenidas, pero su expresión era lo que asustaba al joven… fue entonces, que sin pensarlo… el mayor acortó toda distancia entre ellos, rozando… no, no, aprisionando casi violentamente los labios del menor… Shun solo abrió los ojos lo más que pudo… sentía que le faltaba el aire, y que las fuerzas le habían abandonado por completo…

Ese beso, era apasionado… más bien desesperado… levantó lentamente una de sus manos para sostener la cabeza, mientras que de a poco iba introduciendo su lengua en la cálida boca de su discípulo… las sensaciones eran sublimes… sentía como el joven entre sus brazos temblaba, sus pequeñas manos, en vano intentaban alejarlo ejerciendo presión sobre su pecho… Se alejo un poco para recuperar algo de aliento, y pudo observan con claridad ese hermoso rostro… estaba sonrojado y tímidas lágrimas habían recorrido por el…

Ma… maestro – murmuraba el peliverde, casi sin aliento – no…

Pero de nuevo volvía a su mente la imagen que observara desde la ventana de la biblioteca, y su razón se nublaba por completo… "no… solo serás mío", pensaba sosteniendo nuevamente el rostro del pequeño para continuar besándolo… estaba a punto de hacerlo, cuando…

¡SHAKA! – una afeminada voz lo sacaba del estado en el que se encontraba

Afrodita parecía haberlos seguido… tomo a Shaka del brazo, y casi a rastras lo aleja de Andrómeda… apenas tuvo tiempo de preguntarle si estaba bien, a lo que el muchacho solo se limito a asentir…

Hablaré con él, tranquilo – fueron las últimas palabras que soltó el dorado, antes de llevarse a Virgo por la fuerza.

------FIN DEL FLASH BACK -------

No estaba seguro de cómo debía reaccionar… estaba dolido… pero… "se le escucha tan entristecido"… Shun poco a poco le devolvía la mirada a su maestro, su expresión era la misma, mas su mirada… su mirada tenía un brillo diferente…

Ma… maestro – empezó a decir el muchacho, pero en eso le pasaron por la mente todas esas emociones que lo habían recorrido, y sin más soltó - ¿Por qué lo hizo?... ¿Quién le dio el derecho?... ¿Acaso yo…

¡Me gustas, Shun! – sus palabras dejaron mudo al peliverde – No puedo controlarme, cuando se trata de ti... logras despertar emociones que no creí lograría conocer – Shaka decía cada palabra claramente, sin apartar ni un solo segundo su atención de esas esmeraldas - ¡Se que te herí y es por eso que te pido disculpas!… no así por el beso… ¡lo deseaba y no me arrepiento! – esas ultimas palabras las mencionó fuertemente, sacando un leve color carmín de las mejillas de Shun, quien lo miraba sin poder decir nada.

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Afrodita miraba resignado el camino… intentaba parecer lo más entretenido posible con los paisajes, más no le resultaba para nada interesante ver todo blanco, el invierno era su época menos favorita… y ahora él, estaba en un lugar, en donde el invierno… "Camus esta en su salsa"… "¿Qué estará pasando?"… pero no… el debía parecer muy entretenido… o esa niña malcriada volvería a preguntar… y él no estaba dispuesto a soltar prenda… "eso es cosa de ellos…. Rayos en que lío me metí"

Atenea observaba al santo de Piscis… por lo que le comentaron los demás, después de Shaka, llegó él… y que luego ambos discutieron… una hora después aproximadamente, llegó Shun… este se encontró con ambos caballeros y en vez de ir, como sería lógico, con su maestro… fue con Afrodita… "pero por lo visto, Afrodita, no me va a contar nada"… la diosa daba un largo suspiro… "desde cuando se comporta tan reservado"…

Camus era el más adelantado del grupo… de tanto en tanto, inspeccionaba los lugares por donde debían transitar… se sentía extraño… era como si hubiera alguna presencia, que él no lograba identificar, vigilándolos… Hyoga, también estaba intranquilo… mas solo su maestro lograba percatarse de eso… al igual que sólo Hyoga, se percataba de la preocupación del dorado.

Aioria y Mascara, por su parte iban últimos en la recorrida… lo último que deseaban era ser atacados por la retaguardia… De tanto en tanto, observaban la carroza que estaba justo frente a ellos… se preguntaban que estaría ocurriendo en su interior… Mascara hizo un comentario de lo que podía estar ocurriendo, a lo que Aioria reprendió propinándole un empujón que casi lo tumba del caballo…

¡No seas Idiota, Marcara! – rugía el León – se trata de Shaka, no de ti…

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Señorita Hilda, acaban de llegar tres enviados del Santuario – decía un guardia del palacio

¿Sólo tres? – pregunto sorprendida la princesa

Al ver a los recién llegados Fler corrió a recibirlos… había reconocido al pelirrojo como Kiki, el pequeño que tanto la había cuidado en la batalla que se librara en esas tierras hace apenas unos años.

¡Kiki… dios como has crecido! – decía la princesa abrazando tiernamente al joven

Hilda observaba la escena… y se acercaba a ellos lentamente…

¡Princesa Hilda, Atenea viene hacia aquí, nosotros nos adelantamos haciendo uso de nuestras habilidades… espero, nos disculpe por atrevernos a entrar sin su debida autorización – se dirigía Shion a la joven que se les acercaba.

Tranquilo, Maestro Shion… los esperábamos – mencionó la mujer – sean bienvenidos a Asgard.

Kiki parecía muy emocionado de volver a ver a los dioses guerreros… mientras esperaban, Mu y Shion, entablaban una amena platica con los demás que irían con ellos al Inframundo.

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No sabía que decir… no se esperaba, y no entendía por que no, las palabras que su maestro le había dado… Shaka simplemente se limito a cerrar sus ojos… y a soltar su mano…

Como notarás… en esta situación… yo no puedo seguir, siendo… tu maestro – Shaka mencionaba cada palabra, con agonía… no quería decirlas, pero sabía que debía

¿Qué? – murmuro el pequeño - ¿qué quiere decir con eso?

Lo que trato de decir… es que cuando termine esta misión… y vuelva al Santuario, pediré a Atenea, para que otro caballero se encargue de tu entrenamiento – sus palabras sonaban serenas… pero desgarraban el alma del dorado, no quería alejarse de Shun... el niño escuchaba… mas su expresión era de alguien que no daba crédito a lo que estaba oyendo.

¡No puede… - trato de decir el muchacho, pero ver nuevamente abiertos los ojos del Virgo, le hicieron callar…

Si puedo… y debo, te he faltado como maestro… y como amigo… al volver al Santuario, será Afrodita tu nuevo maestro… ¡Y ya no hablaré más del asunto! –dijo esto último con convicción, volvió a cerrar los ojos… deseaba con toda el alma que Shun reclamara, pero sabía, al igual que él, que eso sería en vano… Shun lo conocía bastante como para echar de ver, que cuando Shaka de Virgo dice "ya no hablaré más del asunto", es por que ya no hablara más del asunto… y punto.

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La llegada al Palacio resultó tranquilo, Hilda los esperaba ansiosa… cuando ella y Saori se encontraron frente a frente, se dieron un prolongado abrazo… Ikki aún no había llegado, pero nadie se preocupó demasiado, al fin de cuentas, él siempre llegaba en el momento más indicado… si no se encontraba ahí, de seguro lo encontrarían allá.

En la entrada que los trasladaría a los dominios de Poseidón, los esperaba ansiosa Kitty…

¡Es tiempo! – dijo la sirena lanzándose al remolino de agua que se encontraba ahí.

Los demás, siguieron su ejemplo… algunos no muy contentos, otros realmente emocionados… y otras un poco… ya se imaginarán...

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Poseidón atendía a los recién llegados con suma hospitalidad… especialmente a las damas, ya casi sería el tiempo indicado, por lo que se dirigían a paso tranquilo hacia la entrada del Inframundo…

Ahí esperaban los generales marinas, Sorrento le dedico una dulce sonrisa al líder de los dioses guerreros, sonrisa que le fue devuelta con la misma simpatía… Shun, aún no soltaba palabra, era constantemente observado por Afrodita, y desde luego por Mu también… el único que parecía más interesado en inspeccionar los alrededores, era Shaka… Por otra parte, Seiya aun se lamentaba no poder ir… en eso… las puertas comenzaron a abrirse…

¡Recuerden, debemos esperar a su enviado! – mencionaba Poseidón a los presentes

Sus esmeraldas no podían estar más abiertas… instintivamente Shaka se había colocado frente a él… Pandora había salido por aquella lúgubre puerta… mas ella, no estaba sola…

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Su presencia era más que imponente… el poder… estaba reflejado en su mirada, que a pesar de ser fría, era hermosa… por fin, podía verlo… una sonrisa se dibujo en su faz… sonrisa que logró estremecer al chico hasta los cabellos, quien sintió un palpitar fuerte en el pecho… "HADES"