1…2..3 Obsesión inmadura
Ahh un poco de jugo fresco, televisión y un asiento cómodo, que más podría pedir en la vida. Tal vez una chica hermosa en quien apoyar mi brazo, una sonrisa ocasional….
-Y tal vez deberías pedirle a Suzu que se aleje un poco de mí, aunque no lo parezca me siento intimidado.-dijo Yuu mirando a Miwa que se sentaba a sus anchas en el mullido asiento del avión de su afamada prima.
-Lo siento yuu, es por nuestro bien-
-Nuestro?- a pesar de que a Yuu le agradaba Suzu, no podía evitar temblar un poco cuando recordaba como había terminado en tan espantosa situación.
"Será solo un rato" le había dicho Miwa cuando vió el automóvil acercándose a la tiendita. Y Yuu no entendía por que a cada metro que avanzaba su corazón se sentía más y más inquieto, como si hubiese puesto muchos hielos en la licuadora y después no se pudiera hacer la malteada.
Luego sintió la mirada de Suzu y vio la sonrisa forzada de Miwa, por alguna razón se sentía entre un mercader y una princesa y el era un simple artículo de venta.
-Si no le hubiese dicho que "si" a Suzu, no iríamos a Hiroshima-dijo Satoshi poniendo su cara más dramática e inefectiva contra el molesto rubio.
-Pero quisiera saber a que le dijiste exactamente que "sí"-dijo Yuu visualizándose vestido de reina.
-Ahh ya verás, pero … Suzu te vas tan hermosa prima!- Satoshi rodeó con sus brazos a la jovencita que se acercaba a ellos. Traía un vestido rosa, que combinaba con un bonete, y había obligado al "Profesor Yuu" a ponerse un conjunto similar.
-Oh primo, tú y el Profesor Yuu, tienen tanta suerte de que fuera ahora mismo a Hiroshima, pero no entiendo? Que tienes que hacer allá con tanta urgencia-Suzu se escapó de las "garras" de su primo y pasó su brazo por la cintura de su "profesor".
Es de familia… Yuu suspiró y se dejó abrazar, anotando el suceso en su libreta mental de cosas ocasionadas por personas molestas, específicamente Satoshi, que valdrían la pena ensayar boxeo en sus costillas.
-Pues verás tengo un negocio muy importante allá es de vital importancia que vaya puesto que…-
-Te dejó una chica.-interrumpió Suzu intentando hacer beber a Yuu un vaso de jugo de naranja, sin notar que su primo parecía derretirse en el asiento.
-Deberías aprenderle al Profesor-dijo Suzu y Yuu miró con arrogancia a Miwa, después de todo, Suzu era una joven sensible, cariñosa….
-el es muy guapo pero sigue saliendo con esa chica tan molesta, en eso radica, es tan fea y ruidosa que nadie la aguantaría por eso su inamdura obsesión con el profesor, quien o tiene pocos talentos de conquista o….
Cuando llegaron al aeropuerto un automóvil los esperaba, primero bajó Suzu dando pequeños saltitos, luego bajaron su manager y su equipo, finalmente bajaron dos hombres como pordioseros.
-Mucha turbulencia?-preguntó el chofer al ver los rostros de los jóvenes.
-Si, una de apellido Sakuma.
Pero eso no era nada en comparación con la avalancha de sinceridad y tareas sin sentido que Suzu les haría pasar.
