Capítulo 21º: Relatos del Pasado. Primera Parte.
¡No importa Leto… ya conoces a Nao!
¡Ese es el problema, Zion!... No cambia…
¡Dejen de hablar de mí!...
Hasta donde a mi se me dijo, cuando nacieron mi padre y mis tíos, se pensó que ellos serían las reencarnaciones de los Tres Dioses principales… mi padre como el mayor, sería Hades; mi tío Zion sería entonces Poseidón; y mi tío Nao, Zeus… pero no fue así… a pesar de que mi familia ha estado en Olimpo protegiéndolo desde generaciones, no se ha cumplido el nacimiento de esas tres deidades en una misma casta desde que todo pasó, en el comienzo de la mitología. Sin embargo, lo que si se esperaban era el nacimiento de Zeus…
Como ninguno de los tres nacidos, fue escogido por el poderoso Zeus para ser su reencarnación… el Patriarca consulto con el oráculo de Delfos, y este le dijo, que sería la descendencia de uno de los trillizos el que reinaría el Olimpo como Señor de los Dioses.
Digamos… desde pequeños ellos fueron inculcados en el arte de la batalla, educados cada uno, como el potencial progenitor del dios Zeus… desde su corta edad siempre existió cierta rivalidad entre mi padre y mi tío Nao, desde pequeños competían por demostrar quien era el mejor… cuando cumplieron trece años, ellos superaron muchas pruebas, y mis tíos Zion y Nao obtuvieron las armaduras celestiales de Perseo y Hércules, respectivamente… mientras que mi padre, para coraje de mi tío Nao, se convirtió en el aprendiz del Patriarca, por consiguiente, en su sucesor.
Pasaron… dos años, y ya siendo Patriarca, mi padre fue invitado a la coronación de la nueva líder de las Amazonas, ellas sienten respeto hacia Olimpo, aunque su lealtad esta con Hera, también es su deber proteger este Santuario y respetar a Zeus.
Fue en esa reunión que mi padre conoció a mi madre… ella era una de las guerreras amazonas más fuertes… Celeste, así se llamaba ella – Shun escuchaba el relato de Lestat con mucha atención, estaban en un hermoso jardín rodeado de bellas flores de todos los colores… Shun aún se encontraba con su piyama, a lo lejos Afrodita vigilaba cada movimiento que se realizaba, mientras que del otro lado, era Leto, quien escuchaba atento el relato de su hijo… una sonrisa se dibujo en su rostro… "Lo recuerdo como si fuera ayer"…
¡Su Excelencia… sea bienvenido! – una mujer de fina contextura lo recibía, al percatarse de que no estaba solo, espero la respectiva presentación…
¡Ellos son los Caballeros Celestiales de Hércules y de Perseo!... Podría explicarme en que consiste la ceremonia – hablaba tranquilamente el Patriarca del Olimpo
Claro su excelencia… hoy es una fecha importante, proclamaremos una nueva reina Amazona – mencionaba la joven escoltando a los invitados por un largo sendero - ella salió victoriosa de una serie de pruebas impuestas por la misma Hera, desde la era mitológica – llegaban a un templo, ingresando a un salón, en donde al verlos llegar las presentes los saludaron respetuosamente.
Leto observo percatándose de que no todas eran amazonas, para luego prestar atención a su guía, quien percibió la duda de su invitado, y con una sonrisa acotó…
Además, hoy conmemoramos las fiestas de la cosecha, por lo que contamos con la visita de nuestras hermanas las sacerdotisas de la Diosa Afrodita...
¡Entiendo! – murmuró…
¡Sean bienvenidos!... gran Sacerdote de Zeus y sus fieles Caballeros Celestiales… compartimos con ustedes el deseo de que nuestros grandes señores nos honren con su presencia en poco tiempo – proclamaba una mujer acercándose a Leto… esta portaba una pequeña tiara, que indicaba quien era…
¡Muy pronto el poderoso Zeus nos honrará con su nacimiento! – fueron las palabras que el hombre creyó conveniente dar…
¡Escuchamos también de esa profecía! Pero, por favor, siéntanse cómodos… Soy Jade reina de las Amazonas…
Un verdadero Honor… ellos son mis hermanos Nao, caballero Celestial de Hércules y Zion, Caballero Celestial de Perseo – terminaba de presentar el joven.
La ceremonia fue muy corta, y estuvo seguida de algunas demostraciones por parte de las amazonas de su poderío en combate, mientras que las representantes de la diosa Afrodita deleitaban con las artes de la música y la poesía…
Leto observaba como a la distancia, su hermano Nao conversaba animosamente con la reina… sonrió al notar que parecía estar cortejándola… mientras que Zion, para su sorpresa hacía exactamente todo lo contrario… parecía aburrido y con deseos de marcharse… cuando estaba por ir a acompañarlo… una guerrera llamó su atención…
Acababa de vencer a sus tres oponentes, luego de hacerlo, se despojó de la mascara que portaba… era la criatura más hermosa que había visto en su vida… no solo era bella, sino que pudo sentir por su cosmos que, además era poderosa… ella pareció notar como la miraba, una sonrisa fue el gesto que recibió…
¡Si… solo necesitaste una sonrisa para robarme el corazón… mi hermosa Celeste! – Leto observó nuevamente a su hijo…
Mi tío Nao se casó con la reina de las amazonas, y poco después ella quedó embarazada de Sky… durante ese periodo, mi padre cortejó a mi madre, como ella era una amazona, se resistió mucho a sus cortejos, pero… terminó accediendo, pues ella también se había enamorado de él – Lestat sonrió al decirlo – y por lo que se, fue en la ceremonia de unión entre mis padres, que…
Leto… ella es mi hermana Esmeralda…
¡Es un verdadero placer… Celeste no para de hablar de ti..! – Leto quedó mudo cuando la observó mejor – ¿Ustedes son?...
Somos gemelas, así es – fueron las tranquilas palabras que dio en respuesta…
Debes ser una excelente guerrera como tu hermana… - comentaba Leto, observando acercarse a Zion hacia ellos.
Mi amor… ella sirve a Afrodita, no esta de acuerdo con las batallas y las guerras… en fin, está en contra de todo tipo de manifestación violenta – acotó Celeste con picardía dirigiéndole una mirada cómplice a su hermana, quien también sonrió.
Ya veo… - murmuró…
¡La ceremonia debe empezar! – informaba Zion acercándose a su hermano… saludo a las jóvenes sin prestarles realmente mucha atención, y cuando estaba por retirarse, su hermano lo detuvo…
¡Espera Zion, podrías por favor atender a mi cuñada…!
Zion se volteó y por primera vez, observo a la joven que desde hacía un minuto lo miraba curiosa…
¡Claro! – dijo casi sin habla…
Entonces… mi madre conoció en ese momento al padre de Ikki – murmuró Shun
Sí… y supongo que fue amor a primera vista… después de unos meses ellos comenzaron a salir oficialmente, antes sólo se veían – Lestat no podía dejar de mirar a Shun, se imaginaba a su tío Zion observando por primera un rostro angelical, capaz de quitarle el habla a cualquiera – digamos que hasta ahí, todo era perfecto…
¿Hasta ahí? – preguntó el peliverde confundido…
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Hacía treinta minutos que Ikki había empezado a hablar con Hades, y por más que este intentaba evadir el tema, el Dios no se daba por vencido… fue tanta su insistencia, que ikki terminó por hablar…
Esta bien… hablaré – decía el Fénix cancinamente – Pero, esto no debe salir de aquí…
Está bien, será como tú digas…
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Atenea era escoltada junto con Poseidón, hasta el salón del trono de Hades, ahí se encontraban Ikki y Hades esperándolo… Saori, al ver sano y salvo a su caballero corrió a su encuentro y le brindó un cálido abrazo… los dioses recién llegados, sólo eran escoltados por un caballero cada uno, Atenea por Saga, y Poseidón por Kanon.
Poseidón informó de todo lo ocurrido en Olimpo, desde la batalla de Ikki con el Caballero Perseo, quien en realidad era Zeus, hasta las sentencias que se les impuso a ellos y a Hilda, y cómo se habían salvado de tener que cumplirlas.
Ikki escuchaba el relato en silencio, de tanto en tanto sentía cómo le recorría una fuerte corriente eléctrica al escuchar cómo su hermano había decidido quedarse en Olimpo, para salvar a Atenea y a Hades del castigo que iba a imponerles Lestat.
Y eso es todo, hermano – concluía el Emperador de los Mares.
Él dijo que estaría en contacto para ver la evolución de todo lo referente al ataque en las puertas del Tártaro – acotaba Atenea.
Lo importante ahora – hablaba Hades observando de reojo a Ikki – es averiguar quien está detrás del ataque a las puertas… y conseguir que Zeus libere a los demás caballeros…
¿Y Shun? – pregunto la única Diosa presente.
Yo me encargaré de rescatar a mi hermano – respondía Ikki.
Bien, ahora, me retiro… necesito pensar – Hades dejaba el salón, todo indicaba que iba a retirarse a Eliseo.
Creo que nosotros también tenemos que marcharnos – acotaba Poseidón, Atenea asentía.
¿Ikki, vienes conmigo? – pregunto la diosa dirigiéndose al Fénix…
¡No, es mejor que me quede!
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Cuando mi primo Sky nació, fue mucha la expectativa de que él fuera la reencarnación de Zeus… pero no fue así… mi padre suele decirme, que mi tío Nao nunca se recuperó del todo por la desilusión… después de todo, había escogido a nada menos que la reina de las amazonas para la madre del dios… en fin, después de casi un año, nací yo…
Y supongo, que la expectativa fue la misma – murmuraba el peliverde observando a su interlocutor.
A decir verdad… ¡No!... todos se habían convencido de que Zeus no nacería siendo primogénito… por lo que al manifestarse la presencia de Zeus en torno a mí, fue toda una sorpresa – acotó Lestat sonriendo.
Y que pensó el papá de Ikki – preguntó el menor…
Como te mencioné, cuando empezó a formalizar la relación con tu madre… el decidió retirarse de la vida de caballero… a ella realmente le desagradaban las guerras, y él la adoraba, por lo que incluso iba a renunciar a su status por ella – Lestat miró el cielo al decir todo aquello… él podía recordar… casi todo…
A una distancia prudente, Leto sonrió por el recuerdo… él estaba tan enojado con Zion, que ni siquiera fue a su boda… pero él no dudó en volver al enterarse…
Hermano… ¿tienes alguna idea de donde pueda estar? – Zion se dirigía a un Leto totalmente desesperado…
¡No… no, no tengo idea! – murmuraba…
¡Padre!... ¿Dónde está mi mamá?... ¡Algo malo le sucede a mi hermano! – un pequeño de no más de dos años hacía acto de presencia… de repente, de él emanó un poderoso cosmos… profirió un desesperado grito… Zion sostuvo al pequeño, en ese instante el cosmos desapareció y el pequeño cayó inconsciente.
Tiempo después Zion, con Celeste en brazos ingresaba a Olimpo… ella tenía vestigios de haber librado alguna batalla… su semblante a pesar de estar tranquilo, dejaba ver un rostro algo lastimado…
¡Lo… lo.. lamento, hermano… llegamos tarde!... Celeste… ella…
Zion no pudo terminar la frase… pues Leto le arrancaba a la mujer de sus brazos, para sostenerla entre los suyos, y llorar amargamente… a la distancia, un pequeño niño miraba impávido todo lo acontecido… su tía estaba con él, junto con su primo… mientras que Zion y Nao trataban de tranquilizar a su hermano.
Era un recuerdo amargo, uno que aún lograba sacarle una que otra lágrima… volvió a mirar a su hijo, y pudo notar que no era el único que estaba escuchando… ya que Nao, su hermano, también estaba haciéndolo.
¿Le pediste a tu madre, un hermano? – preguntaba Shun sorprendido…
¡Sí! – respondía Leto – y lo hubiera tenido de no ser por el ataque que sufrió… la verdad es que nunca supe cómo sucedió, solo conozco el desenlace… tanto mi madre como mi hermano murieron...
Hubo un silencio incómodo…
Mi tío, volvió a Olimpo después de eso… trajo a su esposa que estaba esperando un hijo… y se dedicó a buscar a los responsables de lo que había pasado… yo en ese época, solía pasar mucho tiempo con mi tía Jade y mi primo Sky, mi padre consideraba que no era conveniente ver a mi tía Esmeralda – comento el Dios.
¿Por qué? – pregunto curioso el ojiverde
Simple… por que yo, siempre obtengo lo que deseo… y mi padre temía que tu madre sea eso que yo deseara – terminó de contestar.
¿Y bien… qué pasó luego? – preguntó el muchacho con interés.
Y luego… luego nació Ikki… yo estaba tan embobado con él… después de todo yo deseaba un hermano… cinco meses después del nacimiento de Ikki, mi tío Zión pareció encontrar una pista sobre lo sucedido con mi madre… mi padre, me dijo que nunca estuvieron del todo seguros, pues él salió sin decir adonde… nunca regreso… por lo menos no vivo…
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Shun divagaba entre toda la historia que le había contado Lestat, por lo menos hasta donde había decidido contársela… pues, después de comentarle la muerte de su tío, vio a su padre y decidió mandarlo a comer algo y a bañarse para cambiarse…
¿Oíste todo Afrodita? – preguntaba el peliverde a su maestro que lo esperaba recostado por un pilar del salón de baño.
¡Si! – respondía pensativo.
¿Qué opinas? – volvía a preguntar el peliverde.
Que aún hay algo más… no se… es asombroso que él sea tu primo, y el de Ikki… es más, no puedo creer que tu hermano, sea de la familia Hughes – murmuró el peliturquesa.
Shun sonrió, él tampoco podía creer todo lo que había pasado, ni todo de lo que se había enterado… le parecía loco pensar que aquel sujeto tan desagradable que conoció en el aeropuerto al salir de Grecia, era justamente, el heredero de una de las familias que controlan el tráfico aéreo del mundo… y que para variar, era dueño del parque de diversiones al que él había llevado a Kiki en Japón.
¡Ikki! – murmuró bajito Shun.
Tranquilo Shun… estoy seguro que tu hermano está a salvo… Hades no permitiría que nada malo le pasara – mencionó Afrodita, y con un tono pícaro acotó – y menos sabiendo que eso podría entristecerte.
Shun sonrió ante el comentario… "¡Descuida… tú mismo te entregarás a mí!... Una vez… que olvides a Hades"…
¿Qué ocurre Shun?... de repente te pusiste serio – pregunto el Caballero Dorado.
¡Nada!... no es nada – contestó.
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En Eliseo un solitario Dios meditaba acerca del siguiente paso a dar… era claro que Ikki tenía poderosas razones para querer a Shun, lejos de Zeus… tantas como él mismo, pues cuando esa verdad se supiera… posiblemente… "Lo perderé para siempre"…
Y sin embargo… estoy casi seguro… que serás tú mismo Fénix, el que hablará…
Gracias por dejar sus comentarios… quería excusarme un poco en este capítulo… este es el numero 21, yo ya escribí hasta el 23 y el 24 está en proceso… estoy un poco bloqueada por eso no logro terminarlo… es por eso que no quisiera subir aún los capítulos restantes, por que una vez que esté al día, ahí si que me voy a tardar en actualizar… por que la inspiración es una musa que a veces viene y otras no… es por eso, que ahora me disculpo… por lo que va a pasar…
Voy a poner más empeño en los capis siguientes, aún no se cuan largo va a ser, pero todo indica que mis planes de acabarlo en el 26 no se harán realidad… en lo que respecta a Shaka, todavía no me decido cual será su futuro… y en lo que respecta a Shun… lo leerán en los subsiguientes capítulos…
Otra vez gracias por seguir la historia, y ojala me sigan dejando su reviews… eso me alienta a seguir escribiendo…
Zafira.
