(ya pues debido a que mi adorable computadora me dejo sin 3 años de archivos y cerca de 82 historias tendrè que hacer algo nuevo.. bleh! gracias a quien me lee)
Perdòn por la horrografia...estoy algo cansada y torpe..le metes matemàticas al cerebro y parece que despuès ya no pasa ningun otro idioma.
Bello sueño
El detective prendiò un cigarrillo, todo estaba arreglado, habìa avisado a la policia; muy pronto capturaria a esa banda de traficantes de armas y asesinos y serìa famoso, volverìa a la policìa, su ex esposa dejaria a ese agente de bienes raìces y volverìan a ser felices.
Mirò de nuevo al jardìn, el àrea estaba despejada, un par de agentes vestidos de civiles le hicieron señas; exactamente a las 12:45:32 aparecerìa el tal Namura, màs tarde se acercarìa el joven adinerado y minutos mas tarde llegarian los terroristas.
Si era un plan muy bueno.......en otra dimensiòn hubiese sido bueno, pero en la dimensiòn de Satoshi Miwa eso no sonaba bien.
Sueño Largo
Habia estado merodeando el lugar desde hacia dos dìas y vio claramente cuando los agentes se apostaron, sabìa que algo no andaba bien, pero sencillamente no estaba seguro de que.
-Me puede dar un globo?-una niña de mirada dulce mirò a Satoshi, quien le dio el globo sonriendo. Aunque en realidad no necesitaba hacerlo puesto que nadie podia ver su sonrisa.
Suspirò de nuevo, a penas eran las 11, estaba seguro de que Meiko aparecerìa al cuarto para la una, pero sabìa que llegarìa antes, como toda una dama-insertar suspiro largo y casi aterrador-y entonces el tendrìa su oportunidad de salvarla del horror de Namura.
-Mami, que le pasa?-la niña lo miraba con miedo y una señora la apartò ràpidamente
Satoshi mirò para todas partes y se diò cuenta que de nuevo estaba solo... diablos!! asi seria descubierto...
Sueño perfecto
El plan era perfecto, muy perfecto, trabajando en el carrito de salchichas verìa como Koishikawa se acercaba a su viejo amor, luego arrestarìa a su nuevo amor y el maniatico de dientes perfectos, y justo cuando Miki mirara con horror como se llevaban a Yuu, èl la tomarìa en sus brazos y la consolarìa, sì, eso harìa y luego ambos tomarìan un salchicha con tocino.
Kei fungìa como el perfecto vendedor de comida; ya no se quemaba, por que le obligaban a estar a minimo 30 cm de la freidora, no soñaba despierto, la jefa le daba cafè, y no miraba feamente a los clientes, otra idea absurda de la jefa.
Pero muy pronto dejarìa todo eso, y èl y Koishikawa vivirian momentos de felicidad en algun lugar hermoso como... bueno en realidad no podìa pensar en ninguno, habìa una chica de cabello color chicle caminando en medio del parque y su cabeza brillaba tanto que sentìa como su retina era lesionada permanentemente.
Sueño loco, sueño amoroso
Miki sentìa que las lagrimas le saltaban de los ojos como acido sulfùrico hirviendo, pero preferìa aguantarlas, que tuviera el cabello como una goma de mascar màs que usada era malo, pero nada se comparaba como el horror de ver a SU, SU novio, en TV nacional, abrazando a Suzu.
-Dijo que no era nada, que no le interesaba..-le repetìa una y otra vez a Meiko, quien se veìa tan resplandeciente como una estrella.
Pero ahora se las verìa con ella, irìa y le dirìa lo que tenìa que decirle y luego terminarìa con èl..
Terminar?...no.. eso era demasiado, quizas sòlo le dirìa un par de cosas y luego se irìa, si eso era lo apropiado.
Meiko por su parte estaba muy callada, en poco tiempo se encontrarìa con Namura y sabrìa, si el querìa regresar con ella, o si el final era inminente, todo era cusetiòn de tiempo, solo querìa volver a ver a Namura, tener esos brazos fuertes alrededor de ella, una sonrisa delicada y alguien que acariciara sus cabellos con amor, eso era lo ùnico que queria.
Pesadilla
Otra de esas escenas lo matarìan, saltar a caballo un aro con fuego y rescatar a Suzu de una pandilla de motociclistas muy realistas. era aterrador.
Pero màs aterrador resultaba la vision que habioa visto a lo lejos, no era Suzu brincando de un avion o algo asi, era Miki, y al parecer tan enfadada que su cabello se veìa...rosa??
Y ahora todo se complicaba, ella se acercaba al set, todo estaba arruinado, sus sueños de ser arquitecto, todo todo..
DEspertar
Yuu bajò del caballo y aparentando tranquilidad se dirigiò al sitio donde se encontraba Miki, caminò lentamente aùn vestido de principe, con la espada en la mano, sin saber por que, y con la sensaciòn de que era un gran estùpido. Pero si habia alguien màs estupido, era Miwa, cuando lo encontrara, y si es que aùn vivian, lo matarìa y luego sacaria lo que quedara y lo volveria a matar.
Miki alcanzò a ver a su novio y sin decirle nada a Meiko, quien se sentò en una banca, caminò lentamente hacia su novio.
Màs personas extrañas, notò el detective, una chica de cabello rosa, escoltando a una hermosa joven, de seguro muy rica y muy perdida, y el sospechoso vestido de prìncipe.
Todo parecìa indicar que los traficantes eran secuestradores, y ademàs tenìan una complice femenina. Tomò su celular y marcò a la policìa, la situacion era delicada, pero cada vez màs favorable, con suerte llegarìa incluso a teniente en un dìa, una larga sonrisa se dibujo en su rostro.
Kei no iba a dejar que se escaparan, cada vez se acercaba màs, habìa llegado hasta ahì sòlo para salvarla y ahora ese payaso violento aparecìa como prìncipe.
Sin pensarlo mucho lanzò una salchicha al aire, si no le daba al menos lo opacaria un poco.
La salchicha saliò de su mano a cumplir su nuevo destino, viajò a velocidad constante, describiò una perfecta parabola y fue a dar a la cara de... Miki
Kei golpeò su frente muerto de vergUenza, mientras la chica daba alaridos, que hicieron que los agentes salieran y los rodearan, intentando calmarlos Kei corriò al centro del circulo donde los agentes armados cercaban a la pareja.
Miki se aferrò al brazo de Yuu, mientras el sostenìa la espada aterrado, la sostenìa como si fuese un arma real, aunque la cosa a duras penas era de plàstico.
-No dejarè que te hagan daño.-dijo Yuu con la voz màs firme que pudo sacar y mirò desafiante al grupo.
Miki sintiò que morìa de miedo, pero que las palabaras de Yuu eran tan bellas como para bien olvidar el disgusto causado por Suzu, apretò su mano con fuerza y sintiendo algo de valor se puso de frente abrazando a Yuu.
Kei valorò la situacion desde lejos, habìa hecho todo eso para separarlos y ahora parecìa que estaban màs unidos.
-Basta basta!! el no es el traficante!.-los agentes lo miraron con curiosidad, ninguno bajò el arma.
Entonces Kei apunto al detective y puso una cara triste.
-Èl me obligò.-ninguno de los policias bajò las armas
-Esposenlos!.-dijo con voz grave uno de ellos.
Lo sabìa, esto es una pesadilla-dijo Yuu casi ahogandose, pero de nada servìa, no tenìan salvaciòn...
No, Verdad?
Y en medio del desastre Meiko alzò la mirada y se encontrò con Namura....El profesor usaba un sueter a cuadros, manchado con mostaza.
-Namura!!-Meiko se lanzò a sus brazos y el antiguo profesor acariciò su cabello.
-Meiko.-
-He venido a verte, no podìa vivir sin saber..-las làgrimas resbalaban por el rostro de Meiko
-Es por eso que veniste.. oh Meiko!-el agente de bienes raices la tomò en sus brazos y apretò con fuerza, mientras el mundo parecìa ocultarse de su vista por un rato.
Los habìa visto, ahora era el momento de interrumpir, Miwa estaba seguro de que su plan era perfecto, vestido como el Hombre Pollo no podìa perder, habìa estado durante mucho rato esperando, vigilando, repartiendo globos, trabajando, ahora todo estaba listo para que el entrara en escena, para que Meiko regresara a sus brazos y dejara a ese viejo..
-Esposenlos!-Miwa volteò involuntariamente hacia el sonido y se encontrò con una escena horrorosa; Miki, Yuu y es sujeto que vendìa las salchichas estaban siendo amenzados por un grupo armado.
Mirò de nuevo a Meiko con Namura, se alejaban caminando lentamente hacia la calle, si no los detenìa no lo harìa nunca, la voz de Yuu sonaba aterrada.
-Maldicion!!! YUU me la vas a pagar!-el hombre pollo corriò tan ràpido como sus amarillas piernas le permitìan, hacia el carrito de salchichas.
Una enorme explosiòn hizo que el comando volteara , un enorme objeto en llamas se acercaba al cìrculo, sin pensarlo dos veces abrieron fuego intentando que el objeto detuviera su marcha, pero al estar en una pendiente, este parecìa seguir con su alocada carrera.
Por un segundo el lugar se lleno de humo y carbòn y los agentes tosieron, entre la confusiòn, un par de brazos emplumados tomaron a la pareja.
-Nos ha salvado-dijo Miki con lagrimas en los ojos, no podìa creer que un pollo gigante los hubiese salvado, y luego hubiese huido a caballo.
-Definitivamente.-dijo Yuu mirando donde antes estaba el pollo con el caballo, era increible, pero sus sentidos le decìan que el pollo no era otro sino Miwa.
Habìa llegado, tomado a la pareja y cabalgado a toda velocidad, minutos despuès los habìa dejado en esa barquita en el lago, y habìa huido.
-No entiendo de verdad...-
-Nos ha salvado, el Hombre pollo es un heroe.-los ojos de Miki brillaban como dos diamantes, iluminados de la emociòn.
-Como es que de todo sales bien? , maldito Satoshi!.-dijo Yuu ignorando los grititos emocionados de su novia.
-El hombre pollo es genial! defensor de la justicia...amparo de debiles....
-De verdad te odio Satoshi...--Yuu se sentò en la barquita y por primera vez en un buen tiempo pudo reirse un rato..
El fin del fin
Se habìa terminado, todo se habìa terminado; habìa venido hasta Hiroshima, luchado contra sus buenas costumbres y el sentido comùn, y al final Namura habìa ganado.
Miwa bajò del caballo y caminò con tristeza, las plumas de su traje humeaban, pero en realidad no le importaba.
Jalò melancolicamente las riendas del caballo y siguiò caminando por el parque, a un lado podìa ver como la policia se llevaba al detective y a un ccurioso y enfadado chico de cabello verde, pero no importaba.
Suzu seguìa filmando su novela y Yuu y Miki estaban juntos en algun lugar romàntico, hasta ese fastidioso primo de Ginta o ese loco, tenìa a alguien, pero èl no tenìa nada, en realidad ya no importaba.
Habìa perdido la carrera, era el fin, Nunca habìa sido competencia, al final Akitzuki estaba con Namura tal y como debia ser.. nada importaba ya.
Nada..
