Bueno… Dios que cansada estoy… pero bien, el penúltimo capítulo… no es lo que deseaba… le faltó más acción… pero eran demasiadas ideas las que tenía y tuve que sacrificar algunas por el bien de la coherencia… en sí… esta la base… ojalá se haya entendido bien… Gracias por sus reviews…

Capítulo 29º: Unidos

¡Sangre por Sangre!...

¡Mamá… NOOOOOOOOOOOOOO! – Shun se había liberado de las cadenas que lo aprisionaban… un cosmos muy diferente al suyo empezó a rodearlo… - ¡MALDITOSSS! – un cosmos extraño… y maligno.

Hades, Poseidón y Zeus miraron la escena incrédulos… las puertas del Tártaro comenzaron a abrirse… tras ellas, una imagen se perfilaba… acercándose lentamente hacia el joven cuyo cosmos se le asemejaba…

¡IKKI… SKY! – llamó Zeus…

¡Sólo necesitaba que un alma pura, conociera el verdadero odio! – soltaba aquel ser acercándose a Shun, mientras lo hacía, encendía su cosmos… este era muy parecido al que emanaba Shun… con él lanzó un ataque hacia sus hijos… quienes se defendieron con sus respectivas armas y cosmos… - ¡Es tiempo de saldar cuentas!

Shun sentía todo su juicio nublado… una extraña emoción lo inundaba… una que clamaba sangre… sangre de todo aquel que osase acercársele… no sentía ningún dolor… solo odio… volteó a ver a aquel que le hablaba con su cosmos… era un hombre maduro… sumamente parecido a Hades, pues sus cabellos y sus ojos eran igual que los del dios mayor…

"Ven a mí"… le llamaba ese ser… a quien Shun sentía no podría negarse jamás… pero justo en el momento en que Cronos iba a ponerle una mano encima al peli verde, Zeus lo ataca con un poderoso rayo… e Ikki, aprovechando la distracción, toma a Shun en sus brazos y se lo lleva….

¡NO! – grita el Titán sintiéndose furioso por la hazaña del Caballero de Perseo.

Momento que Hades y Poseidón aprovechan para lanzarle ataques simultáneos… Zeus se encarga de rodear a Ikki, Shun y Sky, con su cosmos… después todos desaparecen… Cronos mira a sus súbditos… y con su cosmos invoca a su ejército…

¡La Batalla Final será en Olimpo!

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¡Shun!... ¡Reacciona, hermanito! – Ikki colocaba a Shun en el suelo… limpiaba su rostro ensangrentado… el pequeño tenía la mirada perdida… aquel cosmos se había esfumado… - ¡Shun, Háblame! – Ikki abrazó a su hermano fuertemente - ¡Yo estoy contigo!... ¡Nunca voy a dejarte!

La ira de Zeus se hacía escuchar por los cielos… el sonido de los relámpagos hizo reaccionar al peli verde quien se acurrucó en los brazos del peli azul, ante la atenta mirada de Hades y Poseidón…

A una pequeña distancia… Sky depositaba los restos de Esmeralda frente a su tío… lo miró con tristeza…

¡Así que por eso… te despediste de mí anoche! – murmuró amargamente mientras acomodaba sus cabellos delicadamente… - ¡Esta vez lo haré mejor! – cubrió el cuerpo con su manto… y le pidió a su hermano que se encargue… solo para aproximarse luego hacia el menor de sus hijos… que aún no reaccionaba del todo…

Nadie respiraba en el momento en que observaron cómo Ikki levantaba el rostro del menor… y besaba su frente…

¡Mi pequeño, Shun! – fueron las palabras del ex fénix, palabras que rompieron el silencio que se había impuesto debido a los hechos… Shun extendió una de sus manos y acarició el rostro del mayor…

¡Ikki! – Shun rompió a llorar… al escuchar esos sollozos a todos les volvió el alma al cuerpo… Leto se acercó al menor, y este se le lanzó a los brazos… Zeus pareció complacido con la escena…

¡Vámonos! – llamó a sus hermanos de antaño… - ¡Debemos invocarlo… aquí!

Leto, acompañado de Ikki, se llevó a Shun hacia el templo…

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La ceremonia funeraria fue triste… más no tuvieron mucho tiempo para llorarla… su cuerpo fue rodeado por incontables flores, por cortesía de Afrodita… y luego fue enterrado junto al cuerpo de su hermana…

Ikki se llevó a Shun al cuarto… en el… lo recostó en la cama, mientras acariciaba sus cabellos y lo miraba dulcemente…

¡Nuestra madre esta ahora cuidándonos desde el cielo, Shun!... ¡No vuelvas a dejarte llevar por el odio… deja que yo me vengue por esto! – dijo el mayor besando la frente de su hermano…

¡Ikki!... ¿Qué me paso? – pregunto el menor cerrando sus ojos.

¡No lo sé!.... ¡Pero no volverá a pasar!

En el salón del trono, todos los dioses fueron reunidos… incluyendo a los hijos de Hades, Hipnos y Thanatos… Zeus parecía exhausto al igual que Poseidón y Hades… a pesar de sus apariencias, se mantenían firmes y sus órdenes eran claras…

Hipnos, quiero que utilices tu poder y duermas a toda la humanidad… - decía Hades

¡Sólo podre hacerlo, sin causarles daño, hasta el alba! – dijo escueto el Dios

¡Eso será tiempo suficiente! – acotaba Zeus… - ¡Thanatos… tú nos acompañaras en esta batalla!

¡Eso será todo un placer!

¡Abel, Elis, Atenea! Invoquen sus armaduras sagradas… ¡Hilda! usted puede abstenerse de combatir… - decía Poseidón.

¡No mi señor!... ¡Odín me ha hablado y me ha concedido su permiso para utilizar su armadura en esta batalla! – contesto la princesa…

¡Bien!... ¡Vayan a preparar a sus caballeros!... ¡La batalla comenzará con los últimos rayos de sol! – Zeus dijo eso y se retiró, al igual que los demás, quienes también emprendieron camino hacia el lugar donde aguardaban sus caballeros…

Mime, Sorrento y Afrodita ya estaban totalmente vestidos con sus armaduras… en eso Zeus les sale al paso, pues ellos se dirigían junto a sus compañeros…

¿Dónde van?

¡Señor!... ¡Iremos junto a nuestros compañeros para luchar! – contestó Sorrento

¡Ustedes no van a participar de esta batalla!, ¿acaso olvidaron lo que les dije hace un tiempo? – dijo el Dios con una sonrisa juguetona.

¡Pero!... ¡Es nuestro deber! – dijo Mime.

¡No pelearán!... ¡es mi última palabra! – dijo al fin el Dios.

¡Lo sentimos señor… pero debemos ayudar, nosotros formamos parte de un equipo… y ya lo hemos decidido…! – dijo Afrodita y sus compañeros asintieron…

¡Y que me ofrecerán para que yo acepte! – dijo maliciosamente Zeus… lo jóvenes se miraron entre sí, confundidos…

¡Si me permite ir, mi señor… prometo deleitarlo con las melodías de mi flauta siempre que usted guste! – dijo Sorrento con un tono dudoso… como tanteando el terreno.

¡Ve, general… y cuida bien de mi hermano! – el peli morado salió en dirección a donde se encontraban los ejércitos de Poseidón…

¡Yo… siempre que desee, lo deleitaré con el sonido de mi arpa, mi señor! - acotó Mime mirando a Lestat…

¡Tú señora ha decidido combatir en esta batalla, aunque no este de acuerdo con eso… cuídala bien! – Mime sonrió y se dirigió presuroso a donde sus compañeros aguardaban…

¡Yo…! – comenzó a decir Afrodita…

¡Yo tengo un pedido que hacerle caballero… y usted lo acatará… así que más le vale que no se atreva a morir en esta batalla! – dijo Zeus seriamente… sorprendiendo de sobre manera al dorado por aquellas palabras…

¡Lo que me diga… yo lo haré sin dudarlo! – dicho esto Afrodita se dirigió hacia donde sabía estaban sus compañeros…

¡Sí, lo se caballero!... "Nunca dejaré de ser un crío caprichoso" jajajaja – Zeus ingresaba a su cuarto… ahí ya se encontraban sus familiares… - Padre, tío ustedes se llevaran a Shun junto con Hipnos a Eliseo… Ahí estarán a salvo… Sky, Ikki, ustedes vayan a prepararse para la batalla… no podría lograrlo sin su ayuda…

¡SI! – dijeron ambos jóvenes al unísono y se retiraron…

¡Padre, ¿Shun?!

¡Duerme…!

¡Cuiden bien de él…!

¡Estás seguro que no prefieres que yo vaya también sobrino! – Nao hacía uso de palabra.

¡Me serás de mayor utilidad, protegiendo a mi hermano, tío!... ¡Yo prometo, proteger a Sky también! – fueron las palabras del Dios antes de pedirles con la mirada que lo dejen a solas con Shun.

¡Hipnos no permitirá que despiertes hasta que lleguen a Eliseo!... ¡Perdóname… pero no voy a arriesgarme a que me digas que quieres luchar! – Lestat rozo los labios del menor… - ¡Estarán bien!... ¡Los tres…!

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¿POR QUÉ?... ¡QUE SEA UN DIOS NO LE DA DERECHO A HACERME ESTO!... ¡YO TAMBIÉN SOY UN CABALLERO! – rugía Shun sumamente alterado… había despertado hacía unos veinte minutos y Leto le tuvo que contar todo lo acontecido…

¡Tranquilo, hijo!... ¡Te vas a sentir mal nuevamente! – intentaba apaciguarlo Leto, ante la atenta y soñadora mirada de Hipnos…

¡AHORA MISMO IRÉ A AYUDAR! – dijo el más joven al fin…

¡Me temo que no podré permitirlo… pues mi padre me encargó muy especialmente que bajo ningún motivo le deje salir de Eliseo! – murmuró el joven Dios colocándose justo enfrente de Shun…

¡ESE ES OTRO!... ¡ESTO SE LOS VOY A COBRAR A LOS DOS!... ¡NO HACEN MÁS QUE MENOSPRECIARME! – Shun parecía sumamente contrariado, de sus ojos empezaron a salir lágrimas de impotencia - ¡No es justo!... no lo es…

Nao tomaba el hombro de su hermano… se miraron entre sí… unos poderosos cosmos se hacían sentir… la batalla ya había comenzado…

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No había pasado mucho tiempo, quizás sólo unas tres o cuatro horas… pero en ningún momento se apaciguaron la intensidad de las energías en conflicto. Shun permanecía estático, en posición de loto… intentando calmar sus pensamientos… y atraer a su amiga hasta ahí… "Pero quien creerán que soy… además de caballero de Andrómeda, ex reencarnación de Hades… fui discípulo del poderoso Shaka de Virgo… su mejor discípulo"… pensaba el menor, cuando al fin pudo sentirla.

Hipnos intentó evitar su ingreso… más la poderosa cadena cuadrada de Andrómeda hizo una grieta en el tiempo y en el espacio, invistiendo a su dueño con el ropaje sagrado de caballero… Shun sonrió a su guardián…

¡Tranquilo, Hijo!... ¡Tú padre no se atreverá a cuestionarte… me conoce bien! – dijo Shun encendiendo su cosmos al punto en que su armadura se dora por completo… mira a su padre y a su tío sonriendo - ¡Estaré bien! – y nuevamente es la cadena cuadrada la que guía al caballero de Andrómeda al lugar de la batalla…

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La batalla estaba durando demasiado… aunque hasta el momento se podría decir, que no tenían muchas perdidas… ambos bandos estaban parejos… sin embargo los guerreros de Cronos tenían ventajas… a pesar de ello, los caballeros dorados, generales marinas, los dioses guerreros y los caballeros celestiales tampoco se quedaban atrás… hacían gala de todo su poder, en una maravillosa conjunción de fuerzas… pues todos luchaban en equipo…

Seiya, Shiryu y Hyoga también luchaban… pero ellos más a la defensiva… pues jamás se apartaban de Saori, protegiéndola de los ataques, luchando, por primera vez, hombro a hombro con su diosa…

Hilda luchaba a la par de Poseidón… este descubrió en batalla lo parecidos que eran ellos cuando a estrategias se trata… él con su tridente, ella con su lanza… y de tanto en tanto… utilizando, también, la poderosa espada de Odín…

Mientras que la dupla, Elis - Abel era casi invencible… la diosa de la guerra y el dios del sol, era muy efectiva en contra de aquellos guerreros de las sombras, los cuales debido a la influencia de Cronos eran muy poderosos…

Hades no tenía misericordia con nadie, al igual que su hijo… eran quienes menos problemas estaban teniendo a la hora de luchar… sin complicaciones Hades acabó con dos de los cuatro guerreros… Atila y Ayax ya eran historia… ahora seguían Nao y Tifón, de quienes Thanatos quería encargarse personalmente…

Jade se enfrentaba contra Sky… este le había pedido a Lestat ser él quien se enfrente con su madre… mientras Ikki, se encargaba en ese junto momento de saldar cuentas con Eriol…

Zeus por su parte… luego de haberse desaparecido en las primeras horas de la batalla, debido a que había pasado primeramente al Tártaro para impedir con su poder que otros titanes que dormían ahí, escapasen, volvió se enfrentó con algunos guerreros… más su objetivo principal era Cronos… a quien sin embargo, a pesar de estar en condiciones de enfrentar… y a pesar de contar ya con el arma que le ayudaría a derrotarlo, aún no enfrentaba.

¡¿Qué pasa hijo?!... ¿Temes?... – decía el padre de todos los Dioses - ¿Ya sabes lo que podría pasar… verdad?

Zeus no decía nada… se sentía atado de manos… Hades se colocaba junto con Poseidón, a su lado…

¡No puedes! – murmuró el Rey del Inframundo.

¡Ignoro lo que podría pasar! – susurró Zeus…

¡No tenemos muchas opciones hermano… sus guerreros no pararán de surgir a menos de que lo derrotemos! – mencionaba Poseidón…

Zeus volteó a mirar cómo de las mismas sombras se creaban los enemigos que venían a enfrentarlos… Cronos sonreía malignamente al ver la preocupación reflejada en la mirada de sus tres orgullosos hijos…

¡Y bien!... ¿Se rinden?...

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Shun miraba la escena… Zeus no atacaba… no entendía por qué… mientras más tiempo dejaran pasar… más poderoso se haría Cronos… y entonces una idea cruzó por su mente… y sus dudas fueron satisfechas con las palabras de Cronos…

¡Si me atacas con el Gran Hoz de Pedernal!.. ¡LO PAGARÁS CON SU VIDA! – gritó Cronos sintiéndose victorioso - ¡Tú sangre y la de esa mujer… unieron mi destino a su vida!... ¡Es esa la duda que tenías! ¿NO ES ASI? JAJAJAJAJA

¡Maldito!... ¡¿Qué haremos?! – Zeus se sentía impotente… no tenía previsto eso… más cuando fue al Tártaro para sellarlo momentáneamente contra cualquier otra fuga… se figo en las extrañas inscripciones alrededor de la roca, y más específicamente en las cadenas que ataban a Shun a ella… sabía que no significaban nada bueno… pero no creyó que significara eso… ahora el Hoz que tenía le era inútil…

Cronos atacó a los tres dioses… y de las manos de Zeus desapareció el Hoz apareciendo en las manos de su padre…

¡Yo soy el verdadero dueño el Hoz!... ¡Tú sólo lo pediste prestado para vencer en la mitología a Phoebus! Jajajaja ¡LISTOS PARA CONOCER EL TÁRTARO, NIÑOS! – rugía el poderoso ser - ¡LIMPIARE LA TIERRA DE TANTA INMUNDICIA… Y SOBRE SUS CENIZAS UNA NUEVA ERA DE TITANES EMERGERÁ!

Todos sin excepción se ponían en guardia… llevaban las de perder… Sky miraba con tristeza como su madre era consumida por las llamas justo en el momento en que Cronos mencionaba que limpiaría la tierra, igual suerte corrió Eriol… ellos se salvaron de ese mismo destino sólo por portar sus armaduras…

¡Y ESO DE INMUNDICIA… ME INCLUYE! – Shun había aparecido justo detrás de Cronos, quien volteándose reconoció en él su propio cosmos…

¡Haz venido a mí! – Shun se arrodillaba frente a él… el joven de verde cabellera a pesar de estar desprovisto de armadura alguna no era dañado por la energía que había destruido tanto a Jade como a Eriol - ¡Aceptas estar a mi lado!

Shun tenía la mirada perdida… tanto Zeus, como Hades e Ikki casi enloquecen al verlo ahí…

¡Eres todo lo que deseo! – murmuró el menor - ¡La imagen de quien amé… el poder y el ímpetu del que me reclamó como suyo! – Shun se acercaba a Cronos sin ser detenido por este… es más, el titán parecía sumamente complacido con las muestras de interés del menor… aunque jamás bajaba la guardia con respecto a sus hijos…

Shun lentamente se acercó a los labios del hombre… Zeus no podía soportarlo… lanzó un rayo que no llegó a destino por que Hades lo intercepto…

¿QUÉ CREES QUE HACES? ¡PODRÍAS LASTIMARLO!

¡IDIOTA, NO LASTIMARÍA A SHUN! ¡SOLO DESEO HERIRLO A ÉL!

Mas el beso se dio y el cosmos de Shun se volvió uno con el de Cronos… unos fuertes vientos hacían que todos retrocedieran un poco… todos menos los tres dioses principales…

Un poderoso rayo surcó el cielo y cayó justo donde Shun se encontraba con Cronos… pero debido a que el poder del Titán los rodeaba a todos… Todos fueron a parar justo en las puertas del Tártaro… mientras a los pies de Zeus se apareció el Gran Hoz…

¡Espero que sepas lo que haces, Shun! – dijo Ikki llamando la atención de Zeus… solo para luego mirar el motivo de las palabras de su primo… Hades también parecía comprender lo que iba a pasar…

Cronos estaba completamente rodeado por las Cadenas de Andrómeda… Shun, ya con su cosmos real… no se movía ni un milímetro parecía estar sumamente concentrado en lo que hacía… proporcionarle mayor resistencia a sus cadenas…

¡QUE HACES! – rugía el Titán…

¡Quizás sólo yo entienda lo que significa estar encadenado… al igual que tú yo lo he estado… tú lo has estado al Tártaro… como yo, al destino de mi estrella guardiana! – Shun empezaba a debilitarse… y la intensidad de su cosmos a diezmarse - ¡No puedo… permitir que… lastimes a la humanidad…!

Las puertas detrás de Shun comenzaron a abrirse… de su interior una extraña fuerza que asemejaban cadenas emergieron en dirección a Cronos…

¡TÚ COMPARTIRÁS MI DESTINO! – rugió el Titán y su cosmos rodeó a Shun, quien no hizo el más mínimo intento de resistencia…

Tres poderes combinados a otros, muchos varios poderes, dieron de lleno en contra del Titán empujándolo dentro del Tártaro en donde unas cadenas lo envolvían mientras este gritaba que se vengaría… justo en el momento en que parecía que Shun correría con la misma suerte…

¡Mi Perseo… siempre vendrá a salvarme! – susurró el menor al momento de perder la poca conciencia que le quedaba…

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Cuando el Sol iluminó con sus poderosos rayos… la humanidad despertó de su profundo sueño… totalmente ignorante de los hechos acontecidos… mientras que cada Dios, hacía el balance de sus pérdidas… que a pesar de dolorosas eran pocas…

En un cuarto del Olimpo… un joven despierta como de una pesadilla… sonrió al ver a su padre cuidándole amorosamente… su hermano Ikki, le dijo, estaba ayudando a reparar el templo, mientras que Zeus, junto con Hades y Poseidón utilizaron su propia sangre para endurecer más las cadenas que encerrarían a su padre, por varias eras más…

¿Y está muy disgustado… pa… pá? – susurró el menor mirando como al hombre se le iluminaba el rostro al escucharlo llamarlo así…

¡Descuida!... ¡Sólo debes decirle que lo quieres y te perdonará! – decía Leto con una sonrisa.