Con éste capítulo sí que me he demorado y me disculpo pero he estado "asistiendo a clases de forma regular" lo cual no hago seguido así que ahí se me fue el tiempo xD
Espero que les guste.
Y no se olviden de dejar Reviews
…..
Capítulo
6
"Diagnóstico"
…
La puerta del elevador se abrió con un tintineo revelando ante los adormilados ojos del Doctor Banner una escena común en la torre Stark a esas horas de la mañana. Pepper, quién envuelta en sus brazos no dejaba de repartir pequeños besos por su cuello, se apartó un poco de Bruce antes de ingresar en el apartamento. Thor y Clint se encontraban en la barra, brazos apoyados sobre ésta y la cabeza oculta entre sus manos, mientras una cansada Natasha servía tres tazas de café.
-¡Hola, Bruce!- saludó la pelirroja, aliviada al verlos cruzar la estancia, la salita y llegar a la cocina. –Creí que habíamos tenido un código verde y temía que Pepper se hubiera quedado atrapada en medio de tu arranque de…- empezó diciendo, toda distraída, hasta que escrutó con la mirada a la pareja que acababa de llegar. La voz de Viuda Negra se le atascó en la garganta; ambos tenían la ropa arrugada, los cabellos despeinados y unas enormes sonrisas pintadas en el rostro.
-¡Ey, Natasha!-exclamó Thor, la distraída pelirroja había derramado el café a un lado de la taza.
Apresurada Nat dejó el café a un lado tomando una toallita del lavamanos para limpiar su desastre. Ni siquiera se atrevió a dirigir una mirada a los sonrojados Bruce y Pepper. Mientras exprimía el café en el fregadero no pudo evitar pensar cómo para esos dos, para el resto del mundo, era tan fácil entrar en una relación, mientras que para ella, como en esa mañana lo había comprobado era la más cruel de las imposibilidades. Tras llamar cerebro de pájaro a Ojo de Halcón, sencillamente abandonó la habitación, sin tener la intención de volver a tocar el tema de sus sentimientos o lo que Barton había dicho la noche anterior.
-¿Quieren café?- preguntó Clint, en tono insinuante, poniéndose de pie y caminando alrededor de Nathasha. En pretexto de tomar dos tazas extras, rozó levemente la cintura de ella haciéndola dar un respingo.- ¿Aspirinas?- inquirió al ver que tanto Bruce como Pepper se sentaban rendidos en uno de los bancos de la barra.
-Gracias- dijeron ambos al mismo tiempo una vez bebían un expreso bien cargado tomando una aspirina para calmar el dolor de cabeza que los atacaba.
Clint volvió a su asiento, sin despegar la mirada de la pareja. Thor, por su parte, parecía tan distraído con la televisión que apenas puso atención a la turbada Nathasha que se sentó a su lado.
-Estuvimos esperando ver en las noticias algo sobre un código verde- comentó Clint, sonriendo pícaro.
Pepper escudada en su taza de café prefirió no responder ni dar explicaciones.
-No hubo código verde, Clint, creo que esa ya es suficiente información para ti- gruñó un fastidiado Bruce desviando la mirada de su amigo.
-Justamente le decía a Thor, -Barton ignoró las palabras de Banner- antes de que llegaran, que estaba muy preocupado porque ambos hayan desaparecido. Ya saben, con lo difícil que es encontrar la torre Stark- su voz cargada de ironía sonrojó al doctor- temíamos que se hubieran perdido y, no sé, terminado en un hotel de mala muerte por pura equivocación…
-¡Ya basta!-, cualquiera hubiera esperado que Bruce estallara pues él "siempre estaba enojado", no obstante fue el chillido agudo de Pepper el que hizo saltar a todos- Tony y Steve se la pasan manoseándose por todos los rincones de ésta casa, tuvieron sexo hasta en la mesa donde todos comemos pero ¡Oh, Pepper y Bruce ayer decidieron tener sexo durante toda una noche! ¡Qué escándalo!-.
Thor escupió el café tosiendo escandalizado ante tan abierta declaración, mientras Clint y Nathasha se desternillaban de la risa, bajando un poco sus miradas, un tanto celosos al ver que Bruce le dedicaba una sonrisa tranquilizadora a Pepper para después tomar su mano.
-Debo informarle, señorita Potts, que ya no es solo la mesa en donde el capitán Rogers y el señor Stark han practicado el acto sexual. Sino que ayer por la noche también ocuparon las habitaciones de la agente Romanoff, el agente Barton y del Doctor Banner- la voz robótica de Jarvis inundando la cocina detuvo las risas en seco.
Varios pares de ojos abiertos con indignación y asombro precedieron a una exclamación general.
Clint balbuceó varias estupideces antes de ponerse a lloriquear que él había dormido en la escena del crimen. A su vez Bruce agradeció haber pasado la noche en otra cama, a lo cual Pepper rió, nerviosa por el recuerdo. No obstante fue el grito de Nathasha el que culminó todo.
-¡Voy a matar a ese par de imbéciles!- gritó Nathasha apretando los puños, arrojando la taza de café lejos y poniéndose de pie.
Avanzó decidida, seguida por los demás vengadores. Pero no llegó ni al corredor que conducía a la habitación principal cuando un grito desgarrador que heló la sangre de cada uno salió de entre las puertas. Era la voz de Tony, acompañada del desesperado llamado de Steve.
-¡Tony, Tony ¿qué tienes?! ¡Jarvis, llama una ambulancia!-.
Ninguno de los vengadores dudó un instante en abrir la puerta de la habitación. En su interior encontraron una confusa escena que pondría de cabeza sus vidas. Steve acunaba a Tony entre sus brazos, tratando de que reaccionara. Mientras el castaño estaba hecho un ovillo entre las sábanas, abrazando su vientre bajo, y gemía de dolor apretando los ojos; una gran cantidad de sangre se deslizaba entre sus piernas.
Lo primero que se vino a la mente de los vengadores fue que Steve y Tony en sus apasionados encuentros finalmente habían conseguido lastimarse. No obstante al ver en los ojos azules del capitán la confusión y catatonia, pudieron deducir que no tenía la menor idea de lo que había ocurrido.
-Señor, la ambulancia llegará en quince minutos, hay un embotellamiento en la avenida…- informó Jarvis, pero fue interrumpido por la exclamación del rubio.
-¡No puede esperar tanto!- su tono era desgarrador y desesperado. Tony estaba perdiendo demasiada sangre y Steve lo único que pudo hacer es pegar su cabeza a la de Tony murmurando un "estarás bien, amor" y solo entonces dirigió una mirada a la puerta.
-Steve,- musitó un aturdido Bruce, recomponiéndose prontamente- no podemos esperar a la ambulancia, hay que llevarlo a mi laboratorio…allí podremos hacer algo- dijo, acercándose a paso rápido hasta Tony.
Steve no esperó que se lo dijeran dos veces, ni bien Bruce sostuvo la cabeza de un Tony que temblaba palideciendo cada vez más, el rubio saltó colocándose unos pantalones. Levantó en brazos a Stark, envolviéndolo rápidamente en una sábana. Cruzó la habitación apenas saludando a sus amigos, sin dejar de ver el rostro adolorido del castaño que había dejado de gritar para pasar a un estado inconsciente donde no paraba de tiritar.
Bruce siguió al capitán, pidiendo a Pepper y a Thor que revisaran en la habitación de Tony y Steve por si encontraban algo que les ayudase a deducir lo que ocurría. Acompañados por Clint y Nathasha bajaron en el ascensor, el doctor sin dejar de hacer preguntas a Steve sobre lo que habían hecho la noche anterior. En otro momento habría parecido una completa intromisión a su vida privada, pero en ese instante la sábana que se empapaba cada vez más de sangre, y el tembloroso Tony en los brazos del rubio, cambiaban las cosas.
Llegaron al laboratorio, Bruce pidió a Clint y Nat que fueran por un par de ayudantes que residían dos pisos más abajo. Hasta tanto instalaron a Tony en una especie de camilla; Steve dispuesto a no interrumpir al doctor, se limitó a apretar las manos de Stark entre las suyas, sin despegar la mirada de ese rostro adormecido.
Lo primero que hizo Bruce fue inyectar en las venas de Tony una sustancia que ayudaría a parar el sangrado. Una vez sucedido esto le pidió a Steve que sacara unas cuantas batas de un armario de metal, las cuales hicieron servir de sábanas limpias. Como esperaban Stark no perdía más sangre, pero continuaba tiritando y dando pequeños gemidos de dolor.
Bruce le advirtió a Steve que tendría que revisar a Tony por completo, por si ello podía incomodar al rubio, pero éste solo le dijo que hiciera cualquier cosa para saber que le ocurría a su Tony.
Banner procedió a revisar los signos vitales de Stark; la presión estaba bien, su respiración era regular, y no tenía ningún indicio en la piel de posible intoxicación. Palpó su abdomen superior sin encontrar problemas estomacales o rastro de dolor, pues Tony reaccionaba a pesar de estar medio inconsciente. Entonces Bruce bajó la sábana que cubría las caderas de Tony, comprobando que como pensaba el sangrado era rectal, quedaban unas pocas gotas de rojo líquido en la camilla. Pero algo lo sorprendió aún más, unas ligeras estrías cubrían la piel en las caderas huesudas de Stark, mientras que en su vientre bajo se notaba una curvatura significativa.
Palpó el pequeño bulto y Tony se removió incómodo. Bruce permaneció helado, su cerebro a mil por hora atando cabos sueltos. En flashes repentinos recordó los cambios de humor de Tony, su hambre desmedida, su cansancio exagerado, los antojitos de media noche…hasta que la mirada inquisitiva y desesperada de Steve lo sacó de sus cavilaciones.
-Tengo una teoría, es descabellada pero…- musitó, en ese instante alguien llamó a la polarizada puerta de cristal.
Steve se apresuró a abrir, pero Bruce se le adelantó.
-No, fue una falsa alarma- anunció al par de ayudantes con los que contaba, y a quienes habían ido a llamar Nathasha y Clint quienes también estaban fuera del laboratorio.-Pero necesito hablar con ustedes dos,- añadió tirando de ambos para que entraran y cerrando la puerta en las narices a sus ayudantes.
-¿Qué demonios ocurre? ¡Nos dijiste que los llamáramos!- exclamó Nathasha, molesta con Banner.
-Lo sé,-interrumpió el doctor, caminando de un lado a otro mientras que Steve y los dos agentes se agrupaban a un costado de la camilla donde descansaba Tony- Pero hay algo que quiero comprobar antes y nadie excepto nosotros puede enterarse- advirtió severo.
Bruce se encaminó a un armario, para extraer un par de implementos necesarios, al mismo tiempo en que veía entrar a unos preocupados Pepper y Thor. Ambos afirmaron que no habían encontrado nada, a la vez que veían intrigados que el doctor seguía rebuscando entre sus cosas.
-Bruce ¿Qué le ocurre a Tony?- preguntó Steve en tono estrangulado, cuando Banner fue hasta la camilla, tomó un brazo de Stark y le hizo un torniquete encima del codo. Esperó hasta que una vena se hinchó lo suficiente y procedió a extraerle sangre ante las miradas confundidas de los demás vengadores.
-Todavía no lo sé. Tengo una idea…pero… no lo sé- balbuceó Bruce, tomando la muestra de sangre y llevándosela a una habitación conjunta.
Steve lo siguió, esperando en el marco de la puerta, mientras el doctor iba y venía entre aparatos que el capitán no entendía para que servía. La desesperación creció en el rubio hasta que no pudo soportarla más una vez vio que, según él, Bruce perdía el tiempo leyendo algo en una pantalla holográfica con expresión ensimismada murmurando algo como:
-No es posible… un error hormonal…. O quizá una reacción algún…elemento… tal vez su sangre…o su cuerpo….mutación celular… no, no tiene lógica-.
-¡¿Qué coño le ocurre a Tony, Bruce?!- bramó, haciendo que el otro diera un respingo.
-Yo…yo –balbuceó Banner mirando de frente a Steve- no sé explicarlo.- desvió la mirada antes de deslizarse de vuelta al laboratorio principal. El rubio lo siguió, conteniendo el deseo de gritar de impotencia.- Hay algo que está muy mal- explicó para todos, viendo como Steve volvía a la cabecera de la camilla, acunando la cabeza de Tony entre sus brazos- quisiera hacerle un par de radiografías antes de decirles algo…
Los ojos de Steve relampaguearon y sus músculos se tensaron, quería escuchar cualquier teoría que tuviera Banner para lo que estaba ocurriendo con Tony, y quería escucharla ya. Pero Pepper apretó uno de sus hombros haciendo que se calmara.
A los pocos minutos decidieron darle su tiempo a Bruce y todos los vengadores marcharon fuera del laboratorio. Steve se vio tentado a preguntarle a Jarvis que información les escondía el doctor, pero no lo hizo únicamente porque todos sus amigos lo estaban mirando.
Estuvieron en el pasillo durante lo que parecían horas, cada uno sacando sus propias conclusiones, y arrojando teorías tranquilizadoras para Steve como algún golpe fuerte o la ingestión de alguna tontería ya que Tony había estado comiendo estupideces últimamente. Cada uno lucía desesperado y preocupado, lo cual conmovió a Steve, pensó que Tony nunca habría soñado con tener a dos asesinos que amenazaran a su novio por si le había lastimado con algún juego tonto, a un Dios del Trueno que empezaba a planear un viaje a Asgard para traer cualquier medicina necesaria, a una asistente al borde de las lágrimas, y a un doctor medio mutante que detrás de la mampara de cristal hacía lo imposible por descubrir lo que padecía el castaño.
En medio de esos pensamientos pasó el tiempo, y a los treinta minutos, la puerta se abrió. Steve que había caído al pie de la mampara ni bien se puso de pie ingresó primero en la habitación. Los demás lo siguieron expectantes.
Bruce había colocado una manta sobre Tony, y éste aunque no consiente lucía más tranquilo. El doctor empezó por anunciar que le había dado un calmante para el dolor, pero pronto su tono se volvió más ahogado.
-No…no sé cómo decirles esto pero…es complicado.- pasó una mano por una pantalla holográfica que se desplegó dejando detrás a Tony en la camilla. En una imagen aparecieron una serie de datos- Tony no presenta ningún síntoma anómalo, salvo un ligero incremento en su ritmo cardíaco, y una pequeña hinchazón en el vientre bajo. Por ello le realicé un examen sanguíneo completo y descubrí una hormona que no debería estar ahí- movió la pantalla y las letras HCG positiva aparecieron.
-¿Eso no es…?- murmuró Nathasha, pero prefirió callar cuando Bruce continuó.
-Es una hormona que solo se encuentra en las mujeres cuando están en periodo de gestación. –Pepper apretó los labios, frunciendo el entrecejo y sopesando los recientes síntomas de Tony como su hambre, su sueño…- Mi primera idea fue que Tony había estado expuesto a algún químico que causó la deformación de alguna célula, entonces decidí hacerle una radiografía y unos ecos-, la pantalla se movió mostrando los resultados, Bruce bajó la mirada a sus pies mientras el resto palidecía y Steve desorbitaba los ojos.
Era una imagen clara. El abdomen de un hombre donde un pequeño saco repleto de líquido con un diminuto punto grisáceo en el centro aparecía.
-¿Qué…qué estás diciendo?- balbuceó Steve, viendo de soslayo a Tony despertar en la camilla.
-Tomando en cuenta los síntomas que Tony ha presentado en las últimas semanas, y los resultados de los exámenes… estoy seguro de que Tony Stark está embarazado-, el sonido de un cristal volviéndose añicos era apenas comparable con el fragor de las exclamaciones ahogadas que dejaron salir Pepper y Nathasha, mientras Clint reía, luego callaba dejando caer su mandíbula, para después dejar escapar una risilla y finalmente dejarse caer en una silla.
Steve empezó a dar una tras otra vuelta frenética, su rostro era una confusión total sumada a la preocupación e incredulidad. El único tranquilo ante la situación en ese laboratorio era Thor, se encogió de hombros espetando:
-¿No es demasiado pronto para tener niños, capitán?-
-¿Acaso te volviste loco, Bruce?- gritó de pronto Pepper –Los exámenes deben estar mal, sé que Tony ha estado comportándose como loco las últimas semanas pero…
-¡Es hombre, por el amor de Dios!- exclamó Steve.
-Lo sé, lo sé-, el doctor volvió a mover la pantalla, donde se mostraba una radiografía de cuerpo completo. Allí se podían ver los órganos internos de Tony, algunos revueltos, otros con coágulos de sangre a la mitad. Los huesos de sus caderas estaban rotos, y las vértebras lumbares astilladas.- Eso lo vuelve más complicado. El cuerpo de Tony no es ni remotamente capaz de tener un niño dentro, la expansión del saco amniótico está rompiendo los huesos de sus caderas que son naturalmente muy estrechos. La tensión afecta a las vértebras de su columna. Y por el mismo crecimiento del feto los órganos se reacomodan, pero al no estar el cuerpo de un hombre preparado para ello, presenta varios desgarres…
-¡Lo que quiero saber!- exclamó Steve, interrumpiéndolo- ¿Es como pudo ser posible?-, extrañado vio como Nathasha y Clint escondían el rostro.
-No creo que no sepas como se hace los bebés ¿O no Cap?- intervino Thor, con una sonrisa divertida en su rostro barbado- Quiero decir no deberemos recurrir al típico cuento de las abejitas y las flores…-
-¡¿Acaso es normal en Asgard que un hombre conciba?!- exclamó Pepper, levantando una ceja.
Thor se encogió de hombros, despreocupado.
-¿Aquí en Midgard no?-
-Cuando Howard- interrumpió Bruce la conversación inoportuna, Steve volvió su atención al doctor- tuvo a Tony, según los registros de SHIELD, había temido que el niño presentara una condición anómala.
-¿De qué hablas?- musitó Steve.
-Para la fabricación de armas Howard siempre utilizó productos radioactivos, a los cuales María a veces estuvo expuesta durante el embarazo- esta vez fue el turno de Nathasha de responder. Su voz demostraba temor y arrepentimiento. Steve la miró incrédulo ¿Acaso ella había sabido todo ese tiempo algo que él no? ¿Acaso Bruce también sabía, y Fury, y Clint? ¿Era él el único idiota que no se había enterado? –En los primeros meses Tony no presentó problema alguno, pero cerca de cumplir el año, comenzó a presentar problemas por intoxicación radioactiva. Lograron salvar su vida, pero descubrieron que tenía una extraña mutación como consecuencia. Un primitivo aparato reproductor femenino atrofiado-
Steve parecía tener ganas de matar a Nathasha por haberle ocultado tanto tiempo eso. Bruce hizo a un lado a Viuda Negra, decidiendo continuar él.
-Todo está en los archivos de Shield, sobre Stark. Supusieron que Tony no sería fértil a menos que una célula lo suficientemente fuerte, con una genética modificada, intentara fecundarlo-.
Steve palideció, sintiendo las fuerzas de sus piernas flaquear. Era él, si Tony hubiera estado con cualquier otro hombre sobre la faz de la tierra no hubiera ocurrido aquello.
-Esa es la principal explicación de por qué Howard era homofóbico, temía que le embarazaran a su hijo- intentó calmar la tensión Clint con su comentario tonto. Solo ganó que Steve finalmente estallara.
Le preocupaba terriblemente lo que esa condición anómala podía producir en Tony, y esto sumado a la indignación que le causaba escuchar que tres de sus amigos sabían los peligros de que un super-humano estuviera con Stark y no se lo habían advertido, le hicieron exclamar a todo pulmón:
-¡¿Y todos ustedes lo sabían, durante cuánto tiempo?! ¡Y a pesar de todo me dejaron que estuviera con Tony!- gritó, sacudiendo los brazos exasperado.
Nadie se atrevió a intervenir en la ira del capitán ni a explicarle que ellos habían creído imposible que el suero fuera precisamente lo que necesitaba Tony para concebir.
Steve cruzó el laboratorio, preocupado, tomando la mano de Tony para tranquilizarse. Lo miró largamente, paseando sus manos por los huesos de las caderas que se habían astillado. El latido sordo del corazón de Tony en las yemas de sus dedos hizo que el rubio se estremeciera; el miedo se disipó, y la confusión poco a poco menguó. Steve pasó una mano por ese desgreñado cabello castaño, acariciando el rostro de Tony; pensó medio sonriendo en que Stark tendría una buena reacción a la noticia. Lo conocía lo suficiente para saber que después del shock inicial, seguramente comenzaría a hacer bromas sobre el tema, a abusar de su condición para que Steve cumpliera todos sus caprichos.
El rubio se encontró de pronto pensando en que su hijo se parecería a Tony, quizá con el cabello uno o dos tonos más claros, de mayor estatura, fuerte e inteligente. Pero su idea se vio borrada por el parpadeo de la pantalla y el gráfico de los huesos rotos de Tony, sus órganos lastimados. Temía perderlo, no soportaría siquiera ver como esa condición lo consumía o lo hacía sufrir; con un nudo en el estómago y el corazón en vilo, regresó hacia el callado Banner.
-¿Qué es lo peor que puede ocurrir…. Si lo tenemos?- inquirió, temeroso.
-Steve, en el mejor de los casos, si es que le suministramos morfina- los labios de Steve empezaron a temblar, nadie quería escuchar eso pero era la verdad- el cambio no dolería mucho, pero al tarde o temprano, terminará perforando sus órganos internos, y quebrándole la columna y las caderas. Si el cuerpo de Tony es fuerte, en el mejor de los casos haciéndole una cesárea a los siete meses, podría quedar en estado vegetal…
-¿Y en el peor de los casos?- repitió, apretando los puños y conteniendo las lágrimas.
-Morirá-.
Nos leemos.
;)
