Anteriormente…

Natsu completamente azorado, salió de la cama de un salto aquella situación era demasiado para él. En el escritorio de su amia vio las hojas escritas aquel día, las tomó y casi inmediatamente se dejó caer de la ventana al exterior, "Pero cuándo había empezado a nevar?" le restó importancia a aquello, "mi calor corporal me mantendrá a una buena temperatura" se dijo y no dejó de correr hasta que llegó a casa.

A la mañana siguiente los recuerdos de la noche anterior cayeron sobre Lucy cuál cubo de agua fría, había besado a Natsu, en a mejilla, si, pero lo había besado de todas formas.

Dio la vuelta decidida a afrontar al mago de fuego, le echaría la culpa de el haber acabado los dos en la misma cama, pero para su sorpresa en su cama ya no había nadie, a parte de ella misma claro. Lucy estaba desconcertada, quizá Natsu se había despertado antes que ella y aún rondaba por su casa, así que decidió levantarse y emprender una pequeña búsqueda por su piso. Veinte minutos después podía decir con seguridad de que no había dejado ni un solo rincón de su casa sin revisar y que Natsu desde luego no estaba ahí.

Media hora más tarde una Lucy bien duchada y vestida se aventuraba por las bulliciosas calles de Magnolia en dirección a su gremio, con la esperanza de encontrar a su amigo de pelo rosa allí, sin que haya abierto de más su bocaza inconsciente, habiendo creado malentendidos si contaba que pasaron la noche juntos. "Espero llegar a tiempo" pensó la rubia mientras aligeraba el paso para finalmente echar a correr.

Al llegar al gremio, la maga estelar prestó especial atención, al acecho de ciertos comentarios, para su sorpresa y suerte nadie hablaba de Natsu o ella ni hacían burlas sobre su "relación". Una vez en la barra, Mirajane le sirvió una taza de té.

- Gracias. A propósito, Mira-san, ¿Has visto a Nastu por aquí?- La maga albina, sonrío a Lucy con picardía, pero se abstuvo de dedicarle cualquier comentario burlón.

- Vaya, vaya, pensé que vendrías juntos, nadie ha visto llegar todavía a Natsu, ni a Happy claro.- Lucy comenzaba a preocuparse, pues era inusual que a aquellas horas sus compañeros de equipo no andases montando bulla por ahí. Mira se percató de la transparente preocupación de Lucy, y no pudo evitar conmoverse.

- ¿Por qué no vas a buscarlos a su casa Lucy? Al fin y al cabo es lo que ellos siempre hacen cuando tu no vienes al gremio ¿no?- dijo con esa sonrisa tan dulce que caracterizaba a la maga albina más querida de Fairy Tail.- Lucy titubeo un poco, había estado ya una vez en casa de Natsu y Happy, pero nunca con ellos dos dentro, se sonrojó levemente, pero la preocupación que sentía en aquellos momentos pudo contra su rubor.

- T-tienes razón Mira-san iré a por ellos y… - de pronto escuchó una voz familiar a sus espaldas.

- Charle, he pescado esto para ti esta misma mañana, esta fresco, lo he escondido de Natsu y todo, ¡para que no se lo coma!- Lucy giro hacia Mirajane inquisidora, le había mentido, pero la maga albina parecía casi tan sorprendida como la misma Lucy.

- Happy.- dijo Lucy mientras se aproximaba al felino que estaba sobre una mesa, montando la escenita de casi cada día ante una Charle aparentemente molesta y una Wnendy algo cortada, poniendo calma en la situación.- ¿no está Natsu contigo?

- Te gussssssssta.- dijo el gato regulando la lengua solo como el sabía,esto hizo reír a Charle y enfadar a Lucy, pero antes de que esta última lo atacase se apresuró a decir.- Se ha quedado en casa, hoy no vendrá al gremio.- La maga estelar pareció olvidar su enfado y lo sustituyó de nuevo por preocupación.

- ¿Por qué? ¿está bien?-

- Si, se recuperará, está algo apagado, ayer absorbió demasiada nieve creo, eso es malo para un mago de fuego.

- ¿Nieve? ¿Ayer?.- preguntó Charle algo confundida.

- Si, ayer nevó por la noche al parecer, bien entrada la madrugada.- contestó el felino azul, "Qué hacía Natsu caminando por las calles de Magnolia a la madrugada" se preguntó perpleja Lucy

- Me preocupa ese idiota, será mejor que vaya a verlo.- dijo a continuación la maga estelar algo titubeante, pero el gato se apresuró a detenerla.

- Mejor no Lucy, Natsu dice que quiere estar solo hoy, no quiere que nadie lo visite en especial tú.

Tras aquellas palabras, tanto Mirajane que escuchaba la conversación desde la barra, como Lucy, Wendy y Charle, quedaron blancas como el papel. Por otro lado Lucy no entendía nada, "¿Por qué Natsu no iba a querer ver a nadie y en exclusivo a ella?" de alguna manera esas palabras la habían herido profundamente. Happy siguió con su ritual de cortejo como si nada mientras Charle lo miraba un tanto irritada, se dirigió a Lucy.

- ¿No crees que es algo extraño que el cabeza de antorcha no quiera verte?- Esa frase atravesó el orgullo ya herido de Lucy, cuál flecha certera, Wendy reprimió a su amiga gatuna algo avergonzada tras ver la cara de la maga estelar.

- Da igual… Bueno entonces no tengo nada más que hacer aquí.- Lucy decidió emprender la marcha a la salida del gremio, Happy la detuvo.

- Ya te he dicho que Natsu no quiere verte. Eres toda una acosadora. - dijo el gato negando con la cabeza mientras levantaba ambas manos, "este maldito gatito está disfrutando con esto" pensó Lucy, la cual decidió ni gritarle.

- Te equivocas, por si no lo recuerdas tu maldito amigo quemó mi historia, me voy a casa a reescribirla yo sola.

A la salida del gremio fue cuando Lucy sintió mejor el dolor, "¿Por qué Nastu no quería verla?"

-Lucy, ve a verlo.- a sus espaldas la voz de Mirajane la sobresaltó, aún así no volteo para mirarla de frente, estaba segura de que en aquel momento tenía que tener una cara horrible, "maldito Natsu" pensó.- Yo no creo que él piense eso, ve a verle Lucy, ve a ver que pasa.-

- No te preocupes Mira-san, seguro que es algo sin importancia.- dijo la rubia mientras reanudaba su paso.

- Yo no lo creo así… - a penas fue un susurro, sin embargo Lucy lo escuchó, pese a ello no se detuvo.- ¿de qué huyes Lucy?- esta vez la maga albina había levantado la voz.

- De nada Mira-san.- dijo riendo la maga estelar mientras continuaba andando, esa conversación la estaba exasperando un poco, ¿desde cuándo Mirajane era tan pesada?

- Mentirosa, ¡deja de huir de tus sentimientos y afrontalos de una vez por todas!- casi gritó su amiga albina, esto desesperó un poco a Lucy, que volteo para mirar de frente a Mirajane, estaban ya a una distancia considerable, cosa que la maga rubia agradeció, así no le haría falta mirar a la albina a los ojos.

- Mira-san, ¿pero qué estas diciendo, no crees que estas yendo un poco lejos con tu imaginación?- de pronto algo sujetó con fuerza de los hombros a Lucy y sin saber cómo tenía a la maga albina delante suya muy cerca de su cara, la miraba con cierta aura sombría cosa que intimidó considerablemente a la maga estelar.

- Lucy tu y yo sabemos de que hablo, esto no es asunto mío pero ya me está molestando, sabes perfectamente que estás enamorada de él como también sabes que lo único que haces es huir de esos sentimientos.- Mirajane soltó a Lucy de su agarre, para dedicarle una mirada maternal.- ¿tienes miedo de perderle, de que si le cuentas lo qué sientes te abandone?- los ojos de Lucy se habían llenado de lagrimas, había dado en el clavo.

- No podría soportarlo… No una vez más.- susurró, esto conmovió a su amiga.

- Él nunca te abandonó, se fue para hacerse más fuerte, por ti por el gremio, quería proteger aquello que es importante para él. Tu eres especial para él, te escribió una carta.- Lucy no lo entendía, ¿qué tenía que ver eso? Si más que una carta era una nota… - Natsu nunca muestra su letra a nadie, es un complejo suyo. Igneel era un dragón inteligente, le enseñó lo que pudo, sin embargo tuvimos que enseñar a Natsu a escribir prácticamente desde cero cuando se unió al gremio, a penas dejaba que Erza viese su letra, y a ti te la regaló.- de pronto Lucy lo comprendió todo. Abrazó fuertemente a Mirajane y empezó a correr.

-Muchas gracias Mara-san, ¡te debo una!- gritó la joven maga mientras se alejaba, y no en dirección a su casa precisamente.

- ¿De verdad piensas que eso ha sido una buena idea?- dijo Charle saliendo de detrás de las faldas de Mirajane, junto a Happy que parecía despreocupado mientras le hincaba el diente a un suculento pez, a su lado Wnedny observaba como su amiga, Lucy corría hacia su futuro amoroso y no pudo evitar sentir una enorme felicidad y apoyarla silenciosamente.

- En realidad.- contestó la maga albina que como la pequeña Dragon Slayer, contemplaba un tanto emocionada a Lucy.- No se trata de lo que yo quiera o piense, solo me he limitado a darles un pequeño empujón.- volteó mientras les sonreía dulcemente.- la gata la miró entrecerrando los ojos un tanto divertida.

- ¿Alguna vez te han dicho que eres muy astuta?- bromeó la gata. Mirajane que ya había comenzado a moverse en dirección al interior del gremio, sonreía conforme consigo misma.

- No se de que hablas.- soltó entre pequeñas risitas.