Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
¡A leer mis pervertidillos…!
Se estaba replanteando seriamente volver a tomar una ducha fría, debería añadir hielo esta vez…
Un par de segundos antes de que nadie tocase a la puerta él ya sabía que al otro lado había alguien, de todas formas no pudo evitar sobresaltarse al escuchar el ligero "toc-toc" que crispó el silencio de la casa. Dudó en abrir, no sentía ningún olor familiar, era una chica, de eso estaba seguro pues olía a diversas flores y… a chica, vaya. "toc-toc" volvió a sonar, esta vez con más fuerza, el mago de fuego se levantó resignado, de la comodidad de su cama, ya seguiría luego torturándose y disfrutando del recuerdo de los prohibidos labios de su amiga.
Jamás pensó, ni siquiera imaginar lo que encontró tras abrir su puerta – más bien a quién encontró – Lucy escondía la mitad de su cara tras un enorme ramo de flores de diferentes tonos rojos y rosas. Las culpables de que no hubiese detectado su olor antes. Natsu simplemente no tenía palabras, así que como por instinto se apartó un poco, estirando la puerta consigo para abrir paso a la maga estelar, la cual entró con un divertido tembleque en sus piernas, Natsu cerró su puerta y no pudo contener la risa. Lucy lo miraba cohibida y molesta, "¿se estaba burlando de sus flores?" pensó.
- ¿Estas bailando Lucy? - rio el mago dirigiendo una cómica mirada a sus piernas mientras la imitaba. Pese a su mueca de disgusto no pudo evitar unirse a él y reír, la sonrisa de Natsu era contagiosa. Lo miró detenidamente mientras reía y comprobó como se le formaban unos ligeros hoyuelos, Natsu tenía una sonrisa preciosa que desbordaba inocencia y bondad.
Él Dragn Slayer paró de reír al sentirse observado por su amiga, seguía teniendo aquel gran ramo de flores en la mano, no entendía nada, que rara era Lucy. Sus ojos se encontraron y no pudo evitar apartar los suyos ¿pero qué le pasaba? Solo era Lucy ¿por qué estaba tan nervioso? Y para empezar ¿por qué ella lo miraba fijamente? Que rara era por dios.
- ¿Sucede algo, Lucy? -
- N-no. - La maga acababa de caer en cuenta de que se le había quedado mirando como una autentica psicópata, apartó la mirada para poder hablar sin que acabase desmayándose, aún no estaba segura de que era lo que pretendía hacer. Tendió el ramo de flores ante Natsu. - Happy me ha dicho que estabas enfermo por lo de la nieve… - levantó la cara para mirarlo esta vez directamente a los ojos, por alguna razón Natsu tragó saliva. -¿cómo te vas de mi casa en mitad de la noche? idiota, en una noche tan fría… - él mago no entendía nada, ¿Lucy le estaba echando la bronca por haber abandonado su cama? Todo era irreal, "todo estaba siendo tan jodidamente irreal" pensó. No sabía que contestar y agradeció que la rubia siguiera hablando.- B-bueno estaba preocupada. - otra vez se había refugiado bajo su rubio flequillo mientras admiraba el viejo suelo de madera.- Así que pensé en hacerte una visita, no quería venir con las manos vacías, se que preferirías comida y eso pero es que no me habría dado tiempo, además no podría haberme puesto a cocinar tan tranquilamente sabiendo que tú estabas enfermo y-y y-yo quería v-verte, bueno ahora no te imagines cos…- Natsu perdido ante tantas palabras, había puesto su mano sobre la de su compañera de equipo, estirando para si el enorme ramo de flores que esta le ofrecía.
Lucy podía llegar a ser tan adorable, a penas había levantado la vista desde que él había tomado aquel ramo, Lucy regalandole flores y preocupada por él, de alguna forma le hacía feliz.
- Si lo que querías era cocinar para mi puedes hacerlo aquí mismo, bueno si consigues apañarte con mi cocina claro.- él mago hizo una breve pausa para acabar añadiendo con una sonrisa de lado.- aunque sería más divertido y mucho más fácil si lo hacemos juntos ¿no crees?
Lucy acababa de adquirir un nuevo tono rojizo, diferente al resto de la gama que ya habían sido provocados por el Dragon Slayer anteriormente "¿cocinar j-juntos? Oh dios mio".
Lucy comenzó a imaginar cosas; ellos dos cocinando juntos como una parejita, ellos dos recién casados cocinando juntos con las ropas nupciales incluidas. Ellos dos con pequeños Happy's cocinando… ¿Por qué siempre eran Happy's? Pronto se dio cuenta que estaba tardando demasiado en contestar, y que no estaba siendo ella misma con Natsu. Se deshizo rápidamente de aquellas imaginaciones extrañas. Su cabeza era un lío.
- ¿Por qué te fuiste en mitad de la noche?- soltó de repente, en realidad eso la había estado quemando todo el día. ¿Se habría dado cuenta del beso furtivo que le dio? Y si lo había hecho necesitaba saberlo. - ¿Hice algo? Happy dijo que no querías verme…-
Natsu permaneció en blanco un par de segundos, en su cabeza se debatían muchas respuestas. Lucy parecía triste, y era su culpa. Se sentía idiota. Odiaba mentir así que se encontraba contra la espada y la pared.
- F-fue por el beso.- dijo de repente dejando el corazón de Lucy en un puño, un puño que se cerraba con fuerza aplastando sus sentimientos lentamente. Natsu estaba despierto cuando ella había besado su mejilla y eso no era lo peor,había huido, asqueado quizá. Las lágrimas se acumulaban, luchando por salir a la luz. Natsu fue testigo de ello y se sintió la peor persona del mundo, ¿tanto había odiado Lucy aquel beso? - N-no espera, Lucy, lo siento mucho, no volveré a hacerlo nunca más, te lo prometo, solo di que me perdonas porfavor. Oh ¡Ya se!- exclamó el mago tomando una de las manos de Lucy.- Golpeame si eso te hace sentir mejor, pero no llores..-
¿A caso era tan patética? ¿Qué no iba a hacer nunca más, huir tras ser besado por alguien a traición? Natsu parecía desesperado, ella sabía que el la quería muchísimo, él era así amaba a sus amigos intensamente, "amigos" esa palabra se clavó en su corazón, rápidamente se deshizo de esos pensamientos.
También sabía que jamás la heriría de ninguna forma a posta y pese a que ella tenía la culpa él estaba ahí suplicando su perdón. No pudo soportarlo más y apretó la mano de su compañero, tenía que afrontar todo aquello, Natsu no tenía que pedirle perdón por nada.
- Natsu, escucha. - Con sus manos aún entrelazadas depositaron sus ojos el uno en el otro. Lucy aún no sabía de donde iba a sacar el valor, pero prosiguió sin titubear esta vez.- Se que lo que hice estuvo mal, tu no me tienes que pedir perdón por nada, ¿entiendes?- La cara de Natsu era un poema, no entendía nada. Lucy tomó aire.- La verdad… la verdad es que la que debería pedirte perdón soy yo, pero no lo haré.- Lucy había dejado de mirar a la cara a Natsu, ahora tenía sus ojos fijos en un mueble situado al fondo de la sala y sonreía de lado.- Porque disfruté de aquello, se que parece una estupidez, quién disfruta besando a un amigo dormido, en la mejilla ¿no? -
Espera ¿en la mejilla? Quizá si Lucy no hubiese despegado los ojos de los de Natsu, habría visto la llama que se había encendido en ellos tras escuchar sus palabras. Por otro lado él, de alguna forma inexplicable sintió un agradable calor en su pecho y todas sus preocupaciones se habían esfumado, Lucy también le había robado un beso, en la mejilla… Pero un beso al fin y al cabo. La cabeza del mago de fuego estaba a punto de explotar, no daba para tanto. Había demasiada información, demasiadas sensaciones inexplicables, a las que Lucy acabó disparando aún más, había vuelto a mirarle directamente a los ojos.
- Tampoco voy a pedir perdón después de esto. -
Natsu a penas había procesado aquellas palabras y cuando quiso darse cuenta, la rubia lo había atraído hacia ella estirando de su mano, esta chica tenía mucha fuerza, más de la que aparentaba. Había rodeado su cuello, y tenía una de sus manos tirando ligeramente de su cabellera rosa.
Lucy había asaltado tímidamente los labios de Natsu, este tardó un poco en procesarlo todo, pero terminó cerrando sus ojos y marcando el ritmo de aquel beso. Era la segunda vez que besaba a Lucy, y no era nada comparado a la primera, esta vez era ella misma quien había robado sus labios.
Sintió algo húmedo por parte de su compañera, abriéndose paso en su boca y algo se rompió en su interior. Tomó a Lucy por la caderas pegando sus cuerpos mucho más de lo que ya estaban, aún así le parecía poco, quería reducir aún más la distancia que los separaba, quería abrazarla, recorrer todo su cuerpo con sus manos, dejar su huella en cada rincón.
Natsu que tenía sus manos situadas al rededor de la tela de la falda de su amiga, subió una y tocó piel, y un escalofrío los recorrió a ambos, siempre le habían gustado esas ropas tan diminutas que traía su amiga, pero nunca con tanta intensidad como en aquel momento. La piel de la maga era increíblemente suave y Natsu subía y bajaba ligeramente la mano que tenía depositada en la cadera de la joven. A Lucy se le escapó un suspiro, el cual no pasó desapercibido. Natsu no entendía nada, todas aquellas sensaciones lo abrumaban. Lucy exploraba su boca con cierto ademan de timidez, mientras él reclamaba su lengua cada vez a mayor intensidad, fue entonces cuando ella le mordió, en su boca se coló un ligero sabor a sangre, mezclándose con el de la saliva de su "amiga".
Lucy volvió a morder el labio de Natsu, esta vez con más intensidad, tiro de el, tenía que reconocer que el muchacho tenía unos labios deliciosamente suaves. El mago de fuego la imitó, mordiendo así su labio inferior, acto que estremeció por completo a Lucy. Llevaban un rato largo compartiendo saliva, Lucy fue la primera en necesitar oxigeno, le costó un poco liberarse del agarre de su compañero, y cuando lo hizo, ambos quedaron a escasos centímetros, los suficientes como para notar la respiración de ambos en sus rostros. Natsu sonreía, y esta vez esa sonrisa no desprendía nada de inocencia y bondad.
- Lucy, quiero más.- dijo mientras depositaba sus labios en el cuello de la susodicha y succionaba, haciéndola gemir, provocando en él que el ardor que sentía desde hacía un rato entre sus pantalones aumentase. Pasó a lamer su cuello, bajando lentamente hasta llegar a su clavícula. - sabes bien… - deposito un suave beso para finalmente volver a succionar, arrancando otro gemido de los labios de la rubia, Natsu seguía, depositando una fila de besos, mordiendo cada rincón de su cuello y clavícula, deslizándose por terreno peligroso… Llegó a la superficie de su pecho, su escote y esta vez directamente mordió y succionó, con más fuerza que antes. - Q-que suave… - gimió esta vez él.
Lucy no lo soportó, sentía como su zona intima se humedecía más y más… Y cuando Natsu se aventuró a morder uno de sus pechos el suspiro fue inevitable, luego incapaz de controlar los sonidos que desprendían sus labios, aquella mezcla de dolor y placer la embriagaba. Agarró, casi por impulso el pelo de su compañero y estiró con fuerza de él, provocando que este soltase un gruñido, música para los oídos de Lucy, a la cual le flaquearon las piernas.
Ambos estaban ya tirados en el suelo. Natsu agarraba posesivamente de las caderas a Lucy, mientras se abría paso con sus labios a través del escote de la rubia, ella lo había apresado entre sus piernas, que se enroscaban al rededor de sus caderas, apretándolo contra las suyas. Ambos habían perdido la cordura. Ambos eran una mezcla de sudor, gemidos y deseo.
Es la primera vez que describo algo así, espero haberlo hecho bien owo. Bueno intentaré subir el próximo lo antes posible. Muchas gracias por vuestros comentarios, me hacen muuuuuuuuy feliz.
