Nota: bah, llego tarde otra vez... al menos, esta vez acabé durante el finde.
Desenmascarada - Parte 5: Réquiem - Capítulo 37: Al Pasado
Para amarte.
Sin condición. Estos pasos invisibles han sido retrazados sin cuestión a la lógica o razón; el camino ha sido recorrido en la oscuridad y nunca abandonado. Incluso si había caminos más fáciles, maneras más simples de escapar este dolor abrumador. Sin preguntar, sin dudar; incluso si significaba abandonarlo todo, incluyendo la opción correcta.
Esto es lo que significa cuando dicen sin importar lo que pase. El verdadero alcance de esas promesas de eternidad; una jaula glorificada, como descubrieron cuando intentaron escapar y no fueron capaces.
Esto es lo que representa, el decir siempre estaré ahí. Sin un momento de soledad verdadera, sin un momento de olvidar quién había, al otro lado de la cadena; como descubrieron cuando intentaron cerrarse al otro y alejarse, y no pudieron.
Esto es, amar incondicionalmente; han permanecido juntos, a pesar de todo. En lo bueno y lo malo, ira y desesperación. Y esto es lo que descubren, cuando se ponen en pie junto al otro para luchar en el mismo lado, cuando se sacrifican a sí mismos por algo que ambos tienen en común…
Cuando miran hacia su interior en busca de algo que faltaba, intentando encontrarlo… y al fin, lo hallan.
Ya ha empezado. El último paso hacia la salvación y la destrucción de sí mismos.
El viento se acelera, arrancando las cenizas del suelo y esparciéndolas por el aire. Un huracán se cierra en torno a ellos, ahogándolos, lleno de los restos que quedan de sueños y tiempos pasados hace mucho, de gente que murió hace mucho (pero que sigue aquí). Gira más y más deprisa, devorando las sombras que los rodean en su flujo de chakra.
Todo lo que ven es un eclipse sobre ellos, e incluso eso es devorado por el gris en unos instantes. Pedazos rotos de plumas se disuelven al volar en las corrientes de aire, el viento robándoles el aliento y algo que hay más allá de la ilusión de sus cuerpos. El rugido se vuelve más potente que los gritos y las campanas, tan poderoso que hace que se queden helados en el sitio.
Algo se tensa a su alrededor, quemándoles la piel y abrazándoles el pecho. Eso fluye de un lado al otro, enviado en un ritmo intercalado que se corresponde al latido de sus corazones. Un momento ella está inhalando y él pierde el suyo; el siguiente, sus posiciones se intercambian.
El pelo de Sakura baila alocadamente en torno a su cabeza y rostro, y hay una sonrisa diminuta, imperceptible en sus labios; una mueca de dolor en sus ojos. Dentro de ella, un lugar que hasta hace poco había estado vacío comienza a sentirse entero de nuevo, y cada respiración es mejor que la anterior. Al mismo tiempo, algo se desgarra, desestabilizando la estructura de su cuerpo, levantando un peso; abriendo una presa. Se siente viva, incluso si sabe que está muriendo.
Los ojos de Sasuke brillan en la cuasi-absoluta oscuridad, el chakra llenando el espacio sin luz que los rodea. Sus pensamientos se unen en cadena como no han hecho en años, y todo se siente limpio, desvelado.. iluminado. La energía escondida dentro de él se escapa, haciendo que su cuerpo se sienta agotado y adormecido, pero libre del peso; de la presión que apenas podía contener en el pasado. Se siente… libre.
Casi suelta un gemido cuando Sakura se aparta, y a ella le cuesta toda su fuerza moverse de su lado antes de que el Sello se rompa por completo. El aura alrededor de ella se revitaliza, su cuerpo volviéndose diez veces más fuerte, y la pelirrosa… huele el aire y se ríe como una niña. La sorpresa de Sasuke debe ser obvia, porque ella parece encontrar su expresión divertida.
—Huele como tú —musita ella, su voz alegre y ojos brillantes—. Supongo que es porque has tenido este chakra durante todo este tiempo.
Sasuke no tiene que parpadear dos veces para deshacer las sombras en los rincones de sus ojos; no hay ninguna. El mundo es limpio y claro a su mirada, como si hubiera estado viéndolo desde el fondo de una cueva antes de este momento. Como si algún tipo de barrera hubiera sido rota, y ahora estuviera aquí en lugar de atrapado, en algún rincón oscuro de su mente.
—Apresura —determina, su mirada dirigiéndose a la ruta de escape de Toneri—. No durará.
Y para su sorpresa, Sakura exclama un "¡sí, Sasuke!" y echa a volar sin mirar atrás. Sasuke reprime el instinto de parpadear y quedarse parado en lugar de perseguirla; eso ha sido velocidad. Sin un instante de duda; antes de la… unión, cada uno de los movimientos de la chica tenía un aire de restricción, como si fuera difícil moverse.
Ahora, es como si ella pudiera deslizarse tan fácilmente como agua. Sasuke es capaz de sentir cada uno de los latidos de su corazón a través del chakra de Sakura, cuyas emociones y movimientos son enteramente libres.
El sonido burbujeante se intensifica cuanto más se aproxima Sakura a la posición de Toneri, como un perro de caza muy entusiasta. Sasuke se da cuenta de que la piel y carne de ella se están derritiendo más deprisa que antes, y reparándose mucho más fácilmente, aunque nada de esto parece afectarla en absoluto.
De hecho…
Cuando corren sobre los tejados del castillo, y un pequeño ejército de marionetas los recibe, Sakura ni siquiera las mira. La chica se limita a sacudir el brazo en un arco y lanza gotas de veneno acídico (mezclado con sangre y pedazos de carne) sobre ellos… haciendo que se desintegren en segundos.
—¡Incluso mi sangre es más fuerte que vosotros, debiluchos! —exclama ella, y luego lo mira con una sonrisa llena de dientes carmesí. Su mirada es casi salvaje—. ¡No te preocupes! ¡Podemos hacer esto!
Sasuke tiene que recordarse que este no es un clon de Naruto. Esos ojos… sólo hay una determinación cegadora en ellos. Ella sabe que desestabilizar en Sello así significa que van a morir más pronto que tarde; y no le importa un carajo.
Esta es la Sakura que sólo aparece muy raramente; la que, una y otra vez, está dispuesta a plantar cara incluso si significa ir contra él. Incluso si ella sigue queriendo lo mejor para él, sin importar lo que eso sea. Ella nunca, jamás se rindió… y ahora se parece tanto a su antiguo yo, muy distinta a la sombra que ha conocido en los dos últimos años, que su corazón se pierde un latido.
Sakura no se molesta en redirigir su chakra para dar un golpe de fuerza sobrehumana contra su objetivo (que es, aparentemente, una isla esférica que flota dentro de otra en forma de media luna). No… la pelirrosa simplemente aumenta la cantidad de chakra genjutsu, derritiendo la roca sin esfuerzo alguno y abriendo camino. Sakura ni siquiera toca la piedra, y un grito de batalla escapa de sus labios tan pronto como desaparece en el interior.
El chakra que percibe en ese lugar es inequívocamente el de el Tenseigan.
Sasuke salta a través de la entrada, un muro de llama negra surgiendo a la vida tras él, impidiendo que las marionetas lo persigan. Sus ojos recorren la amplia sala que oculta la fuente de poder de Toneri; el mismo hombre está de pie a varios metros, junto a un orbe gigante que despide luz dorada. Varias marionetas armadas esperan órdenes junto a él.
Incluso la atmósfera por la que Sakura ha pasado está sobrecargada de chakra, y Sakura no malgasta más tiempo. Lanzando un grito, su piel derritiéndose y humo negro rodeando su figura, la kunoichi carga adelante, a velocidades más rápidas de lo que el cuerpo debería de ser capaz de soportar. Sasuke está callado. Sus ojos, sin embargo, están perfectamente centrados, su cuerpo rezumando materia oscura como si fuera sudor.
El aire es espeso con el chakra de la pelirrosa; incluso estar cerca de ella sería peligroso a estar alturas. Sakura está perdiendo control, Sasuke lo sabe.
Sus músculos tiemblan y sufren espasmos, entorpeciendo sus cálculos cada varios momentos. La sobrecarga lo vuelve torpe, y Sasuke odia cada segundo de ello. El que puedan transferir el chakra que les faltaba no significa nada, tras romper el Sello. Siguen estando rotos.
Sasuke respira profundamente, pero su inhalación se detiene a medio camino cuando siente la presión en torno a sus pulmones. El chakra Yin se agotará de nuevo, eventualmente.
Una sensación de hambre está apoderándose de su mente; quiere ese chakra de vuelta. Lo quiere como desea que su familia estuviera viva. O quizá ése es su yo del pasado, porque sus muertes dieron significado a su vida. El sacrificio de Itachi lo hizo. Pero ahora le falta algo. Quiere destrozar a Sakura en busca de lo que es, y ella es consciente de eso.
Sólo pueden intercambiar una cantidad determinada de chakra antes de destruir el Sello, pero mientras siente que su chakra se agota, Sasuke siente que su mente se nubla, el hambre creciendo. Sakura empieza a tener dificultad controlando su cuerpo, sus pasos dejando un rastro de sangre tras de ella.
Sasuke no sabe cómo pasó, pero ella sí; Sakura ha pasado un largo tiempo investigando el funcionamiento de su mente. Y se dio cuenta, al final, de que el Sello no es más que una manifestación de poder de voluntad: su deseo de mantener al otro bajo control.
La mente de él, el cuerpo de ella. Los efectos secundarios volvieron loco al uno, y un lisiado al otro.
Pero ella, simplemente- simplemente se lo devolvió. Sakura entendió lo que había que hacer antes que él. Ella destrozó su propio cuerpo y devolvió parte de lo que le había sido robado a Sasuke. El Uchiha respondió del mismo modo, quizá sin darse cuenta del todo. El chakra coalescente que forma el Sello está desmoronándose, nublando la atmósfera en torno a sus cuerpos.
Van a morir. Lo sabe con tanta certeza como sabe que Toneri tiene que ser derrotado. Sasuke observa, calculador, tratando de evaluar la fuerza del oponente antes de malgastar su energía como Sakura está haciendo. Ella se mueve demasiado deprisa para ser tocada, y las pocas armas que la alcanzan se derriten, a centímetros de su piel. Toneri, por su parte, se limita a esquivar con una cantidad moderada de esfuerzo.
Sakura detiene sus inútiles cargas, resollando con alientos borboteantes, volviéndose hacia él; Sasuke se percata de que sus ojos tienen destellos dorados, sin duda debido al Modo Sabio imperfecto. Uno de los destellos se apaga cuando ella deja de moverse, y el Uchiha comprende que los nervios de esa zona han sido destruidos. Ella se da cuenta, parpadeando y frunciendo el ceño. La silueta de la pelirrosa se vuelve borrosa y la chica está frente a él en un instante.
Se vuelve hacia él para hablar, pero sólo logra escupir sangre. Frustrada, Sakura pone las manos en sus hombros (y Sasuke es consciente de que ella apenas es capaz de prevenir que el ácido queme su piel) y transfiere Yin chakra. Él sujeta las manos de ella con las suyas, y entiende que el intercambio de energías está pasando sin que tenga que hacer nada.
Si quisiera, podría detenerlo. No lo hace.
El escudo de Susanoo emerge en torno a ellos, destrozando el suelo y deteniendo el avance de los proyectiles de las marionetas. Toneri no atacará; está tratando de ganar tiempo. Espera a la última pulsación de chakra que evolucionará el Tenseigan hasta su última fase; lo cuál lo dejará indefenso durante unos preciosos instantes. No puede arriesgarlo.
Los ojos de Toneri se centran en los de Sakura, y ella prácticamente le enseña los dientes al cargar hacia adelante. Un momento después, Sasuke se da cuenta de qué es lo que ella necesitaba: la dosis de senjutsu chakra que Sakura tiene sale disparada en aumento, y la chica desaparece en lo que dura un parpadeo. Sakura esquiva los proyectiles de verde brillante que intentan robarle el chakra, y para cuando Sasuke la alcanza, el suelo ya está hecho un desastre de ácido y piedra rota.
La pelirrosa parece un monstruo, totalmente fuera de sí y salvaje; su único objetivo es detruir al hombre que amenaza todo lo que le importa. Sasuke observa durante un segundo o dos, y luego empieza a destruir las marionetas que todavía están de una pieza.
Le debe una oportunidad a Sakura, por darle a él la de sentirse entero de nuevo.
El clon se ha callado. Su mente ya no está tan débil, y por una vez hay claridad en sus pensamientos. Todo está enfocado, brillante, real. Está aquí, en el mundo, en lugar de atrapado en su propia mente. Está de vuelta.
Sasuke piensa que, si es algún tipo de entrenamiento (un peso que no podía quitarse de encima), la desaparición de sus mitades respectivas de chakra los ha hecho más fuerte. Susanoo aparece en aire, más fuerte que nunca, una creación de la nada. Al mismo tiempo, la sobrecarga de chakra Yang sigue haciendo que moverse sea difícil, pero al menos está al mando; y Susanoo es mucho más fácil de controlar que sus propios miembros.
Sakura, por su parte, ha desarrollado un aura de chakra de verdad, el Yin sobrecargado… Sasuke parpadea por segunda vez, para asegurarse. El aire en torno a ella está temblando, debido a lo que Sasuke asume que son temperaturas obscenamente altas.
Hay cristales emergiendo del suelo a velocidad sónica, apareciendo en el aire en torno a ella y estallando a un crecimiento incontrolado. Si Sakura tira una piedrecilla, para cuando viaja unos metros ya es tan grande como un pedrusco, llena de bordes afilados y todavía creciendo. Esas cosas están vivas a pesar de que no deberían.
La combinación de Yin, Yang y senjutsu están haciendo que el estilo de Sakura sea extremadamente difícil de predecir. El suyo propio.. es tan poderoso que no quedan marionetas tras sólo treinta segundos de batalla. Tan potente que la cueva ha empezado a desmoronarse a su alrededor, a pesar de que intentó no destrozar nada.
Son bolas de cañón fuera de control, sobrecargados y justo al borde de un colapso interno, pero no pueden ser detenidos.
Ni siquiera por ellos mismos.
Sakura estabiliza su respiración tanto como puede. Carne y piel se derriten, sólo para ser retejidas un instante después; y luego desaparecen de nuevo. Es agonía. Cada movimiento empuja a Sakura más cerca del abismo, tanto que quizá no sea capaz de detener la caída. Su cuerpo se mueve casi por su cuenta, respondiendo tan rápido a su consciencia que ni siquiera sabe si está bajo su control.
No le importa.
Todo lo que estaba atrapado dentro de ella ha sido liberado, y ahora está fuera de su control. No tiene rienda sobre los cristales, ni sobre las extrañas sombras que empiezan a formarse a su alrededor. La libertad tiene un precio; y eso está haciendo que Sakura se pierda.
Toneri es capaz de repeler sus ataques, pero el tiempo de recuperación de su técnica de repulsión le deja una gran apertura para aprovecharse de esta debilidad. El taijutsu de Toneri es prácticamente perfecto, sus movimientos fluidos en su esquive de los proyectiles, como si no estuvieran ahí. Y sin embargo ella sigue a la carga, imparable, el suelo derritiéndose y llenándose de grietas a sus pies.
El aire está sobrecargado con chakra venenoso y acídico, una capa de color púrpura casi negro que destruye todo lo que toca en segundos. Como Toneri descubre, incluso expulsar una cubierta de su chakra no es suficiente para protegerse. El chakra de Sakura lo devora todo.
Sasuke sigue observando en silencio.
Sakura nunca llega a tocar a Toneri, en lugar de eso utilizando su chakra como un arma directa. Sus movimientos son inestables, pero acumulan velocidad y fuerza; donde Sakura está falta de movilidad, utiliza precisión letal. El chakra responde a ella como si fuera una extensión de su cuerpo, su marca tan brillante que es casi cegadora.
El Uchiha espera, estabilizando su respiración y los espasmos de sus músculos. Toneri se estremece.
La última pulsación hace que Toneri caiga al suelo, y Sakura carga hacia adelante con un rugido húmedo y gutural. La pelirrosa echa la cabeza atrás antes de escupir un chorro de veneno acídico sobre su oponente caído, alzando las manos en el aire y haciendo descender garras gigantes, hechas de chakra. Como escalpelos gigantes, cortan a través de lo que sea que encuentran en su camino; incluso el suelo bajo ella.
No hay un final climático. Bajo el burbujeo chisporroteante que el cuerpo de Sakura crea, Sasuke oye un grito ahogado y el crujido de huesos. La sangre vuela por el aire y choca contra lo que queda del suelo, sólo para ser devorado por el chakra hambriento que hay en torno a ella.
Sasuke tarda un momento en darse cuenta de que el segundo grito que llena la habitación es el de Sakura.
La capa de chakra colapsa en torno a ella, y puede sentir el cambio en la energía a quince metros de distancia. Sus ojos se abren ligeramente al ver que el cuerpo destrozado, aplastado bajo Sakura… es demasiado pequeño.
El grito se le escapa de la garganta, sin voz, su intensidad creciendo mientras el Susanoo evoluciona y se transforma a su alrededor, sus ojos girando. Hay risa en sus oídos, cientos de ojos brillantes que no perdonan, abriéndose en medio de las sombras oscuras que lo rodean. Tinta roja y una humedad familiar oscurecen su vista, y Sasuke carga adelante, a su figura desplomada.
Sakura tiene tiempo suficiente para alzar la mirada, helada en el sitio de puro miedo y remordimiento, pero su cuerpo no responde lo suficientemente rápido. Los movimientos de Sasuke, sin embargo, están alimentados por ira y odio puro; los pies de Susanoo aterrizan a ambos lados de Sakura, hundiéndose en el terreno derretido, y su escudo cae entre ella y el ataque salvaje de Toneri, haciendo que la esfera de chakra rebote sin causar daño alguno.
La chica parpadea sólo una vez, pero se queda muy, muy quieta. Como si no pudiera creer que sigue viva, lo cual (como Sasuke debe admitir) es una reacción razonable. Sus pensamientos (¡apresura!) parecen ser transmitidos a la perfección, porque Sakura respinga y baja la mirada en remordimiento. Lo último que queda del chakra de Hanabi empieza a disiparse en el aire.
Su expresión final era una máscara vacía, sus dedos todavía enredados en el último sello para el Kawarimi.
Una idea (completamente sacrílega y alocada) llega a la mente de Sakura un instante después, mientras intenta retomar estabilidad. No puede moverse, y su cuerpo se desploma, totalmente tieso y fuera de su control. Sakura aprieta los dientes, pero se obliga a reunir el chakra a su alrededor.
Su cuerpo está cubierto de sangre y entrañas que no son suyas.
Han pasado tres segundos, como mucho, pero parecen una eternidad. El otro brazo de Susanoo desciende sobre ella, encerrándola entre los dedos y empujándola al interior de la caja torácica sin ceremonia alguna. La pelirrosa se desploma contra Sasuke, que no se inmuta, y acaba hecha un guiñapo.
Apenas puede respirar, y el Ningyo se constriñe en presencia de su creador; para su sorpresa, Sasuke ha empezado a transferirle chakra sin palabra alguna. Al menos, está empezando a recuperar sus fuerzas.
Una gota de sangre aterriza junto a sus rodillas, y Sakura apenas logra mirar hacia arriba. El aura de Susanoo es casi completamente negra, y reverbera al son del corazón de Sasuke, las pulsaciones rápidas y poderosas. A la chica le da vueltas la cabeza, y puede oír los gritos con claridad. El Uchiha la mira, sus ojos nublados por algo más oscuro que simple locura, y Sakura reprime el impulso de moverse a una posición defensiva. En lugar de eso, baja la mirada.
Aunque puede sentir el movimiento del Susanoo, sus ojos apenas pueden discernir los detalles más allá de su armadura. Sí que logra avistar un destello turquesa, acelerando hacia ellos y chocando contra el escudo de nuevo. Su cuerpo está apoyado contra la pierna derecha de Sasuke, y puede sentir la tensión creciente al otro lado de la ropa.
Es más que ira; el esfuerzo le está haciendo daño.
Sasuke no se mueve cuando Sakura extiende sus temblorosas manos hacia él, bajo los restos de su camisa y sobre su estómago. Haciendo una mueca de concentración, Sakura empieza a esforzarse para pasarle su chakra, soltando una exhalación ahogada cuando la energía la abandona.
Hay sangre nueva bajo sus dedos: los cristales se han solidificado, parcialmente en su sangre y en parte sobre su piel, como armadura afilada. Lo araña, pero no hay reacción dolorida; sólo otro salto, lejos de la trayectoria de Toneri, llevándolos lejos del suelo. El techo se desmorona a su alrededor, pero no se inmutan.
Ponte en pie.
Su propia voz interna le grita a Sakura, y por suerte es más fuerte que las otras. Sakura se muerde los labios, frustrada. Le cuesta casi medio minuto empujar su chakra como corresponde, pero sus piernas acaban por responder una vez más. Su mano izquierda se aferra al brazo de Sasuke para apoyarse, y Sakura se pone en pie, casi colapsando de nuevo.
Sangre y sudor se deslizan por su frente, una tos escapando sus labios y salpicando a Sasuke con sangre. O no le importa, o está demasiado centrado en la lucha como para notarlo. Sakura se mueve detrás de él, pasando ambas manos alrededor de su vientre y derrumbándose contra su espalda. El chakra se desliza entre ambos con mayor facilidad, los tentáculos negros comenzando a sisear y cerrándose en torno a ambos.
Es difícil alcanzar chakra natural desde aquí, pero Sakura lo consigue. Después de todo, ya no tiene que moverse. Incluso mantenerse despierta es casi demasiado, pero el Ningyo la mantiene en el sitio.
Nos hemos perdido la pulsación final. Las emociones de Toneri han hecho que salte a la última fase… y si el Tenseigan no es destruido, no se cansará nunca.
Volviendo su atención hacia el interior, Sakura se ve a sí misma en una versión rota de su paisaje mental. Hay fisuras e hilos de oscuridad que serpentean por el aire y el paisaje, como si ocuparan una distinta dimensión, apenas manteniéndolo todo junto. Esos ángulos no tienen sentido para una visión en tres dimensiones. El espacio mismo parece estar estirado o comprimido en distintos lugares, totalmente distorsionado.
No hay color.
Su voz Interna puede ocuparse de reunir chakra senjutsu por ella… pero ya no está. La mejor manera de hacerlo es sentarse en su propio paisaje mental y meditar, porque le permite eliminar cualquier distracción externa. Sakura se sienta en la hierba podrida, observando cómo se convierte en ceniza bajo su peso, y comienza la tarea.
Mientras tanto, Sasuke Uchiha está al borde de maldecir en voz alta, un impulso extraño que achaca al clon. Toneri se está moviendo a velocidades que sólo alguien al nivel de Naruto podría igualar. No está en condiciones de enfrentarse a este oponente por su cuenta.
Le cuesta todo lo que tiene para mantener el Susanoo… y Sakura está casi inconsciente, aferrándose a él en un esfuerzo para reunir tanto chakra como le sea posible. Su piel está siendo quemada y cortada sólo por estar en contacto con ella, y el cuerpo de la chica está demasiado caliente. Sus brazos están hinchados y sangrando, los tentáculos oscuros cerrándose en torno a su cuerpo en un abrazo asfixiante.
Las alas del Susanoo lo llevan lejos del suelo, su armadura inmune a los proyectiles de las marionetas. Toneri se mueve de una isla a otra, las esferas negras flotando a su alrededor. La primera no alcanza el Susanoo y choca contra una isla, haciéndola pedazos. La segunda se acerca más, y Sasuke trata de calcular cuántos golpes podría soportar en este estado. Los resultados no son muy prometedores.
—Tengo… una… idea… —escupe Sakura, ahogándose en su propia sangre. La pelirrosa se estremece, y las espinas de cristal crecen en torno a su cuerpo. Si el control de Sakura- si el control de ambos falla, morirán—. Combina… combínalo. Chakra… ¡combínalo! —sisea, sus sílabas apenas inteligibles.
Sasuke comprende lo que ella trata de decirle, cuando Sakura empieza a devolverle el chakra Yang, y todavía dándole su propio Yin. El chakra senjutsu crece en torno a ella; a pesar de estar controlado y canalizado, puede sentir su aura corrosiva tratando de devorarle la piel. Su ratio en comparación con el chakra Yin es absurdo; en comparación al Yang que Sakura tiene… es suicida. Están demasiado expuestos a su acción, pues cualquier protección que tenían ha sido erosionada o quemada casi por completo.
Sakura va a morir pronto a este ritmo, pero el aumento es suficiente como para reforzar el Susanoo y despejar su mente de forma considerable. Sasuke es consciente de que el chakra de Sakura se está filtrando en el Susanoo, fortaleciéndolo con energía natural.
¡A la derecha!
Sasuke responde a sus palabras sin pensárselo dos veces, golpeando con la espada del Susanoo en el sitio que ella le está indicando, de manera que casi parece instintiva. El movimiento de Toneri se detiene, el filo de la espada cerniéndose sobre él y casi aplastándolo contra el suelo. Toneri salta hacia atrás, terriblemente cerca de la hoja, pero fuera de alcance.
Sakura está usando su chakra Yin, junto al senjutsu, para detectar a Toneri sin tener que verlo. Sasuke reconoce la técnica que el clon utilizó. Sus energías están entrelazadas más allá de lo que debería de permitirles sobrevivir a la larga, pero… es dos contra uno. Sakura tiene control parcial del mismo Susanoo, aunque Sasuke sólo puede contener un esbozo de sonrisa.
Todavía tienen una oportunidad.
¡Otra vez!
Sasuke obedece, aunque no es lo suficiente como para ser un impacto directo: en lugar de eso, una onda de chakra acídico es emitida por la espada, cortando a través de la cubierta de Toneri y casi partiéndolo en dos. La combinación de chakra Yin y senjutsu es letal, Sasuke lo admite, pero Sakura está abusando de éste último, empujando mucho más allá de sus límites.
Morirás en minutos a este paso.
La pelirrosa sacude la cabeza, haciendo que la sensación ardiente entre sus hombros se incremente. Sasuke no tiene que mirar para ver que hay una sonrisa amarga en su rostro.
—Entonces… sé… r-rápido —musita la chica, su voz apenas un susurro. Su cuerpo entero tiembla, arañándole la espalda y estómago, pero Sasuke lo ignora. Sakura está contando con él para poder hacer esto… y se les acaba el tiempo.
La consciencia de Sakura parece haber abandonado su cuerpo casi por completo, extendiéndose por la mente de Sasuke y el Susanoo mediante el Sello. Sakura sigue ahí, a pesar de que su voz se esté volviendo más y más callada.
La espada corta las esferas negras de Toneri con facilidad, haciéndolas explotar más cerca de lo que es seguro. Un brillo dorado se destaca entre los escombros de una isla cercana y el humo de la detonación, y el aviso de Sakura es casi un segundo demasiado tarde. Una hoja de luz corta a través del aire… y las islas… y la luna a su alrededor. Como si todo estuviera hecho de mantequilla.
Sasuke abre los ojos ligeramente, el Susanoo apartándose y aterrizando sobre una de las pocas islas intactas. Un instante más tarde, Toneri carga adelante, con otra de las hojas doradas entre manos. Sin embargo, sin suelo sólido, todo lo que Sasuke puede hacer es empujarlo a un lado y quitarse de su camino. El aura fantasmal del Susanoo tiembla ligeramente ante el esfuerzo.
Los ninja utilizan estrategia… apunta al punto débil, ahora que todavía podemos.
Sasuke gira la cabeza hacia el Tenseigan desprotegido, flotando entre las ruinas, lejos de ellos. Toneri está inestable, eso está claro; tiene que estar cegado por la pérdida de Hanabi, incluso si ella le salvó la vida. ¿Podrían lograr que él mismo golpeara el mismo recipiente…?
Sólo el chakra de Hamura puede romperlo… y yo lo tengo. Hanabi debe de haberlo conocido… es muy poco, pero si ponemos todo lo que nos queda en un solo golpe…
La voz de Sakura se pierde, y Sasuke considera pensárselo dos veces para asegurarse de que ha entendido correctamente. Sakura debe de haber… reunido ese chakra. Eso es lo que su variación del estilo senjutsu hace: tomar energía de su alrededor y transformarla. Cuando mató a Hanabi, debió haberse dado cuenta… y lo absorbió.
Honestamente, considera halagar a su compañera de- antigua compañera de equipo. Sólo Sakura se percataría de, analizaría y utilizaría algo como eso.
Toneri se percata del giro brusco del Susanoo, y aunque no sea un ninja, sólo necesita un instante para comprender su objetivo. Metralla de las esferas llueve sobre el Susanoo, demasiadas como para ser eliminadas. Sasuke aprieta los dientes; tiene que aguantar… lo suficiente.
El cuerpo de Sakura comienza a perder fuerza y colapsar contra el suyo del todo, pero su voz todavía lo alcanza. El chakra que Sakura ha recogido está recorriendo sus venas, con un poder que no ha sentido en años, canalizado hacia el arco y la espada. Una flecha de chakra gigantesca se ilumina con fuego negro, y la orden final de Sakura es dispara ya mismo.
La cuchillada de la hoja envía una ola de chakra púrpura por el aire, más rápida que Toneri, volando directa hacia el Tenseigan a velocidades que rompen la velocidad del sonido. La flecha sale disparada justo después, persiguiendo la ola… y ésta corta a través de los anillos que hay en torno al Tenseigan, impactando justo en el medio. La flecha golpea el centro de la fisura, y por un instante, reina el silencio.
Sasuke está mareado, y el cuerpo de Sakura ha caído al suelo de la caja torácica del Susanoo, estremeciéndose y sangrando. El Uchiha lo ha dado todo en ese golpe… la cantidad de chakra de Hamura que contenía era abismalmente pequeña en comparación al resto, pero quizá haya sido su única oportunidad para romper el Tenseigan.
El orbe empieza a llenarse de fisuras púrpura, su luz creciendo hasta ser cegadora… y estalla. El Susanoo se disuelve en el aire, apenas logrando protegerlos de la onda expansiva…
La última cosa que ve es la figura brillante de Toneri, desapareciendo en la luz, como si hubiera sido una vela apagada por el viento. Su espalda choca contra la piedra de una isla flotante, Sakura aterrizando contra la parte delantera de su cuerpo. Sakura no se mueve o produce sonido alguno, colapsando como una muñeca de trapo.
Entonces, el mundo se oscurece, y Sasuke ya no sabe más.
Nota: veamos... espero que lo hayáis disfrutado, ¡como siempre! Gracias por vuestro apoyo, una vez más. Esta nota más que nada debería de explicar qué es lo que ha pasado.
-Senjutsu: sí, este es el precio. Sakura tiene suficiente control como para utilizar una concentración más elevada de chakra senjutsu, pero eso le cuesta, especialmente debido al Ningyo. Simplemente, está utilizando las técnicas que se mencionó que aprendió de las babosas. Como es chakra acídico, en vez de volverse en piedra... corroe. Aunque su especialidad y maestría de control le permiten utilizarlo con menos cantidad, y mientras se mueve... tiene un precio muy, muy alto.
-Sello: Sasuke y Sakura están conectados, así que les es fácil transferirse chakra (especialmente si era parcialmente suyo, para empezar). Han roto el sello para poder liberar esa parte de la energía y ser lo suficientemente fuertes como para luchar contra Toneri. De nuevo, esto les está costando mucho...
-Hanabi: Sakura es... reactiva ante el chakra espiritual/de los muertos, especialmente si es de gente que ha lidiado con Sasuke. Así es como fue capaz de entender la necesidad de usar el chakra de Hamura (su idea sacrílega) y lo que había pasado con Hanabi.
Como véis, la mayoría del poder que han ganado viene de usar técnicas literalmente suicidas, porque no les queda otra. Todo esto ha sido mencionado en la historia, también. Así que no me digáis que no os he avisado y que me lo he sacado del culo :P
Creo que eso es todo, por si no había quedado claro :) Nos queda un cap más y el epílogo.
