Capítulo 2: Otoño.


Pasaron un par de años en los que casi no hablamos. Tú fuiste sorteado para la casa de Slytherin, mientras que a mí me mandaron directa a Gryffindor.
Fueron años muy malos en los que hasta yo misma terminé creyéndome las miles de cosas sobre la enemistad natural de las casas a las que pertenecíamos. Aquel episodio en el Expreso empezó a tomar sentido en mi cabeza…

"No podría haber funcionado, nunca".

Por eso te golpeé el 13 de Octubre de 1993. Porque eras un insensible y un cretino, Draco Malfoy. No lo hice porque la primavera alterara mi estado de ánimo, lo hice porque no podía seguir observándote decir improperios sobre el pobre Buckbeak sin hacer algo al respecto. Sentía la necesidad de actuar. Por eso te pegué aquel puñetazo, porque te lo merecías.

¿Sabes? Pensé que había firmado mi expulsión de la escuela, que harías todo lo posible porque me echaran para siempre… Sí, creí que me odiarías por el resto de tu vida… Pero, por increíble que parezca, no lo hiciste.