Sangre, eso era lo que ella sentía en la punta de su lengua. Su sangre. Tenía sabor metálico y no era para nada agradable. Hinata trato de apoyarse en sus manos para levantar su débil cuerpo del suelo pero no pudo llegar muy lejos ya que un gran dolor en su espalda la llevo nuevamente al suelo.
Hizashi Hyuuga, el padre de Hinata, la estaba golpeando sin ninguna razón aparente. Era la primera vez que lo hacía y la pequeña Hinata no sabía cómo reaccionar. Su padre, su héroe, la estaba lastimando. Lagrimas se formaron en los ojos de la chica y ella viro su rostro lesionado, hinchado y lleno de sangre, hacia su padre.
Hizashi la miro a los ojos por unos segundos antes de hacer una mueca de asco y agarrarla por su cabello. Ese hermoso cabello largo, hasta su cintura, de color purpura que la identificaba como la heredera del clan Hyuuga.
"No me mires, no tienes el derecho. Eres una decepción, jamás debiste haber nacido" Los ojo de Hinata se aguaron más y ella comenzó a ver todo borroso gracias a las lágrimas que escapaban. Ella forcejeo un poco para salir del agarre de su padre pero este solo la aguanto más fuerte.
"Padre, por favor..." su voz salió como un ligero susurro pero el sonido llego perfectamente a los oídos de Hizashi. El la lanzo hacia una pared y ella grito de dolor al sentir como la forma puntiaguda del cemento golpeaba contra su cintura. Hizashi camino lentamente hacia ella y levanto su rostro.
"Tú no eres hija mía" ella no tuvo nada que decir al caso cuando segundos luego Hizashi sacó una navaja y corto el cabello de Hinata a la altura de su cuello. "Jamás pedí tener un engendro tan inútil" El luego procedió a apretar su cuello y no importaba que Hinata forcejeara o tratara de gritar, de tirar puños y patadas, él era más fuerte. No paso mucho antes de que ella quedara totalmente inconsciente en la oscuridad.
-5 años después-
Hinata termino de secar su cabello y camino hacia el baño para cepillar sus dientes. Comenzó con su tarea de limpiar sus dientes y miro de reojo su reflejo. Tenía el labio roto, otra vez, y un moretón en su mejilla, otra vez. Ella suspiro y escupió el agua para luego ponerse los zapatos.
Hizashi había sido un poco suave la noche anterior, no le causo tanto daño pero no importaba. Le hizo daño de todas maneras. Ella busco sus cosas, se miró una última vez en el espejo y bajo las escaleras. En la cocina estaba su hermana menor, Hanabi.
"Buenos días, Hanabi-san" la chica no respondió ni la miro, solo siguió comiendo su desayuno. Hinata suspiro y tomo una tostada de la mesa, le puso un poco de mantequilla y luego salió de la casa.
"Buenos Días, Hinata-Sama" Ella no había dado dos pasos fuera de la casa y ya había alguien saludándola. Ella giro en sus talones y sonrió a la persona que había llamado su atención.
"Buenos Días, Ko-san" Él le sonrió y camino hasta su lado.
"¿Se dirige hacia la academia?" Hinata asintió levemente "La acompaño entonces" Ella le sonrió agradecida y continuo su camino hacia la academia en silencio.
"¿Que le sucedió Hinata-Sama? Tiene sangre en su labio y una marca en su mejilla" Hinata se sorprendió y tapo su mejilla con una mano.
"Torpe yo, me caí por las escaleras, nada de lo que tengas que preocuparte" Ella le sonrió y luego miro el suelo mientras caminaba.
El no dijo nada más del tema y camino en silencio. Hinata suspiro y miro hacia al frente notando que ya estaban cerca de la academia. Ella se viro para despedirse y el la tomo por el brazo y beso su mejilla.
"Tú eres de las cosas más valiosas que existen en este mundo Princesa, y no me refiero al dinero" Le susurro al oído y luego, besando su mano, se alejó. Hinata se quedó parada frente a la academia, totalmente sonrojada y sin palabras que decir. No fue hasta que sonó la campana que ella reacciono y entro por las puertas.
Hinata entro a el salón que le correspondía y se sentó en la parte de atrás. El maestro, Iruka, comenzó a hablar.
"Bueno estudiantes, hoy vamos a practicar la actuación. Como ninjas, tenemos que actuar para lograr nuestros objetivos y tenemos que saber actuar bien. Yo llamare a dos personas, les diré una escena y ellos tendrán que actuar de acuerdo a lo que yo les haya indicado. Comencemos con..." Iruka observo a todos los estudiantes y luego señalo "Shino e Ino, levántense"
Los dos se levantaron de sus asientos y caminaron hacia la parte frontal del salón. Ino observaba a Shino de reojo con asco y Shino solo miraba hacia el frente indiferente.
"Okay chicos, los mandan a un campo, tienen que conseguir dos pergaminos que habían robado, la gente del pueblo nota que no son de allí y le avisan a los líderes. ¿Qué hacen?"
Ino suspiro y Shino le dijo algo al oído, ella asintió y respiro profundo. Luego Shino procedió a golpear la parte de atrás de la rodilla de la chica y ella cayo hacia atrás.
"¡AYUDA! Necesito que atiendan a mi hermana, ¡Alguien, por favor!" Shino comenzó a gritar con Ino en sus brazos e Iruka observo como actuaban luego, como dos minutos luego levanto la mano y ellos pararon.
"Muy bien, muy buena actuación." Marco algo en su libreta y Shino e Ino se fueron a sentar. "Ahora que sean...Kiba y..." Miro a todo el salón nuevamente "...Hinata" Todo el salón se puso a murmurar y Hinata trato de esconderse en su asiento. ¿Porque ella? Hinata jamás quiso ser el centro de atención. Kami, ten misericordia.
Kiba se levantó desde el otro lado del salón y Hinata, gruñendo en lo bajo, se levantó también.
"Muy bien, Hinata, eres la heredera de un gran clan, unos ninjas te raptaron y enviaron a un pueblo donde venden personas para que sean sus esclavos. A Kiba lo envían para que te compre, la única manera de que te puedan sacar de allí, pero no los dejaran ir hasta que el demuestre que realmente serás su esclava. Comiencen"
Hinata estaba mirando el suelo completamente nerviosa sin saber qué hacer, Kiba brinco dos veces antes de respirar profundo y comenzar a actuar.
"Pague mucho por ti, espero que valgas la pena" Kiba estaba frente a Hinata observando su rostro y cabello. Hinata se sonrojo leve pero trato de pensar en algo.
"Y-yo es-espero ser d-de s-su agra-agrado se-señor" Ella mordió su lengua al saber que dejo notar su nerviosismo. Kiba solo sonrió y comenzó a acariciar su mejilla.
"¿Tímida, eh? Según tengo entendido, chicas como tu son las que más impresionan en la cama" Hinata se sonrojo más y abrió levemente sus labios por la sorpresa. Se pudo escuchar suspiros, gritos leves y sillas moviendo por todo el salón. Esa oración fue un gran impacto.
"Según tengo entendido, hombres como tú no han visto nada impresionante" Ella mordió su labio luego de decir eso y vio un leve brillo en los ojos de el a pesar de que estaba completamente serio.
"Impresióname entonces" Hinata se quedó sin respirar por lo que pareció una eternidad y miro de reojo a Iruka-sensei para ver si ya podía parar, pero el no dio señal alguna para que terminaran. Ella cerro los ojos un momento y luego los abrió para mirarlo directamente.
"Como ordenes, amo" Ella agarro a Kiba por su corbata y lo atrajo hacia ella, pego sus labios a los de él y comenzó a besarlo con agresividad. Él se quedó paralizado un momento pero luego poso una de sus manos en la cintura de ella y le correspondió el beso. Hinata comenzó a acariciar el cabello de él y dio un pequeño salto para luego enredar sus piernas a la cintura de Kiba. El salón quedo en completo silencio. Y luego, la campana sonó.
Hinata rompió el beso y se soltó para luego tocar suelo. Kiba alejo su mano y la paso por su cuello mientras miraba hacia una pared. Ella se alejó dos pasos y miro al suelo completamente sonrojada.
"A-ah, bu-bueno, chicos, ya pueden salir" Dijo un Iruka completamente sorprendido. Hinata levanto la vista y noto que todos los del salón la estaban mirando con los ojos abiertos, a excepción de Uchiha que la miraba con interés. Kiba tomo su mochila y salió del salón sin mirar a nadie. Hinata camino lentamente hacia su asiento e hizo lo mismo.
Ella camino lentamente por los pasillos sin que la notaran, como de costumbre. El comenzó a pensar en su actuación, le sorprendió hasta a ella. Jamás creyó ser capaz de eso. Hinata se sonrojo y tapo su rostro con ambas manos mientras se detenía en medio del pasillo.
¿Cómo sucedió eso? Ella no es así de valiente. Oh, kami, porque no me traga la tierra. Hinata sintió como alguien la empuja por la espalda y cuando miro hacia atrás, no había nadie. Un segundo después, todos los salones se abrieron y comenzó a salir gente de todas partes. No paso mucho antes de que todos se comenzaran a reír de Hinata y ella no tenía idea de por qué. Con lágrimas en los ojos, comenzó a correr hacia la puerta de entrada para salir de la academia.
En su trayectoria hacia la salida, Hinata choco contra alguien y termino en el suelo con la otra persona sobre ella.
"Perdóname Hinata-sama" Ella levanto la vista y frente a su persona estaba Neji Hyuuga, ello no espero a nada y lo abrazo mientras lloraba. "¿Hinata-sama?"
"Sácame de aquí, Neji" El no cuestiono su decir, solo la tomo en brazos y salió de la escuela con ella. Neji la llevo a su casa y toco la puerta dos veces, Hizashi abrió.
"Neji, ¿que...?" pronto se dio cuenta de lo que el chico llevaba en sus brazos y su rostro se endureció "Ya te puedes ir, gracias" dijo el fríamente. Neji puso a Hinata en el suelo, dio una leve reverencia y se fue. Hinata estaba temblando en el suelo.
"Levántate" Ella hizo como le dijo su padre. "Explícate"
"No sé qué sucedió" Hizashi la miro con odio y golpeo su rostro
"Eso no es una explicación" Hinata dejo salir unas cuantas lagrimas
"Si, padre" el la volvió a golpear pero esta vez más fuerte.
"Tú no eres hija mía" Hinata se mordió el labio mientras más lagrimas peleaban por salir.
"Si, Hizashi-Sama"
"Ahora, entra" Hinata bajo la vista al suelo y paso por el lado de él. Ya cuando estaba cerca de las escaleras, Hizashi la paro poniendo una mano en su hombro
"¿Qué es esto?" Hinata se viro y noto que él tenía un papel en sus manos.
"¿Que es que, Hizashi -Sama?" El la volvió a golpear y puso el papel frente a su rostro.
"Esto" Hinata observo el papel y abrió su boca en sorpresa. Esta fue la razón de que todos se rieran de ella, esto fue lo que le puso la persona que la empujo. El papel decía "Slut" Hinata miro el suelo mientras temblaba y mordía su labio para no dejar salir los sollozos. "Explica"
Hinata no quería hablar, era vergonzoso. No fue nada que ella quisiera, solo fue una actuación para la clase.
"¡Explica!" Dijo el con voz más fuerte y ella comenzó a temblar más.
"E-en cla-clase, Iru-Iruka-sen-sensei no-nos pi-pidió que ac-actuaramos. Según lo qu-que él me pi-pidió, tu-tuve q-que be-b-besar a u-un ch-chico" Las lágrimas caían como cascada de sus ojos y ella no se atrevía a mirar a Hizashi.
El, sin aviso alguno, agarro su camisa con fuerza y se la arranco.
"Bien hicieron en ponerte esto, porque eso es justamente lo que eres, una prostituta, ahora lárgate, no te quiero en mi casa." Hinata abrió los ojos como platos mientras tapaba su pecho con sus manos.
"Pero Padre, mi camisa..." El la miro fríamente y patio su estómago. Hinata cayó al suelo mientras escupía sangre.
"No me importa cómo te veas, sal ahora mismo de mi casa, no te quiero ver" Hinata lo observo sin moverse. Hizashi camino hacia ella y se arrodillo frente a su rostro. ''Muévete, ahora" ella lo miro a los ojos, aun sin mover un musculo. Hizashi apretó su mandíbula y golpeo su quijada. Luego la tomo por su cabello, abrió la puerta y la tiro a la calle. Hinata cayó de espalda y dio un grito de dolor. Los que estaban cerca detuvieron lo que hacía para observar.
"Lárgate, no te quiero volver a ver, prostituta. Jamás fuiste una Hyuuga, mucho menos una heredera." Tras decir eso, cerró la puerta de golpe. Hinata se quedó allí, tirada en la calle, sangre en sus labios, un moretón en su quijada, un ojo violeta y sin camisa. No sabía a donde ir, estaba perdida y lo único que se le ocurrió hacer, fue llorar.
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Neji estaba en su cuarto, se estaba preguntando qué fue lo que le había pasado a Hinata-Sama y también, que estaba sucediendo en ese justo momento. El sabia como Hizashi la trataba pero Hinata le decía que no se preocupara, que ella estaba bien. Así que él no hacía nada, pero tenía tantas ganas de hacer algo para ayudarla. Él tenía un sentimiento raro en su pecho y no lo podía identificar.
De la nada, su cuarto se comenzó a sentir más frio, la temperatura comenzó a bajar. Él se sentó en la cama mirando hacia todos lados, no había nadie. Miro hacia afuera y noto que el sol resplandecía grandemente en el cielo. ¿De dónde venía este frio? La temperatura siguió bajando y el comenzó a temblar, humo blanco salía de sus labios. Observo los objetos de su cuarto y noto que se estaban comenzando a congelar. Esto no era normal.
Neji salió de su cuarto y corrió hacia fuera de la casa, él sabía que le tenía que avisar a alguien pero necesitaba entrar en calor primero. Una vez afuera, se sintió mejor y soltó una leve risa, hasta que el sonido de un llanto llego a sus oídos. Miro hacia el lado y a la distancia, allí, tirada en el suelo, estaba Hinata. El comenzó a caminar primero y luego a correr, mientras más se acercaba, mas notaba la razón de su llanto.
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Hinata reacciono y limpio sus lágrimas. Ella no se iba a dejar humillar de tal manera. Se levantó del suelo y camino con lentitud hacia la puerta de su casa, porque esa era su casa y ella era la Heredera, no iba a dejar que la botaran de ahí. Toco la puerta y golpeo una vez, esta se abrió de manera instantánea. Hizashi salió y la miro con desprecio.
"Te dije que te fueras" Ella se quedó ahí, parada sin decir nada. El levanto una mano y señalo hacia la calle "Vete" Ella se paró derecha y lo miro a los ojos.
"No" El abrió los ojos por un momento y luego la volvió a mirar de forma despectiva.
"Ahora" Hinata no se movió. Hizashi gruño y cerrando su mano en un puño, golpeo su estómago. "Cuando doy ordenes, tú las sigues" Hinata cayo de rodillas al suelo y el pateo su estómago, una y otra vez, ella volvió a escupir sangre. Hinata cayó de lado llorando de dolor. Hizashi tomo su espada de madera y, con gran fuerza, la golpeo dos veces en sus costillas, una vez en su pierna derecha y una vez en su hombro. Ella se sentía débil e inútil.
Hizashi la tomo del suelo y con la misma fuerza la volvió a tumbar haciendo que su cabeza se golpeara contra el pavimento. Las lágrimas ya no salían de sus ojos y ningún grito se formaba en su garganta. Ella se sentía completamente fría.
"¡HINATA!" Con gran dolor, ella miro hacia el lado y noto a Neji corriendo hacia donde ella se encontraba. Ella cerro los ojos mientras se disculpaba mentalmente. Una sonrisa se dibujó en su labio justo antes de sentir un último golpe en su pecho.
