Hinata se sentía tranquila, en paz. Todo a su alrededor estaba oscuro pero no se sentía vacío, se sentía cómodo. No hacia frio ni calor, estaba en la temperatura perfecta. Ella sonrío y se puso en forma fetal mientras cerraba los ojos.
"No señor, tendrá que esperar a que le atiendan, haga la fila"
Voces, se comenzaron a escuchar voces. Hinata gruño levemente. Se supone que este era el momento de ella para tener paz, ¿de dónde venían las voces? Ella sintió como la temperatura subía un poco y comenzaba a sentir más calor. Ella volvió a gruñir.
"No la toques Ushi, se puede asustar"
"Pero, mama"
"Dije que no"
Hinata sintió que su espalda se posaba en algo sólido y frio, escucho pisadas y más voces. Dándose por vencía al pensar que iba a estar en paz, abrió los ojos.
Luz, fue lo primero que reconoció, gran cantidad de luz golpeando contra sus retinas. Ella puso una mano sobre sus ojos para detener la ligera invasión que la dejo ciega por unos segundos.
"¿Estas bien?" Hinata abrió los ojos nuevamente y miro a su alrededor. Había como quince personas en ese lugar y todas las miradas estaban puestas sobre ella. La chica tardo unos segundo para darse cuenta de que le hablaban.
"¿Eh? Oh, este, sí, estoy bien. Gracias" Hinata sonrío y la chica que estaba frente a ella sonrío también.
"Soy Namida Haru, ¿tu?" Hinata parpadeo y se quedo pensando
"Tora Ame" Namida sonrío y Hinata (Tora) le devolvió la sonrisa. Si ella iba a comenzar una nueva vida aquí, que fuera nueva completamente. Luego todos los que estaban allí hicieron una fila y una chica que estaba en frente sonrío y comenzó a hablar.
"Bienvenidos a Soul Society, aquí ustedes..."Hinata no escucho nada mas ya que se habia mareado. ¿Cómo te puedes marear cuando estás muerto? Ella no tenía ni idea pero le estaba pasando y de un momento a otro, volvió a ver negro.
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Hinata sintió su garganta seca y comenzó a toser. Se sentía terrible. Se fue a mover hacia un lado y cayó al suelo.
"Ouch!" Ella grito y se sobo el brazo que recibió el golpe. Se sentó en el suelo sobando su brazo mientras observaba su alrededor.
"Tora-san, despertaste" Hinata miro hacia atrás y allí estaba Namida con una bandeja.
"Namida-chan, perdona la molestia" Namida sonrío y puso la bandeja en una mesa
"No te disculpes, no fue una molestia" Hinata sonrío y se sentó en la cama "Te traje algo de tomar, pensé que tendrías sed" Hinata observo la bandeja y noto una jarra de agua, sonrío.
"Si, gracias" Namida le sirvió un vaso de agua y Hinata se lo tomo con gusto. Namida se le quedo mirando fijamente y Hinata se sintió incomoda.
"Es sorprende, acabas de llegar" Hinata la miro con confusión y Namida comenzó a reír. "Te explico en otro momento, vamos, debes tener hambre" Hinata asintió y se levantó. Namida la guio hacia fuera de la casa y luego hacia las calles de este lugar, al que llaman "Soul Society"
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Él no lo podía creer, no creía lo que sus ojos estaban mirando. Hinata, su prima, su amada prima, estaba en el suelo, frente a su casa, cubierta de sangre y sin respirar. Sus ojos y la realidad le estaban jugando una broma.
"¿Hinata-sama?" Neji se acercó al cuerpo de ella pero se detuvo al sentir un pedazo de madera en su hombro.
"Vete Neji, esto no te incumbe. La prostituta recibirá un castigo por desmayarse frente a mi puerta" Murmullos se escucharon por las calles y más gente comenzó a aparecer. Neji miro a Hizashi y por primera vez en su vida, lo miro con desprecio. Neji se fue a parar para enfrentar al hombre que le quito la vida a su prima.
Hizashi observo como Neji se levanta con total seriedad. Este chico no era ninguna amenaza. Neji se puso frente a Hizashi mientras respiraba agitadamente, ya no más, no iba a volver a ignorar lo que el sentimiento en su pecho le decía. Este hombre no merecía vivir.
Neji fue a lanzar un golpe hacia Hizashi pero sintió como algo sumamente frio y pesado recayó en su hombro y lo hizo ponerse de rodillas. Neji abrió los ojos en sorpresa. El frio, el mío sentimiento congelado que apareció en su cuarto. ¿Qué significa esto? Hizashi observo a Neji en el suelo y sonrió de manera arrogante. Ese chico aprende rápido, pero la sonrisa se desvaneció de su rostro al sentir como algo pesado golpeaba su pecho y lo empujaba hacia una pared. Hizashi gruño de dolor y busco furioso al desgraciado que se había atrevido a atacarlo. No vio a nadie, solo a Neji que todavía estaba de rodillas en el suelo pero su rostro había cambiado, había una sonrisa triunfante en el rostro del chico. Hizashi, completamente furioso, camino hacia Neji y puso un kunai en su cuello.
"¿Cómo osas a atacarme" La sonrisa de Neji se amplió más y este miro hacia el lado por un segundo. Hizashi miro hacia donde el chico miraba y no vio a nadie. ¿Él le estaba jugando con su mente? Neji cerró los ojos y miro hacia el suelo, Hizashi observo a la gente que estaba cerca y noto que todos estaban en el suelo, desmayados. "¿Estás jugando conmigo?" Neji soltó una leve risa, eso enfureció mucho más a Hizashi y fue a enterrar el kunai en el cuello del chico hasta que escucho una voz susurrar.
"Sit Upon the Frozen Heavens" Hizashi abrió los ojos en terror, sintió como, literalmente, la sangre dentro de sus venas se congelaba con lentitud. Se comenzó a sentir asfixiado, le dolía la cabeza y comenzó a ver borroso. Cayo al suelo sin fuerzas, Neji levanto el rostro y se sorprendió al ver a un chico, debía tener como 10 años. El chico era inusual, no pertenecía allí. Su cabello era de color blanco, pero eso no era extraño, Neji conocía a muchas personas con el cabello blanco. Lo que este chico tenia raro era que Neji se sentía cómodo cerca de él, tenía un sentimiento de familiaridad. El chico estaba de espalda, así que Neji no podía ver su rostro pero otra cosa que pudo notar fue la capa blanca que el llevaba puesta, y el número 10 en la misma. Luego, el desapareció entre copos de nieve.
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"Haru-san, ven por favor" Hinata estaba en el baño de su nueva casa (ella vive ahí con Namida Haru) mientras pintaba su cabello. Habían pasado dos semanas desde que ella había llegado a Soul Society y realmente le agradaba este lugar, se sentía cómoda aquí. Pero no mucho ya que cada vez que se miraba al espejo, recordaba la razón por la cual estaba en este lugar. Así que Hinata había decidido cambiar su imagen y luego vería si se sentía mejor.
"Voy" Namida le respondió y segundos después entro al baño. "¿Que necesitas Tora-chan" Hinata le sonrió y le dijo que se acercara.
"Haru-san, te he dicho que me digas Ame" Namida sonrió y negó
"Por alguna razón me siento más cómoda diciéndote Tora-chan" Hinata rodo los ojos con una sonrisa en sus labios
"Como desees, Haru-san, ayúdame con mi cabello por favor" Namida camino hacia Hinata y observo el pote de pintura
"¿Rojo? ¿Enserio escogiste rojo? Pero yo amo tu cabello de este color, un violeta oscuro. Es hermoso" Las facciones faciales de Hinata se volvieron sombrías y ella miro hacia el suelo al recordar el momento en el que Hizashi le corto el cabello, y con ese simple acto desterrándola del clan Hyuuga. Namida no noto esto. "Pero, si es lo que deseas"
Hinata se quedó mirando el suelo mientras Namida pintaba su cabello. Se quedó seria aun cuando Namida lo seco y termino y se quedó seria inclusos minutos luego. Namida la observo y sonrió leve.
"¿Sabes qué? No sé si te moleste, pero un cambio de ojos te iría bien. Ese gris no combina con el rojo de tu cabello" Hinata la miro aterrorizada por un momento antes de que Namida comenzara a reír "No te tienes que arrancar los ojos ni nada por el estilo, es algo como un hechizo, ven, te llevo" Namida estiro su mano y Hinata, con un poco de miedo, la tomo.
Haru camino por las calles, saludando a gente y a veces parando y hablando con algunas, hasta que entraron a un local. Hinata estaba nerviosa, ella amaba sus ojos, pero eran parte de su pasado también. Suspiro leve y miro las paredes. Fotos de ojos de diferente color aparecían, habían algunos comunes y otros no muy comunes, pero todos se veían fantástico. Namida golpeo el escritorio con suavidad y el sonido resonó por todo el lugar.
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Nadie aparecía, silencio total. Hasta la puerta del local se abrió y Hinata miro hacia atrás para ver quien había entrado. La persona que entro era un hombre, alto, joven, su cabello le llegaba hasta la cintura, lacio y de color verde menta. Sus ojos eran hermosos, una combinación entre verde, azul y un leve amarillo opaco. El no podía tener más de 22 años. Era sumamente guapo y se veía amable, pero, ¿por qué un hombre con unos ojos tan hermosos vendría aquí? Hinata estaba a punto a desmayarse con la idea de que el cambiara sus ojos hasta que escucho la voz de Namida.
"Yoru-kun, un placer en verte de nuevo" El hombre, o como Haru le había dicho, Yoru, observo a las chicas y sonrió
"Ah, Namida-chan. ¿Qué te trae por aquí?" Namida miro a Hinata de reojo y luego a Yoru.
"Yoru-kun, quiero que conozcas a Tora Ame, es nueva. Tora-chan, él es Yoru Sora, es la persona que cambiara tus ojos" Hinata observo al Yoru con nerviosismo y le dio una leve sonrisa. Yoru se acercó a su rostro y observo sus ojos.
"Interesante, tus ojos no son normales y son hermosos pero no van con tu cabello y tono de piel. Te puedo sugerir verde, azul, negro, naranja, amarillo, dorado, escarlata, o una combinación." Hinata parpadeo tres veces mientras las palabras de Yoru pasaban por su cabeza rápidamente, ella se había mareado.
"Verde y dorado" Yoru le sonrió "Un ojo verde y el otro dorado" El rostro de Yoru cambio a ser serio y este miro a Namida, la cual estaba mirando a Hinata con sorpresa.
"Tora-chan, ¿estas segura?" Hinata asintió mientras notaba que el rostro de ambos cambiaba de nerviosos, a sorpresa una y otra vez.
"Namida-chan, ella es nueva, no debe saber lo que..." Namida levanto una mano y sonrió leve.
"Hazlo Yoru-kun, confía en mí, tal vez salga mejor de lo que esperas" Yoru mordió su labio pero asintió.
"Tora Ame, sígueme"
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Kiba estaba sentado en el parque, observando el cielo mientras recordaba lo que había pasado hace dos semanas.
(Flashback)
-Oh Kami, oh Kami, oh kami. ¿Qué hago? ¿Cómo debo actuar? estoy tan confuso-
Kiba había salido lo más rápido del salón que pudo, estaba nervioso y avergonzado. Había besado a Hyuuga. Kiba sonrió y toco levemente sus labios. Había besado a Hyuuga, eso saco una risa de sus labios. Tenía que hablar con ella, este era el momento perfecto para confesársele. Si, lo haría, dejaría sus cosas en su casa y luego visitaría a Hyuuga. Kiba comenzó a correr hasta su hogar, entro como una bala, salto escalones hasta su cuarto y luego salto hasta la planta baja. Comenzó a correr, correr, correr, hasta que llego al lugar donde residía el clan Hyuuga. El chico respiro agitadamente por el recorrido y soltó una risa nerviosa. Por fin hablaría con ella, ya no ignoraría el hecho de que le gusta.
Kiba camino por muchas casas buscando la de Hinata, hasta que la encontró. La residencia más grande de todo el lugar. Pero había algo que no estaba bien. La residencia estaba rodeada de gente, mucha gente. Kiba camino lentamente entre la gente hasta llegar a la parte frontal. Allí, frente a la puerta de la casa, había tres anbu, estaba Tsunade, la hokage, Danzo, Neji y otro Hyuuga. En el suelo junto a la puerta estaba Hizashi, el padre de Hinata, con una expresión de terror en el rostro y completamente congelado.
Kiba se mordió el labio, el padre de Hinata estaba muerto. El cerro los ojos y respiro profundo.
Luego miro el suelo y noto algo, no, no algo. Alguien. Kiba contuvo la ganas de correr hacia esa persona y llorar. Ya que, tirada en el suelo y cubierta de sangre, estaba Hinata. Se veía más pálida de lo normal, su rostro estaba hinchado, su pierna derecha tenía una forma rara, como si estuviera rota, y alrededor de ella había un circulo de flores de hielo. Ella estaba allí tirada, indefensa y sin camisa. El no pudo más y corrió hacia allí hasta que Neji lo detuvo.
"No puedes, por más que quieras, para." Kiba comenzó a llorar al confirmar que Hinata, de hecho, estaba muerta. Allí, frente a sus ojos.
"¿Cómo?" dijo el en voz baja pero Neji lo escucho.
"Su padre, Hizashi, la golpeo hasta que ella no pudo resistir más"
Kiba enfureció y se arrepintió de haber sentido pena al notar que ese desgraciado no tenía vida.
"¿Quién mato a Hizashi?" Kiba observo a Neji el cual solo miro al suelo con una leve sonrisa.
"No se" fue todo lo que contesto. "pero dijo que volvería pronto, si realmente quería volver a ver a Hinata." Neji miro a Kiba a los ojos y el chico comprendió el mensaje. Era una invitación, de que estuviera con el hasta que el hombre misterioso regresara. Kiba asintió en aceptación y Neji agrando su sonrisa.
-Hinata, espera-
(Fin del Flashback)
Kiba sonrió y bajo la vista el suelo. El podría volver a ver a Hinata, tendría la oportunidad de hablar con ella y decirle lo que siente. El chico escucho pasos y miro hacia el lado.
Sasuke Uchiha.
Kiba había notado durante mucho tiempo que el había tomado cierto interés en Hinata, y el día de la actuación lo noto nuevamente. En estos días parecía más distante. La líder de su club de Fans, Sakura, llevaba molesta desde que Hinata murió. Él no sabía por qué pero averiguaría, antes de que el hombre misterioso regresara.
"Hey, Kiba" El chico miro hacia el lado y vio a Neji saludándolo. El sonrió y camino hacia él.
"Hola Neji" Él le sonrió para atrás "¿Hoy me vas a decir lo que sabes de la persona que mato a Hizashi?" Neji formo una sonrisa deforme en sus labios y asintió lentamente.
"Si Kiba, hoy te contare"
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Namida estaba cuidando a Tora, la cual tenía una venda en los ojos desde hace días. Namida suspiro y fue a hacer comida para Tora, se preguntaba cuando ya le podía quitar la venda para poder ver sus ojos. Debieron haber quedado de maravilla. Namida sonrió levemente y puso agua a hervir.
Tora Ame, chica peculiar pero humilde. No llevaba mucho tiempo conociéndola pero le agradaba. Solo la fue a saludar el día que llego pero se desmayó en sus brazos y no tuvo otra opción más que llevarla a su casa para ayudarla. Namida soltó una leve risa. Se acordaba que su sobrino, Ushi, la quería tocar por el color de su cabello y su hermana, Kalia, lo detuvo. El chico se veía decepcionado.
Namida suspiro, tenía tantas ganas de volver a sentir lo que era tener una familia. Lo más cerca que tuvo fue a Él, antes de que se fuera a la academia para Shinigami. Ella lo quería y le dolió cuando se fue, esa es la razón por la que todavía estaba debatiendo si le debía decir a Tora o no. No quería perder a alguien más pero Tora podría tener problemas si no le decía. Solo el tiempo dirá.
Namida echo ramen al agua y comenzó a cocinar. Minutos después la comida estaba servida y Namida escucho como algo se rompía en el cuarto donde estaba Tora.
"¿Namida?" Ella corrió hacia la habitación y paro frente al marco de la puerta. La lámpara se había roto pero Tora no estaba ahí.
"¿Tora-chan, donde estás?" Hubo un gran silencio y Namida se asustó. ¿Qué paso?
"Namida" escucho un susurro detrás de ella y salto del terror. Tora estaba ahí. Y su mano estaba sangrando.
"Por Kami, Tora. ¿Qué sucedió?" Tora se quedó callada. Namida no dijo nada tampoco. Ella comenzó a vendar la mano de Tora hasta que minutos después.
"Alguien viene" Namida la miro con confusión y luego alguien toco a la puerta. Namida miro con susto hacia la puerta y luego a Tora, la cual se quedó mirando hacia un punto en la pared, su mirada vacía. Namida se mordió el labio nerviosa y camino hacia la puerta. Se llevó un gran impacto al ver quien estaba ahí.
"Tanto tiempo, Haru"
Hinata parpadeado y respiro profundo. ¿Qué paso? Su mano ardía y cuando la observo noto que tenía una venda alrededor de ella. Se había cortado, pero, ¿con que? Cuando observo el suelo noto una lámpara rota. Debió haber sido con eso. Luego se dio cuenta de algo. Podía ver. ¡PODIA VER! Hinata corrió hacia un espejo y observo su rostro. Se veía hermosa. Cabello color fuego cayendo a los lados, piel bronceada, color de ojos maravillosos. Un verde jade en su ojo derecho y un dorado brillante en el izquierdo. Esto era fantástico, no se parecía a Hinata Hyuuga, en nada. Ella sonrió feliz.
Voces, en la sala. Hinata viro su rostro rápidamente hacia la puerta. Había una voz que ella no reconocía. Camino hacia allá.
"¿Qué haces aquí?" Esa era la voz de Haru
"Te quería ver" Esa voz era la desconocida.
"¿Ahora? ¿Por qué?" Ella escucho una risa seca y decidió acercarse más hasta que pudiera ver a los dos.
"Haru, ¿necesito una razón para ver a mi hermana?"
"Tú no eres hermano mío, hasta cambiaste tu apellido. ¿Cuál era? ¿Shuhei?"
Hinata observo al chico que estaba en la puerta, tenía cabello negro, era musculoso. Tenía algo negro alrededor del cuello y el número 69 en su mejilla izquierda. Él era guapo. Ella noto como las facciones de su rostro se endurecieron y fue a hablar hasta que la vio.
"¿Quién es ella?" Hinata se puso nerviosa y vio que Namida miro hacia atrás. Sonrió al verla.
"Tora-chan, ¿estas mejor?" Hinata asintió y camino hacia ella. Namida tomo su mano y la observo. "Veo que ya dejo de sangrar, ¿tienes hambre? hice comida" Hinata volvió a asentir, un poco más tranquila esta vez. Namida sonrío y viro hacia el chico que ella menciono como Shuhei. "¿Vienes? Hice comida" El chico asintió y entro a la casa. Hinata noto algo en lo que no se había fijado antes. Él estaba vestido completamente de negro, a diferencia de los de Rokongai. Ella sabía lo que él era.
"Shinigami" dijo ella en un susurro pero Namida se frizo en donde estaba y Shuhei la observo curioso.
"Tora-chan, ¿cómo sabes de eso?" Pero Hinata no iba a contestar, ya su mirada se había vuelto vacía nuevamente.
