Capítulo 7

El bullicio del lugar traiga viejos recuerdos a la mente de Hinata. Tres años. Hace tres años que no pisaba el suelo de este restaurante.

"Bienvenidos a Arenas" Girando ambos pies, Hinata se encontró mirando a los ojos azabache de Uchiha Sasuke. Se veía un poco más grande, pero no mucho. Soul Society suele hacerles eso a las personas, demorar su crecimiento. "¿Mesa para tres?" Hinata negó. El no mostraba señal alguna de haberla reconocido.

"Mesa para seis, por favor. Mas se unirán a nosotros mientras la noche rejuvenezca" El chico asintió.

"Síganme, por favor." Los tres amigos comenzaron a seguir los pasos del mesero. "Esta será su mesa por la noche. ¿Quieres pedir algo de tomar antes de que sus compañeros vengan?"

"Por favor, estoy muriendo de sed y se me antoja algo que deje completamente satisfecho esta noche" Nobu hablo con un tono algo gatuno y sonrió de lado al ver como el mesero se sonrojaba ante las palabras. Riya mordió su labio inferior para no reír y Hinata suspiro profundo.

"Tres vasos de la especialidad, estaría muy agradecida" Sasuke anoto la orden y prácticamente corrió lejos de la mesa lo cual hizo que Nobu lamiera sus labios.

"Tímido, eh. Interesante" Hinata golpeo las costillas de su mejor amigo con su codo.

"Contrólate" El chico hizo cara de perrito regañado pero consiguientemente, no hizo más comentarios pervertidos. Riya hecho la cabeza hacia atrás y dejo salir el rugido de una muy necesitada risa.

"Tora-san. Gurasu-kun, Shoto-san" Los tres giraron sus cabezas y se encontraron con el rostro sonriente de Hisagi Shuuhei. Al lado del asistente había cuatro hombres más. "Felicidades en su graduación"

"Shuuhei-sama. Muchas gracias. Si mal no recuerdo, solo dos personas te iban a acompañar esta en esta noche de celebración" El shinigami llevo una de sus manos hacia la parte de atrás de su cabeza y miro con nervios a la recién graduada.

"Tienes razón, pero estos dos decidieron venir. Mil disculpas" La chica suspiro por como tercera vez en la noche y llamo para que trajeran dos sillas más.

"Ne, vamos a prender esta noche y tratar de olvidar que si Matsumoto se entera, nos desollara por no invitarla" El chico de cabello rojo hablo. Hinata se recordaba haberlo visto una vez hace años atrás. Al calvo y al que tiene plumas en los ojos también. "Mi nombre es Abarai Renji, felicidades"

"Izuru Kira, espero que disfruten la noche" Un chico rubio y con mirada sombría les sonrió.

"Madarame Ikkaku" Ese era el nombre del calvo, al menos ahora Hinata sabía quién era.

"Ayesagawa Yumichika, tú tienes unos ojos realmente hermosos. No me molesta estar en tu presencia. Gracias por traernos Hisagi" Shuuhei lo miro de reojo.

"Te invitaste tu solo, Yumichika"

"Jamás haría algo como eso" Los graduados sonrieron y se presentaron a los ya shinigami. Luego de hablar un rato, pidieron algo para comer y Renji pidió unas cuantas botellas de sake.

"¿Ustedes toman sake?" Hinata iba a responder que no, ya que no quería levantarse el día siguiente con resaca pero Hisagi la venció.

"Pues claro, si mal no recuerdo ellos disfrutan mucho de sus noches con bebida he incluso se ponen a jugar diferentes cosas" Riya y se Nobu se enviaron miradas como preguntándose a que él se refería, Hinata lo miro confundida. "Bueno, me acuerdo bien de anoche, tú estabas enrollando a Gurasu-kun en la alfombra de la habitación para luego llenar su cabeza de pasta dental" Riya rio ante la memoria mientras que Nobu gruño.

"Luego comenzó a tomarse mi sake frente a mí y yo no podía salir de la alfombra" Los shinigami rieron con Riya y en ese momento la comida junto con el sake llego a la mesa.

"Bueno" Hisagi se sirvió un poco de sake y lo tomo. Todos los demás en la mesa siguieron el ejemplo de él. "Perdonen lo que voy a decir, pero antes de tocar su puerta pude escuchar algo que me dejo paralizado por un momento"

Ikkaku estaba tomando directo de la botella cuando escucho a Hisagi. Poso el sake por un momento en la mesa y observo al asistente del squad 9.

"¿Qué fue lo que escuchaste?" Shuuhei sonrió y tomo otro sorbo del alcohol.

"Primero, Gurasu-kun, me siento muy halagado por traer interés en personas como usted" Luego fijo su vista directamente en los ojos de Hinata y dejo que en sus labios se formara una sonrisa de lado, un tanto juguetona "Tora-san, lo que me sorprendió fueron tus palabras" Las mejillas de la chica se tornaron rosadas al recordar los eventos de la noche anterior. Los amigos de Shuuhei parecían impacientes.

"Hombre, habla ya, ¿qué sucedió?" Nuevamente tomando del sake, Hisagi decidió acabar con la curiosidad.

"Si mi memoria no falla, mencionaste anoche que has pensado en diferentes formas de quitar una camisa gracias a un chico en específico, ¿estoy en lo correcto?"

Hinata observo como sus manos temblaban mientras agarraba unos palillos entre sus dedos. Se supone que el no escuchara eso. Anoche fue para pasarla bien con sus mejores amigos. Esto es injusto.

"Oi, Asistente-san, para, ¿okay? Las conversaciones de anoche no te incumben." Riya pasó su brazo izquierdo sobre el hombro de su mejor amiga. Renji, Kira, Ikkaku y Yumichika podían sentir cuan tenso estaba el ambiente, así que optaron por seguir bebiendo.

"E-e-estoy b-bien R-riya, solo n-necesito un poco de aire" Nobu y Riya la observaron inseguros.

"¿Estas segura, Koneko-chan?" Hinata asintió y se levantó del asiento.

"Vuelvo enseguida" La Hyuga les sonrió a todos en la mesa tiernamente y camino hacia la salida del establecimiento con una botella de sake en su mano izquierda.

"Vuelva luego, un placer haberlos atendido" La que estaba en la salida despidiendo a los clientes no era nada más y nada menos que Namida Haru. Decidiendo que este no era el mejor momento para tener una reunión, la pelirroja camino hacia las calles de Rukongai con la mirada en la alto y sin mostrar que había reconocido a su vieja amiga. "¿Tora...?

Hinata respiro profundo y siguió su camino, no tardó mucho en encontrar un callejón y sentarse al lado de unas cajas. ¿Por qué Shuuhei-sama decidió avergonzarla de esa manera frente a personas que ella no conocía? Él no era así, había algo extraño. Pero en vez de llegar al fondo del asunto, Hinata decidió emborracharse. Era su noche de celebración de todos modos, así que ella iba a celebrar junto a las cajas del callejón.

Ya terminada la botella, Hinata se sintió insatisfecha de que no tuviera otra a la mano y quien recibió su molestia fue la pared frente a ella. El sonido de porcelana rompiéndose resonó contra el viento y la chica se quedó observando embobada la botella de sake que ella acabo de lanzar.

"¿Amai?" Al virar su rostro lo primero que Hinata noto fue que la persona que acababa de hablar tenía una botella de sake en su mano. Perfecto, tal vez ella podría convencer al señor de que se la diera. Moviendo su vista hacia arriba, un escalofrió recorrió su espina dorsal al ver el rostro del hombre.

"Hizashi..." Su voz salió en un susurro forzado y su garganta se sintió seca de repente. El hombre no pareció escucharla así que dio unos pasos hacia el frente para poder verla mejor.

"Tch, tú no eres Amai." Hinata tembló al poder escuchar su voz nuevamente. El realmente es Hyuga Hizashi. "Vete antes de que algo malo te pueda suceder" La chica lo observo por unos segundos con los ojos como platos antes de estabilizarse y responder.

"Disculpe señor, pero creo que usted es el que se tendría que ir antes de que algo le suceda"

Un sonido sordo retumbo en las paredes y el peso de un cuerpo cayendo al suelo.

"Niña insolente, trate de ser amable y dejarte ir pero lograste molestarme más de lo que estaba" Hinata parpadeo pero se dio cuenta de que podía ver bien gracias a un líquido espeso y caliente que estaba cayendo sobre sus ojos.

'Sangre' La shinigami graduada gruño al darse cuenta de que, incluso ahora, Hizashi Hyuga, su desgraciado padre, la hacía sangrar. Tratando de levantarse, Hinata trato de temblar lo menos posible para no mostrar debilidad ante este hombre. Ella puso escuchar como el hablaba en voz baja y gruñía tras cada palabra.

"Se nota que te agrada escucharte hablar, Ojichan" La palabras de la pelirroja no parecieron agradarle a el ya fallecido Hizashi porque luego que tales dejaran los labios rosados de la tal Tora Ame, su brazo bajo con gran velocidad hacia la columna vertebral de la chica. Hinata mordió su lengua por el dolor. Al hacer contacto con su piel, Hinata prácticamente pudo sentir con una marca entre violeta y negra se creaba en su espalda.

"No te he dado permiso para hablar, escoria" El escupió sus palabras.

"Mirando esta situación bien, tu pareces ser la escoria no yo" Ella sonrió de lado a pesar del dolor que estaba sintiendo 'Esto no es nada' ella trato de pensar. El hombre la miro con ojos como hielo y poso, con demasiada fuerza, en el costado de ella, empujándola en el proceso.

Sin sacar otra palabra de su garganta, Hizashi se acercó al rostro de ella y la observo.

"Me recuerdas a alguien. Una chica que paso por mi vida hace mucho, mucho tiempo. Era insolente, como tú. Inservible e inhumana. Cada vez que la observaba me daban ganas de quitar esa mirada y expresión de su rostro. Esa expresión de víctima inútil como la que tú tienes ahora" Hinata no sabía que su padre se dejaba crecer las uñas hasta ese momento que el agarro su rostro con una mano. Las afiladas dagas de sus dedos se incrustaron en su mejilla de porcelana haciendo que cinco gotas de sangre resbalaran por su delicada piel. Ella se negaba a gemir por el dolor, se negaba a darle el sentido de satisfacción a este monstruo.

Sin aviso alguno, Hizashi empujo una de sus manos cerradas profundo en el abdomen de la ya shinigami. Cada vez más y más adentro, tocando con firmeza los órganos debajo de su piel. Hinata cerró los ojos y trato de imaginar un paisaje que le hiciera olvidar el dolor pero su padre tenía otros planes. Levantando su mano, la chica suspiro pensando que el por fin se cansó de ella pero se vio errónea al sentir como el fallecido líder del clan Hyuga bajo con velocidad su puño, un sonido horrible invadió el silencio que abundaba el aire cuando el golpe hizo contacto con la piel de la chica. Hinata sintió como algo se rompía dentro de ella y esta vez, involuntariamente, dejo salir un chillido.

Hizashi sonrió de lado arrogantemente. Le daba placer saber que la mujer debajo suyo sufría ante sus acciones. Pero no era suficiente. Nunca parecía ser suficiente.

"Ja, Ojichan, no sé si estoy en lo correcto, pero..." Hinata tosió e hizo una mueca de asco al tener el tan reconocido sabor metálico de sangre en su lengua. "Me pareces demasiado débil" Ella levanto su rostro y se comenzó a reír débilmente ante el rostro enfuriado de él.

" SILENCIO! Para estar tan lastimada si que hablas demasiado. ¿Débil? ¿Yo? Que chiste! Yo soy totalmente lo contrario de una persona débil" Entrecerrando sus ojos, Hizashi noto que la sonrisa no desaparecía del rostro de la pelirroja. Refunfuñando, el hombre guio su codo para que hiciera un horrible contacto con la rodilla de ella. Al tomar esa acción, la pierna de Hinata choco contra el pavimento con otro sonido sordo y desafortunadamente, en su piel se incrusto un pedazo de porcelana de la botella que ella había roto momentos anteriores de que su padre hiciera aparición. Echando la cabeza hacia atrás para gruñir, ella no sabía que allí había un ladrillo y su cabeza lo golpeo.

Todo se desvaneció por unos cortos segundos. Su vista se oscureció y su cráneo comenzó a vibrar. Ella sentía como si algo estuviera golpeando su cerebro una y otra vez, consecutivamente. Sus ojos ardían y de ellos salieron involuntarias lágrimas que hicieron a Hizashi reír.

La risa del desgraciado de su padre solo hizo que la cabeza de Hinata retumbara tres veces más y todo se volvió negro nuevamente antes de aclararse. Cuando ella volvió en sí, Hinata pudo sentir las manos del hombre por sus muslos. Solo entonces ella comenzó a hiperventilar por miedo al darse cuenta de que él estaba rompiendo la parte de debajo de su pantalón.

"Shh, no es como que puedas hacer mucho de todos modos." Fueron las únicas palabras que el brindo antes de quitarle por completo esa pieza de ropas. Hinata dejo salir más lágrimas y trato de empujarlo pero la parte de atrás de su mano golpeo el rostro dela chica. Tomándola desprevenida, Hizashi tomo posesión de su cuerpo e introdujo en la entrepierna de la chica la botella de sake que él tenía a mano. Hinata fue a gritar pero él puso una mano sobre sus labios, haciendo que sus gritos no fueran de mucha magnitud. Con cada grito que ella daba, el solo empujaba más la botella dentro de su cuerpo. La antes peli azul sintió la botella rompiéndose dentro de ella, rasgando así su interior.

De todas las veces que Hinata se había sentido inútil e inofensiva, esta era la peor. ¿Cómo era posible que luego de tres años era no se pudiera defender de su propio padre? Ella sollozo con gran dolor al saber que no podría hacer nada en esta situación y eso la rompía un poco por dentro. Mental y físicamente ya que el no tenía intenciones de detenerse y Hinata sintió como su sangre salía de su canal vaginal. Él le dio un último empujón a la botella con intensidad y comenzó a reír al verla tirada en el suelo.

Hizashi dijo unas últimas palabras que ella no escucho y camino tranquilamente lejos del callejón.

Hinata levanto la vista hacia el cielo mientras sentía como sus parpados se hacían más pesados por segundo. Dándose por vencida, la Hyuga cerró los ojos aceptando a la oscuridad.


"Y de todo el mundo, me tuvo que tocar a una insufrible niña como tú" Hinata parpadeo varias veces antes de darse cuenta que nada dentro de su cuerpo le dolía. Se sentía tranquila, actualmente. No hacia frio y olía a sangre ni a sake. El suelo se sentía diferente también.

'¿Dónde estoy?' Ella pensó al sentarse y notar que todo a su alrededor se veía igual. El paisaje era entre violeta y negro. Estrellas de diferentes colores bailaban y resplandecían. Aros de rocas flotaban alrededor de lo que parecía un planeta muy a la distancia. Hinata grito al caer en cuenta de que esto era muy parecido a lo que muchos decían que era el espacio.

"Por favor, no grites. Esto estaba demasiado tranquilo antes de que tú aparecieras." Hinata miro detrás de ella y pudo ver a un zorro. Su pelaje en su mayoría era rojo, su pecho era entre blanco y gris mientras que sus piernas eran rojas otra vez. Al tratar de ver sus patas no pudo ya que se fusionaban con el espacio que estaba bajo él. Su cola era como humo. Gris y sin cuerpo, se movía y bailaba con el viento. Cuando la parte de arriba de su cola se desvanecía, más humo salía de su piel para que el mismo proceso se repitiera. Los ojos del zorro eran oscuros, como todo a su alrededor. Mientras más tiempo Hinata pasara mirándolos, más invadida se sentía por ellos.

"Um, Kitsune-kun, ¿Dónde estoy?" El zorro bajo la mirada y parecía que acababa de suspirar.

"En tu mente, niña. Este es tu mundo interior. Y no me digas Kitsune" El escupió la palabra como su fuera un insulto "Mi nombre es..." Hinata escucho como la voz del zorro se entrecortaba.

"Etto, gomen, no lo pude captar" El zorro volvió a suspirar.

"No me sorprende. Mira niña, lo que importa ahora es que trates de pelear. Estas al borde morir, otra vez. No podemos dejar que eso suceda. Pelea y si llegas a despertar, te recompensare no llamándote niña. ¿Trato?"

Hinata lo pensó y luego le sonrió al zorro.

"Trato, Kitsune-kun" El zorro gruño. Hinata miro hacia arriba al sentir como se desconectaba de este mundo. "Espera, antes de irme. ¿Qué eres?" Sus manos se comenzaron a desvanecer.

"¿COMO ES POSIBLE QUE LUEGO DE TRES AÑOS EN LA ACADEMIA NO SEPAS ESO?" Hinata abrió la boca para protestar, solo quedaba la parte superior de su cuerpo. Haciendo una mueca, el zorro volvió a hablar. "No importa. Soy tu zampakuto niña, no lo olvides. Ya era hora de que me vinieras a visitar" Hinata le entrego una sonrisa cálida antes de desaparecer. El zorro viro el rostro. "Insufrible niña inútil"

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"Por favor, no vayas a morir. Solo despierta, por favor. Despierta" Hinata escucho como una voz distante hablaba. Ella no parecía reconocer tal voz. Abriendo un poco los ojos, pudo ver el rostro pálido de un chico. El viro a mirarla y la palabra preocupación estaba escrita en todo su rostro. Unos ojos color turquesa la observaron. "Solo aguanta un poco más, no voy a dejar que te desangres. Solo un poco más" Luego de esas palabras, Hinata cao inconsciente otra vez.

)

Algo hizo que ella despertara pero no sabía que. Su cabeza le dolía, mucho. Parpadeando unas cuantas veces, la chica se encontró observando un techo completamente blanco siendo golpeado por la luz del sol. Tanta luminosidad hizo que su cabeza retumbara y su cuerpo decidió que era el momento de hacerla sentir peor. El estómago de la pelirroja se revolcó y le comenzaron a dar unas nauseas horribles. Aguantándose del lado de la cama, la chica se viro para llevar al suelo lo que había comido la noche anterior. Pero se dio cuenta de que nada salía por su garganta, solo el horrible sentimiento de vomitar una y otra vez. Ya con los ojos aguados, Hinata se sentó en la cama haciendo que su cuerpo gritara de dolor.

Recostándose nuevamente en la cama, Hinata comenzó a llorar. Ella había dejado que su padre abusara de ella otra vez. Dejo que la lastimara y que sangrara. Sin importar que, ella seguía siendo tan inútil como cuando estaba viva. Nada había cambiado.

"...creer. Solo estaba pasando y la vi. Fue horrible, jamás pensé en tener que observar algo como eso. "

"¿Su nombre?"

"No sé, no se quien eso pero no la podía dejar allí"

"Hiciste lo correcto" Se escuchó como una puerta se abría y Hinata miro hacia el lado en donde apareció una mujer con facciones maternales, cabello negro y en dos trenzas que terminaban en el centro de su pecho. Sus ojos color café y un haori blanco arropaba su cuerpo. Al lado de la mujer había un chico. Cabello blanco como la nieve y disparado hacia todos lados. Ojos color turquesa y un haori en sus hombros también. Ambos eran capitanes. Ella recordaba haberlos visto anteriormente pero no recordaba donde ni quienes eran. Al ver que Hinata estaba despierta, la mujer camino hacia ella pero al notar las lágrimas en sus ojos, se alarmo.

"¿Estas bien? ¿Algo te duele? ¿Te lastimaste?" La capitana comenzó a observar su cuerpo por completo tratando de encontrar alguna herida. Hinata limpio sus lágrimas y negó.

"E-estoy bien. Me duele un poco la cabeza y cuando trato de sentarme, mi cuerpo me duele pero estoy bien" La mujer asintió ante las palabras de la chica.

"Es natural, después de todo tenías una herida horrible que abrió la piel de tu cabeza y muchas más en diferentes partes de tu cuerpo. Interna y externamente" Hinata bajo la mirada al recordar lo sucedido. "¿Puedes decirnos tu nombre?"

"Hyu..." La chica tosio y aclaro su garganta " Tora Ame" El capitán al lado de la mujer se enderezo y abrió sus ojos grandemente.

"¿Tora...Ame?"

"¿Algún problema, Hitsugaya-taichou?"

"Ella era una de los graduados que llegaban nuevos hoy a la división. Matsumoto me informo que nunca apareció y creyó que se había arrepentido" Hitsugaya la observo. "Así que tú eres Tora"

La chica miro hacia el lado con vergüenza y con las mejillas rozadas.

"N-no me arrepentí. Gomen, por no aparecer esta mañana" Hitsugaya gruño.

"No te tienes que disculpar, nadie puede esperar que aparezcas en el estado que estas"

"Ah, hablando de eso, ¿Qué fue lo que te sucedió?" Hinata subió el rostro por un momento para mirar los ojos de la capitana. "Mi nombre es Unohana Retsu, capitana de la división número cuatro. Él es Hitsugaya Toshiro, capitán de la división número diez. Hitsugaya-taichou te encontró en un terrible estado anoche. ¿Podrías decirnos que fue lo que sucedió?" Hinata mordió su labio inferior y trato de pelear las lágrimas que querían salir de sus ojos.

"N-no me ac-cuerdo" La temperatura del cuarto bajo unos cuantos grados y el rostro de Hitsugaya detonaba irritación. Hinata se echó hacia atrás, un poco asustada y al notar eso, Unohana miro de reojo a Hitsugaya, haciendo que devolviera el reiatsu a su cuerpo.

"No te preocupes Tora-san, descansa. Enviare a alguien luego para que te traiga comida." Unohana se levantó y salió de la habitación, dejando a Hinata y Hitsugaya solos. Luego de observarlo por un rato bajo el silencio incomodo, Hinata se acordó de unas palabras que le dijeron tiempo atrás.

'...Hitsugaya-taichou está bajo vigilancia e interrogación desde entonces'

'¿Por qué esta bajo vigilancia e interrogación?'

'Luego de haber terminado su misión, se quedó tres semanas más dentro del mundo de los vivos. Mandaron a Hisagi, Renji-sama y Matsumoto-sama a buscarlo. Lo encontraron interactuando con unos humanos en una tal aldea llamada, ¿Cómo era? Kamora, Kejora creo, no se'

'¿Konoha?'

'Eso, Konoha'

"Tora-san, yo..." Hitsugaya comenzó a hablar pero fue interrumpido por la voz de Hinata.

"Hace tres años capturaron a un shinigami que se pasó de su tiempo en una misión en el mundo de los vivos. Mandaron a tres shinigamis más para buscarlo ya que su rango era el de un capitán. Luego de regresar a Soul Society lo mantuvieron bajo vigilancia e interrogación por, además del tiempo que estuvo, estar hablando con dos humanos en una aldea llamada Konoha" La chica levanto la vista, sus ojos distantes y opacos.

Dentro de ella, un zorro hizo una mueca de irritación. "Tendré que enseñarle como controlar su poder"

Hitsugaya la observo perplejo y confundido.

"Dígame, Taichou, ¿eso le trae recuerdos?" Toshiro abrió la boca para hablar pero la chica lo interrumpió otra vez. "¿Qué hacía usted hace tres años hablando con Hyuga Neji e Inuzuka Kiba?"