¡Hola! Si soy yo, ¡He vuelto!, y adivinen que... ¡Hoy voy a terminar de subir la historia!, así que disfruten


-Sesshoumaru-sama…

-¿Rin? ¿Qué haces aquí?- ¿Por qué no la habré escuchado entrar…?

-Yo solo quería hablar con usted… ¿Puedo?

-…- El demonio dejando a un lado lo que estaba haciendo, invito a la chica a que se sentara a su lado, pero al parecer, esta prefirió sentarse… En sus piernas- ¿Qué estás haciendo?

-¿Está mal?- Respondió la chica completamente sonrojada- ¿No le gusta?

-…- La situación comenzaba a ponerse incomoda para el mayor, la cercanía y el embriagante olor de la humana, estaba haciendo que comenzara a perder el control

-Sesshoumaru-sama…- Sin previo aviso ella se apodero de los labios del demonio, rodeando su cuello con sus brazos, atrayéndolo desesperadamente hacia ella

-Rin…- Sesshoumaru se apodero de la situación, profundizando el beso, y aprisionándola contra la mesa

-Por favor… No pare…- Esas palabras fueron suficiente para que el demonio perdiera la cordura, y sin ninguna delicadeza comenzara a desatar el obi del kimono de la chica, ignorando los molestos mormullos en el fondo

-¡Sesshoumaru-sama! ¡Sesshoumaru-sama pare!- Pero no importaba cuanto gritara Rin, el demonio no se detenía- Por favor… ¡No me haga esto!

La pequeña humana no podía evitar llorar mientras veía como Sesshoumaru comenzaba a desvestir a Sakura-san, aquella sirvienta que siempre la había apoyado y cuidado desde su llegada al palacio, mientras que esta, descaradamente, se reía de ella

Sesshoumaru comenzó a deslizar la parte de arriba del kimono de la humana, para comenzar a besar su cuello

Rin, en un intento desesperado, trato de separarlos, pero mientras más lo intentaba, Sesshoumaru más se aferraba a Sakura-san, ignorando por completo su presencia, llevada por la rabia y el dolor, tomo una silla y con fuerza, se la partió en la cabeza al demonio, pero este, ni siquiera con eso reacciono, así que, no pudiendo aguantar más la humillación, la chica salió corriendo de la habitación, dejando a los otros dos terminar con lo que estaban haciendo.

Sesshoumaru lamia con frenesí el cuello de la chica, preparado para hincar sus colmillos en la marca que la declaraba como su hembra, pero esta no estaba ahí, y como si hubiera despertado repentinamente de un sueño, la ilusión de la demonio se rompió, dejando ver al mayor, quien era realmente la persona que estaba en frente de él.

-¿Por qué te detienes? Creí que nos estábamos divirtiendo…

-¿Cómo te atreves?

-¿De qué hablas?

-Maldita, pagarás por tu insolencia- Y en un parpadeo, Sesshoumaru atravesó el estomago de la mujer con sus garras- Ahí tienes tu merecido, escoria- Y con una desagradable sensación de culpabilidad, el demonio fue en busca de la verdadera Rin

-No puedo creer que haya caído en la misma trampa dos veces- Y como si no le hubiera pasado nada Sakura salió de la habitación

Sesshoumaru llevaba rato buscando a Rin por todo el palacio, pero la chica no aparecía, sin más tiempo que perder, le encargo a Jaken que le informara a la humana que partiría ese mismo día al campo de batalla, y que no sabía cuándo volvería, que lo esperara hasta entonces.

Algo decepcionado por no poder despedirse de ella, Sesshoumaru se fue del palacio, sin saber la cantidad de consecuencias que esto desarrollaría.

Rin lloraba en la cima de aquel árbol donde acostumbraba a esconderse, quería estar sola, y ahí nadie la buscaría, su corazón estaba hecho trisas, y se sentía completamente traicionada. Mirando alrededor, observo como Sakura, con su kimono todavía desarreglado, alardeaba por el palacio su apasionado encuentro con Sesshoumaru, subiéndole la sangre a la cabeza, fue a enfrentarse con la desgraciada que se había metido con su amo, sin duda, Rin o era muy valiente o muy estúpida, ya que enfrentándose con la demonio llevaba todas las de perder

-Hola Rin-sama ¿Le puedo ayudar con algo…?-La demonio no pudo terminar, porque una fuerte bofetada hizo que volteara la cara por el impacto- ¿Quién te crees que eres?- Con rapidez, la mujer tomo a Rin del cuello elevándola del suelo- Al fin podre acabar con tu vida, pequeña basura humana, despídete de tu amo- Y justo cuando iba a dar el golpe final, una espada que casi le corta la mano-¡Pero qué cara…!

-¿Qué crees que estás haciendo? ¿A caso quieres que Sesshoumaru te asesine?

-No te entrometas medio demonio, después de que me encargue de ella será tu turno- Y antes de que Inuyasha pudiera hacer algo, la cabeza de Sakura volaba por los aires

-¿Pero qué demonios?

-No creías que te iba dejar la diversión a ti solo ¿Verdad?

-No tenias que entrometerte, esa era mi batalla

-Como general del ejército del Sesshoumaru-sama tenía que cumplir con mi deber

-¿Esto que tiene que ver con Sesshoumaru? ¡Estúpido zorro!

-Esta mujer era una infiltrada de los dominios del sur, su misión era seducir y matar al amo, la muy estúpida se dejo al descubierto al usar la correspondencia del palacio, al parecer no sabía que aquí el general revisa todas las cartas

Mientras que los otros dos seguían hablando, la humana estaba perdida en sus propios pensamientos, ella ya no tenía ningún lugar en ese palacio, y no quería volver a ver a Sesshoumaru nunca más

-Inuyasha-sama… quiero volver a la aldea