-¿Parar? Pero si acabamos de comenzar, todavía falta el resto del ritual…
Sesshoumaru comenzó a acariciar a Rin con dureza y desesperación, corrompido por los celos, su único objetivo era hacerla suya. El kimono caía a retazos por el suelo, dejando a la pobre humana completamente indefensa ante al hambriento demonio.
-Sesshoumaru-sama… Por favor pare… Yo no quiero esto…
-…
-Por favor…
-Yo no te pregunte lo que querías
-Sesshoumaru-sama…-El mayor no permitió que ella siguiera hablando, así que mientras la callaba con sus labios, comenzó a recorrer la pequeña figura del cuerpo debajo suyo, completamente extasiado, ya ni siquiera podía pensar claramente, su único deseo era conocer cada detalle de su frágil humanidad
-Relájate… Si no… te dolerá más…-Sin ninguna sutileza Sesshoumaru comenzó un camino de besos y obscenas lamidas por el cuello de la chica, dedicándose especialmente a la pequeña herida que todavía sangraba, los instintos comenzaban a dominarlo, y sus ojos, ya completamente rojos, eran intimidantes, asustando a la menor, que no entendía del todo lo que estaba pasando
El demonio fue bajando lentamente, mientras deslizaba su lengua por la clavícula de la humana, dejando pequeños mordidas a su paso, que al día siguiente seguramente se convertirían en moretones.
-Ahh… Sesshoumaru-sama ¿Qué está haciendo?
-…
-Ahh -La chica dio un respingo, cuando Sesshoumaru tomo uno de sus pequeños senos con sus frías manos.
-Rin… abre las piernas
-¡¿Qué?!
-Obedece
-Si…- Rin estaba completamente avergonzada y como si Sesshoumaru no se diera cuenta, la observaba en su totalidad, trató de cubrirse, pero el demonio no se lo permitió, sosteniendo sus manos sobre su cabeza, comenzó a acariciar con lentitud sus piernas, acercándose cada vez más a la intimidad de la chica
Sesshoumaru, en una fracción de segundo, se deshizo de su ropa, quedando completamente desnudo frente a la humana, que con todo su nerviosismo, comenzó a temblar
-Sesshoumaru-sama…
-…- El demonio no podía aguantar más, colocándose en la entrada de la menor, comenzó a adentrarse lentamente
-¡Sesshoumaru-sama! ¡Pare! ¡Eso duele!- La chica se movía desesperada, pero a esas alturas, no había forma de lograr que el demonio se detuviera, de una sola embestida, desgarro aquella muestra de su virginidad, acallando sus gritos con su propia boca, Sesshoumaru siguió moviéndose, aumentando cada vez el ritmo
-Sess… Sesshoumaru-sama…
…
-¡Sesshoumaru-sama!- Rin se despertó exaltada, con la respiración agitada y la frente cubierta de sudor, su corazón latía a mil kilómetros por hora, la imágenes de ese sueño fueron tan vividas como aquella primera vez
-Debería dejar de pensar en esas cosas… Me siento un poco mareada, mejor iré a hablar Con Kagome-sama
…
-¡Tía Rin! ¡Tía Rin!-Los pequeños cachorros salieron de un arbusto, espantando a la pobre humana, que jugaba entre las flores
-¡Kazumi! ¿Qué estaban haciendo ahí? ¡Van a ensuciar toda su ropa! ¡Kagome-sama los matara!
-¡Pero tía Rin! Vinimos porque Natsuki me dijo que estabas esperando un bebe ¡Al igual que mamá!
-¡¿Qué?! ¡¿Cómo supiste eso?!
-Natsuki escucho la conversación que tuviste con mi mamá cuando las estaba espiando
-¡Natsuki!
-Lo siento… Yo solo quería saber si estabas enferma… Últimamente te ves muy triste…
-No es nada… Solamente extraño al palacio
-¿Yal tío Sesshoumaru?
-¡Kazumi!
-¿Qué? ¿Qué tiene de malo?
-…
-¡La tía Rin ama al tío Sesshoumaru!
-Por otra parte-
-Phsss
-Sesshoumaru-sama, debería cuidarse
-No te metas estúpido zorro
-¿Le he mencionado que estornuda como un perrito?
-Muérete
…
-¡No digas esas cosas…!
-Oye tía, ¿Cómo se hacen los bebes? Papá no me quiere decir
-¡Lo-lo sabrás cuando seas mayor!
-Hump… No es justo
-Tía ¿Por qué estas tan roja? ¿Tienes fiebre? ¡Si te sientes mal! ¡Me engañaste!
-Yo… yo tengo cosas que hacer, vayan a molestar a su padre
-Está bien, por cierto, si el papá es el tío Sesshoumaru ¡Será un bebe muy lindo!
-¡Kazumi!
-Nos vemos… ¡Papá!
-¿Keh? ¡Cuidado Natsuki! ¡No juegues con mi espada!
…
-…Estos niños- Rin no pudo evitar sonreír al ver a los cachorros jugar con Inuyasha, y mientras acariciaba su todavía plano vientre, la imagen de su querido amo, paso por su mente- Yo… llevo un hijo de Sesshoumaru-sama
