-Sesshoumaru-sama… ¿Puedo estar con usted para siempre?

-¿Por qué querrías hacer eso?

-¡Porque quiero que me mire!

-¿Mirarte?

-Quiero que Sesshoumaru-sama me mire solo a mi

Sesshoumaru observaba a la hermosa cachorra que se encontraba en brazos de Rin, era tan pequeña y delicada, que realmente dudaba viniera de él, enrollada entre todas esas mantas, a primera vista cualquiera creería que estaba durmiendo, pero la cruel realidad era otra.

¿Ese era acaso su castigo? Había hecho cosas horribles durante su larga vida, asesinado y torturado sin piedad, a familias enteras, sin ningún remordimiento, y ahora, el momento que debería ser el más feliz de su vida, estaba lleno de desgarradoras lágrimas de su mujer.

Conteniendo el enojo y la impotencia, el demonio no pudo evitar recordar aquella vez cuando sostuvo el cadáver de Rin entre sus brazos, ¿Ese era su cruel destino? ¿Ver morir a todo aquello que quería? Por primera vez, Sesshoumaru se permitió soltar una pequeña lagrima, concentrado en su dolor, sintió un pequeño temblor en Tenseiga, su espada también lloraba por él, tomándola por la empuñadura, pudo ver a esos malditos esbirros de la muerte, y de un solo corte preciso, acabo con todos, permitiendo que la pequeña, mostrara por primera vez sus ojos dorados al mundo.

No importaba que sucediera, el demonio desafiaría hasta el mismo destino, porque ahora tenía algo que proteger

Habían pasado unos cuantos días desde la llegada de Sesshoumaru al palacio, desde entonces Rin no veía a su amo, pasaba todo el día atendiendo a los cachorros y cuando el demonio llegaba, ella ya estaba dormida. La humana había quedado muy afectada con su embarazo, su cuerpo no estaba lo suficientemente preparado y por eso, cuestiones que antes le eran simples como caminar, ahora le eran una osadía. Con el descanso adecuado y los constantes cuidados de Jaken, poco a poco se fue recuperando, y hoy finalmente se atrevería a salir de la habitación (que compartía con Sesshoumaru) en busca de su querido demonio.

-Sesshoumaru-sama…

-¿Qué haces aquí? Deberías estar durmiendo

-Necesito hablar con usted

-…

-Quiero pedirle perdón… Todo lo que paso es mi culpa

-Ya no te preocupes por eso

-¡Es en serio! Yo… fui una tonta, solo quería disculparme

-…

-Sesshoumaru-sama… ¿Puedo decirle algo?

-…

-Yo lo amo, se que usted es un demonio, y que no entiende de esas cosas pero… ¡Espero que algún día pueda tomarme en serio!...-Sesshoumaru tomo a Rin por el brazo, atrayéndola hacia él, haciendo que sus labios se fundieran en un profundo beso

-¿Todavía no lo entiendes verdad?

-¿De qué habla?

-Debí suponerlo… Rin, la marca que llevas en el cuello te señala como mi hembra

-¿Y eso que significa?

-Para los humanos sería algo así como que tú eres mi esposa

-¡¿En serio?! Yo… No tenía idea… ¿Eso significa que puedo amarlo por el resto de mi vida?

-Haz lo que quieras

Así la humana entendió que el demonio siempre la había mirado, y que lo haría para toda la eternidad