-Vamos Kiyomi, si nos quedamos aquí mamá nos encontrara

-Sigo sin entender por qué hacemos esto, ¿A caso no eras tú quien quería ir a la aldea del tío Inuyasha?

-¡Claro que sí! Pero… Ahí viene, ¡Corre!

-¡Kouki! ¡Kiyomi! ¡Esperen! Tenemos que apresurarnos ¡No querrán hacer enojar a su padre!

Los dos pequeños cachorros corrían por los jardines, escapando de la pobre humana, que trataba de darles un baño, la actividad menos favorita de Kouki, el hijo consentido del amo del palacio, él y su hermana gemela, con sus recién cumplidos cuatro años, siempre aprovechaban su condición de medio demonios para burlar a su madre, simplemente porque era divertido ver como se enojaba, en el camino, su plan de huida se vio arruinado cuando, de un árbol, descendió elegantemente su padre, atrapándolo en el acto

-¿A dónde creen que van?

-¡Papá! Yo… Nosotros… ¡Todo fue idea de Kiyomi!

-¡No seas mentiroso! ¡Todo fue tu culpa!

-¡Claro que no! Pudiste haberme detenido, pero no lo hiciste, así que es tu culpa

-Eres un…

-¡Basta! Ustedes dos se irán a bañar y en el camino se disculparan con su madre

-Si papá…

-Lo sentimos mamá, solo queríamos hacerte una broma

-Todo fue idea de Kouki

-¡Oye…!

-Ya no se peleen, ahora vayan a arreglarse, tenemos que salir y solo faltan ustedes

-Está bien… Hey Kiyomi ¿Cuándo lleguemos a la aldea molestaremos al tío Inuyasha?

-¡Si!

-Entonces apresurémonos

-Vamos

-Esos cachorros son unos malcriados

-Es tu culpa, siempre los dejas hacer lo que quieran

-…

-Gracias por dejar que los niños vayan a la aldea, se notan que están muy emocionados

-…

-No te pongas así, todos sabemos que ya no tienes nada contra Inuyasha-sama

-…

-¿Estas celoso porque los cachorros están emocionado por ver a su tío?

-Grrr

-Jajaja, sabes que ellos te quieren más a ti, sobre todo Kiyomi, ella te ama

-…

-Anoche cuando te lo pedí accediste con facilidad…

-Eso no fue justo

-Pero dijiste que si

-…

-Ya te lo recompensaré, apresurémonos o llegaremos tarde

Los dos pequeños cachorros del palacio, eran la pesadilla de los sirvientes, Kouki el mayor de los dos, era un niño hiperactivo, exactamente como Rin cundo era niña, pero físicamente era una copia exacta de Sesshoumaru, con dos pequeñas orejas de perro en la cima de su cabeza, por otra parte, Kiyomi era más parecida a Rin, y su forma de ser igual a la de su padre, ambos hermanos eran sumamente unidos, no había forma de separarlos, lo que al mismo tiempo era contraproducente, porque pasaban todo el día peleando, tal vez esa era su extraña forma de quererse.

Rin amaba mucho a sus dos pequeños hijos, pero el que realmente toleraba todo lo que ellos dos hacían era el demonio, ¿Quién diría que Sesshoumaru sería tan buen padre?, si ellos querían algo, él se los conseguía, si a ellos les molestaba algo, él se deshacía de eso, y pobre de aquel que se metiera con sus cachorros, en un parpadeo moría preso entre sus garras.

El único que salió perjudicado de esta situación fue Jaken, ya que el desafortunado sapo, terminó haciendo de niñero, si Rin fue todo un reto para él, ahora el problema se multiplicaba por dos, desde hace cuatro años que no tenía ni un día de descanso, y a la primera queja Sesshoumaru lo amenazaba de muerte, así que solo le quedaba resignarse a su oscuro destino: Ser niñero para toda la eternidad.

-Hola mascota

-¡Shiroki-san! ¿Qué haces aquí?

-Venia de camino y decidí pasar a visitar

-Nos estabas siguiendo y viniste porque estabas aburrido y te sentías solo ¿Verdad?

-Eres un poco impertinente ¿Sabias?

-…

-¿Qué haces aquí?

-¡Sesshoumaru-sama!

-Te hice una pregunta

-¿No puedo visitar a la familia?

-Tú no perteneces a mi familia

-¿Todavía me guarda rencor?

-…

-¡Shiroki-san! ¡Shiroki-san!

-Hola Izumi-chan, Kazumi-chan ¿Cómo están?

-¡Muy bien! ¡Shiroki-san! ¿Por qué no juegas con nosotras?

-Shiroki-san jugara conmigo Kazumi

-¡No! ¡Él jugara conmigo!

-¡Aléjate de mis cachorras estúpido zorro!

-¿Un padre celoso? Deberías estar orgulloso de tus hijas, saben reconocer un buen partido cuando lo ven

-Grrr, ¡Ahora veras!

-Osuwari

-¿Por qué…?

-Kagome-sama, creo que los zorros y los perros no se llevan bien

-Tienes toda la razón Rin-chan, ¿Qué es eso que vuela en el cielo?

-¿Qué querrá esa mujer ahora?

-Hola hijo, ¿No te alegras de ver a tu madre? ¿Dónde están mis nietos?

-¡Abuela!

Desde la lejanía Sesshoumaru veía algo que jamás pensó que tendría, su familia, sin duda, ahora tenía algo que proteger

-Sesshoumaru-sama ¿Puedo amarlo para siempre?


¡Muchas gracias por seguirnos hasta ahora! Me he divertido mucho leyendo sus comentarios, prometo que nos veremos pronto en alguna otra historia, esperen por mi :D