Summary: Adrien ha estado demasiado asustado ante la posibilidad de tomar una decisión difícil, así que comete un par de errores, en primer lugar; como Chat Noir, finge su muerte.

Disclaimer: Todos los derechos están reservados a sus respectivos creadores, ninguno de estos personajes me pertenece. Fanfiction sin fines de lucro ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretenimiento.


Capítulo 3: Deslizándose tras las grietas.

Fue la receta ruin del desastre

Bocado vil sin digerir

Aparentando así punto aparte

De todos era yo el más feliz

Tazón de buenas intenciones

Cuchara de la suciedad

Un kilo de frustraciones

Les regalo lo demás.

Alejandro Lerner- Solo un desliz

.

Marinette despertó con la sensación de que algo no estaba bien.

Parpadeó suavemente intentando enfocar sus ojos a la realidad con somnolencia, las suaves sabanas le hacían plantarse la posibilidad de volver a dormir otra vez e ignorar cualquier cosa que pasara. Había pasado un tiempo desde que había dormido de esa manera y se sentía mejor. Volvió a cerrar los ojos e intentó volver a conciliar el sueño aprovechando la rara oportunidad para descansar que se le ofrecía.

Los recuerdos de esa mañana la golpearon repentinamente, abrió ojos bruscamente y miró el techo nada familiar color blanco, una sensación de pánico subió por su garganta. La enfermería, ella la reconoció, había pasado mucho tiempo desde que había estado ahí y había sido para preguntarle algo a un profesor que estaba ahí. El olor a antiséptico le hizo arrugar la nariz mientras se incorporaba en la cama lentamente.

Estaba pensando en cómo salir pidiendo disculpas cuando la puerta se abrió con un chirrido causándole un leve ceño. Antes de que tuviera la oportunidad de girarse un par de brazos la atraparon en lo que podía ser tanto como una llave de yudo como un abrazo apretado. Empujando débilmente a la persona que la ahogaba se encontró con las personas que menos quería ver en el mundo.

Sus padres.

Marinette ahogó un gemido de exasperación

"Mamá, papá." Ella se obligó a saludar planamente.

Un incómodo y prolongado silencio le siguió. La enfermera todavía en la puerta, percibiendo la tensión, caminó rápidamente hacía ellos y les dirigió una sonrisa amable.

"Señorita Dupain-Cheng, es un alivio que haya despertado." La enfermera afirmó con calma. "Es probable que sólo haya tenido un bajón de azúcar por saltarse el desayuno, pero tener más cuidado porque estas cosas pueden terminar siendo peligrosas."

Ante el tono serio de la enfermera Marinette asintió energéticamente, arrugando la sabana entre sus dedos.

"… y eso es todo, creo." La enfermera miró un par de papeles que llevaba en los brazos. "Las clases todavía no terminan así que puede asistir o puede retirarse por hoy, y no se preocupe, no tendrá problemas con los profesores porque ya han sido puestos sobre aviso."

La enfermera les sonrió antes de desaparecer tras la puerta con pasos tranquilos. Finalmente, Marinette se quedó sola con sus padres. Se sentó en el borde de la cama en silencio y miró fijamente el suelo deseando estar en cualquier otro lugar menos en ese, sabiendo que no podía evitar la conversación que vendría. Ella sabía que pronto tendría que enfrentarlos, pero ella no creía que sería tan pronto.

Su madre suspiró y se sentó a su lado, los ojos llenos de cansancio y tristeza.

"¿Qué está pasando, Marinette?" Su voz estaba llena de dolor. "Cada vez que te veo es como si la niña alegre que conocí hubiera desaparecido, ya no te reconozco."

La respiración de Marinette se cortó un momento, la declaración de su madre golpeándola con fuerza. Un nudo subió por su garganta mientras intentaba recuperar el control de sus emociones. De todas las cosas que podrían haberle dicho esa era la peor que pudieron haber escogido. Se sentía terrible y nada de eso estaba ayudando.

"Estas siendo paranoica, mamá." Marinette escuchó su propia voz vacía. "Estoy creciendo, eso es todo."

"No, Marinette, tu madre tiene razón." Su padre intervino. "Te hemos visto levantarte con los ojos rojos, arrastrarte con desgana en la mañana y evitarnos, has estado muy rara."

Marinette apretó los puños y tomó una respiración profunda.

Iba a arrepentirse de eso.

"Ya no soy una niña." Dijo rotundamente. "No necesito que se metan en mi vida."

Su madre se tensó, una mirada de sorpresa en sus ojos.

"Marinette…" Intentó una vez más.

Marinette recordaba vagamente su infancia, la manera en que sus padres siempre habían estado ahí para ella, en sus primeros pasos, con sus primeras lágrimas derramadas y sus primeras decepciones y alegrías. Se recordaba jugando con ellos, llorando sobre sus hombros, contándoles sus secretos, confiando en ellos con una sonrisa. Ella amaba a sus padres sobre todas las cosas, los había respetado siempre, pero sus nervios estaban al borde.

No importaba cuanto había dormido, de repente se seguía sintiendo cansada, estresada y a la defensiva. Quería que le dejaran en paz, no le importaban las consecuencias.

"¡Basta!" Marinette finalmente perdió la paciencia. "¡No los necesito respirando sobre mi hombro!¡No lo necesito preocupándose por mí! ¡No los necesito actuando como entrometidos! ¡No los necesito para nada!"

Podía sentir toda la relación con sus padres derrumbándose rápidamente, los lazos dañándose.

Su madre tenía una expresión destrozada, los ojos se le llenaron de lágrimas mientras retrocedía. Marinette la había herido.

"¡No le hables así a tu madre!" El enfado en la voz de su padre la sorprendió, pero se negó a reaccionar. "¿Cómo puedes ser tan horrible? ¡Te dimos todo! ¡No te hemos educado para que te comportes como una malcriada!"

Había desesperación en la voz de su padre. Marinette se mordió la lengua con fuerza, tratando de pensar desesperadamente con claridad.

Falló.

"Y miren que tan bien les ha salido." Ella dijo con burla, su voz contenida de una rabia inexplicable. "Adelante, miren a su querida princesa y vean en lo que la han convertido." Se rio amargamente. "Nadie estará muy sorprendido ¿Qué tipo de educación se podía esperar de unos pobres panaderos sin educación propi-?"

La pequeña mano de su mamá resonó por todo el cuarto y todo pareció detenerse durante un instante. Marinette se llevó la mano a la mejilla, el dolor atacándola, pero sin poder procesar lo que había pasado. Su madre la había golpeado, su madre nunca en su vida le había puesto una mano encima, su madre siempre le había sonreído con calma cuando estaba enojada, la sentaba en una silla y escuchaba sus problemas sin quejarse por más tontos que fueran. Su madre había escuchado sus inquietudes, había escuchado sus escusas cada vez que había cometido un error.

Su madre nunca la había golpeado.

Su madre la había abrazado cuando se había lastimado cuando se había caído por las escaleras cuando era una niña, su madre había curado sus heridas cuando se había herido. Cada vez que había tropezado, cada vez que se había enfermado. Ella había estado ahí.

Había quemado el puente.

Marinette sentía las lágrimas escociendo detrás de sus ojos, las consecuencias de sus actos golpeándola. Esto era su culpa, no de nadie más.

Clavó sus uñas con fuerza en la palma de su mano y los miró con frialdad, esperando ocultar su estado de ánimo tras una máscara de indiferencia. Necesitaba aire, necesitaba espacio, necesitaba estar sola.

Ignoró a sus padres y salió, no podía hacer más.

Los siguientes días fueron oscuros, sus padres no le hablaban y ella tampoco hacía un esfuerzo para hacer las paces. Cada vez que entraba a la misma habitación donde estaban, ellos se retiraban de inmediato. Sus pesadillas habían aumentado y se le estaba haciendo difícil dormir un solo minuto, cambiaban de escenario. Escenarios oscuros y sangrientos, donde Chat se dispara culpándola de todo, donde un monstruo lo destroza en un intento de protegerla, también uno diferente, donde se sienta a su lado mirándola con ojos tristes y acusadores, culpándola silenciosamente.

Tikki discute todo el tiempo con Plagg, o al menos o intenta, Plagg no habla, se limita a rodar los ojos y encogerse los hombros. Marinette no los soporta, discute un poco con Tikki acerca de no llevar con ella también a Plagg argumentando que es peligroso llevar el otro miraculous con ella, Tikki no desiste y Marinette termina perdiendo.

Intenta distraerse, sale con Alya para ayudarla con su investigación que no está llegando a ninguna parte, ella parece más contenta con los resultados así que no se queja mucho. Habla con Rose y algunos de sus compañeros sobre temas sin importancia, pero termina sintiéndose irritada a ver que lo están superando, al contrario que ella, que sólo se está hundiendo más.

Adrien vuelve en algún momento, ella no sabe cuándo, un día de repente se da cuenta de que está ahí. No le importa, su interés se ha desvanecido, ha sido remplazado por oscuros pensamientos y preocupaciones continuas.

Sus calificaciones caen en picada, pero todos actúan como si fuera normal. Se ha quedado sola.

Está en la casa de Alya revisando algunos libros sacados de la biblioteca cuando sucede lo inevitable.

"Después de tantas semanas en pausa parece que el caos vuelve con más fuerza." La periodista en la televisión dice, mostrando un primer plano de una persona envuelta en lo que parecen ser periódicos, transformando a la gente en esos objetos. "El mal parece atacar ¿Cómo Ladybug podrá vencer sin su fiel compañero? ¿Aparecerá o-?"

Alya apaga la televisión tomando automáticamente su teléfono, vacila, lo deja de nuevo en la mesa donde había estado.

"Pediré disculpas." Ella anuncia con determinación tomándolo nuevamente. "Pediré disculpas públicamente ¡Quédate aquí, Marinette!"

Marinette no escucha, no sabe cuándo se levanta, ni cuándo se va. Está temblando, helada.

No está preparada.

No lo está para nada.

Proverbio de hoy: Usa el dolor como una piedra en tu camino, no como una zona para acampar.


Emociones como el miedo, el dolor o la ansiedad pueden repercutir sobre el sistema nervioso de una persona, provocando una baja en la tensión arterial, en pocas palabras, se desmayan por el estrés.

Bueno, aquí vamos otra vez.

Estoy pensando en hacer este fic lo más corto posible para que haya más posibilidades de que lo termine, espero que lo termine, enserio xD ¡Oh! Y me equivoqué en el capítulo anterior, ese era el dos y este es el tres, a lo mejor lo cambio, no sé. Soy un poco perezosa.

Se me ha hecho muy difícil escribir la escena de Marinette discutiendo con sus padres porque yo no la veo de esa manera, y es difícil verla perdiendo los estribos. Pero vi de nuevo el capítulo donde le grita a Lila y me inspiré xD A pesar de ello, no me gustó mucho el resultado pero no estoy dispuesta a escribirlo otra vez antes de subirlo Dx No pueden decir que no lo intento.

Si ustedes me dicen lo reecribo, y si no, ya que. En mi defensa, le pongo más empeño a Adrien, porque él es el personaje principal y quién va a tener que tomar las decisiones importantes.

En fin ¡Espero que le haya gustado! :D ¡Sugerencias y comentarios son bienvenidos!

Besos.

Me.