Summary: Adrien ha estado demasiado asustado ante la posibilidad de tomar una decisión difícil, así que comete un par de errores, en primer lugar; como Chat Noir, finge su muerte.

Disclaimer: Todos los derechos están reservados a sus respectivos creadores, ninguno de estos personajes me pertenece. Fanfiction sin fines de lucro ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretenimiento.


Capítulo 6: Conocer.

He perdido toda la fe, así es como me siento.

Siento frío y vergüenza echada sobre el suelo, desnuda.

Las ilusiones nunca se convirtieron en algo real.

Estoy bien despierta y puedo ver que el cielo perfecto se ha partido.

Natalie Imbruglia- Torn.

.

No había pasado siquiera una hora cuando Adrien ya se estaba arrepintiendo, un ceño profundo en su cara y una tela amordazándolo. Le dolía la garganta como el infierno, la sentía seca, con un ardor persistente y un leve sabor a sangre. El calor del auto no ayudaba, había comido casi nada y entre el manejo rápido e imprudente del conductor el estómago se le estaba revolviendo. Se estaba sintiendo mareado, las náuseas invadiéndolo.

Adrien había cumplido su promesa, no había dejado de gritar hasta la aparición de su padre sin importarle si se había hecho daño. Al final del día, todo había sido por el bien de todos.

Su padre había llegado con dos personas vestidas de blanco, Adrien había dejado de gritar en el momento en que ellos pusieron el pie en el salón. Él lo sabía, era demasiado tarde, Nathalie había corrido hacía su padre y hablado en voz baja, rápida y asustada, explicando la situación. Adrien había tosido, una mancha de sangre manchando el impecable suelo.

Lo habían sedado de inmediato, probablemente por el temor de que hiciera alguna otra cosa atentando contra su salud.

Se había despertado a mitad del camino, sintiéndose terriblemente enfermo. Entre las conversaciones murmuradas en el asiento delantero lo había escuchado. Un psiquiátrico, donde trataban a personas con problemas de depresión, trastornos alimenticios y de tendencias suicidas. Bien, ha estado un poco triste, Adrien piensa cuando el auto se detiene y él finge seguir inconsciente, pero no creía que fuera para tanto.

Es cargado con facilidad y por un momento la tentación de saltar y correr a la dirección opuesta lo asalta, abre un ojo con cuidado y observa el sombrío intercambio. Su corazón salta cuando ve el rostro de su padre, un nudo instalándose en su garganta, hay una expresión de angustia mal disimulada en el rostro de su progenitor. Deja que se lo lleven por esa razón, la culpa firmemente aferrada a sus emociones.

Abre los ojos cuando se comienzan a alejar y, asegurándose de no alertar de su estado al aparente enfermero que lo carga, mira a su padre con tristeza. Su padre le devuelve la mirada, hay tantas cosas que decir, pero una increíble incapacidad de expresarlas en palabras. Él estira una mano en dirección a su padre cuando entra al recinto, como si quisiera alcanzarlo a pesar de lo lejos que está - ¿Quizás culpa del sedante? - antes de que las puertas se cierren, obstaculizando su visión al exterior.

El enfermero no se da cuenta, sigue su camino.

Adrien deja caer su mano con lentitud.

Las paredes son de un color durazno, en el pasillo se asoman caras curiosas. Una chica de brazos vendados, un chico demacrado, otro chico llorando con desesperación en una esquina, demasiadas personas con problemas evidentes. El ambiente es pesado en todo el lugar, una especie de mezcla de sentimientos angustiosos y agresivos presentes en el aire.

Lo llevan a una habitación parecida a la de un hospital con dos camas, blanca y sencilla, una ventana junto a una de las camas. Lo acuestan con cuidado con la más cercana a la puerta, tapándolo con las sabanas y se retiran en silencio.

Adrien abre los ojos y mira el techo con una sensación de vacío.

No sabe cuánto tiempo pasa en esa posición, despierto. Las personas entran y salen, revisan su garganta, le obligan a tomar agua, aplican una pomada al cuello antes de vendárselo y le explican su situación en voz baja. Depresión, ellos dicen y le repiten la explicación de la enfermedad y sus riesgos, le advierten las consecuencias de gritar tanto y los cuidados que debe tomar. Adrien escucha, pero no les da señales de estar prestándoles atención. Él sólo mira el techo sintiéndose horrible.

Le dejan un pizarrón y unos marcadores extraños con la frase "NO TÓXICO" en sus etiquetas sobre su mesita de noche. Cuando se van le indican el baño y le dejan un cambio de ropa totalmente blanca.

Una vez solo, Adrien se incorpora y desliza su celular de la bolsa interna de su pantalón, un diseño extraño de la linea de ropa de su padre, pero que a nadie se le había ocurrido para revisarle todos sus bolsillos. El rubio lo toma con manos temblorosas y espera a que el blog de Alya cargue, cuando lo hace sólo hay una entrada, una palabra en mayúsculas.

AYUDA

La preocupación lo invade antes de darse cuenta de la poca ayuda que es, no tiene nada con que salvarla, no tiene nada con que luchar. Él ya no es un héroe. Ya no más.

Busca noticias en otras partes, Ladybug ha vencido una vez más. Adrien sonríe con alivio mientras se deja caer en la almohada y apaga su teléfono. No sabe que va hacer, tiene que salir pronto de ahí o su padre realmente podría causar graves daños sin ninguna interrupción retrasándolo. Se acuesta dándole la espalda a la otra cama y mira la puerta con intensidad, pensando en la posibilidad de escapar.

Adrien cierra los ojos instintivamente cuando un sonido de personas se acerca. La puerta se abre, pero él no ve quien entra, una pequeña multitud de personas habla durante media hora logrando irritarlo. Al final sólo una persona queda, una persona que revisa sus signos antes de anotarlos -a juzgar por el sonido- y quedarse en silencio.

"Sé que esto va a ser difícil para ti." Ella – ¿La enfermera? ¿doctora? - habla en voz baja. "Pero hemos estado recibiendo adolescentes con este tipo de problemas y vas a mejorar, créeme."

Nadie contesta, y cuando el sonido de la puerta cerrándose se escucha Adrien no puede resistir la curiosidad. Se incorpora y levanta y gira la cabeza hacía su compañero de habitación, casi esperando encontrar a una persona psicótica o con evidentes problemas psicológicos.

En cambio, encuentra a Marinette.

Una Marinette con un profundo ceño fruncido y una mueca casi cómica de desprecio. La sorpresa lo vence, "¿Marinette?", él quiere preguntar, recibiendo un ruidito extraño y un punzante dolor en la garganta en vez de palabras.

Ella voltea, y las cosas por un momento parecen detenerse antes de seguir su curso.

Marinette salta al verlo, los ojos abiertos como platos. Quizás es demasiado el shock porque sigue retrocediendo antes de caer con un golpe sordo en el suelo. La escena le causa una especie de diversión que no había sentido en meses, risitas extrañas y ahogadas salen de su garganta mientras observa a su compañera asomarse por encima de la cama.

"¿A-Adiren? Q-Quiero decir, Adrián, ¡Adrien!¡Quise decir Adrien!" La cara de Marinette toma una tonalidad de un extraño rosa antes de parpadear y fruncir el ceño. "¿Por qué estoy tartamudeando?"

El rubio siente las lágrimas de la risa en las esquinas de sus ojos sin poder parar, en realidad le toma unos minutos calmarse. Cuando lo hace, Marinette ya ha regresado a su tono natural de piel y hay un ceño nuevamente en su cara, luce irritada, pero Adrien ha pasado el suficiente tiempo con su padre como para que le afecte.

"¿Ya terminaste?" Ella pregunta con una nota de enfado en su voz. "¿Qué haces aquí?A menos de que este equivocada, esto es un psiquiátrico."

Adrien ignora su tono de agresividad mientras le sonríe y toma el pizarrón para escribir lo que quiere decir.

"Grité." Él escribe con simplicidad.

Marinette no parece entender.

"¿Gritaste?" Ella repite.

Se toma un tiempo para elegir cuidadosamente sus palabras. "Grité tanto que me dañé la garganta."

Marinette lo mira fijamente, como si no creyera que hablara enserio.

"¿Por qué?"

Adrien mira su pizarra con tristeza antes de escribir una verdad a medias. "Quería su atención, supongo. No funcionó como pensé que lo haría."

Ella parpadea sin comprender "¿Atención de quién?"

La pregunta le trae recuerdos lejanos, risas y juegos en su casa en una habitación vacía, sentimientos momentáneos de decepción ante brillante ausencia de sus padres en torneos, rabietas en un pobre intento por una pizca de atención. Besos cálidos en la frente con promesas vacías de un mañana en familia, excusas, clases extras, juguetes caros sin sentido.

Al final, toda su vida era lo mismo; luchar por un poco de atención, luchando débilmente para ser notado, siendo olvidado constantemente.

"Padre."

La comprensión parece golpearla, hay una especie de tristeza en su cara mientras desvía la mirada. Un silencio los envuelve, no es incómodo, pero algo dentro de Adrien le empuja a conversar.

"¿Qué haces tú aquí?"

Marinette no contesta inmediatamente, parece luchar internamente antes de rendirse.

"Yo… uhm, no he estado bien últimamente." Ella empieza vacilantemente, sin mirarlo. "No he sido buena con mis padres y después de no hablar con mis padres durante un tiempo ellos me trajeron aquí… eso y creen que me autoestrangulo."

Adrien la mira sin expresión.

"¿Es así?"

Una sonrisa cariñosa se desliza en los labios de Marinette mientras le lanza su almohada con fuerza.

"¡Claro que no! Tonto." Él tono juguetón de su compañera mientras ríe le resulta familiar, no sabe dónde lo ha escuchado, pero tiene la sensación de que es importante.

Adrien sonríe disfrutando la alegría momentánea antes de que una sensación de ansiedad lo llene con brusquedad, llevándose consigo los sentimientos positivos recién adquiridos.

Estará bien por ahora, mientras intenta regresar a casa para vigilar a su padre. Al menos, Marinette no es una lunática.

Proverbio de hoy: ¿Te sientes perdido? ¿Como si no tuvieras un objetivo en la vida? ¿Como si estuvieras cubierto de suciedad y hojas húmedas? ¿Como si fueras un gusano de tierra? ¿Eres un gusano de tierra? Suena como si fueras un gusano de tierra, de hecho.


Los proverbios siempre me los robo de Welcome To Night Vale y otros de Tumblr xDD

En fin, no puedo recordar cuando fue la última vez que actualicé ¿La semana pasada, tal vez? He estado estresada desde que mi equipo en un proyecto (en el que teníamos los 6 puntos asegurados) entregó 6 minutos tarde todo. Resulta que la profa quitaba un décimo por cada minuto tarde… y bueno, supongo que el diez que quería en esa materia no podrá ser.

Sofitkm, tienes razón, era una psiquiatra. En mi defensa, sólo Marinette asumió que era una psicóloga porque no pensó que sus padres le contratarían una psiquiatra y la internarían(?

Lo que me recuerda; hace como un año vi un documental de una niña anoréxica internada en uno de esos lugares. Desde ese documental mi idea sobre esos lugares siempre ha sido que son muy deprimentes. Los chicos no se toman muy bien ser abandonados por sus familias en un lugar desconocido por su bienestar.

Siento que estoy divagando (Otra vez) y la mejor descripción para este capítulo es: RELLENO.

Pero yo lo advertí(?

¡Espero que hayan disfrutado el relleno! :DD

Con amor.

Me.

PD: Me cuesta mucho escribir angustia a pesar de que es lo único que escribo xD Hace un par de años se me daba bien (mala redacción y ortografía, pero no se me daba nada mal) y yo supongo que es porque terminé convirtiéndome en una persona esquivadora de sentimientos negativos. Pero esperemos que vaya mejorando. :DD