Summary: Adrien ha estado demasiado asustado ante la posibilidad de tomar una decisión difícil, así que comete un par de errores, en primer lugar; como Chat Noir, finge su muerte.

Disclaimer: Todos los derechos están reservados a sus respectivos creadores, ninguno de estos personajes me pertenece. Fanfiction sin fines de lucro ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretenimiento.

N/A: ¡Este capítulo está dividido en dos! :D La primera parte es un pedacito de el punto de vista de Marinette del anterior capítulo (Entonces cuenta coo un extra) pero como no sabía cómo continuarlo a partir de ahí (sentí que iba a ser muy repetitivo repetir el anterior capítulo) decidí que la segunda mitad es donde verdaderamente empieza este capítulo! ¡Espero que lo disfruten!


Extra:

Marinette no espera verlo, no esperaba verlo para nada.

El aliento se atrapa en su garganta mientras se sobresalta y retrocede, sin poder creer que Adrien está frente a ella. No le ha prestado atención en mucho tiempo, se ha vuelto algo irrelevante en su vida… pero al verlo algo parece despertar en su interior, algo que ella ignora a favor de caer bruscamente de la cama. Su cabeza impacta contra el suelo, causándole un punzante dolor y un enrojecimiento en el rostro. Se siente increíblemente tonta.

Se está levantando cuando lo escucha. Su risa, una risa increíblemente rara pero extrañamente encantadora, pero algo está mal, hay algo fuera de lugar en ella, sin importar lo melodiosa que sea, porque ya la ha escuchado antes, y algo ha cambiado. Su rostro vuelve a la normalidad mientras se asoma tímidamente sobre la cama, no sabe que es lo que se ha vuelto diferente y por alguna extraña razón, tiene curiosidad a pesar de que no es de su incumbencia.

"¿A-Adiren? Q-Quiero decir, Adrián, ¡Adrien!¡Quise decir Adrien!" Marinette siente su cara calentarse mientras parpadea, desconcertada. No hay ninguna razón para sonrojarse, no hay nada en absoluto del porqué sentirse torpe, así que frunce el ceño. "¿Por qué estoy tartamudeando?"

Lo observa reír hasta que se le saltan las lágrimas, su risa es extrañamente familiar y por unos momentos siente una sensación de extraño cariño invadir su pecho. Hay algo que siente que debe saber, pero no puede poner el dedo la llaga. La sensación desaparece después de un par de minutos y un sentimiento de molestia lo remplaza. En algún momento ha dejado de ser lindo, y ahora se siente como si él sólo se estuviera burlando de ella.

La risa disminuye y ella no puede evitar sentirse humillada.

"¿Ya terminaste?" Ella casi le ladra la pregunta. "¿Qué haces aquí?"

Adrien le sonríe y tomando un pizarrón le habla.

Le habla del porque está ahí, la razón por la que hizo lo que hizo. Marinette escucha -¿lee?-, y por un segundo siente que realmente está conociéndolo y no sólo pensando en él como una foto . Hay una persona humana frente a ella, una persona defectuosa y dulce, que le habla con los ojos tristes y opacos sobre sus problemas. Una persona que sólo parece necesitar que alguien lo escuche un instante.

Le pregunta sobre ella y ella contesta cuidadosamente, sintiendo que le debe una historia a cambio, y ella habla cautelosamente cuidando sus palabras para intentar no quedar mal.

Y cuando el convierte rompe la tensión sin darse cuenta, Marinette sonríe con genuinidad por primera vez en mucho tiempo mientras le lanza una almohada y bromea con él.

Sus problemas se vuelven un borrón, y de repente, es sólo una chica normal bromeando con un amigo. Y ella sólo desea que el mundo se detenga por un instante.

Cuando las enfermeras vienen a comprobar su salud Adrien finge estar dormido, Marinette no puede culparlo, pero se siente un poco celosa por no haberlo pensado primero, porque está atrapada en preguntas que no quiere contestar.

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Capítulo 7: Amigos.

Estás cayendo cada vez más lento…

Un pequeño descanso es todo lo que necesitas.

Estás acurrucada en el asiento, tus brazos rodean tus rodillas.

Nos conocimos de casualidad, hablando por el teléfono.

Nos mantuvimos en contacto, te llevé a casa.

Es una prueba de que nos mantuvimos unidos, y de que todo mejorará a partir de ahora.

Marble Sounds-The Time To Sleep.

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Las personas están desapareciendo, es algo tan grande y serio que ha llegado a sus oídos. Marinette se siente increíblemente débil, ha pasado una semana y no ha logrado salir de la institución en la que está metida. En realidad, tiene la leve sospecha de que le echan algo a su agua y comida, probablemente porque cada vez intentan darle algún medicamento se niega a tomárselo. Sea lo que sea, no funciona, se sigue sintiendo horrible.

Marinette aprieta con fuerza su espalda contra la pared sin hacer ningún ruido, esperando no ser descubierta.

"¿Quién fue esta vez?"

Hay un silencio tenso antes que una voz conteste.

"Aurore Beauréal."

Marinette suspira mientras se separa de la pared y entra a la habitación interrumpiendo la conversación entre las empleadas del lugar, no les dedica una sola mirada cuando se tira al suelo y rueda debajo de su cama. Ya ni siquiera se sorprende, el patrón es tan dolorosamente obvio que no sabe cómo es que la policía no ha intervenido aun, o al menos lo es para ella ¿Quizás los policías no tienen el historial de las personas akumatizadas? Ahora que lo piensa, no es como si con cada personan salvada hubieran dado reportes a los policías o alguna cosa parecida.

Está preocupada.

Es algo que no puede negar, se siente como si debiera hacer algo sin saber exactamente por dónde empezar. Puede sentir la carga sobre sus hombros, pero no quiere más responsabilidades porque piensa que podría echarlo a perder todo. Es decir, ¡Por el amor de dios!, ni siquiera sabe dónde está su Kwami y Plagg.

Duda de su propia capacidad, las preguntas e inseguridades que siempre ha tenido desde que empezó a ser una heroína volviendo con más fuerza a su cabeza, estrellándose contra sus puntos débiles y fracturando cada vez más su seguridad y autoestima. No soy una buena heroína, ella se sigue repitiendo sin poder evitarlo, Nunca lo he sido.

"… su ayuda, en serio, gracias." Marinette se sobresalta al escuchar la voz ronca de Adrien.

Está mejorando cada vez más al hablarle, ya casi no tartamudea y sus sonrojos han disminuido de intensidad. Pero no sabe si es porque está obligada a hablar con él cada día o porque él es simplemente irritante en algunos momentos desde que comenzó a poder hablar.

Marinette asoma su cabeza mirando -un poco molesta- la manera en que Adrien le agradece a su consejero una y otra vez por la ayuda que le proporciona, una sonrisa asquerosamente dulce y falsa en sus labios. Adrien es engañoso, es algo que ha aprendido los últimos días, tan engañoso que siempre está dudando la veracidad de sus palabras cuando habla con ella.

Cuando el consejero desaparece tras la puerta la sonrisa de Adrien lo hace también, una mueca de fastidio arruinando sus facciones.

Marinette no está dispuesta a dejarlo pasar. "¿Por qué sigues haciendo eso?"

"¿Hacer qué?" Adrien la ignora mientras se acerca a la cama de ella y se sube. Marinette puede oír los rechinidos del colchón crujir ante el peso.

Adrien adquirió esa mala costumbre durante el segundo día, quitar a Marinette de su cama con la intención de no arrugar su propia cama. No importó cuanto Marinette se quejó o e gritó, Adrien simplemente se dedicó a ignorar y hacer lo que quería. Su opinión sobre Adrien ha cambiado radicalmente.

"Tú sabes de qué hablo, la cosa hipócrita que haces." Marinette se arrastra un poco más, debajo de su cama para mirarlo desde el suelo.

Los brillantes ojos verdes de Adrien le devuelven la mirada, Adrien está recostado en su cama con el pizarrón que le han olvidado retirar, probablemente dibujando garabatos para pasar el tiempo porque no hay muchas cosas que hacer. Ni a él ni a ella les gusta salir mucho tiempo de su habitación, los pasillos están llenos de personas de su edad realmente en condiciones psicológicas lamentables.

"Intento salir de aquí lo más rápido que pueda." Él contesta sin perder el ritmo y volviendo sus ojos a la pizarra. "Sólo les muestro lo que quieren ver con tal de volver a casa."

Marinette no contesta, mira el techo pensativamente. Se pregunta si ha sido así desde que empezó la escuela, sólo una pantalla de mentiras enredadas entre sí.

"No del todo." Adrien parece leer su mente. "Pero la mayoría del tiempo medía mis palabras y mis acciones con tal de no manchar el nombre de mi padre."

Ella intenta imaginar lo que sería ser la hija de un multimillonario y famoso diseñador de modas, pero estar condenada a cuidar cada uno de sus pasos hasta el punto de convertirse en sólo una máscara.

No puede, su empatía ha vuelto a morir.

"Lo siento." Ella no lo hace.

"No lo haces." Él la corrige sin apartar sus ojos de su pizarrón. "Pero el pensamiento se agradece."

Un cómodo silencio los envuelve.

A veces Marinette se pregunta cuanto dolor sufre Adrien, cuan dañado está, porque incluso ella -siendo increíblemente mala para detectar emociones- puede darse cuenta de la depresión que él sufre, pero no de la profundidad de la enfermedad y cuando se da cuenta de lo bien que sus personalidades y hábitos se han acomodado un pánico la invade, porque la pregunta correcta que debe hacer es ¿Qué tan dañada está ella?

La campana de la comida interrumpe el hilo de sus pensamientos.

Marinette se levanta al mismo tiempo que Adrien y sale a su lado de la habitación intentando no mirar nada más que el suelo.

"¿Qué haces con las medicinas que te dan? Sé que la tomas, pero nunca he visto algún efecto." Marinette habla mientras esquivan a un par de enfermeras.

Adrien se encoge los hombros.

"Hago que me vean tomando las pastillas y luego las escupo."

Marinette parpadea y se pregunta si es lo que debió de haber hecho desde el principio.

Cuando llegan al comedor se sientan en la mesa más alejada, durante unos minutos se dedican a esperar su comida mirando una pelea al otro lado del comedor, una chica gritando histérica para tratar de saltarse la comida. No tienen que ser genios para saber lo que está mal con ella, la delgadez extrema lo dice todo.

"Quiero irme." Marinette confiesa mientras les dejan una bandeja de comida.

Adrien juega con su comida mientras los enfermeros corren a sedar a la chica que está creando caos.

"La visita de familia es mañana." Él avisa.

Marinette siente sus hombros tensarse.

"¿Cómo lo sabes?"

Adrien muerde experimentalmente un trozo de comida antes de decir que no es tóxica y comenzar a comer. Marinette espera su respuesta mientras toma agua.

"Mi psiquiatra me dijo." Él rubio apoya su cabeza en una mano comiendo la fruta en su plato. "Se supone que todos los psiquiatras tenían que decírselo a sus pacientes ¿Qué pasó con el tuyo?"

Marinette apuñaló su carne con su tenedor.

"La he estado evitando, no puedo soportar a alguien como la doctora Charlotte a mi alrededor."

A pesar de todo, Marinette no puede evitar sentir un poco de lástima por la doctora, no es su culpa, después de todo es su trabajo. Aunque sinceramente, la idea de hablarle a una desconocida de sus problemas es un poco atractiva, si pudiera hacer eso no tendría que manejar con las reacciones de la otra porque no es una persona que conozca.

El problema es que sus problemas no pueden ser contados.

Lo que necesita es un amigo, un amigo que no juzgue su cordura como todos lo hacen a su alrededor, un amigo que no la mire y sólo vea a su máscara, un amigo que pueda escucharla sin quejarse.

La respuesta le cae improvistamente.

"¿Adrien?"

"¿Uhm?"

Marinette lo mira de nuevo.

"¿Somos amigos?"

Adrien se congela, su tenedor a mitad de camino de su boca mientras la voltea a ver. Hay algo increíblemente vulnerable escondido en sus ojos.

"¿Lo somos?"

Marinette sonríe.

"Lo somos."

Hay un cosquilleo agradable cuando lo afirma en voz alta, una especie de satisfacción y leve felicidad. La sonrisa que se desliza en el rostro de Adrien es la sonrisa más sincera que ha visto nunca en su vida, y cuando vuelven a su habitación lo primero que Adrien hace es sacar un celular debajo de su colchón.

Los aparatos electrónicos están prohibidos.

Ese increíblemente astuto rubio.

Proverbio de hoy: Una cosa es creer en segundas oportunidades, otra muy diferente es pensar que todos las merecen.


He pensado en conseguir un beta, pero no estoy muy segura si hay alguno en el fandom de MLB

Lamento haber estado ausente tanto tiempo :'c Tenía un bloqueo de escritora y simplemente me faltaba tiempo para escribir.

No sé cómo pude continuar, pero aquí estoy xDD

¡Les agradezco tanto su apoyo y espero que les haya gustado el capítulo! :DD

Con cariño.

Me.