Capítulo II
LILITH

"Te esperábamos antes, empezábamos a creer que algo te había pasado," dijo la voz dulce de una mujer, "Dumbledore nos advirtió de tu llegada pero te esperábamos mucho antes," le dijo la mujer algo regordeta y simpática, "te llevaré a tu habitación luego tendremos tiempo de hablar."

"¿Quién, pero ¿y mi padre," dijo Anne mientras la mujer la tomaba por el codo y la empujaba hacia las escaleras cruzando frente a una puerta de la que provenían varias voces.

"¡Shhhh! Silencio," dijo la mujer colocándose un dedo sobre la boca, y mirándola como si no supiera de qué estaba hablando. "Más tarde, más tarde. Sube, tu habitación es la de la izquierda. Después te llamaré."

Anne dudo un segundo en la escalera y vio a la mujer desaparecer tras una puerta del primer piso. Miró hacia arriba y también escucho voces, cansada y sorprendida decidió hacer lo que le decían y subir. El piso crujía y el lugar olía a húmedo y abandonado, no habría esperado nunca que su padre viviera en un lugar así. Contrario a todo lo que su corazón gritaba y su mente repetía Anne entro dócilmente en la habitación ubicada a la izquierda decidida a esperar allí. El lugar estaba oscuro, al entrar una pequeña lámpara antigua se encendió y le dejo ver una cama algo vieja pero de aspecto cómodo. Había también varios muebles y varios cuadros colgados en la pared cubiertos por pesadas cortinas.

Sin querer hacer el menor ruido colocó sus maletas sobre la cama y se sentó pacientemente esperando que todo esto finalmente la condujera hacia su padre. De repente escuchó movimiento en el piso inferior, disminuyó su respiración y guardo silencio esperando distinguir algo de lo que pasaba abajo. Parecía que había mucha gente saliendo de la casa, tal vez los que estaban detrás de la puerta del primer piso y de repente estallaron unos gritos del primer piso. Era la voz de una mujer, "¡Cerdos¡Canallas¡Subproductos de la inmundicia y de la cochambre¡Mestizos, mutantes, monstruos, fuera de esta casa¿Cómo os atrevéis a contaminar la casa de mis padres?" Anne abrió los ojos y con su mano agarro sus maletas. Estaba esperando que en cualquier momento la sacaran de allí. 'Todo ésto debió ser un error,' pensó. De repente escuchó gritos de otra voz pero esta vez era una voz masculina, "¡Cállate, vieja arpía¡Cállate!" /font

Asustada Anne recogió todas sus cosas de nuevo y salió de la habitación en puntitas.

"¡Ah! Ahí estas¿por qué no has dejado aún todas tus cosas? Déjalas ahí, después me encargo de ellas. Baja, baja ." Era de nuevo la mujer regordeta que la había recibido antes.

Anne bajó las escaleras hacia el vestíbulo de entrada y la mujer la guió de nuevo por la puerta que estaba cerrada y de la que provenían las voces. Bajó las escaleras hacia lo que parecía el sótano y entro a una cocina similar a las de las antiguas posadas que aparecían en las películas. El lugar estaba lleno de gente y nadie pareció notar su presencia. Aún sin poder hablar no sabía qué debía decir, pues después de todo lo que había pasado no sabía en qué lió estaba metida ahora.

"Siéntate," le dijo la mujer señalándole una silla al otro lado de dos hombres y un chico que parecían estar muy concentrados en su conversación. Uno de los hombres la miró de reojo sin decir una palabra, pero para cuando ella logró articular la concentración suficiente para decir hola él ya se había volteado a continuar con su conversación.

Anne se sentó mirando un poco sorprendida como los cuchillos y las cosas parecían moverse solas, cuando una muchacha que estaba de espaldas tropezó con una silla haciendo un gran estruendo y molestando a la señora. De repente escucho una voz detrás de ella.

"¿Lilith, eres tú¿Lilith Groesbeck," dijo una voz masculina. Inmediatamente varias miradas cercanas voltearon a mirarla incluida la de la señora, que en éste momento pareció mirarla con compasión y no como una loca.

"No, no puede ser," dijo ésta vez la muchacha que se tropezó y Anne volteo en su dirección sin poder abrir la boca.

"¿Nimph... Dora¿Eres tu," dijo Anne mirando fijamente a la muchacha que ahora estaba frente a ella.

"No lo puedo creer Lilith eres tú. Pensamos que estabas... bueno tú sabes... lo de tus abuelos y luego no estaban y..." hablaba la muchacha casi sin saber como detenerse.

"¡Dale un respiro Tonks!" dijo de nuevo la voz masculina del comienzo, "no creo que quiera hablar de eso ahora."

Anne levanto la mirada y vio un rostro que le resultaba familiar, dudando por un momento pregunto, "¿Charlie?"

"No. Charlie está en Rumania ahora," dijo el muchacho sonriendo y sentándose a su lado, "soy Bill¿me recuerdas? El hermano de Charlie."

"¡Ah!" dijo Anne ahora rodeada de miradas.

"Lo siento pequeña de verdad no sabia quién eras cuando te vi." Se acercó la señora que la recibió esa noche. "Soy la señora Weasley, la madre de Bill y de Charlie."

"Mucho gusto, mi nombre es Anne... bueno, Lilith. La verdad es un nombre que no uso hace mucho," dijo Lilith un poco incómoda.

De repente un estruendo sacudió la cocina. Dos chicos pelirrojos como la señora Weasley, Bill y el señor que aún la miraba estupefacto frente a ella dejaron caer algo en el suelo provocando un gran desorden, un cuchillo voló hacia el otro lado de la mesa cayendo muy cerca de uno de los hombres ubicados en la entrada, además de un caldero que cayó sobre la mesa.

Tanto la mujer como el muchacho a su lado y el señor que tenía enfrente se levantaron de golpe y corrieron hacia allí gritando. Ella por su parte se quedó sola con Dora.

"¿Cómo has estado Dora," dijo Lilith sin levantar la cabeza y mirando fijamente a la mesa.

"Umh, no me llames así," dijo la muchacha con desagrado, "sé que recuerdas perfectamente como me desagrada. Llámame Tonks."

"¿Entonces ése es tu nombre ahora," dijo Lilith, "porque yo recuerdo otro," dijo levantando la cabeza y mirando a Tonks con una sonrisa.

"Lo sé pero eso fue hace tiempo Lilith. Supongo que tenemos mucho de que hablar."

Y en ese momento regresaron Bill, la Señora Weasley, los dos muchachos pelirrojos y dos niñas más que se sentaron al lado de Tonks y que apenas si notaron su presencia. Se sentaron para comer, nadie más dijo una palabra mientras duro la cena. Al menos nada sobre ella, lo cual fue bueno porque por hoy ya eran demasiados reencuentros.

Lilith se sentía completamente fuera de lugar y sin que nadie lo notara salió de la cocina y se dirigió a su dormitorio asignado. Acto seguido y justo cuando alcanzaba el vestíbulo una mujer empezó a gritar. Era la misma voz chillona de antes y cuando intento ver de donde provenía la voz vio un cuadro de una mujer que en ese momento la miro fijamente. "Tú quién eres, no pareces ser como los otros," dijo entrecerrando sus ojos. "¡Lárgate¡Lárgate! éste tipo de gente no te conviene. Bastardos canallas mestizos traidores."

Una vez que Lilith salió de su asombro miro fijamente a la mujer que empezaba a gritarle de nuevo. Entonces Lilith le contesto, "eso es porque obviamente usted no me conoce bien, de lo contrario prevendría a los demás y no a mi." Y dando una carcajada se alejo hacia la escalera, pero justo a la salida de la escalera que llevaba al sótano se encontró con uno de los hombres que estaban en la cocina que la miro con cierto asombro. Avergonzada esperaba que no hubiera podido escuchar lo que acabada de decir y entonces sólo musito, "buenas noches," casi entre dientes y lo esquivó sin escuchar casi los insultos que la mujer ahora le gritaba al hombre que intentaba taparla.

Lilith no quería saber más, sólo quería dormir, pero algo ocupaba su mente. ¿Dónde estaba su padre?

Tardaría poco menos de doce horas antes de arrepentirse de bajar de aquel taxi, además en los siguientes días no volvió a ver ni a Tonks ni a Bill, y con la única que hablaba era con la señora Weasley que seguía insistiendo que estaba muy flaca y que debería comer más. A decir verdad tenía tanta comida escondida en la habitación que empezaba a temer por las ratas. La señora Weasley no cesaba en dirigirle miradas de lástima cada vez que la veía, insistía en darle aburridoras tareas de 'limpieza' acompañadas por continuas correcciones sobre métodos y posturas, a las que estaba verdaderamente aburrida de contestar. "¿Qué esperaban? Hace mas de 5 años que no uso una de éstas," decía moviendo la varita.

"Aún así deberías tener más cuidado, tu falta de práctica bien podría costarnos un ojo o algo más," dijo una voz que entraba a la habitación donde se encontraban. Y claro cómo podría haber olvidado por un minuto a don perfecto, quien desde el día en que la señora Weasley logró convencerla para salir de su habitación, apagar su computadora y tomar de nuevo una varita en sus manos para ir a ayudarlos, no había dejado de fastidiarla con 'el método correcto para ésto es... lo correcto sería.'

¡Qué demonios debía importarle a ella la manera correcta de coger la varita cuando en realidad ni la necesitaba para todas estas boberías, pero Lilith sólo se limitaba a mirarlo con una encantadora mirada de¡Muérete!

"No deberías ser tan fuerte con ella Sirius, después de todo tiene razón. Si hace tanto que no practica es casi sorprendente lo bien que lo ha hecho," dijo otro hombre que acababa de entrar en la habitación sonriendo. Y claro quién podría olvidar a don evita problemas. Lilith lo miró con una sonrisa. Cómo odiaba que saliera en su defensa todo el tiempo. No sabía qué era peor el que pensaba que era una imbécil, el que pensaba que era una pobre alma desvalida o la señora Weasley que siempre estaba allí para defenderla y tratarla como si se fuera a morir de hambre.

"Eres muy amable Remus," dijo Lilith y salió de la habitación con su rostro aún adolorido por la rabia y esa encantadora sonrisa fingida. Dejando a los dos hombres un poco sorprendidos.

Cuando iba saliendo encontró a estos dos muchachos pelirrojos. Realmente la tenían intrigada pues desde la mañana había notado que en lugar de deshacerse de las horrendas y peligrosas criaturas que sacaban los demás, ellos las iban guardando en sus bolsillos.

"¡Hola Lilith," dijeron los dos en coro.

"Hola muchachos," dijo Lilith entrecerrando un poco los ojos de manera sospechosa, "¿Cómo va su pequeño zoológico de plagas caseras?"

"¿De qué hablas?" dijeron los muchachos sorprendidos y ocultando sus manos en sus espaldas.

"Estoy segura que su madre encontraría verdaderamente interesante que sus bolsillos estén llenos de doxys," dijo Lilith sonriendo mientras los rodeaba.

"No sabemos de qué hablas¿verdad George?"

"Ni una sola palabra Fred. Esos aparatos muggles deben haberte afectado el cerebro."

"¡Oh!" dijo Lilith, "pero al parecer no me han afectado tanto como a ustedes sus pequeños experimentos ¿verdad?"

"¿De qué hablas?"

"Faltaría tener una mente como la suya para ver que es lo que han estado haciendo. Todo eso de las narices sangrantes, los desmayos. ¡Vamos no hay mas remedio, hablen! No tengo interés en decirlo a su madre pero si no hay remedio..." dijo Lilith dándose la vuelta y regresando a la habitación de donde había salido minutos antes.

"¡Espera!" gritaron los dos en coro, "te diremos todo," dudaron un momento y luego dijeron, "sólo si nos enseñas tu también las cosas muggles que guardas en tu habitación."

"¡Hecho! Me parece justo. Estaría bien para variar. Ya estoy aburrida de 'limpiar' esta casa que cada día esta más negra."

Los tres sonrieron como si estuvieran a punto de cometer una de las características bromas de los hermanos Weasley y se encaminaron corriendo hacia la habitación de los muchachos.

Lilith miraba asombrada la cantidad de bromas y 'saltaclases' que Fred y George habían hecho.

"Realmente tienen un talento natural para esto," dijo Lilith mirando los diferentes tipos de dulces que tenían sobre su cama.

"Aún tenemos problemas con algunos, casi no conseguimos uno para dejar de vomitar, con este 'saltaclases', tal vez tú sepas cómo ayudarnos," dijo Fred.

"Bueno, no soy muy buena con éstos detalles. Digamos que yo era más la cabecilla que el perpetrador cuando estaba en Hogwarts. Pero ¿por qué no le preguntan a su hermano? El sí que era realmente bueno para esto," dijo Lilith.

Después de un segundo de silencio Lilith volteo a mirar a los gemelos que no contestaron su pregunta y ante su cara de asombro dijo, "¿no lo sabían? Charlie, Charlie sí que era bueno para éste tipo de cosas.

"¿Charlie¿Como Charlie el prefecto no busques problemas Charlie," dijeron los dos en coro.

"¿Prefecto," pregunto Lilith, "Vaya si cambió desde que me fui. Aunque sólo estuve allí dos años, él, Tonks y yo teníamos un don especial para meternos en problemas. Aunque casi nunca nos descubrieron, nos facilito mucho nuestro 'trabajo' el hecho de que como éramos de casas distintas nadie nos asociaba como responsables de nada."

"¿Pero finalmente .. los atraparon...?

"Bueno sólo a mí. Aparentemente Filch estaba más seguro de que era la responsable. Según decía era del tipo de los que siempre creaban estos problemas."

"¿Filch¿Conociste a Filch?"

"Sip y visite su oficina más que cualquier alumno en mi época. Aunque saqué provecho de ello más de una vez. Verdaderamente guarda cosas muy interesantes allí y sin mucha supervisión... en fin ésto es historia pasada, parece que la única que no cambió fui yo."

"¿Y cómo conseguiste seguir allí después de todos estos problemas?"

"A bueno eso era fácil. Al parecer para el jefe de mi casa le resultaba más provechoso defenderme cada vez que podía, ya que no perdía tantos puntos con mis travesuras como los que ganaba con mis estudios. Pero eso sólo fueron dos años."

"¡Te expulsaron," gritaron los dos con las caras perplejas.

"No. Fue una historia distinta... ¿bueno cuáles son los objetos muggles, como los llaman, que quieren ver?"

Y saliendo de la habitación dejaron el tema allí. Para los gemelos resultaba evidente que Lilith ya no quería hablar mas del asunto.

Los siguientes días todo se movió con el mismo ritmo. Lilith se aburría a muerte tratando de colaborar de mala gana con la 'limpieza', Sirius por su parte cada día parecía divertirse más entre más la molestara. Tenía que reconocer que aparte de los gemelos con el único que habría logrado llevarse bien era con Remus, tal vez por eso Sirius parecía detestarla tanto.

"¿Realmente te gusta el cine no," decía Remus mirándola fijamente.

"¡Sip! Me declaro realmente fanática. No pensé que... bueno ... fuera una afición normal para alguien.."

"¿No muggle,"aclaro Remus.

"Exacto," respondió Lilith con una sonrisa.

"Bueno realmente no soy un fanático pero no niego que es un buen pasatiempo."

"¡Hey, Tal vez si algún día logro salir de este encierro podríamos ir juntos. Claro si no interfiere con nada importante."

"Sí puede ser."

Tanto Sirius como el resto parecían un poco incómodos con la charla, la señora Weasley por su parte no estaba feliz de escuchar sobre pasatiempos muggles en la mesa y más que nada le molestaba la actitud interesada de los chicos.

"Así que ¿dónde estuviste todos estos años Lilith," preguntó la señora Weasley, cortando la conversación y la cara de Lilith con una sombra.

"Bueno los últimos cinco aquí en Londres, pero antes vivimos con mi madre en Acapulco hasta que ella murió," contesto Lilith.

"¡Oh! Lamento mucho escucharlo. Eramos buenas amigas con Annabell, hasta que... Bueno... se mudaron," dijo la señora Weasley otra vez con la misma mirada que Lilith tanto detestaba.

"Bueno pues no lo recordaba, pero me encanta saberlo señora Weasley," dijo Lilith bajando la cabeza, casi como si quisiera desaparecer en la conversación.

"Charlie te envía saludos, le hable de ti en la ultima lechuza que le envié. Está muy ansioso de verte de nuevo," agregó la señora Weasley.

"¡Si¿Y cómo está Charlie," preguntó Lilith levantando la cabeza de la mesa.

"Bueno un poco ocupado tú sabes, no es nada fácil el cuidado de dragones. Pero es lo que a él le gusta ¿sabes? Siempre fue muy buen estudiante en Hogwarts¿me imagino que por eso fueron tan buenos amigos no?"

"Ummm. Sip puede decirse," contesto Lilith de nuevo mirando a la mesa.

"Cuando no estaba en la oficina de Filch," murmuro Fred.

"¿Por qué, tenías muchos problemas disciplinarios," pregunto estupefacta la señora Weasley.

"Nop," se apresuro a decir Lilith, no sin mirar a Fred con reproche, "digamos que sólo me encontré más de una vez en las situaciones equivocadas."

"Situaciones que según recuerdo tu planeabas ¿no," dijo una voz desde la puerta de la cocina.

"¡Ah! Hola Tonks que oportuna visita," dijo Lilith, levantándose rápidamente para abrazarla, " extrañaba no verte por aquí, pensé que habías olvidado nuestra charla pendiente," dijo Lilith, señalando la silla a su lado para que ella se sentara.

"No, sólo he estado un poco ocupada," dijo Tonks dando un gran bostezo y sentándose junto a Lilith.

"¿Sabes? Remus y yo estábamos planeando ir al cine un día¿qué te parece la idea¿te interesa," preguntó Lilith tratando de desviar la conversación.

"No sabía que Remus tuviera aficiones muggles," contesto Tonks mirando fijamente a Remus.

"De vuelta al tema de los muggles," interrumpió Sirius que parecía haber estado en otra parte durante la cena, "deberías preocuparte más por mejorar tu desempeño si tal como dijo Dumbledore debes entrar a la orden, después de todo no veo muy posible que puedas salir de aquí, al menos por lo pronto."

"Tal vez tengas razón Sirius," contesto Lilith, dejándolo perplejo por tan solo un segundo, "sin embargo no veo para que debo practicar más si por lo que veo no es mucho lo que se puede hacer por la orden aquí encerrado," contesto Lilith mirándolo directamente a los ojos.

"Sirius tiene razón... en parte," dijo Remus al ver la mirada de Lilith, "tal vez deberías sólo considerar repasar algunas cosas que pueden ser importantes... yo podría..."

"¡No! no podrías," dijo Tonks dejándolos a todos callados, "Porque... por si no lo recuerdas tienes una importante asignación desde mañana... por eso estoy aquí."

"¡Ah! Verdad," dijo Remus, "lo siento, lo había olvidado," aunque parecía tan sorprendido como los demás, "está bien, entonces como alguien debe hacerlo. ¿Por qué no lo haces tu Sirius?"

Lilith abrió tanto sus ojos cuando miro a Remus que por un segundo él hubiera podido jurar que se iban a salir de su rostro.

"No creo que este interesado," se apresuró a decir Lilith, "al parecer eso de la enseñanza no va con él y yo estoy aquí por una razón diferente."

"Al contrario," respondió Sirius, "parece ser una buena idea ya que al parecer soy el único con el demasiado tiempo libre que se necesita. Empezamos mañana," dijo lanzando una sonrisa sarcástica a Lilith.

"¡Perfecto," dijo Remus, "todo esta solucionado."

"¡Sí claro, no puedo esperar," dijo Lilith mientras pensaba que hubiera sido mejor contestar las preguntas de la Señora Weasley.

Esa noche Lilith y Tonks decidieron adelantar esa charla que tenían aún pendiente y decidieron armar un "midnigth margarita" recordando viejas travesuras en Hogwarts cuando ella, Tonks y Charlie continuamente se metían en problemas. Además de qué había pasado con sus vidas después de que Lilith tuvo que huir con su madre.

"Entonces 'Freya' qué otras aventuras arriesgadas estas tramando ahora," preguntó Tonks.

"Mi querida 'Daphne'," dijo Lilith con solemnidad dando una venia, "ante la falta de nuestro tercer chiflado no veo cómo entre dos podamos planear algo lo suficientemente divertido para pasar la noche."

"Sí es un poco difícil comunicarnos mas cuando uno de nosotros esta tan lejos," dijo Tonks.

"Los mensajes en las ventanas ya no funcionan en este caso, tendremos que defendernos las dos solas," dijo Lilith mirando a su alrededor, "si tan sólo tuviera batería, pero en esta mugrosa casa no hay ni electricidad ni nada que se le parezca para mi laptop."

"Tal vez yo pueda ayudar," sugirió Tonks, "pásame la batería. Existe algo que espero funcione."

Lilith le alcanzó la batería descargada de su laptop, mientras Tonks trataba de recuperar el equilibrio tras muchas margaritas.

"¿Electrificus," dijo, "¿electrika, no recuerdo muy bien."

"No importa. Dale. En el peor de los casos me comprarás una mañana que puedas salir," dijo Lilith mirando con emoción.

"Muy bien," dijo Tonks y cerrando los ojos apunto su varita a la batería. Tanto ella como Lilith se alejaron un poco.

Pero después de un rato cuando no había pasado nada, Lilith abrió los ojos y pregunto, "¿Ya?"

"Eso creo," dijo Tonks, "¿ensayamos?"

Lilith alcanzo su laptop y la conectó. "¡OH por Dios,"dejó escapar un grito.

"¿Qué, qué paso,"dijo Tonks.

"¡Funciona es magnifico," sonrió Lilith, "ésto sí tienes que enseñármelo. Bueno señorita 'Daphne' dígame usted qué música muggle le gusta."

"Bueno no lo sé, pude ser... Rolling Stones," dijo Tonks un poco extrañada.

"Perfecto," dijo Lilith tocando su laptop con su dedo, lo que amplifico el sonido y al instante empezó a sonar la música. Minutos después las señoritas 'Freya' y 'Daphne' bailaban al compás de la música y de las margaritas, no sin antes por supuesto sellar la puerta para evitar problemas con los demás.

La mañana siguiente no la recibieron en el mejor semblante. A Lilith la despertó la señora Weasley temprano para sus clases, lo cual por supuesto emociono muchísimo a Lilith que no conseguía que su cabeza dejara de dar vueltas y a Tonks la despertó Remus minutos más tarde al parecer muy interesado en esta nueva misión que había nombrado Tonks.

En pantalón de pijamas y una camiseta esqueleto que fue lo único que alcanzo a encontrar llego Lilith al salón grande que días antes habían tratado de limpiar.

"Días," bostezó Lilith.

"Bueno, veo que esta clase debe empezar desde el principio básico de la magia," dijo Sirius mirándola hacia abajo con prepotencia, "para empezar lo que todo mago debe tener es una varita. Supuse que a pesar de haber salido en el segundo año ya lo sabía."

Lilith no contesto nada, era una estúpida. Sí se preocupo por qué ponerse para no verse tan mal como se levanto y se había olvidado de la varita, pero entonces decidió probar algo que no probaba desde que su madre aun vivía.

"Accio Varita," dijo estirando su mano en dirección a su puerta y antes de que Sirius pudiera tan siquiera reírse, la varita llegó volando a la mano de Lilith, ella se volteo mirando a Sirius y le dijo, "pues ya veo su primera falla 'profesor' no todos los magos necesitan de su varita, al menos no los Groesbeck, me parece que la historia de la magia no es su fuerte."

"Perfecto, entonces supongo que estamos listos para algo más productivo," dijo Sirius alejándose de Lilith al otro lado de la habitación, "un duelo de magia, por ejemplo cómo desarmar al oponente."

"¡OH! eso ya lo sé profesor, puede que me halla retirado de Hogwarts muy temprano, pero mi madre nunca dejó de enseñarme profesor."

"En ese caso empecemos," dijo Sirius apuntando su varita hacia Lilith, y antes de que ella pudiera reaccionar salió disparada contra la pared en la que estaba el viejo tapiz del árbol genealógico de los Black, el golpe fue fuerte y para completar el tapiz parecía defenderse pues además Lilith reboto sobre su superficie para caer de nuevo al suelo mas adolorida que al comienzo.

"Estas b..." y antes que pudiera completar la frase Sirius fue golpeado por una de las copas de plata que aún reposaba sobre los estantes, lentamente Lilith se levanto y con un movimiento de su mano envió otra copa contra Sirius, "me parece profesor que he tenido suficiente de sus clases por hoy, sobra decir que no estoy muy de acuerdo con sus métodos de enseñanza," y sosteniéndose el hombro con su otra mano salió de la habitación.

"¡Qué te sucedió," gritaron en coro Tonks, Remus y la señora Weasley, cuando Lilith ingresó a la cocina.

Al mismo tiempo que los gemelos corrían a ver de qué hablaban, formando un circulo alrededor de ella.

"Nada grave," dijo Lilith tratando de colocar una toalla mojada en la espalda detrás de su hombro izquierdo, pero no alcanzaba.

"Por Dios niña eso está horrible¿qué te araño de esa forma," preguntó la señora Weasley mirando a Remus, que salió disparado escalera arriba, mientras Tonks y La señora Weasley intentaban separar la camiseta de la herida que ahora sangraba bastante.

"Déjame curarte, es algo muy sencillo," dijo la señora Weasley, pero en eso momento sonó la campanilla de la puerta y empezaron los gritos de la señora Black en el vestíbulo, "ya regreso, y Tonks déjame que yo me encargue," dijo saliendo apresuradamente de cocina.

"¿Tan mal estuvo la clase," preguntó Tonks.

"Fue ese maldito tapiz. Cuando tu primito me lanzo contra él pareció que quisiera defenderse."

Los gemelos soltaron una sonora carcajada y en ese momento entraron Remus y Sirius.

"Déjame mirar esa herida," dijo Remus.

"No sabía que el tapiz pudiera hacer eso," se apresuró a explicar Sirius.

Lilith envió una odiosa miraba como repuesta agregando, "no se preocupe 'profesor' no es nada que pueda matarme."

"No. Si no me preocupa en lo absoluto," contestó Sirius.

"¿Profesor? bueno eso si es algo nuevo," dijo una voz desde la puerta de la cocina.

"¡Profesor Snape," dijo Lilith levantándose con rapidez para salir a su encuentro.

"Veo que no es sólo un rumor entonces, Señorita Groesbeck ha regresado de su exilio. ¿Pero qué le paso," dijo mirando a Remus.

"Oh solo un infortunado accidente en una practica de duelo," se apresuro a decir Tonks.

"Perfecto imagino si la recuerdo bien Señorita Groesbeck que un poco de dolor no la frenara en su anhelo de seguir practicando, sin importar que tan malo sea su 'instructor'," dijo mirando de reojo a Sirius, "estoy seguro que lo hará muy bien, siempre fue así."

Y sacando su varita toco la herida de Lilith que dejo de sangrar y empezó a cicatrizar.

"Ahora Señorita Groesbeck, si nos permite tenemos algunos asuntos que discutir con respecto a la orden. Espero que la próxima vez no tenga que abandonar la reunión, estoy seguro que usted haría un muy buen trabajo aún desde aquí," dijo Snape.

"Gracias profesor, espero volverlo a ver," dijo Lilith sonriéndole y saliendo de la cocina apresuradamente.

"Así será," contestó Snape.

Lilith subió apresurada la escalera. Había algo en el profesor Snape que la tranquilizaba, él siempre la defendió durante sus años en Hogwarts, si no fuera por él seguramente hubiera pasado muchos malos ratos.

Una hora mas tarde Tonks subió a su habitación.

"¿Cómo te sientes," le preguntó a Lilith.

Lilith mirándola con sorpresa le pregunto, "¿de qué hablas?"

"De tu hombro," dijo Tonks sorprendida.

"¡Ah eso, ya es historia," dijo mostrándole a Tonks su hombro totalmente cicatrizado.

"¿Se fue el profesor Snape," preguntó Lilith.

"Sí, se ve que aún te defiende a pesar de que ya no estas en su casa," dijo Tonks.

"Ah eso no importa, siempre seré Syltherin así no me haya graduado," dijo Lilith.

"Parece que pasare más tiempo por acá," dijo Tonks, "al parecer la orden quiere que deje la guardia por un tiempo. Es bastante agotador," dijo Tonks.

Sin embargo Lilith notó que no parecía enfadada o molesta, al contrario parecía feliz.

"De acuerdo mejor para mí, al fin podremos pasar más tiempo juntas, podrías vigilar también a tu primito antes de que me mate."

Las dos rieron mucho y mientras Tonks paso el día 'limpiando' con los demás la casa, Lilith se dedicó de nuevo a los experimentos que la entretenían a ella y a los gemelos. Finalmente habían logrado reproducir casi a la perfección los petardos lanza agua que Charlie y Lilith inventaron en el colegio. Consistían en una pequeño píldora que se tiraba al agua y producía una explosión empapando a cualquiera alrededor, la mayoría de las veces Lilith, Tonks y Charlie la utilizaron en los lavabos para molestar a cualquiera que tuviera la mala suerte de incomodarlos.

"Pues no es útil para saltar clases pero es tremendamente divertido, podríamos ensayar esta con Sirius," dijo Fred mirando a Lilith

"Es una muy buena idea, pero creo que en el fondo no quería dañarme de verdad," respondió Lilith con una sonrisa, "sin embargo guardaré algunas en caso de que las clases no mejoren." Y los tres rieron juntos.

Esa noche Lilith trato de convencer sin resultados a Tonks para que escaparan juntas y dieran una vuelta por su bar, bajo el pretexto de 'mostrárselo'. Lilith estaba empezando a desesperarse mucho con el encierro. Y al parecer perdía sus especiales poderes de persuasión, lo mejor sería aprender rápidamente cómo salir de allí, ya que la transportación fuera de la casa le había resultado imposible, imaginó que era por algún tipo de protección.