Capitulo III
FINITE INCANTATEM

La mañana siguiente resulto menos movida que la anterior, al parecer el día de hoy Sirius estaba algo preocupado por algo y no fastidio como de costumbre a Lilith, y la clase fue un poco más llevadera que de costumbre.

Durante la cena como de costumbre Lilith y Remus discutían y hablaban de diferentes temas y Remus al igual que los gemelos se encontraban bastante interesados en los asuntos muggles, incluyendo su celular el cual desde el momento que Lilith lo recargo con la ayuda de Tonks había sonado todo el día. La señora Weasley ya se había resignado a éstas conversaciones y en general no contaba con mucho apoyo, ya que su esposo se mostraba también muy interesado en éstos aparatos. Además pronto empezarían las clases y todo ésto terminaría.

Como la famosa asignación de la que hablo Tonks no llegaba y Remus también pasaba mucho tiempo en la casa, empezó cada vez mas a participar de las clases, lo cual reconforto mucho a Lilith, pues se llevaba mejor con él que con Sirius. Sin embargo Tonks parecía molesta con Lilith. Últimamente ya no hablaba con ella y cuando Lilith trataba de trabar alguna conversación sobre sus recuerdos comunes Tonks solía contestar con un "No me acuerdo."

No solamente la actitud evasiva de Tonks, sino la antipatía de Sirius y en general el hecho de estar allí encerrada estaban afectando seriamente el genio de Lilith. Estaba más agresiva que de costumbre y los únicos que aún lograban sacarle una leve sonrisa eran los gemelos Weasley.

"Ustedes tienen que ayudarme," les dijo Lilith una tarde. A lo que los muchachos contestaron mirándose entre los dos sorprendidos.
"Yo sé que pronto se van a ir, ustedes y los demás. Ustedes a iniciar sus clases, sus padres de nuevo a su casa y Finalmente Remus saldrá a la asignación importante que ha pospuesto tanto, y yo voy a quedarme aquí sola," les dijo Lilith

"No," dijeron los gemelos en coro, "sola no, aquí quedan Tonks y Sirius."

"Como si nada," dijo Lilith, "casi preferiría de verdad quedarme sola. A lo que va esta discusión es que necesito salir de aquí, vine aquí por un motivo que ya se es imposible y sin quererlo quede aquí encerrada," dijo mirándolos fijamente.

"¿Y qué quieres que hagamos," dijeron los gemelos acercándose y susurrando pues Tonks pasaba en este momento por allí.

"Quiero que me ayuden a deshacer los hechizos que no me dejan abrir la puerta, para salir de aquí, o a transportarme lejos. Ya lo he intentado pero no puedo," dijo Lilith también susurrando.

"Transportarte, no sabemos como hacerlo, pues lo hemos intentado también pero la casa parece estar protegida para que 'algunos de nosotros' no podamos salir. Pero lo de los hechizos en la puerta..." dijeron dudando los gemelos mirándose entre ellos.

"¿Los hechizos en la puerta que," dijo Lilith un poco desesperada.

"¡Shhhhh!" dijeron los gemelos, "baja la voz."

"Fred ha estado trabajando en eso," dijo George.

"A decir verdad sólo he dejado una de nuestras orejas expansibles cerca de la puerta oculta en la primera lámpara. Para escuchar que dicen, pero la verdad no dicen mucho o solo murmuran, tendríamos que encontrar la manera de poder verlos a ver si logramos leerles los labios o imitar los movimientos para ver que hacen. Pero nunca nos dejan estar cerca cuando lo hacen."

En este momento Lilith abrió los ojos y sobresaltada salió a correr hacia su habitación. "Vengan," dijo.

Los tres entraron a la habitación donde Lilith dormía, el lugar había cambiado bastante desde que ella había llegado. Las paredes habían cambiado de colores, al igual que algunos de los muebles y todo el día sonaba ésta música que ella les había mostrado el día que vieron por primera vez su 'laptop'.

"Tiene que estar por acá," decía Lilith mientras sacaba prendas de una de sus maletas, pronto el lugar estaba lleno de prendas que habían volado por toda la habitación, y ahora con las maletas vacías Lilith estaba mirando debajo de la cama.

"No puedo creer que haya sido tan imbécil como para dejarla en casa," repetía.
"¿Qué buscas," decían los gemelos, "tal vez te ayudemos a encontrar lo que buscas," susurraban mientras ella seguía frenéticamente revolcando todo a su alrededor.

"¡Aquí está¡Aquí está!" dijo Lilith levantándose de repente con un pequeño objeto redondo en las manos y brincando.

"¿Qué, qué es eso," dijeron los gemelos cuando ella finalmente se detuvo y les mostró que tenia en las manos.

"Eso pequeños," dijo Lilith como si estuviera a punto de darles una gran lección, "es mi web cam."
"¿Qué," dijeron los gemelos tocándolo con sus dedos.

"Es una cámara," dijo Lilith. Y al ver que no le entendían nada les dijo, "miren mi Laptop," y acercándoles ahora el computador a los dos les dijo, "¿y bien que ven?"

"Un cuadro negro," dijo Fred como si intentaran entender, si habría algo allí que ellos no pudieran ver.

"Hay perdón que imbécil es la emoción," dijo Lilith quitándoles la laptop moviendo algo, y luego volviéndoselas a entregar, "Ahora sí¿qué ven?"

Los gemelos abrieron los ojos como si no lo pudieran creer. En la pantalla salia la imagen perfecta del corredor fuera de la habitación de Lilith. Podían ver al fondo a Sirius como siempre leyendo el profeta junto a la ventana.
"Genial, es como unas orejas extensibles. Pero es un ojo," dijeron mirándose entre si.
"Pero hay un problema," dijo Lilith desilusionada, "el cable no llega más lejos," y señalo el cable que ellos aún no habían notado entre la laptop y la 'Web cam.'

"Eso no es problema," dijo George. "Podemos usar lo mismo que con nuestras orejas para hacerlo extensible ¿no creen?" Fred asintió con una sonrisa.

"El problema sería ocultarla cerca de la puerta y el cable," dijo Lilith.
"¡Bah! con tanto mugre que hay en esta casa podemos pintarlo del mismo color del techo y traerlo hasta aquí. Finalmente tu habitación está más cerca de la puerta que la nuestra," dijo George.

"Perfecto," dijo Lilith, "entonces lo haremos esta noche. ¿Qué les parece?"
"¿Y nosotros qué ganamos?" dijeron los gemelos mirando a Lilith.

Casi con una carcajada y con algo de orgullo Lilith los miro tiernamente y les dijo, "la pregunta es ¿ustedes qué quieren a cambio?"

La respuesta tomó por sorpresa a los gemelos. No habían pensado en realidad nada todavía, esperaban que ella les ofreciera algo o simplemente se negara.

"Ehhh..." dijeron los dos mirándose, "queremos ir contigo," dijo Fred rápidamente.
Esta vez fue Lilith la sorprendida. "No creo que sea muy buena idea. Yo lo que quiero es irme, lejos... no volver," dijo ella como si detestara el que la hubieran obligado a revelar sus planes.

"¡Oh!" dijeron los gemelos, "sólo habíamos pensado que salias a tu bar, tú sabes el que nos contaste la vez pasada."

"¿Por qué no se quedan con la laptop y la cámara?" dijo Lilith, pensando que esto los convencería.
"NO," dijo George, "no nos servirían de nada en Hogwarts. Allá esas cosas no funcionan, y seguro mi Mama la botaría antes de que regresáramos a casa para poderla usar."

Lilith parecía confundida, pero si lo pensaba muy bien la respuesta de los gemelos era muy inteligente, y la había dejado en el mismo lugar que al principio, sin nada que intercambiar. Luego de mirarlos por un momento dijo, "ya sé lo que podemos hacer. Si logramos salir antes de que ustedes vayan al colegio, los llevo al Probeths. Regresamos y me voy otro día cuando no estén todos por acá¿qué dicen?"

"Hecho," dijeron los dos en coro y salieron todos en direcciones distintas. Ya que si tenían todo ésto planeado y querían que funcionara lo mejor era no levantar sospechas y que nadie los viera juntos más que lo necesario.

Después de todo Lilith pensó que no lo lograrían tener a tiempo, y que una vez adelantado para ella sería más fácil terminarlo cuando los chicos no estuvieran. Así tuviera que leerse la biblioteca entera de los Black buscando hechizos. O encontraría la manera para que Remus le ayudara, por supuesto sin que él se diera cuenta. Cuando ella ya tuviera algunas pistas sería más fácil conseguir la información.

Lilith había resultado una alumna muy buena. Si no se contaban sus arranques de rabia cuando algo no le salia perfecto a la primera vez. De todas formas Remus era un excelente profesor y a Lilith le encantaba que en sus lecciones acostumbrara colocar música. Más de una vez Lilith lo había convencido de colocar algunos de sus discos favoritos. Sin embargo Tonks y Sirius permanecían haciéndole mala cara a ella y a Remus, cosa que a Lilith ya no le importaba. Y aunque reconocía que Remus no era para nada lo que ella buscaba en un 'amigo', se sentía feliz de no estar tan sola en este encierro.

"Verdaderamente éstas clases avanzan muy rápido," dijo Remus.

"Debo agradecérselo a mi profesor," agrego Lilith en un tono demasiado lisonjero, que la sorprendió.
Remus contesto con una sonrisa y Lilith con un rápido movimiento sujetó una de sus manos entre las suyas, "de verdad muchas gracias Remus," agrego Lilith acercándolo hacia ella, mientras de reojo veía a Tonks. Hubiera podido jurar que por un instante se puso completamente blanca.
"Bueno creo que es todo por el día de hoy," agrego Remus un poco incómodo, pero no logro soltar su mano de la de Lilith.

Tanto Lilith como Remus miraron rápidamente a Tonks. Lilith hacía rato había averiguado la razón por la que Tonks estaba furiosa con ella y con ésto sólo esperaba destapar y arreglar todos sus problemas con ella. Sin embargo Tonks permaneció en silencio y pareció regresar a su lectura. Aunque Lilith la había observado durante la clase y llevaba más de media hora en la misma página.

"Verdaderamente resulto, muy paciente profesor, quien hubiera pensado que la paciencia fuera una de las virtudes de un hombre lobo," dijo Sirius sin levantar la vista de su lectura pero seguro de que todas las miradas estaban sobre él ahora .

"¿Un hombre lobo?" dijo Lilith mirando a Remus y luego a Tonks, que ahora sí abandonaba su lectura y miraba a Sirius con sorpresa.
"¿Por qué, acaso eso te importa mucho," dijo Sirius alejando su mirada de su lectura y mirando a Lilith.

"Para nada," agrego Lilith que aún sostenía la mano de Remus, "si mi mejor amiga lo considera un muy buen 'amigo'," dijo mirando a Tonks con una sonrisa, "no veo porque yo no deba considerarlo diferente. Además Sirius creo que eres un poco indiscreto con los secretos de tus amigos, considerando que él hasta el momento no nos ha revelado que eres un pesado lo cual ya es demasiado obvio."

"Bueno creo que ahora sí ésto es todo por hoy," dijo Lilith soltando al fin la mano de Remus no sin antes darle un cariñoso apretón y son reírle.

Lilith salio de la habitación detestaba que de un tiempo para acá nada salía como había planeado, tenía una intención muy distinta cuando inició esta jugada y de repente se sentía horrible por exponer así a Remus. De todas formas era más culpa de Sirius porque no dejaba de ser tan pesado.

Esa noche todo pareció marchar distinto. El cable de la cámara funcionaba perfectamente y de la misma manera que Tonks le había enseñado, pudo cambiar su color de acuerdo a la tonalidad de la pared por la que lo pasaban. Lilith de todas formas estaba un poco nerviosa no podía dejar de sentir ese frío en su espalda, sentía que alguien los observaba y hasta le pareció ver un par de ojos mirándola en la oscuridad, pero desaparecieron aún antes de estar segura de lo que había visto. Estaba segura que eran sus nervios, después de todo no era la primera vez que le pasaba.

La mañana siguiente fue mas alentadora, pues sentía que estaba más cerca de regresar a su casa y de salir de allí. Ni siquiera la molestaron los golpes en la puerta temprano en la mañana, cuando los gemelos llegaron a avisarle que había reunión de la orden y que estaban empezando a llegar. Justo a tiempo lograron encender la cámara y empezaron a grabar todos los movimientos y gestos que hacían todos aquellos que abrían las puertas. Fue verdaderamente muy emocionante. Repitieron el mismo procedimiento una vez terminada la reunión y luego pasaron toda la tarde por turnos tratando de descifrar lo que veían. Copiando los movimientos y mirando con cuidado los casi imperceptibles movimientos de labios de algunos de los invitados.

Esa noche Lilith estaba verdaderamente ocupada revisando todos los libros que podía en la biblioteca de los Black mientras miraba los gráficos y las explicaciones de los hechizos protectores en los libros. Cogía su varita e imitaba los movimientos de los libros para ver si se parecían a los de la grabación, cuando sintió de nuevo ese frió en la espalda como cuando alguien la observaba. Miró en todas las direcciones pero no vio a nadie, sin embargo le pareció ver de nuevo ese par de ojos en la oscuridad. Quitándose sus gafas para descartar cualquier reflejo sobre el vidrio observó de nuevo al lugar donde le parecía estaban los ojos y allí seguían mirándola fijamente. No podía ser Kreacher el molesto elfo domestico de la casa, pues éstos ojos eran mas pequeños así que algo asustada tomo su varita y salió de la biblioteca hacia el vestíbulo oscuro. Cuando de la oscuridad un gran perro negro salto. Por un segundo Lilith recordó las palabras de Sirius sobre Remus y se asusto demasiado, pero luego vio que se trataba de solamente un perro, que en éste momento le gruñía fieramente.

"¿Así que sólo eras tu eh?" dijo Lilith entrando a la biblioteca y colocándose sus gafas antes de volver a tomar su puesto en el escritorio ahora abarrotado de libros y papeles. El perro sin embargo no parecía mas tranquilo seguía gruñéndole a Lilith muy agresivo.

"Vamos cálmate, ya me has visto varias veces¿por qué tan furioso?" le dijo Lilith mirándolo sobre sus gafas, pero ésto no calmaba al animal que ahora empezó a ladrar.

"¡SHHHHH! Vas a despertar a todo el mundo," dijo Lilith mientras recogía rápidamente sus apuntes y colocaba aprisa los libros en las estantes con movimientos de sus manos.

Lilith salió corriendo con sus manos llenas de papeles, hasta su habitación mientras el perro la seguía de cerca ladrando. Cuando finalmente alcanzo su puerta escucho la voz de Remus gritando a lo lejos "¡Sirius¡Sirius!"

"Te fijas ya vas a hacer despertar a ese pesado." Y agachándose antes de entrar acaricio la cabeza del perro con cariño y rasco sus orejas, "no seas malo conmigo y tal vez seamos buenos amigos," acto seguido cerro su puerta con llave y espero detrás de la puerta escuchando las voces al final del corredor. "Nada, nada, no pasó nada. Seguro era sólo una rata," escucho la voz de Sirius.

Estuvo muy cerca, pensaba Lilith, pobrecito animal, seguro ese estúpido lo mantiene encerrado como a su otra mascota Buckbeak, a la que alimenta con ratas. Lilith se quitó sus gafas y cansada de leer y de la emoción de los últimos minutos decidió acostarse y continuar su trabajo a la siguiente noche.

Al otro día compartió sus descubrimientos de la noche anterior con los gemelos y ellos a su vez le mostraron los suyos. Sin embargo aún faltaban un par de movimientos que no podían encontrar en ningún lado. "Ya sabemos a quien le podemos preguntar," dijo Fred, "¡Si! Seguro Hermione sabe algo, con todo lo que estudia,"dijeron los gemelos con una carcajada antes de desaparecer. Pero Lilith no estaba muy confiada y debería buscar la manera de averiguar qué eran estos movimientos.

El tiempo pasaba y Lilith estaba desesperada por irse. Ya ni el averiguar por su padre podría detenerla mas allí, después de todo si él no había mostrado ningún interés por verla ella tampoco estaba dispuesta a sufrir éste encierro por él.

Sus visitas nocturnas a la biblioteca se volvieron más frecuentes y a diferencia del primer día su nuevo amigo el perro no la molestaba más. Paseaba de un lado a otro como si intentara averiguar qué hacia Lilith, pero a veces se quedaba dormido o simplemente se iba. Mientras buscaba los hechizos que le hacían falta, Lilith empezó a practicar diferentes hechizos que para nada era lo que estaba buscando pero que encontró muy interesantes.

El primero que le llamo la atención fue un hechizo para vaporizar las cosas, Cistem Aperio. Las cosas volaban en pedazos y aunque en el libro decía que abría puertas a la fuerza no se parecía en nada a algo que pudiera salir en el vídeo. Encontró también uno muy interesante para dar descargas eléctricas. Resultaba inofensiva de acuerdo a la intención como la usara pues Lilith descubrió que cuando estaba de mal genio las descargas resultaban más fuertes. Igual había descubierto que le era necesario utilizar su varita para ciertos hechizos pues algunos que podría llamar de carácter inofensivo a veces le dormían los dedos y tardaba varias horas en recobrar la sensibilidad y con otros mas fuertes a veces hasta se quemaba los dedos. Tal vez eso fue lo que paso con su atacante, usó un hechizo tan fuerte que la dejó inconsciente. Aunque estaba segura que a su atacante le fue mucho peor, esperaba que no se recuperara.

Aprendió también un hechizo que le permitía suspender los objetos en el aire Aresto Momentum como cuando se caían, con este hechizo el objeto rebotaba en el aire casi como si cayera en una red suspendida y quedaba flotando allí en el aire, el problema era poder usarlo antes de que los objetos tocaran el piso, pero con un poco de practica Lilith ya lo tenia casi dominado e incluso era de los que lograba realizar sin usar la varita.

La búsqueda no avanzaba mucho, pero Lilith rápidamente le estaba encontrando gusto de nuevo a todo ésto como era cuando estaba con sus abuelos o con su madre. Esperaba al igual que su madre y que su abuelo dominar ésto de los hechizos con las manos, por que después de hacer alarde de su capacidad frente a Sirius se sentía como una imbécil al tener que usar la varita como una especie de muleta. Sin embargo últimamente Sirius no era tan molesto con ella, es más estaba un poco sorprendida de el trato amable que en ocasiones le mostraba.

Las clases por otra parte ya no eran frecuentes, Remus después del ultimo incidente la trataba cordialmente pero lejana y ni se había ofrecido de nuevo para explicarle nada. Tonks por su parte seguía igual de lejana y aunque ya no la miraba mal sus conversaciones resultaban forzadas. A Lilith hacía rato que había dejado de dolerle, sus intereses eran otros y aquí estaba segura que sólo ella podría ayudarse.

Los gemelos por su parte no habían avanzado mucho tampoco, la investigación parecía haber llegado a un punto muerto y ellos ya estaban empezando a prepararse para ir al colegio, con lo cual su motivación no era ninguna pues sabían que sus posibilidades de conseguir su premio ya eran casi nulas, así encontraran lo que buscaban.

Esa mañana después de otra noche de estudio, Lilith de nuevo se había perdido la hora del desayuno de la señora Weasley, pero ésto no importaba. Entro a la cocina y para su disgusto se encontró con una reunión en pleno del trío maravilla.

"Días," dijo Lilith entre dientes.

"Días," contestaron Remus, Tonks y Sirius al tiempo.

Lilith tomo una manzana y comenzó a pelarla. Sabia que interrumpía su charla pero no le importaba, si no querían seguir hablando bien por ella así que sentándose sobre la mesa del fregadero empezó a comerse su manzana mientras los miraba con una sonrisa.

"Que bien que llegas," dijo Remus, "justamente hablábamos de ti."

"Ummh," dijo Lilith, sonriendo con una expresión de 'no me extraña pero no me importa.'

"Hablábamos de lo mucho que avanzaste con tus clases y de cómo queremos incluirte en la orden como Dumbledore sugirió," dijo Tonks.

"No te ofendas Tonks, pero no me interesa tu 'orden' o lo que sea. Yo llegué aquí por una razón distinta, y además ni siquiera sé de qué se trata todo esto," dijo Lilith.

"¡Cómo puede no importarte la orden! ésto es algo que nos concierne a todos, además si no estoy mal tu llegaste aquí porque tu cabeza tiene precio para algunos mortífagos,"dijo Tonks.

"Precio no Tonks, es cuestión de venganza en contra de mi familia y no son mortífagos, es una sola persona. Aunque aún no se quién es," dijo Lilith mirando a Tonks con furia, "y no estoy segura que sea un mortífago."

"Dumbledore dijo que lo era Lilith, además tu padre pertenece a la orden y por eso es que estas aquí para que no te pase nada,"dijo Tonks.

"¿Mi padre," dijo Lilith bajando de la mesa, "¿qué sabes tu de mi padre?"

"Tu padre pertenece a la orden y fue él quien hablo con Dumbledore para que te recibiera aquí," dijo Remus, "pero Dumbledore no nos dijo quién era, ni por qué no ha venido a verte," dijo Remus mirándola con lastima.

"A mí eso ya no me importa," dijo Lilith con lágrimas en los ojos. Se sentía tan vulnerable en éste momento, no era más que un objeto de lastima para todo el mundo, "y no quiero hablar mas del asunto."

"Lo mejor es que dejemos este tema aquí Remus," dijo Sirius, "no podemos obligarla a nada, y tiene razón, no la estamos dejando tomar esta decisión libremente, la estamos obligando a aceptar entrar en una lucha que ni siquiera entiende, creo que ya ha pagado demasiado por esta guerra."

Lilith sintió una bofetada¿ya era tan patética que hasta Sirius salía en su defensa?

"Tienes razón," dijo Remus bajando la mirada.

"Pero ..." Tonks parecía confundida y miraba sorprendida a Remus y a Sirius, "Dumbledore dijo..."

"Deja de insistir Tonks, de todas formas no es mucho lo que se puede hacer desde aquí. Y tanto ella como yo estamos prisioneros acá, deja entonces que yo me encargue de lo que hay que hacer y dejemos esto así."

Lilith salió de la cocina sin decir nada más. Como fuera tenía que salir de allí.

"¡Lilith!"

"¡Lilith!" gritaron los gemelos desde arriba de la escalera, "sube, tenemos algo para ti."

Lilith subió corriendo emocionada olvidando lo que acababa de pasar. Entraron en la habitación de Lilith y después de cerrar la puerta se sentaron en la cama.

"La verdad es un poco vergonzoso que no nos hallamos dado cuenta antes," empezaron los gemelos, "es un hechizo que se utiliza para abrir entradas ocultas, y nosotros lo conocíamos bastante bien," aclaró Fred, "pero si no es porque Harry por casualidad nos lo hizo recordar hoy, no nos hubiéramos acordado jamás," dijo George mientras colocaban el vídeo. "Dissendium," dijeron los dos al tiempo al momento en que el mago apuntaba su varita en el vídeo.

"Bien," dijo Lilith, mientras observaba a los gemelos repetir el hechizo, "ya sólo nos falta uno."

"Bueno pues Hermione dice que parecer por los movimientos, es una mezcla de Alohomora pero no esta segura,"dijeron los gemelos.

"Esperen un momento cómo es ese Alohomora que ya no lo recuerdo," dijo Lilith. Los gemelos le mostraron cómo era mientras ella miraba atentamente.

"Ya lo sé, estábamos mal," dijo Lilith sacando sus apuntes y colocándose sus gafas. "Pensábamos que era un sólo movimiento, pero en realidad son dos. El primero sí tienen toda la razón es Alohomora, pero el segundo es el que se llama Finite Incantatem. Los gemelos la miraron con curiosidad, "miren lo encontré en éste libro viejo. "Al parecer es sólo una formalidad para asegurarse que no queda nada más. Simplemente utilizan éste que finaliza los efectos de encantamientos o hechizos anteriores," dijo haciendo los movimientos y esta vez coincidía exactamente lo que hacían los demás en el vídeo."¡Perfecto!" gritaron los gemelos, "justo a tiempo, pasado mañana nos vamos a Hogwarts."

"No cantemos victoria tan rápido," dijo Lilith guardando sus gafas, "probaremos esta noche pero mejor por si funciona vengan preparados."

Esa noche tres figuras recorrieron el vestíbulo en el más absoluto silencio y oscuridad y tras decir todos los resultados de sus investigaciones, observaron con alegría como la puerta se abría. Una vez afuera en la mas absoluta oscuridad Lilith y los gemelos al fin pudieron transportarse lejos, los gemelos tomaron las manos de Lilith y desaparecieron del frente del numero 12 de Grimmauld place.