Capitulo IV
EL PERRO NEGRO

Lilith fue recibida con emoción en la puerta de Probeths y los gemelos miraban todo con mucha atención. "Son mis primos," se apresuro a decir Lilith a Marcus cuando éste salió a su encuentro, "del campo," agregó al ver la cara de Marcus mientras veía a los gemelos mirando las pantallas con la boca abierta, "necesito hablar contigo Marcus." Y después de dar órdenes al barman de atender muy bien a sus dos primos y de echarles un ojo de vez en cuando, subió con Marcus a la oficina.

Como todo, la oficina ya había sido remodelada por Marcus. "¿Te gusta, lo hice para ti... para cuando regresaras... ¿por qué no me avisaste que venías?" dijo Marcus.

"Esta visita resulto muy repentina," dijo Lilith mirando por la ventana hacia la pista y buscando a los gemelos, "escucha Marcus, necesito un favor. Sé que es un abuso de mi parte pero no tengo tiempo para explicarlo. Necesito un pasaje para Acapulco y que arregles todos mis asuntos para irme."

Marcus que seguramente esperaba un agradecimiento o algo de Lilith quedo sorprendido. "Claro Anne lo que necesites, puedo preguntar ¿por qué?"

"Digamos que no encontré lo que quería buscar y prefiero recobrar una parte del pasado que aún puedo tener," dijo Lilith mirando cariñosamente a Marcus. Le debía una explicación por tanto silencio y por no contestar sus llamadas todo este tiempo. "¿Quieres bailar conmigo un rato," dijo empinándose y pasándole sus brazos alrededor del cuello.

"Claro," dijo Marcus, "me encantaría bailar con una buena amiga."

"Perfecto," dijo Lilith con una sonrisa, "además no debo dejar a mis primitos solos, no están acostumbrados a esto."

Pero al bajar las escaleras Lilith encontró que los gemelos se desenvolvían muy bien. De hecho ya tenían sus respectivas parejas y bailaban muy animadamente, así que dándoles una que otra mirada durante la noche decidió dejarlos tranquilos y disfrutar también ella éste tiempo que tenía de nuevo para divertirse.

Al comienzo del día Lilith considero que era momento de partir, antes de que los gemelos siguieran bebiendo y no pudieran transportarse por si solos y antes de que alguien en Grimmauld Place notara su ausencia. Así que despidiéndose de Marcus y prometiendo contestar sus llamadas, ella y los gemelos volvieron al numero 12 de Grimmauld.

Parecía el crimen perfecto, si no fuera porque después de dejar a los gemelos en su habitación Lilith se encontró de frente de nuevo con el perro negro que ya la había acompañado tantas noches. "Hola pequeño," dijo Lilith estirando su mano para acariciarlo, pero esta vez el perro se alejo y le gruño tal como había hecho el primer día.

"Bien, como quieras," dijo Lilith, "estoy demasiado cansada para tratar de congraciarme contigo hoy." Y entrando en su habitación se acostó a dormir.

Más tarde ese día Lilith despertó por el revuelo que había en la casa. Todos corrían escaleras arriba y abajo cargando libros y alistando las cosas para irse. Los gemelos por otra parte parecían andar en cámara lenta lo cual no era muy común en ellos y antes de que alguien más lo notara Lilith les tuvo que dar dos aspirinas para mejorar sus síntomas.

La conmoción duro toda la tarde. Mientras, Lilith volvió a su habitación y decidió dormir lo que quedaba del día, después de todo no tenía nada mejor que hacer, pues las únicas personas que aún le hablaban en ésta casa se irían mañana y Lilith ya se había despedido de ellos.

Durante la siguiente semana Lilith no se despego de su celular esperando la llamada de Marcus, y decidió continuar con sus estudios para pasar el tiempo. Cada día encontraba cosas más útiles y poco a poco todo esto volvía a ser muy fácil para ella. Incluso ya casi no necesitaba su varita, pues sus dedos ya no la molestaban.

Por su parte Sirius casi no le dirigía la palabra aunque compartían mucho tiempo en la biblioteca, mientras que Remus y Tonks ahora pasaban más tiempo juntos terminando de limpiar la casa. Desde que los señores Weasley se habían ido nadie había vuelto a realizar estas tareas y Lilith definitivamente no les iba a ayudar. Suficiente había tenido con interponerse con la parejita aún sin darse cuenta para saber que era mejor alejarse de estos problemas.

Cuando finalmente se escucho el celular el timbre tomo tan de sorpresa a Lilith como a Sirius que estaban en completo silencio en la biblioteca. "Perdón," se apresuro a decir Lilith y acto seguido aún con sus gafas puestas corrió hasta su habitación.

"Hola¿Anne?" dijo una voz.

"¿Marcus... eres tu," dijo Lilith.

"Sí, escúchame no he podido hacer mucho la verdad. Ahora todo está muy complicado, más después de lo que pasó," decía Marcus susurrando.

"¿De qué estas hablando," dijo Lilith de mal genio, "se supone que ya tendrías todo listo¿no entiendes que estoy desesperada por irme?"

"Lo sé pero hay cosas que no he podido arreglar... por lo menos lo de tu apartamento..." siguió Marcus.

"¡Bah que va," dijo Lilith en el mismo tono, "si es necesario déjalo, luego lo vendes o lo arriendas y me envías el dinero, yo lo que quiero es irme."

"No entiendes, el apartamento... el apartamento fue destruido," dijo Marcus en el mismo tono de voz.

"¡Destruido," gritó Lilith, "¿de qué hablas?"

"Sí, al parecer fue hace cinco días. Ya lo tenía listo para entregarlo, pues unos amigos míos lo querían comprar, pero en la noche recibí una llamada de la policía. Al parecer mi numero estaba en el contrato,"decía Marcus aún susurrando, "escucha, fue espantoso quedó destruido por completo, parece que fue un incendio o al menos eso dicen porque los bomberos no logran explicar qué pasó. El señor Parcher murió."

"¿Quién?"dijo Lilith sorprendida.

"El conserje. Al parecer los vecinos se quejaron porque parecía que estuvieran tumbando las paredes y dicen que cuando él abrió la puerta el fuego lo atacó. Es todo muy confuso, nadie vio nada pues después todos salieron corriendo," Marcus hizo una pausa para tomar aire, y luego continuó, "Anne, la policía esta buscándote, creen que estas en peligro y creo que están vigilándome. Si descubren que quieres salir del país van a sospechar de ti, además no he podido hacer nada, ni siquiera logro explicar cómo he hablado contigo," Marcus sonaba muy preocupado.

"No te preocupes Marcus, deja todo así. No le digas a nadie que hablamos y por favor aléjate de mi apartamento o de mis cosas. Te lo digo por tu bien, no dejes que te asocien conmigo¿me entiendes?"

"Pero Anne ¿en qué estas metida por Dios," susurraba Marcus, "estoy muy preocupado por ti," empezó a sollozar, "no quiero... no quiero que te maten, entrégate a la policía ellos podrán defenderte."

"No Marcus, créeme que estoy segura aquí donde estoy. Tranquilízate igual la policía no podría hacer nada, cuídate tu Marcus, aléjate un poco si quieres sal de la ciudad por un tiempo, deja todo como está no importa," decía Lilith, "cálmate por favor."

"Ya me fui, salí de la ciudad, creo que me estaban siguiendo, tengo que colgar," dijo Marcus, " cuídate Anne."

"Cuídate Marcus," dijo Lilith llorando, "gracias por todo."

Lilith lloró toda la tarde, ni siquiera Tonks desde el otro lado de la puerta logró convencerla para salir y cenar con ellos, "Lilith por favor, abre la puerta," decía Tonks, "estamos muy preocupados por ti, abre, te escucho llorar Lilith se que estas ahí ábreme."

Pero Lilith no abrió, finalmente Tonks desistió de su idea y aunque podía abrir la puerta a la fuerza Remus la convenció de dejarla sola, "déjala, al menos sabemos que está ahí, cuando quiera hablar ella te buscara," decía Remus y pasándole un brazo sobre los hombros a Tonks la alejó por el pasillo mientras ella seguía deseando derribar la puerta.

Lilith se sentía mas encerrada que nunca. Justo cuando se había hecho a la idea de irse y gastaba sus ultimas fuerzas para soportar el encierro se había dado cuenta de que su futuro no era fuera de esta horrible casa, además sus amigos estaban en peligro, sin mencionar que la policía la perseguía, ahora tendría que por obligación unirse a la orden antes de que se aburrieran de ella y la sacaran de allí. "No," dijo Lilith "esa no es una opción, no me quedare sentada toda la vida esperando a que mi padre quiera verme y obedeciendo todas sus ordenes ciegamente, mi mamá pago el precio por seguirlo ciegamente ¡yo no voy a hacer lo mismo!."

Esa noche Lilith solo cargada con su mochila atravesó el vestíbulo dispuesta a salir de la casa, Tonks al parecer había salido de la casa, por un turno de vigilancia o algo así según pudo escuchar con sus orejas extensibles y Remus bueno esperaba no estuviera en la casa pues por la ventana se podía observar la mas hermosa luna llena.

Cuando ya había llegado a la puerta y se alistaba para salir una sombra brinco sobre ella asustada pensando en todo esto de la luna llena, Lilith se agacho asustada, pero cuando levanto la mirada era solo el perro negro que se coloco entre ella y la puerta.

"Ahora no," dijo Lilith "¡Quítate!" pero el perro le gruñía.

"Shhh cállate," dijo Lilith "quédate callado que lo vas a despertar" dijo Lilith desviando su mirada hacia las escaleras esperando en silencio a ver si alguien (Sirius) se había levantado. Pero cuando Lilith volvió su mirada hacia donde estaba el perro tuvo que levantar la vista, pues en este momento era Sirius quien estaba frente a ella.

"AAAAAHHYYYY!" grito Lilith "¡que demo...!" mientras caía de espaldas de la impresión.

"¡Buuuhh!" dijo Sirius "mientras soltaba una de sus escandalosas carcajadas."

"¡Cerdos, Animales, mestizos fuera de mi casa! Fuera de mi casa todos!" empezó la señora Black a gritar.

"Como demo... eres un animago," dijo Lilith mirándolo con sus ojos desorbitados y levantándose rápidamente.

"¡Imbécil!" gritó Lilith "todo este tiempo era usted vigilándome." Su rostro tenía esa mirada de furia como la que había puesto en la cocina el día de su discusión con Tonks.

"¡Bastardos, Impuros, mestizos fuera de mi casa! Fuera de mi casa todos!" gritaba de nuevo la señora Black

"¿Cuál es el problema? alguien tenía que cuidar que no hiciera ninguna estupidez" dijo Sirius mirándola seriamente. "¡Cállate maldita arpía!" añadió tapando el cuadro con furia.

"Usted es un imbécil," dijo Lilith "¡déjeme pasar, yo me voy de aquí!."

"Usted no va a ningún lado," dijo Sirius tomándola por el brazo y lanzándola de nuevo hacia las escaleras.

"Usted no es nadie para obligarme a quedarme aquí," dijo Lilith mientras caminaba de nuevo hacia la puerta.

"No dejaré que exponga la seguridad de la orden entrando y saliendo cuantas veces quiera de aquí," dijo Sirius tomándola del brazo de nuevo, y empujándola otra vez.

"No me toque imbécil, déjeme tranquila usted no puede evitar que yo me vaya. Yo ni siquiera soy de su orden," dijo Lilith enfrentándolo. Como deseaba ser un poco mas alta se sentía ridícula enfrentando a un hombre que la miraba hacia abajo como si estuviera hablando con un niño.

"Deje ese comportamiento infantil o va a hacer que nos maten también a nosotros como lo hizo con el muggle que cuidaba su casa," le dijo Sirius.

Para Lilith eso fue un golpe bajo, nunca había sido su intención que algo así sucediera y la muerte del señor Parcher fue un hecho lamentable pero que no pudo haber previsto ni podía remediar ahora, el dolor y la furia se agolparon en su garganta.

"¡Cállese!" dijo colocando sus manos sobre el pecho de Sirius como si lo fuera a empujar.

Con lo que Sirius salió disparado de espaldas entre el fuego que salió de las manos de Lilith, ella rápidamente recogió su morral y camino hacia la puerta, sin embargo le extraño que él no volviera a impedirle la salida, cuando Lilith volteo esperando ver a Sirius corriendo a detenerla no vio a nadie, lo busco con la mirada y vio que un par de botas se asomaban por detrás de un sillón, "¡Hay por Dios lo mate!" pensó Lilith "¿Sirius?" llamo pero nadie contesto, Sirius estaba inconsciente en el piso, pero si no le hice nada fuerte debería estar atontado nada mas. "Maldita sea no logro controlar mis estados de animo." Y dejando su morral al lado de la puerta corrió a ver que le había pasado a Sirius.

Lo encontró detrás del sofá a donde ella había intentado mandarlo, pero el estaba inconsciente ya que no respondía a sus llamados, su camisa estaba quemada en varias partes y cuando Lilith se agacho para tratar de comprobar si aún respiraba, y tenía su cabeza cerca de su pecho para escuchar su corazón, Sirius despertó y tomando la cabeza de Lilith con sus dos manos la acerco a su rostro y la beso en la boca.

Lilith sorprendida lo aparto y se levanto como impulsada por un resorte, Sirius también se levanto y sin decir nada se acerco a ella que lo miraba sorprendida, Lilith lo empujo de nuevo pero esta vez sin magia no quería pasar otro susto como el de hace unos minutos, a lo que Sirius respondió empujándola de nuevo a ella contra la pared, y rápidamente cuando la tenia contra la pared, sujeto las dos manos de Lilith con una de las suyas y con la otra tomando Lilith del cuello la beso nuevamente.

Lilith forcejeo para soltarse, pero cuando la mano de Sirius toco su pecho inmediatamente se calmó, Sirius entendió el mensaje y libero las manos de Lilith que ahora se abrazaban alrededor de su cuello y con ambas manos levanto a Lilith del suelo, ella lo abrazo con sus piernas alrededor de su cintura.

Cuando finalmente se separaron Lilith miro a Sirius fijamente, nunca había notado sus hermosos ojos azules que ahora la miraban. "¿Todo este melodrama para evitar decirme que no quiere que me vaya?" dijo Lilith.

Sirius no contesto nada solo se rió con una de sus escandalosas carcajadas y jalando a Lilith hacia él volvió a besarla.

La mañana siguiente Lilith se despertó de un humor un tanto mas optimista, sin embargo la sonrisa que tenia en su rostro se desdibujó rápidamente, pues hoy después de recordar su día anterior no todo parecía haber sido una buena decisión, estaba asustada pues muy seguramente todo habría cambiado ahora y estaba verdaderamente encerrada no solo en una casa sino en un compromiso que nunca había querido aceptar y del que siempre había huido.

Repasando diferentes diálogos en su cabeza, de cómo respondería a Sirius y como debería comportarse, salió de su habitación y se dirigió a la cocina. Sin embargo al entrar lo encontró de espaldas a la entrada y cuando se disponía a hablarle alguien más lo hizo por ella. " Hola Lilith ¿cómo estas?" era Tonks.

"Bien, bien," dijo Lilith, mirando de reojo a Sirius que ahora la miraba por encima de su periódico con una sonrisa, Lilith volteo su rostro. "¿Aún queda algo de desayuno?"

"No mucho, en realidad," dijo Tonks "casi es medio día" dijo Tonks mirando a Lilith mientras esta revisaba la cocina de arriba abajo.

"Bueno ésta seria una ocasión perfecta para pedir un domicilio, realmente me muero del hambre," dijo Lilith "bueno miraré que puedo hacer con lo que hay ¿Alguien quiere algo?" dijo Lilith.

"Bueno yo no pero subiré a preguntarle a Remus que tampoco se ha levantado, esta... bueno cansado," dijo Tonks saliendo de la cocina.

"¿ Dormiste bien?" pregunto Sirius a Lilith sin separar la vista del periódico.

Lilith que en este momento estaba de espaldas a Sirius preparando unos huevos se volteo a mirarlo, "¿Por qué la pregunta?"

"Simple curiosidad," dijo Sirius.

"Escucha," dijo Lilith, apuntándole con la espátula que tenía en la mano. "No necesito que nadie más sepa lo de anoche, si no puedes con eso es mejor que olvidemos todo y dejar estas cosas así, pero no voy a soportar ni preguntas ni ninguna otra estupidez."

"Bien por mí," dijo Sirius volviendo a su lectura y tomando un sorbo de café, "era justo lo que esperaba oír," concluyó Sirius.

"Por supuesto eso incluye a Remus ¿no?" dijo Lilith mirándolo.

"Por supuesto," dijo Sirius mirándola fijamente, y regresando a su lectura, "lo menos que necesito seria una interminable charla sobre lo correcto y lo incorrecto" dijo Sirius cambiando de pagina.

"Como si él pudiera darle discursos a alguien sobre eso," dijo Lilith sin levantar la mirada.

"¿Cómo así?" pregunto Sirius bajando el periódico y mirándola.

"Está muy cansado aún," dijo Tonks entrando de nuevo en la cocina, "no quiere comer nada."

"No entendí lo que dijiste," continuó Sirius ignorando a Tonks.

"No fue nada importante," dijo Lilith empezando a comer "nada que ver conmigo de todas formas, si es lo que piensas," se apresuró a decir Lilith adivinando la mirada de Sirius y mirando a Tonks de reojo.

"¿De qué hablan?" dijo Tonks.

"Lilith está loca," dijo Sirius volviendo a su periódico.

"Al contrario, es Sirius quien no presta atención, al menos no a todo," dijo Lilith con una mueca de sonrisa.

"Pues soy yo ahora la que no entiendo nada," dijo Tonks.

"¿Esta enfermo Remus?" preguntó Lilith desviando la conversación.

"No..." dijo Tonks "es que ayer fue luna llena y..."

"Ah sí lo de el hombre lobo," dijo Lilith "¿cómo hace él con eso eh? No me gustaría encontrarlo en alguna esquina de la casa, ya se que aquí se encuentran de las cosas mas extrañas, pero eso ya sería demasiado." Lilith miro a Sirius que la miraba sobre el periódico.

"¿Conoces la poción mata lobos?" preguntó Tonks, a lo que Lilith contesto con un movimiento negativo, "bueno Snape le prepara a Remus una poción que mantiene al lobo atrapado las noches de luna llena, pero esto debilita mucho a Remus," dijo Tonks con una mirada triste.

"Me imagino que esto de la vida eterna tampoco es gratis ¿no?" dijo Lilith "pobre Remus ¿desde hace cuanto que es hombre lobo?" preguntó a Tonks.

"Desde niño," dijo Sirius "era nuestro secreto cuando estábamos en Hogwarts, claro que en ese entonces no teníamos la poción, James y yo teníamos que controlarlo."

"Eres un muy buen amigo Sirius," dijo Lilith "¿y Remus estará bien?"

"Sólo necesita descanso," dijo Tonks, que se había levantado y miraba los anaqueles de la cocina "creo que debo ir de compras o moriremos de hambre."

"Iría contigo," dijo Lilith "pero parece que no debo salir de aquí, aún siguen buscándome."

"¿Cómo lo sabes?" pregunto Tonks, mientras Sirius bajaba el periódico y lo doblaba.

"Porque me dijeron, que habían destruido mi apartamento, de una manera inexplicable¿entiendes lo que digo?" dijo Lilith, Tonks asintió.

"¿Aún piensas lo mismo respecto a lo de la orden?" preguntó Tonks.

"No... estoy meditándolo Tonks igual que más da... en que podría ayudarles, creo que hasta mi padre piensa que soy una pérdida de tiempo," dijo Lilith.

"No creo que nadie piense eso de ti Lilith, tal vez deberías darle mas tiempo ¿no crees?" dijo Tonks.

"Supongo," dijo Lilith.

"Bueno me voy," dijo Tonks "no me demoro ¿podrían?..."

"No te preocupes, Sirius lo cuidara," dijo Lilith, mirando a Tonks.

Sirius levanto la cabeza al escuchar su nombre y pregunto "¿de qué hablan?"

"De Remus," dijo Lilith, saliendo de la cocina.

Lilith estaba desempacando la improvisada maleta que había hecho la noche anterior, cuando escucho que alguien tocaba su puerta, al voltear vio allí a Sirius que la miraba, Sirius entro en la habitación y cerro la puerta.

"¡A sí claro, va a ser así de simple siempre," dijo Lilith lanzándole la maleta. Sirius esquivó la maleta y la siguió por la habitación sonriendo. Lilith reía a la vez que lanzaba lo que podía encontrar a Sirius. "Quieto, van a oírnos," dijo Lilith parada al otro lado de la cama.

"Está sólo Remus," dijo Sirius, "debe estar dormido," dijo al ver la mirada de Lilith, mientras caminaba hacia ella.

"De todas formas, puede escucharnos," dijo Lilith mirando a Sirius.

Sirius se encogió de hombros y agachándose levanto los pies de Lilith haciéndola caer de espaldas sobre la cama.