La Misión

La siguiente semana Lilith intentaba casualmente tropezar con Sirius, sentía que toda la discusión había sido totalmente estúpida y que no había necesidad para tanto drama, pero el parecía pensar lo contrario pues cada vez que "accidentalmente" Lilith chocaba con él y lo miraba fijamente ella quedaba con la frase en la boca y más de una vez con una sonrisa bastante ridícula.

-Deberías dejar de intentarlo ya – dijo Tonks mientras tomaba una taza de café en la cocina, al ver que Lilith tropezaba con Sirius en la entrada y este seguía derecho dejándola boquiabierta.

-Fue una discusión sin sentido y de lo más de estúpida – dijo Lilith tomando asiento junto a Tonks –lo peor es que él es lo suficientemente terco como para no ceder y eso que desde el principio soy yo la que pide excusas sin razón.

- Ahora tu acepta un consejo – dijo Tonks – déjalo así, cuando vea que ya no te importa recuperar su amistad él será el que empezara a tener accidentes contigo.

-Lo sé – dijo Lilith bajando la cabeza – es este maldito encierro si tuviera otra cosa en que pensar no me obsesionaría tanto con él ... es decir con esta situación – dijo Lilith levantándose rápidamente a servir una taza de café para que Tonks no pudiera ver su sonrojo.

¿Y tu como van tus cosas? – dijo Lilith para cambiar de tema – ya casi no pasas tiempo acá al igual que Remus, están haciendo más difícil para mi olvidarme de este altercado. – dijo Lilith sonriendo.

Yip! – dijo Tonks con una sonrisa – No puedo quejarme, últimamente a pesar de tanto trabajo Remus y yo hemos conseguido pasar más tiempo juntos de lo normal, y aunque parezca increíble el ha podido tomar las cosas con mas calma.

- Bueno me alegra muchísimo que puedan por fin estar tranquilos ... y juntos – agrego Lilith con una sonrisa.

En ese momento sonó el timbre de la entrada principal Lilith y Tonks se miraron sorprendidas mientras arriba se oía a Sirius gritar – Cuantas veces tengo que decir que no utilicen el timbre! –

Tonks salió corriendo seguida de Lilith pues el retrato de la señora Black había empezado a gritar también, - Pues ya sabemos de quien heredo esos pulmones – rieron las dos mientras Lilith intentaba cerrar las cortinas y Tonks abría la puerta.

-Profesor Snape – buenos días – dijo Tonks, Lilith inmediatamente volteo su rostro hacia las escaleras y alcanzo a ver a Sirius que volvía a subir.

- Buenos días señorita Tonks- dijo Snape – Buenos días señorita Groesbeck – dijo saludando a Lilith.

Era obvio que Snape sabia cuanto molestaba a Sirius que tocaran el timbre, Lilith estaba segura que esa había sido la única razón de Snape para hacerlo.

-Señorita Groesbeck- dijo Snape – como era de esperarse traigo buenas noticias para usted.

- ¿Dumbledore estuvo de acuerdo? – pregunto Lilith emocionada – ¿Cuando empiezo?.- agrego sin dejar que Snape contestara su primera pregunta.

- Por supuesto que estuvo de acuerdo – dijo Snape con aires de superioridad y mirando a Tonks que no había recibido con el mismo agrado que Lilith la noticia – y si usted esta lista empieza ahora mismo – agrego Snape.

- Por supuesto que estoy lista – dijo Lilith, y extendiendo su mano y mirando hacia las escaleras entrecerró los ojos, al momento un abrigo negro y una bufanda gris volaron desde el piso superior para caer en la mano que tenia extendida.

- Muy impresionante señorita Groesbeck – dijo Snape, pero en su rostro no se veía el mayor signo de admiración, mientras tanto Lilith rápidamente ya se había colocado el abrigo y la bufanda y caminaba hacia la puerta – No cree que se le olvida algo importante? – pregunto Snape, Lilith volvió rápidamente junto a Snape desconcertada – no es aconsejable incluso para usted señorita Groesbeck salir de casa sin su varita.

Acto seguido su varita descendió por las escaleras y al igual que su abrigo se poso en su mano, Lilith se despidió de Tonks quien se veía preocupada – no te preocupes, prometo que seré juiciosa y no me pondré en ningún peligro, animo esta noche te cuento que paso – le dijo Lilith cruzando los dedos en su espalda y Tonks que por supuesto lo noto solamente pudo sonreír.

Lilith caminaba rápidamente siguiendo a Snape pero a pesar de que nunca se había considerado de pasos pequeños le resultaba difícil seguirle el paso, varias veces debió correr para alcanzarlo o tan siquiera ubicarse detrás de el, casi lo pierde en la multitud al bajar hacia el subterráneo y una vez que se detuvo en el anden Lilith se detuvo también a recobrar el aliento, sus mejillas estaban rojas algo que Lilith detestaba pues odiaba el aspecto bonachón y tierno que esto le daba.

- Discúlpeme la pregunta profesor – dijo Lilith, Snape volteo a mirarla como si sólo hasta ese momento se hubiera percatado de su presencia – no seria mas fácil... – dijo Lilith mirando alrededor – usted sabe... si nos transportáramos y ya.

- Si mal no recuerdo, señorita Groesbeck usted no tiene el permiso necesario para transportarse, y no voy a ser yo quien la incite a incumplir las normas – dijo Snape.

- Pero usted si profesor – dijo Lilith – y no creo que incumpliríamos alguna norma si tan solo me sujeto de su brazo y usted se transporta no? – dijo Lilith mirando a Snape con la mirada que siempre utilizaba para conseguir lo que quería.

- No! – dijo Snape cortantemente. Lilith se limito a hacer un puchero, sea cual fuere la razón de Snape para evitar transportarla y obligarla a caminar no le parecía suficiente.

Durante el camino la charla se limito a Lilith preguntando cuanto faltaba y Snape contestando lo mas cortante posible con monosílabos, si no fuera por que necesitaba salir de su encierro Lilith estaría bastante arrepentida de la emoción que le había dado al saber la noticia.

Finalmente el profesor Snape había entrado a una cabina telefónica, Lilith sin saber que hacer se quedo afuera mirando alrededor.

- Señorita Groesbeck – dijo Snape abriendo al puerta de la caseta y señalando su interior, Lilith comprendió la seña y entro con el a la caseta.

Una vez que entraron al ministerio, Lilith estaba sorprendida, no recordaba haber venido antes, caminaba detrás de Snape, pero a la vez trataba de mirar con curiosidad cada uno de los rincones del lugar.

- Primero – dijo Snape frenando de repente, levantando su dedo y mirando a Lilith como si fuera una chiquilla - usted no puede salir de Grimauld Place sin mi o en un caso fortuito con algún miembro de la orden - Lilith asintió como si fuera una chiquilla también.

Snape miro a su alrededor Lilith solamente siguió sus movimientos intentando ver que era lo que buscaba – a partir de este momento no hablaremos de nada concerniente a la orden ni de otras cosas relacionadas con los últimos meses – Lilith asintió con la cabeza – simplemente decidió regresar desde Acapulco por la muerte de su madre y gracias a un permiso especial de Dumbledore podrá presentar todos los exámenes para finalizar sus estudios – dijo Snape.

- De acuerdo pero... – dijo Lilith, Snape volteo a mirarla de nuevo y continuo – tendrá acceso a la biblioteca del ministerio y a la de Hogwarts con fines puramente educativos, gracias a una excepción hecha por Fudge como un favor especial hacia usted y su familia y estos estudios estarán exclusivamente encaminados a ayudarla a presentar sus exámenes TYMOS – Lilith asintió de nuevo, pero cuando iba a preguntar sobre la verdadera razón de estar aquí y sobre cual era la ayuda que podía prestar Snape continuo.

-Su misión es, y entiéndalo claramente señorita Groesbeck no puede tener errores, ganarse la confianza del señor Fudge y una vez que se encuentre en la biblioteca del ministerio buscar ciertos temas que yo le iré informando periódicamente, le repito esto es estrictamente confidencial entre usted y yo, sus visitas a Hogwarts serán exclusivamente para entregarme la información encontrada por usted, como finalmente tendrá que presentar sus exámenes, juntos repasaremos cualquier duda que pueda tener, aunque confió que las lecciones impartidas por su madre sean suficientes, entendido? – dijo Snape mirando fijamente a Lilith

- Entendido... profesor – dijo Lilith mientras Snape comenzaba de nuevo su marcha hacia los ascensores.

Una vez en el ascensor Snape después de asegurarse de que todos salieran y nadie pudiera oírlo dijo – Bien señorita Groesbeck, ahora le presentare al ministro de la magia el señor Fudge, espero recuerde mis recomendaciones.

Lilith cansada ya de tantas recomendaciones simplemente contesto con un gruñido, y salió rápidamente del ascensor en cuanto se abrió la puerta.

El vestíbulo de espera de la oficina principal del ministerio de magia tenia en sus paredes cuadros de los anteriores ministros del lugar, Poco a poco Lilith se habituaba de nuevo a la originalidad de la decoración del mundo no muggle, siempre en todos lados estaban los cuadros de los antecesores del cargo ya fuera en la oficina de Dumbledore, en la sala de su casa, en las oficinas de su abuelo ah y por supuesto en las escaleras de Hogwarts, aun no entendía esta aparente falta de necesidad de los magos por la intimidad, ella por su parte no podía tan siquiera tener fotos en su habitación pues odiaba la sensación de que alguien la estaba observando y eso que las pocas que ahora poseía no tenían las "ventajas" de la magia.

Uno a uno fue mirando los distintos nombres bajo los retratos y uno a uno con una mirada o simplemente un respingo de nariz iban notando su mirada, cuando uno casi al final del pasillo y junto a la puerta de entrada llamo su atención Aurelius Groesbeck Greenwall leyó en la inscripción, por supuesto no es de extrañar que el mago allí retratado tan solo dio un respingo y de una manera altiva esquivo su mirada, sin embargo Lilith mas con el animo de enojarlo que el de conocerlo dijo:

-Groesbeck? Usted y yo somos familia entonces – dijo Lilith – extraño nunca escuche que tuviera un familiar ministro de la magia.

- Pues no, en realidad no lo tiene – contesto el cuadro, apenas si bajando la mirada para verla – al menos no por mi parte, jamás tuve hijos y dudo que mi hermana Alhena se halla casado aun después de mi muerte.

- Mi abuelo se llamaba Adham y su padre se llamaba Cyanus – contesto Lilith – tal vez los conozca.

- Ah! Cyanus se llamaba el hijo de mi primo Cepheus, pero nunca lo conocí y mejor así. solo valía la pena conocernos cuando los Groesbeck éramos un apellido respetado - y dándole la espalda a Lilith, desapareció tras las cortinas pintadas del fondo del cuadro.

Bueno si lo que me contó Moody es verdad, es de esperarse que mi familia no sea de las mas famosas y respetadas, después de todo parecían haber dado la espalda a todo este movimiento de sangres pura y eso resultaba imperdonable aun para miembros muertos de la familia, pensó Lilith mientras regresaba a su asiento. Al parecer ser un sangre pura al que le importa un pito el asunto es mucho peor que ser un sangre impura o un muggle.

- Buenos Días – Dijo un extraño personaje que salía por la puerta de la oficina hasta el momento cerrada, su traje estaba lleno de ceniza y aun tenia un poco sobre su nariz – Cornelius Fudge – dijo extendiéndole una mano a Lilith.

- Lilith... – alcanzo a decir ella, cuando el la interrumpió mirando de reojo alrededor – lo se, lo se, lo se – dijo Fudge sacudiendo fuertemente la mano de Lilith, mientras la empujaba hacia la oficina y Snape los seguía.

- Siéntese señorita Groesbeck – dijo Fudge señalando una de las sillas de su oficina – Profesor Snape – señalando la otra silla frente al escritorio – Imagino que sabe por que esta aquí señorita Groesbeck – dijo Fudge, Lilith asintió con la cabeza y Fudge continuo - espero que entienda que este permiso que le doy es algo sumamente especial y no deseo que nadie sepa de el, mi administración no puede permitir que se pueda pensar que el ministerio de magia esta bajo las ordenes de nadie mas – dijo mirando a Snape – ni que tiene favoritismos con ciertos miembros de la comunidad – dijo mirando a Lilith – por lo tanto en lo que al resto del personal y el mundo concierne usted será mi auxiliar del archivo, y fue contratada para buscar y encontrar documentos y libros exclusivos para mi, sobra decir que yo supervisare personalmente el material que necesite para cumplir con su objetivo y puesto que no tendrá ningún trato preferencial presentara sus exámenes con los alumnos de Hogwarts el mismo día que estos lo presenten.

-De acuerdo – dijo Lilith - ¿y cuando puedo empezar? - dijo Lilith levantándose de su silla.

- Primero quiero aclarar ciertos datos con usted señorita Groesbeck – indico Fudge a Lilith señalando de nuevo la silla, y ella por supuesto se sentó – Profesor Snape ha sido usted muy amable en traer a la señorita Groesbeck, estaré en comunicación con usted para acordar las fechas de los tutoriales de la señorita – y despidió a Snape que a regañadientes y no sin enviar una de sus miradas de reproche a Lilith abandono la oficina.

-Cuénteme señorita – dijo Fudge – donde ha estado todos estos años?.

- Bueno – comento Lilith acomodándose en la silla y tratando rápidamente de organizar sus ideas en la cabeza para ver que era pertinente revelar en la conversación – Pues después que mi madre y yo huimos, por razones que estoy segura usted conoce mejor que yo, nos ocultamos en Centroamérica hasta cuando ella murió, yo la traje para enterrarla en el cementerio familiar y decidí quedarme a vivir en Londres – dijo Lilith

Los ojos de Fudge se iluminaron por un instante y pregunto – y si tanto que esta aquí en Londres¿Por qué hasta ahora decide reiniciar de nuevo sus estudios? – Lilith quedo petrificada por un segundo que le pareció eterno miles de excusas se chocaban en su cabeza, no estaba segura de cómo explicar exactamente las razones para haber entrado de nuevo en el mundo de la magia y muchísimo menos como sabia que le iban a preguntar, donde había visto de nuevo al profesor Snape.

-Bueno la verdad no fue sino hasta que me encontré con algunos de mis antiguos compañeros de estudio que me decidí – dijo Lilith, no era la verdad pero sonaba bien y a diferencia de todas las demás excusas esta no daba pie para mas preguntas.

-Ya veo – dijo Fudge un poco desilusionado, Lilith estaba segura de que a el le hubiera gustado mucho desenmascarar algún complot pero se tuvo que resignar con varias respuestas simples. – bueno pues empecemos lo mas rápido posible, espero que el profesor Snape le haya indicado que no podrá ejercer ningún tipo de magia ya sea sola o acompañada hasta tanto no haya aprobado sus exámenes, ahora que entra de nuevo en los registros del ministerio sus acciones serán de nuevo evaluadas como cuando fue una estudiante, y dado que el profesor Snape será el encargado de sus clases practicas y aquí usted solamente repasara toda la teoría que necesite el uso de su varita mágica esta restringido – Lilith sonrió, pues a ella no le parecía el gran problema después de todo nunca la usaba, pero Fudge leyendo de nuevo su rostro dijo – también cuenta la magia que pueda realizar sin la ayuda de ella por supuesto, señorita Groesbeck.

Lilith siguió a Fudge por los pasillos hasta llegar al archivo y biblioteca del ministerio de magia, una vez allí y después de unas rápidas indicaciones del encargado Fudge le entrego una lista de estudios y una extensa bibliografía - Estos serán sus temas de estudio de esta semana señorita Groesbeck – dijo Fudge – cualquier pregunta que tenga podrá buscar al encargado en la oficina de la entrada, asegúrese de no perderse y si le pasa solo siga las señales del piso hasta la oficina de la salida – Lilith miro a sus pies y vio pequeñas marcas brillantes en el piso que se dirigían por entre los estantes hacia la puerta de la oficina por donde habían entrado – Entendido – dijo Lilith con una sonrisa – Muchísimas gracias Primer ministro por esta oportunidad – dijo Lilith estrechando la mano de Fudge y con esa sonrisa que siempre le funcionaba.

- Lo que pueda hacer por usted señorita Groesbeck, como buen amigo que fui de sus abuelos es un honor – dijo Fudge respondiendo a su sonrisa, y dando media vuelta dejo a Lilith en la biblioteca.

Lilith leyó el primer tema de su lista de bibliografía recomendada estaban cientos de títulos que reconocía, los temas eran demasiado fáciles Fudge había colocado inclusive muchas de las cosas que había visto antes de abandonar Hogwarts, Lilith sonrió para si misma esto va a estar verdaderamente muy fácil.

No sabia en realidad cuantas horas habían pasado cuando vio que las luces se encendían algunos estantes mas allá, como siempre que alguien pasaba cerca se encendían Lilith estaba segura que alguien venia hacia ella, levantándose de su asiento se sobresalto al ver una sombra que salía de entre los estantes – La buscan afuera señorita – dijo el hombre viejo encargado de la biblioteca – sígame por favor – Lilith se quito las gafas, dejo el libro en el estante y siguió al hombre hacia la salida.

-Tonks! – dijo Lilith con sorpresa – que alegría no sabes el susto que me lleve allí dentro – y allí sobre la mesa estaba Tonks sentada, con una sonrisa de oreja a oreja.

- Adivina quien será tu niñera – dijo bajando de la mesa y abriendo los brazos – Pues yo!

- Que? – pregunto Lilith sorprendida

- Bueno pues al parecer como todos saben que vivimos juntas, es mi nuevo deber llevarte y traerte todos los días – dijo Tonks guiñando el ojo, mientras salían de la biblioteca y se despedían del encargado – dime como la pasaste hoy¿si fue todo lo que esperabas?

- Ummnñ! – respondió Lilith con un respingo - nada que no hubiera hecho ya durante días, lo único bueno es que en la biblioteca de casa ya no había nada nuevo que leer y aquí, bueno aquí verdaderamente no me puedo quejar.

Habían pasado semanas, Sirius aun no quería hablarle y esto le dolía en el alma y al parecer el se percataba perfectamente de ello, además cada día su asignación le parecía mas lejana, sentada solo en la biblioteca hace rato que había terminado las asignaciones de Fudge de esta semana y estaba dedicando su tiempo a estudiar varios libros que le parecieron muy interesantes, solo salía de la biblioteca hacia la oficina de Fudge por alguna nueva asignación o a dar cuenta de lo aprendido, lo cual era muy sencillo porque todo lo que Fudge pretendía enseñarle ella ya lo sabia de antemano por su madre, y una que otra salida ocasional cuando recordaba almorzar en la cafetería del ministerio, la verdad era un personaje bastante impopular pues no se acercaba a nadie y los pocos que alguna vez le hablaron solo la conocían por "la auxiliar de archivo del señor Fudge" , para Lilith era muy importante que nadie supiera quien era y esto también era fácil, pues la ultima vez que alguien la había visto tenia 15 años, tenia que ser precavida pues su misión lo exigía, además no podía olvidar que alguien en este mundo quería matarla.

- Señorita – dijo una voz desde los estantes, Lilith se sobresalto – El señor Fudge la necesita en su oficina – dijo el viejo encargado de la biblioteca.

- Gracias- dijo Lilith cerrando el libro que tenia sobre la mesa para que el no lo pudiera ver – deme un segundo ya lo alcanzo – dijo Lilith tratando de lucir ocupada para poder guardar el libro sin que nadie la viera.

Los corredores del ministerio ya le eran familiares, tan solo las primeras veces tuvo la sensación de ir por el camino equivocado, en una ocasión se había encontrado con El señor Weasley pero este fingió no conocerla aunque luego disimuladamente la saludo, es mejor que nadie nos relacione de todas formas o el plan de pasar desapercibida no funcionara.

-Te esta esperando – fue todo lo que le dijo la secretaria del señor Fudge a Lilith sin tan siquiera levantar la vista, la mujer no parecía quererla para nada seguramente pensaba que era un posible reemplazo para ella, esto a Lilith le causaba mucha gracia.

-Gracias – dijo Lilith tratando de sonar lo mas dulzona posible para fastidiar a la mujer, y acto seguido entro a la oficina como si fuera suya.

-Sigue querida ... sigue y siéntate – dijo Fudge cuando la vio, pero Fudge no estaba solo, el hombre mas sexy que Lilith había visto en su vida estaba sentado frente a el, al principio no vio mas que su espalda y su cabello largo pero cuando la volteo a mirar a pesar de que la vio casi con desprecio Lilith vio que era un hombre espectacular. Su cabello era largo hasta la mitad de la espalda, sus ojos eran de un azul casi gris fríos y penetrantes, su nariz era grande pero fina y su cuerpo delgado pero esbelto y muy bien cuidado.

Lilith se sentó como lo indico Fudge en el asiento libre junto a este hombre y lo mas disimuladamente que pudo lo examino de arriba abajo¡ Maldita sea¡ pensó Lilith por que esta costumbre de esta gente de taparse tanto, no solo tenia este traje si no que además se cubría con una enorme capa ¡que desperdicio¡ en realidad. El hombre del que Lilith aun no sabia el nombre hablaba en tono altivo con Fudge al parecer era una persona muy importante, Lilith no entendió mucho de lo que hablaron pues al parecer ya estaban terminando su conversación e igual sus pensamientos hace rato vagaban en una dirección diferente, repentinamente el hombre se levanto y se dirigió hacia la salida sin tan siquiera mirarla.

- Un momento señor Malfoy – dijo Fudge, Lilith lo miro como intentando detener las palabras de su boca ... no por favor que no diga mi nombre ... pensó ella - Quiero que conozca a mi nueva asistente la señorita Groesbeck .

Lucius Malfoy freno antes de llegar a la puerta al escuchar el apellido de Lilith y lentamente se dio la vuelta hacia ella – Mucho gusto Lucius Malfoy – dijo tomando la mano de Lilith, ella sintió frió por toda su espalda pues la mirada que el señor Malfoy era bastante extraña, por primera vez vio lo que le pareció era una sonrisa pero no tenia signos de alegría era mas bien satisfacción.

-Mucho gusto señor Malfoy – dijo Lilith esquivando su mirada, un temblor repentino se apodero de ella como el día de la reunión de la orden cuando Sirius le hablo tan cerca.

- No sabia que existiera aun algún miembro de la familia Groesbeck – dijo Lucius sentándose de nuevo en la silla que hace poco había dejado y mirando a Lilith fijamente.

- Tampoco yo hasta hace muy poco – dijo Fudge – La señorita Groesbeck, apareció aquí hace 6 semanas al parecer el profesor Snape la encontró y me ha encargado el favor de ayudarla para que pueda presentar sus exámenes y obtener su titulo – dijo Fudge muy orgulloso de su labor de profesor.

Lucius miro a Fudge con sorpresa – Snape – dijo entrecerrando los ojos.

- Si al parecer fue contactado por una de sus antiguas estudiantes que trabaja ahora aquí con nosotros para avisarle del regreso de la señorita Groesbeck – dijo Fudge.

- Ya veo y donde estuvo todos estos años – pregunto Lucius.

- En... – dijo Fudge pero Lilith lo interrumpió.

- Demasiado lejos para que les suene familiar ¿ me necesitaba señor Fudge? – dijo Lilith sonriendo

- Si querida... ya te he dicho que me llames Cornelius – dijo Fudge con una sonrisa. Su actitud había cambiado en las ultimas semanas, pues Lilith se gano su confianza y hasta su cariño, venciendo la imagen de amenaza que Fudge vio en ella el primer día, después de todo que podría hacer una chica tan encantadora?.

- El profesor Snape me envió una lechuza esta mañana, para su primera clase practica – dijo Fudge, Lilith hubiera reaccionado con mayor emoción, pero Lucius parecía demasiado interesado en la conversación, así que solo levanto los hombros y dijo – De acuerdo – Fudge sonrió ante la aparente molestia de Lilith por tomar sus clases practicas, según el su alumna estaba feliz con su método de enseñanza.

Mañana en la mañana ven a mi oficina, el profesor Snape vendrá aquí a buscarte – dijo Fudge.

- Muchas Gracias – se apresuro a decir Lilith y antes de generar mas peguntas se apresuro a levantarse y salir de la oficina.

- Espere un momento señorita Groesbeck – dijo Lucius – yo también voy de salida - y ágilmente alcanzo a Lilith en la puerta.

- Sabia usted que un antepasado suyo también fue ministro de magia? – pregunto Lucius a Lilith

- Si, sabia. Lo vi la primera vez que vine – dijo señalando el cuadro.

- Debe ser un gran honor par usted ser la ultima de una familia tan prestigiosa y de tanta tradición como la suya – dijo Lucius – Somos muy pocos los que podemos disfrutar de este privilegio – dijo mirando a Lilith

- Jah! Si claro – dijo Lilith sonriendo – Hasta el momento no me ha servido de nada créame – dijo Lilith mientras seguía caminando, pero Lucius paro súbitamente y la miro fríamente, Lilith que se percato 3 pasos delante de la desaparición de su acompañante también se detuvo – hay algún problema? – pregunto Lilith.

- En lo absoluto, en lo absoluto, imagino que crecer tan alejada del nuestro circulo la inclina a pensar así – dijo Lucius caminando de nuevo.

Los dos entraron en el ascensor.

-Va al primer piso, también?- pregunto Lucius mientras marcaba el numero.

- No – dijo Lilith – Me bajo en la oficina de los aurores y Lucius marco el numero también.

El tema de conversación se había agotado el silencio fue incomodo y los segundos eternos .. podría este ascensor ser mas lento ... pensó Lilith, sentía la mirada de Lucius y de nuevo el frió recorría su espalda, cuando finalmente llego a su piso se despidió de Lucius.

– Este es mi piso, hasta luego – y rápidamente trato de salir del ascensor pero Lucius la detuvo tomándola por el brazo, Lilith se volteo a mirarlo sorprendida.

- Si estoy seguro que nos veremos muy pronto, tal vez yo pueda hacerla ver los beneficios de pertenecer a este circulo señorita Groesbeck, no dude que nos volveremos a ver – y acto seguido la soltó, Lilith salió, el ascensor se cerro y ella quedo con la mirada atónita mirando las puertas del ascensor cuando una voz la hizo saltar.

- ¿Donde estabas? – dijo Tonks – no sabes la cantidad de papeleo que alcance a adelantar aquí esperándote.

-Lo siento Fudge me llamo – dijo Lilith saliendo de su asombro – ¿Tomamos un café o una cerveza? Dijo Lilith.

-Nada de paradas hasta llegar a casa – dijo Tonks como si le hablara a una pequeña – ya sabes como son las reglas.

Lilith no contesto, fue el trayecto a la casa más silencioso que habían tenido, Lilith no podía apartar a Lucius de su cabeza. Esa noche en Grimmauld mientras estaban cenando Lilith se veía verdaderamente ausente pues respondía cada una de las preguntas que Tonks y Remus le hacían con monosílabos.

- Te pasa algo – dijo Remus – te noto distante.

- Que va a ser –dijo Sirius – La señorita Groesbeck ahora tiene demasiados asuntos muy importantes que demandan su atención hasta en la hora de la comida.

Lilith no contesto nada pero miro a Sirius con una de esas miradas que desde que tuvieron esa horrible pelea el no había vuelto a ver, y volviéndose hacia Remus y Tonks dijo – nada, no me pasa nada esto ha resultado mas aburridor de lo que esperaba y no, en repuesta a su fastidiosa insinuación – dijo volviéndose hacia Sirius de nuevo -le confieso que en realidad no estoy haciendo mucho mas que usted Sirius, lo único bueno es que no tengo que ver su apático rostro todo el día.

- Bueno otra vez ustedes dos –dijo Tonks – cuando van a dejar esa actitud

- Ah! No te hagas Tonks – dijo Sirius – tu eres una de las mas felices con este jueguito de la casita que tenemos acá montado – y la abrazo – no puedes culparme de que Lilith sea tan insoportable.

- Bueno ya – dijo Remus – esto es absurdo, no entiendo que pasa entre ustedes dos, Sirius deja de comportarte como un chiquillo.