Todos los personajes pertenecen a Fairy Tail, cuyo creador es Hiro Mashima.
Capítulo 3: Bienvenidos al Concurso Fairy Love.
La chica tiró un poco cansada y falta de energía el colchón al suelo, mientras el chico la observaba interrogante. Al tirarlo, una nube de polvo se alzó haciendo que la pobre rubia comenzaba a toser de manera descontrolada. Agachada y con las manos en las rodillas, trató de recuperar su normal respiración y su batir del corazón a causa del esfuerzo que había llevado acabo. Natsu continuaba observando, con una ceja alzada y de brazos cruzados, a Lucy y al colchón, sin comprender bien lo que sucedía; cuando el chico había llegado a la casa de la maga, la encontró moviendo esa cosa sucia por las escaleras, y como era demasiado cabezota, no lo dejo ayudarla, ignorándolo por completo. Lucy inspiró y expiró profundamente, sintiendo como sus pulmones se hinchaban y se deshinchaban, por última vez, recuperando el pulso. La rubia alzó su cabeza, una vez tranquila, y miró al chico, dándose cuenta de su presencia por primera vez. Sí, no se había dado cuenta, estaba demasiado ocupada tratando de no matarse por las escaleras con aquel viejo colchón, donde dormiría el Dragon Slayer.
-Oh, Natsu, que bien que estés aquí. Aunque si hubieras llegado un poco antes me podrías haber ayudado, la verdad-Dijo suspirando cansada reprochándole, irgiendose. El chico se quedó a cuadros, sin articular ninguna palabra, dándose cuenta de que la chica no se había percatado de él-¿Podrías coger de aquel armario una manta, por favor? No creo que esté bien, dejarte dormir a pelo sobre esta cosa-Le indicó con el dedo el lugar.
Natsu aun sorprendido, se dirigió al armario arrastrando los pies y lo abrió, acto seguido una montaña de sujetadores y bragas le cayó encima, enterrándolo vivo sin darle tiempo a soltar una exclamación de sorpresa. Lucy desde su sitio, se le cayó la mandíbula hasta el suelo y se sonrojó con violencia, al ver como el chico trataba –en vano- de deshacerse el lio de ropa. SU ropa interior.
-¡SERÁS PERVETIDO!-Le gritó toda roja. Se había olvidado de que había cambiado de puesto las mantas porque ya no le cabía su ropa interior en la cómoda. Lucy era una compradora compulsiva.
-¡PERO SI ME HAS DICHO QUE LO ABRA! ¡MIRA QUE ERES RARA!-Le reprochó Natsu enfadado sacudiendo los brazos, saliendo por fin del montón de ropa, con una braga roja en la cabeza tapándole un ojo. Al darse cuenta, se la quitó de la cara y la observó detenidamente para luego mirar a la chica y decirle:- Me gusta esta braga, ¿Me la puedo quedar?-Pero antes de recibir una respuesta, fue abatido por un zapato volador que se estrelló contra su cara. Soltó un "Ay" mientras se frotaba el lado donde aquella prenda le había dañado.
-¡DEJA DE DECIR TONTERIAS Y COGE DE UNA MALDITA VEZ LA MANTA!- Lucy se encontraba muy avergonzada, sobre todo por la pregunta del Dragon Slayer sobre quedarse una prenda suya. ¿Cuán de pervertido era Natsu?
El pobre chico salió de toda la montaña y a regañadientes, cogió la manta y se la lanzó a la chica, la cual aún se encontraba lamentándose de su mala suerte. Lucy la cogió en el aire y cubrió con ella aquel colchón mientras que Natsu comenzaba a meter toda la ropa de nuevo en el armario. Una vez finalizada la tarea, se sacudió la falda y las manos, llenas de polvo. Dirigió otra vez su mirada con el ceño fruncido al chico de pelos rosa que se encontraba de brazos cruzados con una mueca en el rostro de enfado, mirándola de manera reprochadora. Él había sido el que había querido rebuscar entre su ropa, no debía reprocharle nada a ella.
-Si quieres estar en mi casa por dos meses deberás seguir mis normas ¿de acuerdo, Natsu?-Le dijo al chico, un poco molesta. Este asintió también molesto. La chica sabía que iba a necesitar mucha paciencia para tratar con Natsu- Primera norma: Esta es mi cama y esta es tu cama. En MI cama duermo YO y en TU cama duermes TU ¿Lo has entendido?- Mientras enfatizaba el "mi", el "yo" y los "tu's" señalaba. Natsu, un poco más molesto asintió, descubriendo así la utilidad del viejo colchón- Segunda norma: Nada de mirar mi ropa interior ni comerte mi nevera. Tercera norma: Yo me baño primero y tú después, no te está permitido mirar o entrar durante mi tiempo. Cuarta norma: Solamente le dedico a escribir una hora al día, durante esa hora, quiero paz y tranquilidad. Y quita norma: Si yo añado otra norma más, la deberás cumplir al igual que las demás. ¿Lo comprendes todo, Natsu?
-Sí, si-Murmuró el chico molesto, con los brazos detrás de la nuca. Cansado de las normas de la rubia. Seguramente al cabo de un segundo, serían todas olvidadas.
Sin mucha confianza, le lanzó la rubia una mirada al pelirosa. "¿En qué lio me he metido?" pensó derrotada Lucy, sacudiendo la cabeza. No debió haberse presentado voluntaria en aquel maldito concurso. Y para colmo, tenía una "ligera" sospecha de que todo esto había sido planeado por Erza y Mirajane. Juntas eran un peligro para todo Fairy Tail, aunque separadas y peleadas, mucho más. Suspiró cansada. Los meses que se avecinaban iban a ser muy agotadores. Miró el reloj que tenía en la pared. Tenían una hora por delante hasta las 6.
-Bien, vamos a colocar tus cosas y a irnos a la Catedral Kardia. Debemos darnos prisa.- Cogió una almohada y la dejó en el intento de cama que había en el suelo, junto a la suya. Natsu asintió y comenzó a sacar sus cosas de la maleta.
…
Toda la ropa de Natsu había sido colocada en uno de los armarios de Lucy, para la desgracia de la rubia. La chica había tenido que mover mucha ropa para que cupiera la del chico en él, cosa que le molestó bastante porque cada cosa iba en su lugar y al haber metido la de Natsu, había desordenado su equilibrio. Ahora, Lucy y el chico caminaban ambos en dirección a la Catedral de Magnolia, hablando de cosas triviales y sin importancia. La chica iba sobre la acera del canal haciendo equilibrio y el chico a su lado, caminaba con su extraña forma de hacerlo. A través del río cruzaba un pequeño velero, donde dos hombres le gritaban a la rubia que tuviera cuidado, como siempre.
-Oe, Lucy, ¿No crees que es peligroso ir andando por ahí? Puedes caerte-Le dijo el chico a la rubia, con los brazos cruzados en la nuca, considerando las advertencias de los hombres.
-Llevo mucho tiempo haciéndolo y nunca me he caído, no creo que hoy sea el día en que… ¡AH!-Pero para su mala suerte, sí que fue el día. Al responder al chico, Lucy había girado su cabeza para mirarlo, causando que no mirara por donde iba y cuando dio un paso inseguro, su pie se resbaló. (N.A: Muy cliché pero meh)
A los ojos de Lucy, todo pasó muy lentamente. Su cuerpo, inclinándose hacia el río, sintiendo el vacío y la inminente caída. Un grito trepó por su garganta cuando su cerebro se dio cuenta de lo que pasaría a continuación. Nunca se había precipitado, nunca había tropezado, pero lo había dicho con voz alta. Y el destino quiso jugar. Pero. A partir de este momento, lo que para ella se había convertido en una eternidad, sucedió en un suspiro. Bastó solo un único parpadeo, para que la situación cambiara por completo y no cayera al río. Lucy sintió el contacto de su piel contra otra piel más caliente y a continuación, un poderoso agarre. Ese agarré tiró de ella con una fuerza sobrehumana hacia la dirección contraria a la que estaba dirigiéndose a gran velocidad. La chica cerró los ojos con fuerza, asustada ante aquel gesto brusco, esperando el golpe contra el suelo. Pero tampoco llegó. En cambio, su cuerpo fue envuelto por otro cuerpo el cual la protegió evitando la caída contra el piso, recibiendo por completo el daño. Lucy escuchó un quejido lastimoso, inundando sus oídos. Abrió los ojos y alzó la cabeza, muy sorprendida.
Natsu se encontraba debajo de ella, con sus brazos envolviéndola, con una pequeña mueca de dolor en el rostro, mirándola con preocupación y susto. La había salvado de caer al rio, aun lastimándose el mismo. Lucy observó al joven directamente a los ojos, sin poder pronunciar ninguna palabra a causa de la impresión que le provocaba la situación. Podía sentir bajo sus manos, el pulso acelerado del Dragon Slayer. Menudos reflejos.
-¡Maldición, Lucy! Deberías tener más cuidado…-Maldijo Natsu suavemente mirando directamente a los ojos de la chica. Por alguna razón, Lucy se sintió intimidada por aquellas orbes jades por lo que desvió su mirada del chico sintiendo como la sangre se le subía a las mejillas y el corazón le palpitaba de manera extraña- Ey, ¿Estas bien? Lo siento por haber sido tan brusco- Dijo Natsu incorporándose, haciendo que Lucy se moviera de encima suya. Ambos estaban ahora sentados uno en frente de otro, sin darse cuenta de que las parejas que paseaban por Magnolia los observaban muy emocionados por la escena que habían montado, como si solo existieran ellos solos en aquel momento.
-No, tranquilo. Estoy bien. Gracias por haberme salvado. Natsu- Aun con la mirada agachada, Lucy le agradeció al pelirosa. Se extrañó que su voz solo fuera un susurro, como si temiera que alguien más lo escuchara.
-No hay de qué- El chico puso su mano sobre la cabeza de la chica, acariciándola levemente. Con una sonrisa radiante.
El ambiente se paralizó por completo para Lucy. Natsu siguió acariciando la cabeza de la joven, como si estuviera consolando a una niña pequeña que se había hecho daño, manteniendo su sonrisa. El silencio se sintió agradable tras unos segundos, pero cuando Lucy recuperó la compostura y la calma, se tornó insoportablemente incómodo.
-Bueno, continuemos-Interrumpió aquella extraña situación Lucy, levantándose de golpe. Acto que Natsu copió. La mujer se sacudió la falda y volvió a mirar al chico, ya más tranquila- Al final llegaremos tarde.
-¿Y de quién es la culpa?-Dejo caer bromeando el Dragon Slayer, sacándole la lengua, adquiriendo otra vez su carácter normal. Ya parecía que había estado demasiado tranquilo.
-¡No me lo puedo creer! ¡Encima me echas la culpa cuando casi me caigo!-Le gritó Lucy a Natsu, alzando sus puños, furiosa.
-¡No te hagas la víctima, Lucy! ¡He sido yo él quien ha recibido todo el golpetazo!- Le respondió el chico a la chica, esquivando los golpes "amigables" de Lucy.
-Ves, Charle, te dije que se llevarían a las mil maravillas- Una voz demasiado familiar para ambos interrumpió la "pelea". Los dos alzaron la cabeza hacia el cielo, para ver a Happy y a la exceed volando sobre ellos.
-Bueno, si tu llamas "llevarse a las mil maravillas" andar coqueteando por ahí, pues si- Le respondió Charle a su vez con un tono de desaprobación y los brazos cruzados.
-¡Se gussstaaan!-Enredó su lengua el exceed de color azul, poniendo esa mirada.
Natsu soltó una risa y los saludó a ambos con la mano mientras que Lucy se ahogaba en su propio sonrojo. ¡Malditos gatos y sus enormes bocas!
-¡Maldito gato! ¡Ven aquí!- Gritó abochornada la chica, saltando tratando de coger al exceed que huía mientras continuaba burlándose de ella, bajo la mirada de Natsu y Charle. Happy no tardó ni un segundo en reaccionar y "volar" por su vida.
-¡Natsuu! ¡Charleee! Ayudadme, Lucy me quiere comer- Chillaba el pobre gato, siendo perseguido por ella. Batiendo sus alas con velocidad, procurando no estar muy cerca del alcance de la mujer.
-¡Quien te ha dicho a ti que vaya a comerte, felpudo con patas!-Rabió la rubia, saltando sin parar, tratando de atrapar al escurridizo gato. Menuda vergüenza. Estaba super alterada con lo que habían dicho ambos exceed. Y confusa por las sensaciones que su cuerpo había sentido en la extraña situación que había vivido junto con el Dragon Slayer. Había sido una situación muy rara. Demasiado rara.
-¡Happy, Lucy! ¡Dejad de jugar y vayamos a la Catedral Kardia! ¡Por vuestra culpa llegaremos tarde!-Les regañó la exceed de color blanco, alzando un poco la voz. Se encontraba al lado de Natsu, el cual observaba con una mueca divertida como su compañero era perseguido y atrapado por la rubia. Charle consiguió que ambos pararan de armar jaleo y se encaminaran hacia donde se iba a celebrar la presentación del concurso.
El pobre Happy no se libró de la ira de la maga estelar, ni de las risas de su compañero.
…
Para la sorpresa de Lucy y los demás, la plaza donde se alzaba con orgullo la catedral estaba abarrotada de enamorados y personas que se comportaban de manera normal, esperando ansiosos el comienzo del evento. Justo en la entrada del edificio religioso habían colocado un amplio escenario donde celebrarían la presentación, había sido decorado con banderines y cortinas, dándole un aspecto muy bonito. Y como no, la bandera de Fairy Tail, ondeaba sobre el muro de cortinas junto con un cartel que ponía "Concurso Fairy Love", todo de color rosa y rojo, los colores del amor. Sobre los tablones del escenario, se encontraban el Maestro, Mirajane y Erza, saludando al público que rugían con emoción al verlos. Los concursantes y el resto de miembros del gremio, se encontraban en unas sillas que habían sido colocadas delante del escenario, en un perímetro con vallas y guardias para que el público no los molestara. Lucy y el resto, se encontraban en medio del mar de personas dirigiéndose en esa dirección, sin poder evitar, ser parados por algún fan que quería obtener de ellos un autógrafo o una foto.
Una vez superada la prueba de atravesar la muchedumbre, pudieron entrar al perímetro y sentarse junto a sus compañeros, siendo los últimos en reunirse. Ganándose por parte de sus amigos un par de bromas y regaños por su tardanza, a lo que las culpas fueron dirigidas rápidamente hacia cierta rubia.
La multitud fue silenciada tras ser lanzados un par de cohetes provocando que centraran su atención al escenario. El Maestro de Fairy Tail estaba en medio de este, con un micrófono delante suya, y a ambos lados de Makarov, Mirajane y Erza saludaban. Entre las cortinas de podía ver a un Jason que gritaba como loco "Cool", sacando fotos y apuntando cosas en una libreta del momento. Y así, dio comienzo el Concurso Fairy Love.
-¡Bienvenidos todos a Magnolia!- Saludó Makarov a la multitud, sin ningún pudor de hablar en público. Lucy se imaginó hablando delante de tanta gente. Ni hablar. Se pondría demasiado nerviosa. Seguro que haría algo estúpido y quedaría grabado para toda la eternidad-¡Y bienvenidos a la apertura del Concurso Fairy Love, un concurso donde los magos de Fairy Tail participarán por parejas por el amor a su ciudad, Magnolia!- Alzó los brazos y con las lagrimillas de cocodrilo comentó fingiendo emoción-¡Son tan buenas personas!¡El corazón no les debería caber en el pecho!- En el perímetro todos observaban con el ceño fruncido y los ojos entrecerrados a su maestro pensando "¡Será embustero!". A ambos lado del anciano, Mirajane lloraba emocionada –seguramente no estaría fingiendo- y Erza, asentía con orgullo-tampoco estaría fingiendo-. Makarov carraspeó la garganta y se limpió las lágrimas-¡Que suban al escenario nuestros participantes! ¡Gray Fullbuster y Lluvia Loxar!
Poco a poco, nuestros magos seleccionados para participar en aquella tram…digo, en aquel concurso, fueron subiendo a medida que sus nombres eran nombrados. Levy y Gajeel. Wendy y Romeo. Elfman y Evergreen. Happy y Charle. Y por último y no menos importante, Lucy y Natsu. El público estaba emocionadísimo por los concursantes, algunos; habían sido vistos en los Grandes Juegos Mágicos en Crocus, y otros; en noticias que el país anunciaba de sus grandes éxitos y destrucciones. Todo el público estaba seguro de que sería los dos mejores meses de sus vidas.
El Maestro -una vez ya presentados los concursantes- comenzó a explicar en qué consistiría aquel concurso, el día, las reglas. En fin, todo lo que antes había sido dicho entre las paredes de Fairy Tail y que ya sabían nuestros magos. Mientras hablaba, a sus espaldas se encontraban aun las dos magas de clase S y detrás de estas, todos los concursantes con sus respectivas parejas, cara al público. Un murmullo leve se escuchaba entre la multitud, pero no era lo suficiente alto como para ocultar la poderosa voz el anciano que era retransmitida por toda aquella plaza. Lucy observaba un poco nerviosa la cantidad de gente que se había reunido para ver el concurso. En su mente, sentía mucho temor por hacer el ridículo o simplemente, por el hecho de que miles de personas la observaban. Era una sensación familiar, con añoranza recordó los días que estuvo participando por sus compañeros en los Grandes Juegos Mágicos. Su cuerpo temblaba levemente, al lado del de Natsu, el cual la observaba -sin que se diera cuenta- de reojo. El hombre de cabellos rosados había notado el temblor de su compañera, no podía evitar sentir angustia por su padecimiento. La mujer giró su cabeza hacia él, al sentir como entrelazaba sus dedos con los de ella, dándole un leve apretón, transmitiéndole fuerza y seguridad. Una sonrisa fue creciendo por su rostro, contagiada por la de Natsu. Sin pronunciar palabra alguna, leyó de los labios del joven "Tranquila". Lucy asintió levemente y ambos giraron sus cabezas otra vez hacia el público, aun con sus manos entrelazadas.
Si, cuando estuvo en los Grandes Juegos Mágicos hubo momentos en los que pasó verdadero terror y nervios, pero había algo que la incitaba a alzarse y derribar esos obstáculos. O alguien. Lucy sintió una ola de seguridad y confianza conforme pasaba el tiempo junto a su compañero. Si, Natsu era la luz de la esperanza que iluminaba la oscuridad. Una luz que nunca titubeaba ante nada. Todo Fairy Tail lo sabía.
El Maestro terminó de explicar el concurso entero y se giró hacia los participantes, mirándolos uno por uno. Al dirigir su mirada a Natsu y Lucy, sus ojos captaron un gesto que no pasó por alto, pero decidió ignorarlo y continuar. Estos jóvenes…
-¡Y ahora viene la selección del tema de los concursantes! Cada pareja deberá representar una obra cada viernes con el tema que les hayamos indicado. Mirajane, por favor- Le pasó el turno a la mujer de cabellos blancos, la cual al ser nombrada dio un paso, colocándose junto al Maestro. El anciano le cedió el micrófono y se retiró hasta donde estaba Erza.
-¡Hola gente! Mi nombre es Mirajane y ahora diré los temas de nuestros magos enamorados y rebosantes de amor- Les saludó alegremente la maga, sacudiendo su mano. Entre las parejas se escuchó un "¡No estoy enamorado de ella/él!" "¡Enamorarse de ella no es de hombres!" "¡Charle está enamorada de mí, Natsu!" " ¿E-Enamorados?" "¡GRAY-SAMA ESTÁ ENAMORADO DE MI, RIVAL DE AMOR, NO DE TI!" y muchas cosas más que no retransmitieron para no quitarle la magia al concurso. Al lado de la mujer, apareció un cartel donde ponían los nombres de los participantes-La primera pareja, compuesta por Gray y Juvia deberán demostrar sus dotes de…-Debajo de sus nombres aparecieron dos palabras: Canto y Actuación-¡Canto y Actuación! ¡Felicidades!- Gray y Juvia observaban sin comprender muy bien que hacer. ¿Canto y Actuación? ¿Gray? Natsu, Gajeel y Elfman comprendieron que aquella pareja estaba perdida y comenzaron a reírse como unos locos mientras que sus respectivas parejas les pedían de mil formas que se comportaran. Mirajane continuó ignorando o sin darse cuenta de la situación a sus espaldas- Elfman y Evergreen deberán demostrar sus dotes de…-Apareció otra vez "Canto" Y "Actuación". La reacción fue en cadena: Elfman se le cayó la mandíbula hasta el suelo, mientras que Ever a su lado sonreía con satisfacción, no le desagradaba. Natsu, Gray, Gajeel; comenzaron a reírse de la "desgracia" del pobre Elfman. Las parejas de estos; se cansaron y molieron a palos a los pobres chicos, a excepción de la pobre Levy, que no pudo derribar a Gajeel. El resto de los concursantes –Happy, Charle, Wendy y Romeo- observaron la escena un poco asustados por el aura maléfica de las dos magas de Clase S. Las cortinas se cerraron de golpe dejando al público paralizado y sin saber muy bien que hacer, tras unos segundos, volvieron a abrirse. El panorama era devastador y terrorífico, y por razones psicológicas y por vuestra salud, no describiré la matanza. Mirajane, con una sonrisa forzada y un poco de sangre en la mejilla, continuó ignorando los gimoteos y llantos- Wendy y Romeo, nuestros dos jóvenes magos deberán demostrar sus habilidades de…-Bajo sus nombres, aparecieron las palabras "Baile" y "Actuación". Mirajane, se giró y miró de una forma muy amorosa a ambos –un poco traumatizados- magos-¡Vaya! ¡Baile y Actuación! ¡Estoy deseando veros que se os ocurre! Bueno, continuemos con la siguiente…Nuestra siguiente pareja son, Levy y Gajeel, ambos deberán demostrar sus habilidades de… ¡Baile y Actuación! ¿Me lo parece a mí, o casi todas las parejas deberán demostrar su Actuación? Los siguientes son nuestra pareja de Exceeds, Happy y Charle, que deben demostrarnos cuan buenos son…Cantando y actuando. Vaya, no es ninguna sorpresa la verdad… Y por último, Natsu y Lucy deberán demostrar sus habilidades de… ¡Canto y Baile! Esta es una nueva combinación. Los temas serán a vuestra elección, pero estoy segura de que eligiereis una historia interesante, chicas- Los chicos se miraron unos a otros. ¿Por qué diablos pensaba que iban a elegirla las chicas? Para ellas la respuesta era muy, pero que muy obvia- ¡Eso es todo! ¡Maestro!-Mirajane se despide y le presta el micrófono a Makarov, que avanza otra vez, quedándose solo.
-¡Y aquí da por concluido la presentación! ¡Espero veros la próxima semana, el viernes a la misma hora! ¡Se retransmitirá por la tele-lacri (N.A: Me lo he invetado Xd) a la misma hora! ¡Muchas gracias por venir!
Y así terminó el primer día que cambiaría la vida de Lucy, por completo. A partir de aquel día, sentiría nuevas emociones, sensaciones y sentimientos, de cosas que nunca antes pensaba que llegaran a afectarla. Todo por el Concurso Fairy Love y dos malvadas magas.
¡Espero que os haya gustado este nuevo capítulo! Me encanta la cantidad de gente que le esta gustado este long fic. Os agradezco los reviews que me mandáis. También pido disculpar por la tardanza, pero justificada: No tenía planeado muy bien el tema que cada uno tendría, por lo que me he calentado la cabeza hasta conseguirlo. Y tengo una pregunta: ¿Es necesario tener que poner la puntuación u os vale la clasificación? Me refiero: Poner los puntos o la clasificación (primero, segundo…). Lo digo porque me sería más fácil para mí simplemente poner la clasificación que la puntuación, pero os lo dejo a vuestra elección. ¡Eso es todo! ¡Gracias por leerme!
